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The Florida Red Tide

[Imagen de Portada: Andrew West/The News-Press/USA TODAY Network]

Toda esta gente no conoscian los tiempos por el sol ni la luna, ni tienen cuenta del mes y año, y mas entienden y saben las diferencias de los tiempos quando las frutas vienen a madurar y en tiempo que muere el pescado, y el aparescer de las estrellas en que son muy diestros y exercitados.

[Naufragios, Núñez Cabeza de Vaca, 1542]

Este es el primer testimonio de daños sobre fauna marina que podría relacionarse con proliferaciones tóxicas en el Golfo de México. Aunque esos peces también podrían haber muerto por otras causas naturales (estrés por cambios bruscos de temperatura o salinidad).

Dicho relato se refiere a nativos americanos en la isla de Malhado, un lugar impreciso en la costa de Texas (EEUU). Allí naufragó en 1528 la fallida expedición española de Pánfilo Narváez que pretendía explorar y conquistar Florida…pero ésa es otra historia.

El primer documento que relaciona muertes de peces con molestias respiratorias en humanos tal y como sucede en las proliferaciones tóxicas de Karenia brevis− es de Núñez Ortega (1879) y se refiere a un suceso en Veracruz (México) en 1875. También describe que dicho fenómeno era conocido desde antes en la región.

Concentraciones de Karenia brevis en la costa de Florida (julio-agosto 2018). Fuente: Florida fish and wildlife conservation commission.

Pero el primer informe que incluye peces muertos, molestias respiratorias y una marea roja en Florida se publicó en 1917 (H.F. Taylor).

A pesar de fuentes tan antiguas como las ya citadas (y otras muchas anteriores al siglo XX) 1917 sería el primer ejemplo con evidencias suficientes para señalar a Karenia brevis según Magaña y col. (2003).

Hoy en día, a 15 de agosto de 2018, persiste en el suroeste de Florida la marea roja de Karenia brevis: la más intensa y dañina en más de una década, aunque a este paso quizás supere la mayoría de registros históricos.

La marea roja tóxica de Karenia comenzó en el suroeste de Florida en octubre de 2017. Diez meses después el Fish and Wildlife Research Institute (FWRI) de Florida continúa recogiendo informes sobre muertes de fauna marina y molestias respiratorias en la población.

La magnitud del desastre ecológico y el impacto socio-económico han obligado al gobernador de Florida, Rick Scott, a declarar el 13 de agosto el estado de emergencia en 7 condados [Diario Las Américas, 13-VIII-2018].

Dicha declaración se suma a una anterior en otros 7 condados costeros de Florida, debido a las descargas de cianobacterias de agua dulce del lago Okeechobee. De este asunto tratamos el año pasado en Cianobacterias en la Costa del Tesoro y ya ven: en 2018 ha vuelto el problema.

Biólogos estudiando el tiburón ballena muerto en la isla de Sanibel el 22 julio (Florida). Autor: Florida Fish and Wildlife Conservation Commission. Fuente: nola.com

Pero hoy hablaremos de la marea roja de Florida: uno de los fenómenos más impactantes provocados por microalgas nocivas y recurrente casi todos los años.

El saldo actual del episodio tóxico 2017-2018 es devastador, sobre todo para los peces: miles de toneladas han arribado a las costas de Florida dejando estampas desoladoras en playas a menudo llenas de turistas.

Para darles una idea en lo que llevamos de agosto sólo en el condado de Lee se han recogido 1.200 toneladas de peces muertos además de otros animales [USA TODAY, 15-VIII-2018].

Entre los peces muertos por las brevetoxinas de Karenia destacan mújoles, bagres, peces globo, róbalos, truchas, roncos e incluso un mero gigante.

Pero también se han registrado numerosas muertes de crustáceos, anguilas, manatíes (80!), centenares de delfines, tortugas (400 en los últimos 9 meses), e incluso un joven tiburón ballena de 8 metros.

En el siguiente vídeo Andy Coetzee, de «Fishing for Giants«, descubre sábalos muertos, uno de ellos con una edad aproximada de 40 años.

Así resumía la situación Heather Barron, veterinaria en la clínica para la rehabilitación de vida salvaje en Florida: “Anything that can leave has, and anything that couldn’t leave has died. [National Geographic, 8-VIII-2018]”.

Diversas instituciones y programas de investigación como el Sarasota Dolphin Research Program, la Universidad de Florida, el Mote Marine Laboratory & Aquarium y por supuesto el FWC Fish and Wildlife Research Institute están trabajando en las recuperaciones, necropsias e identificaciones de mamíferos marinos y tortugas.

Algunos datos sobre Karenia brevis

Ilustración de Karenia brevis en la descripción original de Davis (1948).

Se trata de un dinoflagelado descrito como Gymnodinium brevis después de un bloom en Florida en 1946-1947 (Davis, 1948). Luego pasó a ser Ptychodiscus brevis (Steidinger, 1979) y actualmente es Karenia brevis (Daugbjerg y col. 2000).

La historia de su nombre en honor a la ficóloga estadounidense Karen Steidinger, y una breve reseña sobre este organismo, la compartí en El agua amarga de Karenia.

Pero hoy les contaré más cosas de esta microalga.

Es una especie fotosintética desnuda y esto no es anecdótico: sus células son relativamente frágiles y se rompen fácilmente por la acción de las olas liberando sus toxinas en el agua y aerosol marino.

Sus óptimos de crecimiento en el laboratorio están entre 22-28 ºC y 30-34 unidades de salinidad. Toleran un rango amplio de luz, adaptadas para crecer a intensidades bajas pero soportando también la luminosidad que reina en la superficie del mar. K. brevis posee una composición pigmentaria inusual debida a cloroplastos terciarios adquiridos de haptofitas (en sustitución de los secundarios «canónicos» en dinoflagelados, donde la peridinina es el carotenoide principal).

Sus células miden 20-40 μm aunque en el medio natural se han observado hasta 90 μm. Se reproducen la mayor parte del tiempo asexualmente (por fisión binaria). También poseen fases sexuales en su ciclo de vida y forman células diploides (planozigotos), aunque la formación posterior de quistes de resistencia no ha sido demostrada.

No obstante, la existencia de dichos quistes ha sido sugerida por algunos investigadores y de ser así podrían jugar un papel importante en el inicio de los blooms. También se cree que K. brevis podría desarrollar parte de su ciclo de vida en el bentos ya que suele proliferar en aguas someras bien iluminadas. Pero como ven hacen falta más estudios sobre su ciclo de vida. 

En el siguiente vídeo pueden ver un cultivo de K. brevis que mantenemos en el centro oceanográfico de Vigo (IEO).

Karenia brevis es tan dañina porque…

…produce brevetoxinas. Se trata de neurotoxinas lipofílicas responsables del síndrome NSP: carecen de sabor, olor y son termoestables. Los daños que ocasionan se deben a su afinidad por los canales de sodio dependientes de voltaje. Actúan sobre el mismo dominio hidrofóbico al que se unen las ciguatoxinas y los síntomas que producen son similares, aunque menos peligrosos para las personas >> no hay casos de fallecidos por brevetoxinas <<

Estructura de las brevetoxinas tipo A. La PbTx-1 tiene como radical (R): CH2C(=CH2)CHO. Fuente: Hua y col. (1996).

Las brevetoxinas despolarizan las neuronas interfiriendo en la transmisión de los impulsos nerviosos. Esto ocasiona problemas respiratorios, cardíacos, y otra serie de daños como inmunodepresión y hemólisis (destrucción de los glóbulos rojos).

K. brevis produce 2 tipos de brevetoxinas, PbTx-1 y PbTx-2. Esta última se transforma en PbTx-3 al romperse las células y persiste en el agua y aerosol marino después de que los blooms de Karenia desaparezcan.

La parálisis provocada por las brevetoxinas impide a los manatíes nadar hacia la superficie para respirar y suelen morir ahogados. En instalaciones de rehabilitación como esta del Zoo de Tampa les colocan flotadores y chalecos para que puedan respirar hasta que se recuperan de la intoxicación por brevetoxinas. Fuente: Florida Fish and Wildlife Conservation Commission (The Washington Post, 17-VIII-2018)

Las brevetoxinas (y otros compuestos fosforilados producidos por K. brevis) tienen un potente efecto ictiotóxico. Ocasionan la muerte a peces pero además, por bioacumulación en la cadena trófica, a multitud de fauna marina incluyendo mamíferos, aves y tortugas, por absorción de toxinas en el agua, al inhalar aerosol marino y/o alimentarse de peces, marisco, plantas acuáticas y algas contaminadas.

Los síntomas en peces intoxicados incluyen giros violentos, natación en círculos, pérdida del equilibrio, parálisis respiratoria y muerte. En el caso de mamíferos como los manatíes la intoxicación no tiene por qué ser aguda y la muerte puede suceder varios días e incluso semanas después de la ingestión/inhalación de brevetoxinas.

Las brevetoxinas no son dañinas para el marisco pero por encima de 5.000 céls/L de K. brevis se considera que supera los niveles máximos permitidos de NSP y se prohíben su extracción y comercialización en Florida. Los síntomas de la intoxicación alimentaria por NSP en humanos son diarrea y malestar general durante unos 3 días.

En cuanto a la inhalación de aerosol marino, las personas que tengan patologías como asma, enfisema u otra clase de problemas respiratorios deben evitar visitar las zonas de costa afectadas para no poner en riesgo su salud.

¿Qué factores explican las mareas rojas de Karenia brevis?

Los blooms de K. brevis son más frecuentes en la zona este del Golfo de México, en particular entre Tampa Bay y Sanibel Island (Florida). El episodio actual no es una excepción, afectando a 150 km de la costa entre Anna Maria Island y Naples [The Guardian, 13-VIII-2018].

Promedio de abundancia (LOG) de K. brevis entre los periodos 1954-63 y 1994-2002. Datos referidos a la franja a 0-5 km de la costa entre Tampa Bay y Sanibel Island. Fuente: Fig. 11B, Brand & Compton (2007).

Las proliferaciones de K. brevis son un fenómeno natural en la región del Golfo de México, tal como sugieren los testimonios históricos sobre muertes de peces durante siglos, pero la influencia de las actividades humanas podría estar detrás del aumento observado en la costa oeste de Florida en las últimas décadas:

>>K. brevis fue 20 veces más abundante en promedio entre 1994-2002 que entre 1954-1963 (Brand & Compton 2007)<<

Los blooms de K. brevis en Florida se forman típicamente en otoño, coincidiendo con los máximos de precipitaciones anuales y descargas de aguas continentales.

Sin ir más lejos, como recordarán todos ustedes, en septiembre de 2017 el suroeste de Florida fue azotado por el violento huracán Irma. Y se cree que fenómenos como éste podrían estar relacionados con el desarrollo posterior de mareas rojas por el aporte extra de nutrientes procedente de aguas continentales, incluyendo aguas subterráneas submarinas (Hu y col. 2006).

No en vano K. brevis es también 20 veces más abundante en la franja a 0-5 km de la costa que a 20-30 km. La generación de frentes costeros de salinidad (y temperatura debido a la entrada de aguas más frías procedentes del norte del Golfo), se sospecha que pueden ser factores físicos que favorezcan la concentración de K. brevis en dicha región.

En el mantenimiento de un bloom los nutrientes desempeñan un papel esencial. No nutrients no party. Y la preocupación va in crescendo porque en las últimas décadas en Florida se observan blooms no sólo en otoño sino también en invierno y primavera, llegando a prolongarse en los episodios más graves hasta 18 meses!

Cuenca original del río Caloosahatchee (azul) y cuenca actual (rojo) tras su conexión con el lago Okeechobee en la década de 1960. Fuente: Brand & Compton (2007).

El aumento de la presión demográfica y de las descargas de aguas continentales con elevados niveles de nutrientes como el río Caloosahatchee (procedente del lago Okeechobee), podrían afectar no al inicio del bloom (que parece atender a factores físicos) pero sí a su estacionalidad, aumentando la duración e intensidad de las mareas rojas que llegan incluso a extenderse de un año a otro como sucede en el presente.

Unido a esto se da una circunstancia especial: la plataforma costera de Florida posee grandes depósitos de fosfatos y el ecosistema se encuentra limitado por nitrógeno. Esta particularidad favorece a cianobacterias fijadoras de nitrógeno atmosférico como Trichodesmium erythraeum.

Sus proliferaciones masivas en el Golfo de México podrían aportar una fuente de nitrógeno adicional para K. brevis y ambos fenómenos han llegado a relacionarse en estudios como «Saharan dust and Florida red tides: the cyanophyte connection» (Walsh & Steidinger 2001).

Pero sobre este asunto y la relación a su vez con el polvo del desierto del Sáhara no me extenderé porque ya se lo conté en Más respuestas sobre Trichodesmium.

El origen de las mareas rojas de Karenia brevis continúa siendo objeto de arduo debate en la actualidad. La periodista de National Geographic, Maya Wei-Haas se lo planteaba así a Donald Anderson, director de la U.S. National Office for Harmful Algal Blooms: Today, are Florida’s red tides human-caused or entirely natural?” La ambigua respuesta de Anderson fue: The answer is probably some of both.

Los efectos de la marea roja en Captiva (Florida). Autor: Cristóbal Herrera (EPA). Fuente: The Guardian.

Referencias:

-Aké-Castillo JA, Okolodkov YB, Rodríguez-Gómez CF, Campos-Bautista G. Florecimientos algales nocivos en Veracruz: especies y posibles causas (2002-2012), p. 133-146. En: A.V. Botello, J. Rendón von Osten, J. A. Benítez y G. Gold-Bouchot (eds.). Golfo de México. Contaminación e impacto ambiental: diagnóstico y tendencias. uac, unamicmyl, cinvestav-Unidad Mérida. 1174 p. (2014).
-Brand LE, Compton A. Long-term increase in Karenia brevis abundance along the southwest Florida coast. Harmful Algae 7:232–252 (2007).
-Brand LE, Campbell L, Bresnan E. Karenia: The biology and ecology of a toxic genus. Harmful Algae 14:156-178 (2012).

Peces muertos en la costa de Sanibel Island. Autor: Ben Depp. Fuente: National Geographic.

-Daugbjerg N, Hansen G, Larsen J & Moestrup Ø. Phylogeny of some of the major genera of dinoflagellates based on ultrastructure and partial LSU rDNA sequence data, including the erection of three new genera of unarmoured dinoflagellates. Phycologia 39: 302-317 (2000).
-Davis CC. Gymnodinium brevis sp. nov., a cause of discolored water and animal mortality in the Gulf of Mexico. Bot. Gaz. 109:358–360 (1948).
-Hu C, Muller-Karger FE, Swarzenski PW. Hurricanes, submarine groundwater discharge, and Florida’s red tides. Geophys. Res. Lett 33:L11601 (2006).
-Hua Y, Lu W, Henry MS, Pierce RH, Cole RB. On-line liquid chromatography–electrospray ionization mass spectrometry fro determination of brevetoxin profile in natural “red tide” algae blooms. J. Chromatogr. 750:115–125 (1996).

Sanibel Island (2 de agosto). Autor: Andrew West/The News-Press/USA TODAY Network. Fuente: ABC News

-Magaña HA, Contreras C, Villareal TA. A historical assessment of Karenia brevis in the western Gulf of Mexico. Harmful Algae 2:163–171 (2003).
-Núñez Cabeza de Vaca, A. Naufragios (1542, 1555). Disponible en: Wikisource.
-Núñez Ortega, DA. Ensayo de una explicacion del origen de las grandes mortandades de peces en el Golfo de México. La Nat. 6:188–197 (1879).
-Pierce RH, Henry MS. Harmful algal toxins of the Florida red tide (Karenia brevis): natural chemical stressors in South Florida coastal ecosystems. Ecotoxicol. 17(7):623–631 (2008).
-Salceda M, Ortega A. Neurotoxinas: significado biológico y mecanismos de acción. Elementos 74:29 (2009). Disponible en elementos.buap.mx
-Steidinger KA. Collection, enumeration and identification of free-living marine dinoflagellates. En: Taylor DL & Seliger HW.  Toxic dinoflagellate blooms. Proceedings of the Second International Conference on Toxic Dinoflagellate Blooms, Key Biscayne, Florida, October 31-November 5, 1978 . pp. [i]-xviii, [1]-505. New York, Amsterdam, Oxford: Elsevier/North-Holland.
-Taylor HF. Mortality of fishes on the west coast of Florida, Rep. U.S.A. Commun. Fish. Doc. No. 848, 24 pp (1917).
-Walsh JJ, Steidinger KA. Saharan dust and Florida red tides: the cyanophyte connection. J. Geophys. Res. 106: 11597–11612 (2001).
-Página web: Neurologic Shellfish Poisoning (NSP). Disponible en: Marine Biotoxins (FAO).
-Página web: Red Tide Is Devastating Florida’s Sea Life. Are Humans to Blame?. Disponible en: National Geographic.
-Página web: Red Tide in Florida and Texas. Disponible en NOAA.

Marea roja de Alexandrium minutum en Galicia (II)

[Imagen de portada: marea roja en el puerto de Vigo. Autora: Mónica Pazos]

Esta semana descubrí en un archivador antiguo en nuestro laboratorio, documentos con datos de muestreos del proyecto «Control e Investigación de las mareas rojas» en las rías de Vigo y Pontevedra, a bordo del buque José María Navaz. Los datos son de 1987, 1988 y 1989.

Pues bien, el 24 de julio de 1987 el investigador responsable del IEO de Vigo, Santiago Fraga, anotaba lo siguiente: «mancha marrón de Heterosigma akashiwo, Mesodinium rubrum y Katodinium glaucum en Bouzas (dársena y entrada)».

Y es que las mareas rojas son un fenómeno natural y habitual en Galicia. Lo extraño es que sean tóxicas y que duren tanto tiempo, como la actual.

Carlos Sobrino pintó este cuadro de una marea roja en la ría de Pontevedra para el trabajo de su hermano Ramón. Eran apuntes tomados del natural. Siempre pensé que era una exageración «artística» pero a la vista de lo que sucede estos días retiro el escepticismo. Fuente: Sobrino (1918).

En Galicia existen registros de mareas rojas desde hace al menos un siglo. No me enrollaré en un tratado histórico, prefiero centrarme en lo que ocurre hoy.

Pero si alguien está interesado en ampliar información y bibliografía sobre este fenómeno en Galicia les dejo un enlace al final de la entrada al artículo que publiqué en 2017 en el Instituto de Estudios Vigueses y en el que destacan nombres como Ramón Sobrino, Ramón Margalef y Santiago Fraga entre otros. También les recomiendo que visiten la web mareasvermellasgalicia.

Para que suceda una marea roja son necesarias condiciones favorables de crecimiento que podríamos resumir en temperatura, luz y nutrientes adecuados. Otro factor esencial es la estabilidad y estratificación superficial de la columna de agua, para evitar la dispersión de las células con las corrientes y mantenerlas en los primeros metros de la superficie. En el momento que falten alguna o varias de las patas de esta silla «el castillo» se hunde de inmediato.

No disponemos de todos los datos para explicar la marea roja de Alexandrium minutum en las rías de Vigo y Pontevedra, pero todo apunta a que esas condiciones favorables se han producido a consecuencia de las elevadas temperaturas desde mediados de junio, vientos débiles y ausencia de nortadas típicas en esta época, que enfrían y aceleran la circulación de las rías (fastidiando a los bañistas de paso).

La relación entre el descenso de las nortadas y el aumento en los días de cierre de explotación de marisco en las rías gallegas ya ha sido descrita por investigadores como Xosé Antón Álvarez Salgado (IIM-CSIC, Vigo: Álvarez-Salgado y col. 2008), tal y como él mismo explica en el documental «Mareas Rojas».

Sin embargo esa no es toda la historia. Las mareas rojas son apenas la punta del iceberg y antes ha tenido que ocurrir un crecimiento «silencioso» y sostenido a lo largo del tiempo (monitorizado por el INTECMAR en sus recuentos semanales). Para explicar lo que vemos hoy en día seguramente debamos remontarnos algunos meses atrás, tal y como comentaba en la entrada anterior, con una primavera harto lluviosa y un predominio de vientos favorables al afloramiento.

En el Náutico de Vigo. Autor: Manuel E. Garci.

A día de hoy tenemos agua caliente y rica para el baño, pero el peaje quizás sea demasiado caro.

Las manchas marrones de Alexandrium minutum van y vienen con las mareas y el viento, entrando y saliendo de los muelles de Vigo a diario desde hace unas tres semanas.

Las concentraciones en los muelles son más elevadas que en el exterior debido al confinamiento del agua, superando los 100 millones de células por litro !! No obstante a partir de 10 millones ya hemos observado coloración.

Además está el olor del mar, más intenso. Es difícil describirlo pero recuerda al aroma de los cultivos en el laboratorio cuando están muy densos.

Los polígonos de bateas en la ría de Vigo permanecen cerrados en su mayoría por toxinas paralizantes (responsables del síndrome PSP) producidas por este dinoflagelado.

Estado de zonas de explotación de marisco en batea, con los cierres por PSP debidos a A. minutum (en rojo) para las rías de Vigo y Pontevedra. Las zonas en morado están cerradas por DSP (toxinas diarreicas). Fuente: INTECMAR (14 julio 2018).

Y no sólo las bateas de mejillón: también las explotaciones de moluscos infaunales (almejas, navajas, etc).

Unos pocos polígonos están cerrados por toxinas diarreicas (DSP), que exceden los niveles permitidos y son responsables de cierres generalizados en la vecina ría de Pontevedra. También hay toxinas amnésicas (ASP: ácido domoico) así que los problemas en 2018 están servidos después de un 2017 muy tranquilo.

Las condiciones meteorológicas siguen favoreciendo el mantenimiento del bloom, con altas temperaturas en el mar y escasos vientos de componente norte que sólo durante algunos días han soplado tímidamente, pero no lo suficiente para revertir la situación actual.

Valores del índice de afloramiento (promedio diario). En rojo está marcado el inicio (que nos conste) de la observación de mareas rojas en Vigo (28 de junio, Samil). Fuente: indicedeafloramientoieo.es

Las manchas rojizas de A. minutum siguen siendo visibles en los últimos días en varios enclaves del puerto de Vigo e incluso otra vez en el arenal urbano de Samil.

Por cierto: esta especie (y el propio género!) fue descubierta gracias a una marea roja en el puerto de Alejandría (Halim, 1960).

La marea roja de Alexandrium no entraña riesgos para los bañistas como molestias respiratorias, etc. Simplemente cabe alertar de manera general sobre posibles reacciones en la piel en algunas personas sensibles. Nosotros nos hemos bañado en la marea roja durante los muestreos sin ningún tipo de efecto pero no todos somos iguales. Un buen consejo ante cualquier coloración desconocida en el agua es mantener cierta precaución.

Alexandrium minutum. Muestra recogida en el puerto de Vigo el 16 de julio. Imagen de epifluorescencia (200X). Autor: F. Rodríguez

Los dinoflagelados del género Alexandrium se distribuyen globalmente (Anderson y col. 2012) e incluyen varias especies productoras de toxinas (saxitoxinas, GTX’s, responsables del síndrome PSP en moluscos), entre ellas A. minutum.

Estas toxinas son las que pueden entrañar serios riesgos para la salud pública.

Las intoxicaciones por PSP en humanos están ligadas al consumo de marisco, pero sus efectos en el caso de proliferaciones masivas pueden llegar a extenderse al resto de la cadena trófica, afectando a mamíferos marinos, peces y aves.

Por suerte los peces son muy sensibles y mueren antes de acumular dichas toxinas en su carne. No lo digo yo, lo explica la FAO en su informe sobre PSP de 2005 con las siguientes palabras:

Del punto de vista del ser humano, es muy positivo que el arenque, el bacalao, el salmón y otras especies de peces comerciales sean sensibles a las toxinas PSP y que, a diferencia de los mariscos, mueran antes que las concentraciones de toxinas en la carne alcancen grados peligrosos. Sin embargo, algunas toxinas se acumulan en el hígado y en otros órganos del pez y ponen en peligro a otros peces, a mamíferos marinos y aves, que ingieren el pez entero incluyendo las vísceras (FAO, 2005).

En este blog he citado en bastantes ocasiones los efectos de la intoxicación por PSP en humanos y fauna marina, en entradas como Los riesgos del marisco furtivo ; Los indios que cazaban ballenas o Pregúntale al pato.

La marea roja en el puerto de Vigo (17 de julio). Autora: Sonsóles González, desde el buque oceanográfico «Ramón Margalef» (IEO), durante la campaña del proyecto REMEDIOS. Pueden ver un vídeo en este enlace.

En base a lo sucedido en otras zonas del mundo afectadas por proliferaciones tóxicas de Alexandrium no sería de extrañar que observemos algunos efectos negativos sobre la fauna marina. Espero equivocarme y he dudado mucho antes de escribir estas líneas.

Porque levantar alarmas sería innecesario, irresponsable y contraproducente. Pero cualquier hecho extraño relacionado con la fauna marina en las próximas semanas debería ser comunicado e investigado por quien corresponda para esclarecer si existe alguna relación con la marea roja tóxica de A. minutum.

Por ejemplo, en el puerto de Vigo se ha observado un número no alarmante pero sí inusual de mújeles (Mugil cephalus) muertos, tal como nos han comentado pescadores habituales en la zona. Varios de dichos ejemplares han sido recogidos por nuestro grupo del IEO de Vigo para su análisis en el laboratorio.

La marea roja en la dársena del Berbés (Vigo). Autora: Laura Castro.

Incluso saltó a la prensa este fin de semana el aviso de que varias personas habían descubierto una nutria aparentemente moribunda y con síntomas de parálisis. Finalmente desapareció del lugar sin que sepamos que ha sido de ella ni los motivos de su mal aspecto (Faro de Vigo, 14/VII/2018).

Para terminar esta entrada quiero compartir varios vídeos de algo muy especial: la marea roja de Alexandrium minutum desde el agua. Se trata de dos secuencias grabadas en el pantalán del Náutico y en la dársena de Bouzas (Vigo).

En ellas podemos observar la proliferación de Alexandrium minutum concentrada en una lámina superficial de agua (no inferior a 1 metro: la cámara descendió hasta 3 metros aproximadamente).

Pero además hay otra observación muy interesante: bajo la nube turbia de la marea roja vemos el paso de peces como sargos (en Bouzas) y mújeles (en el Náutico), que parecen evitarla nadando entre dos aguas.

No me enrollo más y aquí les dejo los vídeos, espero que los disfruten !

NOTA: Antena 3 TV recogió la noticia de la marea roja en los informativos del día 22 de julio de 2018. Pincha aquí para ver el enlace.

Referencias:

-Alvarez-Salgado X. y col. Renewal time and the impact of harmful algal blooms on the extensive mussel raft culture of the Iberian coastal upwelling system (SW Europe). Harmful Algae 7:849-855 (2008).
-Anderson, D.M. The globally distributed genus Alexandrium: multifaceted roles in marine ecosystems and impacts on human health. Harmful Algae 14:10-35 (2012).
-Biotoxinas Marinas. Estudio FAO: alimentación y nutrición. 278 pp. (2005). Disponible en FAO.
-Halim, Y. Alexandrium minutum, n. gen. n. sp. dinoflagellé provocant des «eaux rouges». Vie et Milieu 11: 102-105 (1960).
-Rodríguez F. Mareas vermellas en Galicia. Instituto de Estudios Vigueses, Glaucopis 22:313-340 (2017). Disponible en IEV.

Marea roja de Alexandrium minutum en Galicia

[Imagen de Portada: María García Portela (IEO Vigo) muestreando en la marea roja de Samil, 28/VI/2018. Autor: Jorge Hernández]

La marea roja de Samil (28 de junio 2018). Autor: Jorge Hernández

El jueves 28 de junio nos llegó un aviso de Manuel E. Garci informando que el agua en Samil (Vigo) estaba teñida de un color sospechoso, seguramente una marea roja. Las autoridades evaluaban medidas como restringir el baño y necesitaban saber de qué se trataba.

Así que salimos inmediatamente a recoger muestras con un cubo y una manga de red y en 15 minutos nos plantamos allí. El agua era marrón-rojiza, concentrada en una franja ancha paralela a la orilla, entre el restaurante Disanremo hasta casi la desembocadura del río Lagares.

El viento del noroeste parecía acumular el bloom en la orilla. La temperatura del agua: 18.7ºC según la web playas.ieo.es

El aspecto no era el de una marea roja de Noctiluca, anaranjada y aceitosa, donde observas las células a simple vista. Tenía toda la pinta de ser un dinoflagelado fotosintético ¿pero cuál?

Alexandrium tenía muchas papeletas ya que desde hacía varias semanas su presencia había sido detectada cada vez en mayor abundancia por el Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño de Galicia (INTECMAR).

Marea roja en Samil (28 junio 2018). Fotografía facilitada por la Subdirección Xeral de Gardacostas de Galicia – Servizo de busca, salvamento marítimo e loita contra a contaminación.

Antes de identificar al responsable de la marea roja fuimos al centro de emergencias de Samil para informar a varias personas, entre ellas Carlos Vales, Coordinador de los Servicios de Salvamento y Socorrismo en las playas de Vigo.

Después de confirmarle que se trataba de una marea roja y que no había riesgos para la salud pública (aunque no está de más guardar precaución al ser un arenal tan concurrido, para evitar posibles picores en la piel), regresamos al laboratorio para estudiar las muestras.

En la marea roja en la orilla de Samil cuantificamos entre 30-48 millones de células/litro. En otra muestra recogida por la lancha de salvamento a 200 metros de la orilla observamos 10 millones de células/litro.

Alexandrium minutum a 400X, procedente de la muestra de la marea roja de Samil (28 de junio 2018). Autor: F. Rodríguez

Al microscopio óptico confirmamos inmediatamente que se trataba de un dinoflagelado del género Alexandrium, pero faltaba identificar la especie. Los candidatos eran A. minutum (tóxica) y/o A. tamarense (no tóxica).

Mediante microscopía de epifluorescencia, tiñendo sus placas de celulosa mediante calcoflúor, mi colega Rosa Figueroa confirmó que se trataba de Alexandrium minutum, una especie productora de toxinas paralizantes.

Aquí pueden ver un vídeo sobre una imagen en 3D obtenida mediante microscopía confocal (Rosa Figueroa) donde se observan las células teñidas de azul (tinción Hoechst, placas de celulosa) y verde (SYTOX green).

Las muestras de genética que envié al día siguiente, y que secuenció esa misma mañana Sebastián Comesaña en el CACTI-UVIGO (espaciador transcribible interno (ITS) del ADN ribosómico) confirmaron que A. minutum era el responsable de la marea roja.

Tanto insistir en que las mareas rojas en Galicia muy raramente son tóxicas y he aquí una excepción colosal. Sin poder descartar otras especies acompañantes minoritarias, todas las células tenían el aspecto de ser A. minutum, y la muestra natural parecía un cultivo masivo monoespecífico, apenas acompañado de algunos dinoflagelados del género Prorocentrum.

Exterior de la dársena deportiva, puerto de Vigo (4 de julio). Autor: F. Rodríguez

El viernes ya no era visible desde la orilla de Samil. Pero la marea roja se adentraba en la ría de Vigo tal como nos indicó Carlos Vales el sábado con una foto aérea de la tarde del día anterior.

El miércoles 4 de julio por la mañana, paseando por el muelle del Náutico de Vigo, descubrí la marea roja en la dársena deportiva, frente a la calle Montero Ríos, entre el monumento a Jules Verne y la nave de El Tinglado del Puerto. Una persona que pasaba por allí nos comentó que hacía ya 3 días que eran visibles las manchas en el puerto.

El color parecía más intenso en el exterior del muelle, pero luego se fue concentrando más en el interior, avanzando entre las embarcaciones de recreo.

Dentro de la dársena deportiva (4 de julio). Autor: F. Rodríguez

Las muestras que recogimos aquel día y que contó María García mostraron 20 y 113-121 millones de células por litro en el exterior y el interior del muelle, respectivamente.

En los días posteriores otros colegas como Manuel E. Garci y Álvaro Roura (IIM-CSIC), y Xulio Valeiras (IEO Vigo) me avisarion que la marea roja estaba tanto en el Náutico como en otras zonas del Puerto de Vigo, pero también en A Lagoa (Teis, ría de Vigo), Aldán y Bueu en la ría de Pontevedra.

Asimismo, desde el INTECMAR, Silvia Calvo nos comentó que se había registrado también una marea roja de Alexandrium en las rías Altas (Camariñas).

Aquí tienen otro vídeo, esta vez de una muestra recogida en el muelle de la dársena deportiva el 9 de julio.

La marea roja en Vilariño (Aldán, ría de Pontevedra, 7 de julio). Autor: Manuel E. Garci.

A día de hoy, 9 de julio de 2018, la marea roja de Alexandrium minutum sigue siendo visible en el puerto de Vigo. Sus toxinas, junto a las diarreicas producidas por el género Dinophysis, son responsables de los cierres actuales decretados por el INTECMAR en los cultivos de marisco en las Rías Baixas.

¿Qué sabemos de Alexandrium minutum en Galicia?

Pues que dicha especie, junto a Gymnodinium catenatum, es la responsable habitual de episodios de PSP (por toxinas paralizantes) en las costas gallegas. Es decir, no se trata de una especie invasora ni nada nuevo, aunque su proliferación actual resulta excepcional por su extensión geográfica y duración.

Su aparición y desarrollo en estas últimas semanas merece un estudio en profundidad de los factores ambientales que han podido contribuir a este episodio de marea roja. Con anterioridad, que yo sepa, la única marea roja de Alexandrium minutum registrada en Galicia se registró en primavera de 1984 en la ría de Ares-Betanzos (Blanco y col. 1985).

Indice de afloramiento (UI: upwelling index). Los valores positivos indican condiciones favorables de afloramiento. Fuente: indicedeafloramiento.ieo.es

Entre nuestro departamento del centro oceanográfico de Vigo (IEO), el Centro de Investigaciones Marinas (Xunta de Galicia, Vilaxoán) y el INTECMAR, se encuentran la mayoría de expertos que conozco en Galicia sobre este género de dinoflagelados.

Su trabajo en las últimas cuatro décadas y numerosas publicaciones científicas en colaboración con otros colegas nacionales e internacionales han contribuido a identificar las especies presentes en nuestras costas, así como su ecología, ciclos de vida y dinámica en el medio natural.

De entre todos ellos citaré uno de dichos estudios, publicado en 2010 por Bravo y col., en el que se describen las dinámicas de proliferación y ciclo de vida de Alexandrium minutum.

Estos autores concluyen que sus proliferaciones ocurren en zonas costeras protegidas en primavera y verano durante la época de afloramiento, asociadas a estabilidad y estratificación en la columna de agua.

Temperaturas en Vigo. Fuente: Accuweather

Dichas zonas protegidas son los estuarios de Baiona (ría de Vigo) y de la ría de Ares.

Este año hemos tenido una primavera muy lluviosa y desde mediados de abril las condiciones de viento han sido favorables al afloramiento.

En la segunda mitad de junio las temperaturas máximas han subido en Vigo por encima de lo normal, superando hasta en 9ºC la máxima promedio de esta época del año.

La temperatura del agua también es elevada, alcanzando hoy, 9 de julio, los 20,7 ºC en la playa de Samil. Estos y otros motivos podrían contribuir a explicar la explosión de A. minutum en las dos últimas semanas.

Quistes de resistencia (A, F) y de tipo «pellicle» (B,C,D,E) de Alexandrium minutum en la ensenada de Baiona. Fuente: Bravo y col. (2010).

A lo largo del desarrollo de las proliferaciones de A. minutum, las células vegetativas «normales» aparecen acompañadas de quistes con una pared simple («pellicle cyst») en contraste a los quistes de resistencia con doble pared.

Los primeros pueden germinar rápido (entre 1-17 días) mientras que los segundos tienen un período de reposo de 45 días.

Se cree que esos quistes rápidos de tipo «pellicle» podrían jugar un papel importante para mantener la población en una zona protegida como la ensenada de Baiona, evitando así la dispersión debida a la dinámica de las rías.

Muestreos del proyecto REMEDIOS (1 de julio 2018). En la imagen «la escalera», un equipo que permite coger muestras de agua cada 20 cm en un espesor de 3 m. Fuente: Facebook REMEDIOS.

Estas y otras cuestiones serán objeto de estudio gracias a este evento masivo registrado en la ría de Vigo, casi enfrente de nuestro propio laboratorio!

Además, durante estos días, se está llevando a cabo una campaña oceanográfica del proyecto REMEDIOS a bordo del B/O Ramón Margalef.

En dicho muestreo participan investigadores de la Universidade de Vigo, IEO, CSIC e IFREMER, que también aprovecharán la oportunidad de estudiar la proliferación de A. minutum en las rías de Vigo y Pontevedra. El objetivo inicial de la campaña eran Dinophysis y Pseudo-nitzschia, pero entre tanto les ha surgido este asunto inesperado!

Para terminar, un vídeo realizado por Manuel E. Garci (Bioimaxe) sobre la marea roja de Samil, y un deseo: que mareas rojas tóxicas como esta no se conviertan en habituales a partir de ahora…

Agradecimientos: A todos los que habéis compartido imágenes e información para esta entrada, empezando por Carlos Vales, la Subdirección Xeral de Gardacostas de Galicia, Bioimaxe, Manuel E. Garci, Xulio Valeiras, Álvaro Roura y mis colegas del IEO de Vigo, Rosa Figueroa, María García y Jorge Hernández.

 

Referencias:

-Blanco J. y col. The first toxic bloom of Gonyaulax tamarensis detected in Spain (1984). En: Anderson, D.M., White, A.W., Baden, D.G. (Eds.). Toxic dinoflagellates. Proceedings of the Third International Conference on Toxic Dinoflagellates, St. Andrews, New Brunswick, Canada, June 8-12, 1985, p. 561 (1985).
-Bravo I. y col. The intricacies of dinoflagellate pellicle cysts: The example of Alexandrium minutum cysts from a bloom-recurrent area (Bay of Baiona, NW Spain). Deep-Sea Research II 57: 166–174 (2010).
-Bravo I. y col. Bloom dynamics and life cycle strategies of two toxic dinoflagellates in a coastal upwelling system (NW Iberian Peninsula). Deep-Sea Research II 57: 222–234 (2010).

 

 

 

 

Relato de una marea roja en Tenerife

El catamarán Bonadea 2. Fuente: BONADEA II

El pasado 13 de julio me llegó un comentario vía facebook de Alejandro Escánez, que trabaja en la actualidad con cefalópodos en su tesis doctoral y a quien conocí en el IEO de Canarias.

Alex compartía una curiosa imagen de agua de mar teñida de color rosado en el sur de Tenerife, preguntando si alguien tenía pistas sobre qué podía ser…descartando al Clipper de fresa y otras hipótesis igual de divertidas.

La muestra pertenecía al catamarán «Bonadea 2«, de la empresa BONADEA II, con sede en Playa de Las Américas, que organiza excursiones de avistamientos de cetáceos en el sur de Tenerife.

Aquí les dejo un enlace al vídeo de BONADEA II sobre la recogida de la muestra a primera hora de la tarde del 12 de julio. Inicialmente la botella tenía este aspecto, con unos calderones al fondo…

Y ahora vean el estado final de la misma muestra pocas horas después…

En los comentarios de facebook sugerimos un poco de todo pero no dimos con el organismo en cuestión e incluso se llegó a sospechar de algún contaminante vertido al mar. Para confirmar a ciencia cierta de qué se trataba era necesario observar una muestra al microscopio.

Y así fue como llegaron a su identificación Nereida Rancel y colaboradores, de la Universidad de La Laguna. Nadie mejor que la propia investigadora, a la que reitero mi agradecimiento por participar en esta entrada y explicarnos la naturaleza de esta marea roja.

Hablemos con ella pues !!

Nereida Rancel accedió amablemente a contestar varias cuestiones que transcribo aquí en su totalidad. La primera que le planteé fue una introducción personal sobre su formación y trayectoria científica:

«Mi nombre es Nereida Rancel, desde mayo del 2017 soy investigadora post doctoral del grupo de BOTMAR en la Universidad de La Laguna con la investigadora principal Dra. Marta Sansón (departamento de Biología Vegetal, Ecología y Fisiología Vegetal), donde estoy contratada con cargo a un proyecto de investigación. En 2004 me licencié en Biología especialidad Marina. Fue en el 2005 cuando comencé a investigar con macroalgas en este mismo grupo, donde obtuve la suficiencia investigadora en botánica marina en 2008, así como el DEA estudiando un alga roja llamada Pterocladiella melanoidea.

En el 2010, me contactó el Dr. Guillermo García Reina para ir a trabajar al Banco Español de Algas (BEA). Ese mismo año, realicé una estancia de formación en la Colección de microalgas y protozoos de la Universidad de Colonia (CCAC) en el grupo del Dr. Michael Melkonian, y fue en ese momento donde el Prof. Melkonian me propone ser alumna de doctorado de su grupo. Durante 5 años dividí mi trabajo y mi vida en la colección de microalgas del BEA (Gran Canaria) y mi tesis doctoral en Alemania. Dejé mi trabajo en la colección BEA en 2015, para centrarme en la escritura de la tesis y su defensa, y me mudé definitivamente a Colonia. El 30 de mayo de 2016 defendí mi tesis doctoral en la Universidad de Colonia que trataba de la filogenia, sistemática y evolución de cianobacterias (Nostocales).»

¿Cuándo y cómo te llegó la noticia de esta mancha en el mar?

La marea roja de Tenerife (15 de julio 2017). Autor: J. Reyes

«Fue en junio (tercera semana) cuando la noticia me llegó por mensajes de amigos, el grupo de BOTMAR llegábamos de realizar nuestro trabajo de campo en la Gomera. Era una circular que decía que se cerraban algunas playas con motivo de una macroalga tóxica. Al día siguiente la viceconsejera de medioambiente dio la noticia en los medios, se trataba de un Bloom de Trichodesmium erythraeum, el caso es que, a pesar de la noticia, la gente siguió especulando sobre si eran manchas de vertidos de emisarios (¡qué no digo que no haya un problema con los mismos!), sedimentos en el mar o incluso polen!

En las redes sociales pasaba algo parecido, fotos sobre qué podía ser…pero no habíamos podido observar la muestra al microscopio y la curiosidad nos invadía, seguro que entiendes a qué me refiero, jajajaja»

¿Fuiste tú misma a recoger las muestras? ¿dónde y cómo fue el muestreo?

«El sábado 15 de julio, fui a trabajar en la costa de Teno a los Gigantes en zodiac junto con la Dra. Marta Sansón y el Dr. Javier Reyes, la mancha abarcaba toda la costa, zonas más densas que otras. La morfología de la mancha recordaba a la de Trichodesmium, flotando y con aspecto pajizo…así que sin dudarlo cogí una muestra, y Javi sacó fotos y videos.

La recolección de muestras planctónicas tiene un protocolo con red de plancton entre otros, pero lamentablemente en ese momento no teníamos los utensilios necesarios…así que con un bote y mi mano la cogimos (jajajaja).

La marea roja de Tenerife (15 de julio 2017). Autor: J. Reyes

Llegamos del campo sobre las 6 de la tarde, aunque sospechábamos de qué se trataba, la curiosidad nos pudo…así que fuimos al departamento a mirarla al microscopio…y efectivamente seguía siendo Trichodesmiun erythraeum.»

¿Habías visto otras manchas parecidas antes? ¿Cómo la describirías?

«Pues sí, desde el 2004 las había visto desde la playa y leído sobre ellas en los periódicos, pero fue en el 2010, desde el BEA que la empezamos a observar cada verano aproximadamente…
La mancha está flotando en la superficie, tiene color marrón pajizo, y cuando la tocas se disipa, abriéndose…ahí es cuando puede observarse su similitud con las hebras de heno, pero en miniatura. (¡obviamente!).»

El responsable de la marea roja al microscopio: Trichodesmium erythraeum. Autor: J. Reyes

¿Cómo identificaste de qué organismo se trataba?

«Cuando se observa con detalle la superficie del agua donde están presentes se pueden distinguir pequeños agregados en forma de diminutas agujas, característicos de las colonias que forman. Cada filamento contiene una media de unas 100 células.

En el microscopio, esta microalga forma unas colonias filamentosas, con tricomas rectos en grupos cubiertos por un fino mucílago, presentan un color marrón rojizo, en este caso medía unos 6-8 micras de ancho, en los extremos atenuados células terminales alargadas e hialinas, o en los no atenuados, sólo con una célula terminal redondeada o estrechada, sin vainas firmes.

Imagen con más aumentos de Trichodesmium erythraeum. Autor: J. Reyes

Presentan aerocistes (vesícula cargada de aire que ayuda en la flotación) en el interior de las células, lo que le confiere capacidad para flotar y migrar con la columna de agua.
Igualmente había aprendido a reconocerla por sus caracteres morfológicos con el Prof. Melkonian y la Dra. Barbara Melkonian en el Banco Español de Algas en el 2011.»

¿Cuáles son los datos principales que nos puedes comentar sobre esta especie y de por qué colorean así el mar sus proliferaciones?

«Tal y como te comenté en otra pregunta, estas cianobacterias son marrón/rojizas y forman capas flotantes en la superficie. Existen estudios desde la NASA en las costas de Florida por un problema parecido, donde concluyeron (entre otros) que el afloramiento se ve favorecido por un incremento de hierro en el agua a causa del polvo del Sahara.

Lo que pasa en la zona de Canarias es que, en épocas de calima, donde el Alisio no sopla y las temperaturas son altas, se dan las condiciones perfectas para que se dé el afloramiento de Trichodesmium, pues la calima viene cargada de polvo del Sahara rico en hierro, como no hay viento se deposita en grandes cantidades en las costas canarias, que unido a la temperatura del agua en esta época del año forman un caldo de cultivo ideal para el afloramiento de esta cianobacteria. Después del afloramiento, las cianobacterias mueren, y las aguas lucen entre rojas y marrones durante un tiempo, liberan la ficoeritrina (pigmento rojo) al mar, tiñéndolo de rojo y los filamentos se quedan de color verde pues queda a la vista el pigmento verde (clorofila).»

¿Tiene algo que ver con tu trabajo en este momento, o si no, cuáles son tus intereses/proyectos actuales?

«En cierta manera sí, y no…mi contrato actual es para el estudio y análisis de distribución histórica y distribución actual de las especies Cystoseira abies-marina, Cystoseira tamariscifolia y Cystoseira mauritanica en la provincia occidental canaria para la toma de decisiones en la elaboración de sus planes de recuperación, pues este es otro problema de las costas canarias que requiere especial interés. Pero dado mi campo de especialización en algas, otro de mis intereses es el de la biodiversidad, filogenia, sistemática y evolución de cianobacterias…especialmente las Canarias, pues son un grupo de algas de alto interés por su capacidad de sintetizar toxinas y otros metabolitos secundarios, y hasta ahora un grupo bastante desconocido en nuestras islas, así que junto con la Dra. Marta Sansón y dos investigadores expertos en este campo, de la Universidad Internacional de Florida (Dr. Niclas Engene y la Dra. Ana Tronholm) estamos pidiendo proyectos para poder abrir esta interesante línea de investigación.»

Espero que les haya gustado esta entrevista tanto como a mí ! Nereida nos ha facilitado cantidad de información interesante que servirá para salir de dudas la próxima vez que alguien descubra otro fenómeno similar.

El Mar Rojo. Autor: NASA. Fuente: Earthweek

Por mi parte sólo querría añadir una curiosidad.

El Mar Rojo se cree que podría deber su nombre a las proliferaciones estacionales de esta misma cianobacteria. Los griegos conocían a dicho mar como «Erythra Thalassa» (literalmente Mar Rojo).

Pero esto no pasa de ser una hipótesis. Además, la descripción del color en los textos de la antigua Grecia era distinta a la actual ya que ésta difiere según la cultura.

Por eso, aunque los antiguos griegos veían los colores igual que nosotros, ellos no usaban el azul para hablar del cielo o el mar. El poeta Homero describía el mar como púrpura, blanco o del color del vino. Lo aprendí leyendo «El ojo desnudo» (Antonio Martínez Ron, 2016). Y si están interesados encontrarán una discusión detallada sobre el término «Mar Rojo» en Abarim Publications. Hasta la próxima entrada !

Agradecimientos:

A la empresa Bonadea II por acceder a compartir imágenes e vídeos en esta entrada, a Álex Escánez por darme a conocer el fenómeno y especialmente a Nereida Rancel y Javier Reyes por la entrevista y el material gráfico, respectivamente.

 

Marea roja en Cabo Home

La costa de la Vela, con el monte do Facho
y a la izquierda al fondo las islas Óns. Autor: F.R.

El sábado 16 de mayo la Asociación de Oceanógrafos de Galicia nos llevó por la Costa de la Vela, la franja costera en la parte occidental de la península del Morrazo, desde el monte do Facho hasta la playa de Nerga. La guía de nuestro grupo, Clara, era experta en geología. Ya verán, ya…

El panorama es espectacular a lo largo del sendero que recorre el mirador do Facho hasta cabo Home. Al norte quedan las islas Ons y al sur las Cíes, que integran el parque natural de las islas Atlánticas junto a Cortegada y Sálvora. Los archipiélagos mayores protegen a las rías de Vigo y Pontevedra de los embates del Atlántico.

Faro de Cabo Home,
con la isla norte de Cíes al fondo. Autor: F.R.

En su extremo más occidental, la costa de la Vela es un espléndido acantilado que desciende desde los 160 metros de altura do Facho hasta Cabo Home, el punto más cercano a Cíes, a poco más de 2 km de dichas islas.

Las Óns, por su parte, están a casi 4 km de la tierra más próxima, aunque esto no impide que hayan llegado visones e incluso un jabalí nadando. El pobre animal fue abatido a tiros antes de llegar a Ons y apareció luego en la playa de Rodas (Cíes) según nos comentó María, una de las guías de Camiño a Camiño, con quienes visité Ons el fin de semana anterior.

El relieve de Ons es muy suave y esto favoreció el asentamiento de una población importante, hasta 530 habitantes en los años 50′. Hoy residen 4 personas todo el año. El contorno agreste de Cíes es más del gusto de las gaviotas y la razón de que sean tan diferentes se debe a su naturaleza geológica: Cíes es granítica mientras que Ons son principalmente esquistos, más fáciles de erosionar.

La isla de Óns (9-V-2015). Al fondo se adivinan las Cíes. Autor: F.R.

Los esquistos afloran abundantes cerca de Cabo Home, y fue en ése tramo, llegando al faro, cuando descubrimos unas pinceladas rojas en el mar. Llegaban desde el sur, desplazándose en estrechas franjas agitadas por el oleaje cerca de punta Robaleira.

La marea roja fotografiada desde Punta Robaleira
(16 de mayo 2015). Autor: F.R.

Su color era rojo sangre. En las imágenes no se aprecia con tanta nitidez (a pesar de que, seamos sinceros, he saturado el color de las imágenes a dolor), pero les juro que tenía todo el aspecto de una marea roja de Mesodinium. 

Se trata de un ciliado fotosintético que se alimenta de algas (criptofítas), que le confieren un inconfundible tono sanguinolento.

Nada de dinoflagelados, algas tóxicas ni otros platillos volantes populares

En el blog hemos comentado hasta la saciedad que no es correcto aplicar lo de marea roja para hablar de las toxinas o de las algas que las producen: en Galicia las algas tóxicas no suelen avisar con mareas rojas en el mar. Pero hay que reconocer que lo de marea roja es útil en los medios de comunicación para evitar titulares sosainas como «vuelven las proliferaciones de algas tóxicas«.

La marea roja esta vez desde Cabo Home. Autor: F. R.

Mesodinium fue el primer invitado del blog en 2011. Así que si desean saber algo más de él les remito a aquella entrada cuasi-prehistórica y sólo les recordaré que es la única presa conocida de Dinophysis, un género de dinoflagelados productor de episodios tóxicos en las rías gallegas.

Hoy en día sabemos algo más de Mesodinium: García-Cuetos y col. describieron en 2012 una nueva especie de mayor tamaño ¿y su nombre? cómo no, Mesodinium major. El diámetro celular de Mesodinium rubrum puede ser muy variable pero el de M. major es superior: 50 milésimas de milímetro por unas 30 como máximo en M. rubrum.

Mesodinium major.
Ilustración de García-Cuetos y col. (2012)

M. major posee además una característica única: una forma «medusa» con prolongaciones a modo de corona en las que parece retener más cloroplastos de criptofitas.
Como un hámster tragón y sus abazones…

Fuente: minifauna.com

En las muestras de las rías de Vigo y Pontevedra la forma medusa y el tamaño de Mesodinium recuerdan a menudo la descripción de M. major. Ello no quiere decir que no haya M. rubrum en Galicia, seguro que coexisten las dos especies. Pero a pesar de esfuerzos ímprobos no hemos podido mantener cultivos de M. major en el laboratorio del IEO de Vigo.
No es consuelo, pero nadie lo ha conseguido de momento.

 

Mesodinium major
de las rías gallegas
(Galicia calidade)
Autora: Pilar Rial

La razón podría ser que no le estemos ofreciendo a este Mesodinium gordito su presa adecuada, la/s criptofita/s de las que se alimenta preferentemente en la naturaleza.
O que posea algún factor de crecimiento desconocido y diferente a M. rubrum.

Espero contarles nuevos descubrimientos sobre Mesodinium antes de que pasen otros 4 años, si es que para entonces continúa este blog…qui sait !! 

Les esperan cerca del faro de Ons.
Autor: F.R.

Y para terminar, de regalo, un poco más de naturaleza,
en concreto de la flora que podemos descubrir en las islas Atlánticas: orquídeas salvajes (Serapia).


Agradecimientos: a las/los guías de la Asociación de Oceanógrafos de Galicia y de Camiño a Camiño, porque siempre aprendo algo nuevo con sus explicaciones sobre el medio natural.

Referencias:
-García-Cuetos L y col. J. Eukaryot. Microbiol. 59:374:400 (2012).

Nuevas historias de Noctilucas

Noctiluca scintillans es un dinoflagelado enorme que puede medir hasta 2 milímetros. Es observable a simple vista, tal como muestra este vídeo donde aparecen Noctilucas aisladas en la ría de Vigo.

Marea roja en Almuñécar (Granada), con toda la pinta
de ser Noctilucas. Fuente: El Correo de Andalucía (16-VI-2014)

Su nombre no suele aparecer en la prensa pero este verano las mareas rojas de Noctiluca fueron noticia a lo largo de la península ibérica. 

Además protagonizan la entrada más leída de este blog así que ya tardábamos en hablar sobre ellas.

Y que mejor para empezar que observar una Noctiluca viva, aislada en la playa del Vao
(Vigo), el pasado 9 de septiembre.

Noctiluca scintillans es una especie que puede producir mareas rojas o verdes según el tipo de células que proliferen. Primero hablaremos de las Noctilucas rojas, las más comunes en todo el mundo entre el ecuador y latitudes medias. Las que tenemos en Galicia por ejemplo…

Playa de Cesantes, ría de Vigo. Autor: M. Moralejo.
Fuente: La Voz de Galicia (5-IX-2014)

En agosto y septiembre se produjeron mareas rojas en las rías gallegas que trascendieron a los medios de comunicación.

Y en la ría de Vigo se cerraron el 4 de septiembre 10 playas por precaución después de que un bañista se quejase de picores.

En La Voz de Galicia, al día siguiente de las mareas rojas de Noctiluca, se publicaron frases tan confusas como:  «Según fuentes de Salvamento, se trata de la conocida «purga de la marea», una floración de algas que se produce cada año en fechas cercanas a septiembre.» «[…] En verano, cuando hay altas temperaturas y las aguas profundas vienen cargadas de nutrientes, las algas unicelulares pueden crecer de una manera brusca y soltar toxinas que tiñen el agua.» (La Voz de Galicia, 5-IX-2014).

Ay Josús…!! Aquí se mezclan las mareas rojas con las toxinas y una pizca de cultura popular. Todo viene de asociar las mareas rojas con las algas tóxicas, cuando éstas rara vez producen color en las rías. 
Tradicionalmente los pescadores llamaban «purga de mar» a las mareas rojas, pero lo de la «purga de la marea» no tengo el gusto. 
Y las toxinas marinas (por favor…!!!) no tiñen el agua. Lo que tiñe el agua son compuestos coloreados (pigmentos), que poseen algas fotosintéticas y algunas heterótrofas, como este Gyrodinium (dinoflagelado heterótrofo aislado en la ría de Pontevedra en octubre de 2013).

En las fotos que han circulado en los periódicos se aprecia el característico color anaranjado-rojizo de las proliferaciones de Noctiluca, de aspecto aceitoso que podría confundirse con un vertido. Ése color lo producen carotenoides como la cantaxantina (quizás también astaxantina; Balch & Haxo 1984), que Noctiluca debe obtener de su alimentación al igual que moluscos, crustáceos…y flamencos !!

La causa de estas mareas rojas fue seguramente Noctiluca scintillans ya que justo unos días antes nos avisaron de una de estas manchas en una playa de Alcabre (Vigo). Cuando llegamos quedaban hilillos de color naranja en el agua formados, no por plastilina, sino por bolitas flotantesNoctilucas.

Hay que insistir en que Noctiluca no es tóxica ni sus mareas rojas tienen relación con episodios tóxicos (mal llamados mareas rojas). Las células de Noctiluca son heterótrofas (no hacen fotosíntesis) y se alimentan de todo lo que encuentran a su paso (bacterias, algas, huevos de peces y copépodos, etc). Sólo en el caso de ingerir muchas algas tóxicas podrían acumular toxinas aunque no está demostrado, que yo sepa.

En este vídeo pueden ver una de las Noctilucas que aislamos en Alcabre después de tragarse una cadena de células del dinoflagelado Gymnodinium catenatum, productor de toxinas paralizantes.

La capacidad de movimiento de Noctiluca es mínima y cuando vemos las mareas rojas en superficie se trata de la fase final de su proliferación que se desarrolla antes en la columna de agua. El propio movimiento del agua crea zonas de convergencia donde se concentran las Noctilucas y su flotabilidad las lleva a acumularse en superficie y teñir el agua…

En el caso de proliferaciones masivas (no como las de las rías, afortunadamente) la degradación de sus células consume mucho oxígeno y llega a ocasionar la muerte de peces. Y en algunas personas (esto no lo sabía!!) el amonio de sus células puede producir una ligera sensación de picor en la piel.

A comienzos de septiembre me llegó un mensaje al blog (gracias Tati !) para comentarme que había bioluminiscencia en la playa del Vao, en Vigo. Y claro, lo fui a comprobar en persona…!!

La playa del Vao, Vigo (septiembre 2014).

Las noches del 8 y 9 de septiembre hizo una temperatura genial, con bajamar entre las 22-23 hrs y una suave brisa. Me metí en el agua y al caminar se veía un halo azul desde el fondo a la superficie. Cuanto más profundo y más agitación la bioluminiscencia era mayor.

Pero agitar el agua no es la única forma de provocar «ardora» en el mar. Este blog está en condiciones de asegurar que en el caso (hipotético, pero puede suceder…) de que hagan pipí se van a llevar la sorpresa de su vida porque les delatará una constelación de «destellos» azules tipo «LIFE OF PI».
En las muestras de agua que recogí la segunda noche dominaban dinoflagelados bioluminiscentes como Ceratium, Protoperidinium y por supuesto Noctilucas !!

Y el 23 de septiembre el diario «El Progreso de Lugo» publicó estas fotos de la marea roja
de Noctiluca de día y de noche con el halo azul bioluminiscente en la orilla, en San Cibrao (Lugo).
En esta noticia sí las citó por su nombre el periodista Antonio López. Las fotos son de Jose Mª Álvez.















Y ahora hablemos de las Noctilucas verdes…

La forma roja de Noctiluca es la más extendida pero en una zona concreta del mundo como el sureste asiático (Mar Arábigo, Filipinas, Vietnam, Tailandia, Indonesia…), las Noctilucas pueden ser verdes.
Es la misma especie pero con un alga verde endosimbionte: la pedinofícea Pedinomonas noctilucae.
Las Noctilucas verdes. Autor: K. Furuya. Fuente: Harrison y col. (2011).

Las algas endosimbiontes no son permanentes y en el laboratorio las Noctilucas verdes terminan por perder su «invernadero interior» y mueren en cuestión de semanas…el récord lo tienen Furuya y col (2006), que las mantuvieron hasta 2 años !! El hecho de que no podamos cultivar las algas endosimbiontes en forma libre sugiere que la dependencia es mutua y Noctiluca les proporciona factores de crecimiento vitales.

Un bloom de Noctilucas verdes en el Mar Arábigo.
Imagen satélite MODIS. Autor: N. Kuring (NASA)

Existe un aumento aparente de las proliferaciones de Noctiluca en varias zonas del mundo y una de las razones que se esgrimen es el exceso de nutrientes (eutrofización) que aumenta la producción del fitoplancton que les sirve de alimento.

Como ejemplo, este 9 de septiembre Rosário-Gomes y col. publicaron en Nature Communications un trabajo sobre la aparición de blooms de Noctilucas verdes en el Mar Arábigo desde comienzos del s.XXI.

En el mar Arábigo existen zonas pobres en oxígeno (entre 120-1500 m de profundidad) de origen natural, debido a la gran producción de fitoplancton (diatomeas) en la época invernal: la del monzón.
Pero ésas poblaciones típicas de diatomeas de invierno están dejando paso a proliferaciones de Noctilucas verdes. Los blooms de Noctilucas se asocian con aguas hipóxicas, cuyo aumento parece inexorable en los últimos años, llegando casi a la superficie del mar en algunas zonas. Parece que el endosimbionte de las Noctilucas les permite fijar carbono en aguas hipóxicas de manera mucho más eficiente (3 veces más) que las diatomeas, a las cuales recordemos que se las zampa.  La combinación de ambos factores parece darles una gran ventaja y hace posible que proliferen de forma masiva…

Una salpa: Cyclosalpa affinis. Autor: P.J. Bryant
Fuente: Nat. Hist. of Orange County (CA, EEUU).

Los autores de este trabajo sugieren que las proliferaciones de Noctilucas podrían distorsionar la cadena trófica del plancton con consecuencias negativas para la pesca de la región, ya de por sí en declive (seguramente por la sobrepesca).

La cadena trófica clásica que va desde las diatomeas a las larvas de peces por medio de los copépodos sería sustituída por otra cadena con las Noctilucas verdes, que son el plato favorito de medusas y salpas, una parte minoritaria en la dieta de los peces. Es una hipótesis…

Y si quieren ver a una salpa merendándose Noctilucas verdes no se pierdan el enlace a este espectacular vídeo con el que despido a las Noctilucas…hasta el verano que viene !!

 

Referencias:

-Balch WM, Haxo FT. Spectroscopical properties of Noctiluca miliaris Suriray, a heterotrophic dinoflagellate. J. Plankton Res. 6: 515-525 (1984).
-Furuya K. y col. Vegetative growth of Noctiluca scintillans containing the endosymbiont Pedinomonas noctilucae. Afr. J. Mar. Sci. 28:305–308 (2006).
-Hansen PJ. Green Noctiluca scintillans: a dinoflagellate with its own greenhouse. Mar. Ecol. Prog. Ser. 275:79-87 (2004).
-Harrison PJ y col. Geographical distribution of red and green Noctiluca scintillans. Chin. J. Ocean. Limnol. 29:807-831 (2011).
-Rosário Gomes y col. Massive outbreaks of Noctiluca scintillans blooms in the Arabian Sea due to spread of hypoxia. Nature Comm. 5: art. 4862 (2014).

La marea roja vista desde dentro

Título de la foto: «Un arrecife flotante»
Autor: Jorge Hernández Urcera
Premio ACUIFOTO 2013
categoría Acuicultura y medio ambiente
Fuente: web Fundación OESA

Esta semana ha sido y continúa siendo noticia la proliferación tóxica (mal llamada marea roja) que afecta de forma masiva a las rías gallegas. De 54 polígonos de bateas controlados por el INTECMAR  a día de hoy están cerrados 43 !!

Solo quedan 11 polígonos abiertos, 6 de ellos están en la ría de Vigo. La prohibición afecta no solo al mejillón en batea sino también a la mayoría de moluscos infaunales (los que viven enterrados: almejas, berberechos…) y epifaunales (p.ej. vieira).

Las culpables de este episodio tóxico son las toxinas diarreicas (ácido okadaico y sus derivados) producidas por dinoflagelados del género Dinophysis.

No se preocupen, las fotos y videos de lo que se mueve dentro de esta «marea roja» las veremos luego…!!

Dinoflagelado del género Protoperidinium
(ría de Pontevedra, 8 octubre 2013)

Los dinoflagelados son «veraneantes tardíos»…gustan de esta época a comienzos de otoño después de la temporada de afloramiento.

Las condiciones ambientales que han provocado la proliferación de Dinophysis las podemos «rastrear» en páginas web de acceso público, como la del Instituto Español de Oceanografía.

Fíjense en el aumento de la temperatura del agua en las rías baixas en tan solo una semana…

Esta gráfica se realiza semanalmente a partir de los datos del termosalinómetro del buque oceanográfico
JM Navaz (IEO) en su viaje de 2 días para el muestreo de seguimiento del fitoplancton tóxico
a cargo del INTECMAR (Vilaxoán, Xunta de Galicia).
Fuente: C.O. de Vigo (http://www.vi.ieo.es/general/principal.aspx?web=condiciones_salinas.aspx)

El desencadenante de estas proliferaciones tóxicas es la entrada de ése agua cálida al interior de las rías desde la plataforma ó zonas costeras cercanas (Portugal), al relajarse el afloramiento del verano.
El fenómeno fue descrito por primera vez por Fraga y col (1988) para explicar la proliferación de Gymnodinium catenatum en esta misma época.

Brevemente: el viento sur desplaza agua superficial oceánica (calentita y estratificada) hacia la costa, poblaciones de fitoplancton incluidas. Así que las rías se calientan y concentran las células que pueden seguir multiplicándose (ó no…) en un espacio limitado, rico en nutrientes (y presas microscópicas). La situación opuesta sucede en primavera-verano, con viento norte y afloramiento de aguas oceánicas profundas y frías. La alternancia entre afloramiento/hundimiento se representa mediante el «Indice de afloramiento«, con valores positivos = afloramiento y negativos = hundimiento.

 

Indice de afloramiento en las rías baixas, calculado mediante dos métodos distintos.
En azul son los datos a partir de la boya en Cabo Silleiro (viento real), y en rojo calculados
a partir de la presión atmosférica (datos FNMOC, EEUU) en el C.O. de Vigo.
Fuente: Observatorio Oceanográfico da Marxe Ibérica (RAIA)
http://www.indicedeafloramiento.ieo.es/afloramiento.html

 

Esta gráfica muestra el promedio de ese índice en las rías baixas para los 12 meses del año actual y en octubre vemos el cambio al hundimiento. En concreto sucedió en los primeros días de octubre y la consecuencia nos llega pocos días después con la proliferación de Dinophysis.

Los dinoflagelados son los reyes del mar en estas condiciones porque pueden nadar y mantenerse en la capa superior mientras que otras algas como las diatomeas necesitan del afloramiento para evitar su caída a zonas profundas. En esta época de otoño las proliferaciones tóxicas son un proceso natural, más o menos intenso según las condiciones ambientales. El verano y comienzo del otoño han sido especialmente cálidos

–Todo ayuda—



…En otoño de 2005 sucedió una intensa proliferación de Dinophysis acuta en las rías gallegas
(tal como ha sido el caso este año), una especie ligada a esta época de finales del verano-otoño.
Pues bien, Escalera y col (2010) demostraron que la acumulación de D. acuta en las rías se produjo debido al transporte pasivo de células (principalmente desde el sur, en la costa portuguesa), y no por la división activa de D. acuta en las rías…

Y ya sin más les presento a los protagonistas de esta proliferación tóxica

Las fotos y videos siguientes pertenecen a una muestra concentrada de la ría de Pontevedra (Bueu, estación P2), recogida por el B/O J.M. Navaz el pasado 8 de octubre.

Empezamos por los «buenos»…

Dinoflagelados del género Tripos (antes Ceratium): fotosintéticos y no tóxicos.
 
T. furca
T. tripos
Dos células de T. fusus en proceso de división
¿quieren ver cómo nadan? pues aquí tienen un vídeo de Tripos fusus y furca (antes Ceratium)

 

 Ahora vamos con Protoperidinium: heterótrofos y tampoco tóxicos.
 
P. divergens…ó parecido…

Protoperidinium no realiza fotosíntesis así que se alimenta de otros seres microscópicos. Por lo visto le encantan los Ceratium y en esta muestra «se pusieron las botas…». En este vídeo le vemos después de capturar a un Tripos fusus...y también cómo se «pelean» luego tres Protoperidinium por lo que podría ser un huevo de zooplancton…!!

Y por fin llegamos a las tóxicas: Dinophysis
Dinophysis acuta
Dinophysis acuminata (la pequeñita al lado de D. acuta)
Dinophysis caudata

 

La anécdota…Dinophysis tripos


Mesodinium rubrum

Y este es un Mesodinium, que saltaba «perdido» en la misma muestra. Es un pequeño ciliado fotosintético del cual se alimenta Dinophysis. Su única presa conocida por el momento. Las especies responsables de la toxicidad en esta proliferación son principalmente D. acuta y D. acuminata. Por poner un ejemplo, en esta muestra de la estación P2 INTECMAR daba las siguientes concentraciones integradas desde 0 a 20 metros: D. acuta 6000 céls/litro, D. acuminata 3320 céls/litro y D. caudata 160 céls/litro.

Llegamos al último vídeo, con D. acuta, D. acuminata y algún Ceratium invitado
El distinto color de Ceratium y Dinophysis se explica por el tipo de cloroplastos y pigmentos.
Ceratium es un dinoflagelado «típico» con cloroplastos dorados (con peridinina).
Dinophysis tiene cloroplastos «rojizos» procedentes de Mesodinium.
Con ambos «dinos» les dejo…
Y con el deseo de que las condiciones oceanográficas cambien rápidamente
y este episodio tóxico
desaparezca cuanto antes !!
 
Agradecimientos:
-A la tripulación del J.M. Navaz por recogernos esta muestra de la estación P2, y a Gonzalo y Suso del C.O. de Vigo por las aclaraciones sobre el índice de afloramiento.
Referencias:
-Escalera y col. Bloom dynamics of Dinophysis acuta in an upwelling system: in situ growth versus transport. Harmful Algae 9: 312-322 (2010).
-Fraga y col. Influence of upwelling relaxation on dinoflagellates and shellfish toxicity  in Ría de Vigo, Spain. Est. Coast. Shelf Sci. 27: 349-361 (1988).
 
 
 
 
 

 

El alga tóxica del 76

Semanario Mundo, 11-XII-1976.
Vuelve al ataque la «pulga de mar»…
Nueve días después de las primeras intoxicaciones (26-X-76), la Jefatura Provincial de Sanidad de Pontevedra recogió muestras de plancton en Bueu y la ría de Vigo. Las enviaron fijadas en Lugol al Instituto de Investigaciones Pesqueras (Barcelona, hoy ICM-CSIC). Allí las analizó Marta Estrada, quien elaboró un informe el 16 de diciembre del 76.

En este blog tenemos de todo (y si no, se «soborna» a quien lo tenga a cambio de una cerveza), así que aquí os enseño parte del informe de Marta: los contajes de dinoflagelados.

Los contajes son número de células por cada 50 mL de agua de mar.

En su informe Marta subrayaba el dominio de un dinoflagelado formador de cadenas. Pero en las muestras había sobre todo diatomeas, lo cual sugería que las condiciones en el mar ya no eran las mismas que habían originado la marea roja tóxica.

Gymnodinium catenatum,
en vivo al microscopio óptico.

Aquel dinoflagelado formador de cadenas era la misteriosa alga tóxica de 1976. ¿Pero de qué especie se trataba?

Nunca se había descrito en aguas españolas y para colaborar en su identificación se enviaron muestras al taxónomo alemán Malte Elbrächter (actualmente en el Alfred Wegener Institute (AWI) de Bremerhaven).

Elbrächter confirmó el nombre de la especie a partir de su parecido con  un dinoflagelado causante de intoxicaciones en Mazatlán (Golfo de California, México): Gymnodinium catenatum.
Así que de Gonyaulax nada de nada…!! en los contajes de plancton podemos ver que aparecieron solo 2 células, señaladas con un círculo.
Gymnodinium catenatum
fijado con Lugol.
Gymnodinium catenatum es un dinoflagelado desnudo fotosintético. Puede formar cadenas de hasta 50 individuos y las células alcanzan unas 40 micras de diámetro (milésimas de milímetro).
Para traducir su tamaño a algo más cotidiano…¿verdad que parecen garbanzos? pues cada célula es un garbanzo a escala 1:300 aproximadamente…
Un aspecto sorprendente de Gymnodinium catenatum es la gran velocidad con la que nada. Fraga (1989) calculó una velocidad de hasta 1,5 metros/hora para una cadena de 8 células a 23ºC. Y cuanto más largas sean las cadenas, más rápido se mueven…!!
Como prueba, este vídeo de un cultivo de G. catenatum aislado en Baiona (Ría de Vigo).
¿Por qué se produjo la proliferación de G. catenatum en otoño de 1976?
La actividad humana siempre es sospechosa de aportar su «granito de arena», pero es la propia naturaleza de la costa y rías gallegas la que gobierna el crecimiento y cambios estacionales del fitoplancton. Esto se conoce desde los años 50′, gracias a los estudios de oceanografía y ecología de Fernando Fraga y Ramón Margalef, entre otros…
Autor: Bruno Boa de Jesús.
Paisaje desde el C.O. de Vigo

Las rías forman parte de un sistema de afloramiento que llega hasta el noroeste de Africa. Entre abril y septiembre predominan vientos del norte que traen cielos claros e impulsan el afloramiento de agua profunda fría y rica en nutrientes hacia el interior de las rías.

El afloramiento estimula el crecimiento de diatomeas, los mejillones engordan en las bateas y todo esto tiene un impacto económico de valor incalculable.

El afloramiento también produce nieblas marítimas en el verano, ya que al ascender las aguas frías y entrar en contacto con el aire caliente, lo enfrían y saturan de humedad…
Refrescan el ambiente pero en el Centro Oceanográfico de Vigo las sufrimos «en silencio» porque encienden en pleno agosto las atronadoras señales acústicas del RadioFaro de Canido…!!

De octubre a marzo dominan los vientos de componente sur, que arrastran aguas superficiales desde el océano al interior de las rías.

La transición entre ambos períodos (marzo-abril y septiembre-octubre) produce inestabilidad en el mar y proliferaciones de fitoplancton. En la transición al final del verano los dinoflagelados cobran ventaja: migran verticalmente para ir hacia la luz durante el día y hacia aguas profundas en busca de nutrientes durante la noche. Sin embargo, las diatomeas, que en primavera y verano son las «reinas de las rías«, sedimentan mucho más rápido y disminuye su abundancia al cesar el afloramiento.

En este gráfico podemos ver el indice de afloramiento en el mes de septiembre de 1976. Las barras positivas indican afloramiento (favorable a las diatomeas), y las negativas hundimiento (dinoflagelados)…
En el gráfico pongo las condiciones meteorológicas descritas en el boletín del Servicio Meteorológico Nacional de 1976 (Ministerio del Aire). La alternancia de lluvias y altas temperaturas en septiembre es una buena receta para estabilizar y calentar las rías…
En verano: viento NE y afloramiento.
En invierno: viento SO y hundimiento.
Pitcher y col. (2010)
http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0079661110000133

Lo importante es el hundimiento a finales de septiembre porque introduce aguas cálidas desde el océano y el sur, «inoculando» poblaciones oceánicas en las rías. Así llegan dinoflagelados como Gymnodinium catenatum. Proliferan «al calor» de las rías, los mejillones filtran esta «sopa tóxica» y a mediados de octubre del 76′ empiezan las intoxicaciones.

Todo esto queda resumido en esta imagen de satélite. En verano vemos la costa «azul», debido al agua fría aflorada. Mientras, en invierno, el hundimiento desplaza el agua cálida de la plataforma costera hacia las rías. Lo que sí trajo de bueno la marea tóxica de G. catenatum de 1976 fue la creación de la red de vigilancia de mareas rojas en Galicia, en enero de 1977.
Portada de La Voz de Galicia (13-I-1982), con Ana Miranda
y Santi Fraga en primer plano, en el muestreo de la joven red
de vigilancia de mareas rojas del IEO.
Los comienzos fueron difíciles y los medios precarios.
Primero el IEO, y luego la Xunta de Galicia a partir de 1992 (Centro de Control do Medio Mariño, hoy INTECMAR, Vilaxoán) han sido los responsables de monitorear la oceanografía, el fitoplancton tóxico y las biotoxinas en Galicia. En esto tampoco valen recortes si lo que queremos es evitar que se repitan intoxicaciones como las de aquel «annus horribilis» de 1976.
Agradecimientos: Nuevamente A Santi Fraga por el material documental de la época para poder escribir esta entrada.Referencias:

-Estrada M. Informe sobre la composición del fitoplancton en las muestras de las rías de Vigo y Bueu remitidas por la Jefatura Provincial de Sanidad de Pontevedra. Manuscrito no publicado.
-Estrada M. y col. Gymnodinium catenatum (Graham) en las rías gallegas (NO de España). Inv. Pesq. 48:31-40 (1984).
-Fraga S. y col. Influence of upwelling relaxation on dinoflagellates and shellfish toxicity in Ria de Vigo, Spain. Est. Coast Shelf Sci. 27:349-361 (1988).
-Fraga S. y col. Chain-forming dinoflagellates: an adaptation to red tides. Red Tides: biology, environmental science and toxicology. Elsevier (1989).
-Lorenzo LM y col. Across-shelf variability of phytoplankton composition, photosynthetic parameters and primary production in the NW Iberian upwelling system. J. Mar. Sys. 54:157-173 (2005).
-Varela M. Upwelling and phytoplankton ecology in Galician (NW Spain) rías and shelf waters. Bol. Inst. Esp. Oceanogr. 8:57-74 (1992).

Marea roja del 76

Ganó 5 Oscar en 1975:
a la mejor película, actores principales,
director (Milos Forman) y guión adaptado.
Estreno en España: 7 de octubre de 1976.

Marea roja es una expresión confusa porque se utiliza como sinónimo de algas tóxicas. Esto resulta especialmente falso en Galicia, donde tenemos proliferaciones tóxicas «sin color» y mareas rojas inocuas cada año…

Precisamente estos días se cumplen 36 años de la primera proliferación tóxica en Galicia, «trending topic» si tal hubiera existido en octubre de 1976. Por aquel entonces teníamos en el cine películas como «Alguien voló sobre el nido del cuco«, y en la prensa podíamos leer asuntos tan curiosos como un editorial del «Faro de Vigo» quejándose del servicio doméstico: «…Mire que las empleadas de hogar se ponen de una talante, al abrigo del marco democrático recién inaugurado…!«.

Fue en este marco de transición democrática cuando unas fuertes lluvias al inicio del otoño, combinadas con temperaturas (también en transición) verano-otoño, favorecieron la proliferación de dinoflagelados en algunas rías gallegas. La coloración en el agua pasó desapercibida, el mar estaba picado, y tan solo se observaron indicios de marea roja en la zona de Marín (ría de Pontevedra). Pero la contaminación provenía de las rías de Arousa y Muros, y el mejillón recogido en octubre se comercializó normalmente en España y otros países europeos.

Por supuesto que las mareas rojas se conocían desde bastantes décadas atrás en Galicia. Los pescadores las llamaban «purga de mar» porque decían que el mar quedaba limpio después…un término escatológico aplicado al mar (y no a las personas como yo creía…). Sin embargo, antes de 1976 no se habían producido nunca intoxicaciones graves ó si las hubo pasaron desapercibidas ó confundidas con otros motivos.

Eso sí, haciendo caso al saber popular, no se recogía marisco si existía color en el agua…
e incluso hay un refrán que dice: «Dende San Bartolomeu (24 agosto) a San Simón (28 octubre) non probelo mexilón«.

Resumen de titulares en octubre de 1976.
Arriba izquierda: La Voz de Galicia (26-X-76).
Las demás son del Faro de Vigo, entre el 27 y 30 de octubre.

Los primeros casos de intoxicación en 1976 aparecieron en Suiza, luego estalló la bomba informativa en Francia. Al principio la noticia anunciaba una catástrofe, casi 100 personas intoxicadas, aunque luego fueron 23 las que necesitaron hospitalización urgente.

También en España hubo una veintena de casos y varios ingresos hospitalarios en Santiago de Compostela, Segovia, etc. Los mercados internacionales se cerraron al mejillón gallego con el consiguiente desbarajuste y preocupación general. Se habló entonces de la «crisis del mejillón» y se llegó a temer seriamente por el futuro de esta industria.

Por si fuera poco, a pesar de que la Jefatura de Sanidad de Pontevedra anunciaba el 26 de octubre la prohibición de las exportaciones de mejillón, la empresa «Alvarez Entrena» ligada a varias depuradoras de marisco se saltó la medida «a la torera» y el mejillón ilegal provocó nuevas intoxicaciones en Italia, 120 casos más. En total, entre el 17 de octubre y el 2 de noviembre de 1976, se contabilizaron 308 afectados.

Lingulodinium polyedrum,
antes llamado Gonyaulax polyedra.
Disponible en: http://scientia1.wordpress.com

Los síntomas eran los de una toxina paralizante, la saxitoxina (encontrada por primera vez en la almeja Saxidomus giganteus), aunque en aquella época también se hablaba de «mitilotoxina» por aquello de los mejillones (género Mytilus).
Este tipo de toxinas las producen distintas especies de dinoflagelados, en un principio todo apuntaba al entonces llamado Gonyaulax polyedra. Y fue así como la prensa adoptó y repitió hasta la saciedad la palabra «Gonyaulax» para referirse al responsable de las intoxicaciones…

Los primeros casos en Galicia aparecieron el 20 de octubre en Palmeira (A Coruña) tal como describen Gestal Otero y col. (1978). Fueron 5 personas que después de comer mejillones tenían entumecimiento en labios y dedos y sensación «de flotar en el aire». También sufrieron diarreas, vómitos ó fiebre. Cito literalmente: «los enfermos contaban que lo habían pasado muy mal y que preferirían padecer cualquier otra enfermedad a volver a sufrir este cuadro«.
En Boiro y Puebla del Caramiñal se comentaba incluso que habían muerto varios gatos tras comer mejillones, y que antes de la muerte caminaban tambaleándose.

El método de referencia para el análisis de toxinas PSP era el bioensayo en ratón. Hoy en día sigue siendo el método que prevalece en caso de duda aunque «co-habita» con métodos cromatográficos. Consiste en inyectar un extracto de la muestra (intraperitonealmente) al pobre animalillo, y luego se observa la mortandad (y/ó síntomas) de los mismos a lo largo del tiempo. La toxina se cuantifica en unidades de ratón que pueden expresarse en concentración de saxitoxina por gramos de marisco, si se calibran los ratones con saxitoxina estándar.

Uno de los pollitos usados en el bioensayo de PSP.
Son 13 imágenes, en la última aparece muerto por parálisis
respiratoria tras la inyección de la muestra.
Fuente: Gestal Otero y col. (1978)
Hay que insistir en que «el bioensayo en pollito» nunca
se impuso (si es que alguien lo ha usado jamás)
al bioensayo en ratones…

En aquel momento de urgencia y prisas, resultaba difícil encontrar ratones con las características exigidas para este bioensayo…así que se recurrió a otro animal fácil de encontrar en Galicia: pollitos con un día de vida. Lo describen Gestal Otero y col. (1978), donde muestran imágenes de un pobre pollito antes, durante y después de la inyección…letal.

Afortunadamente entre las personas no hubo muertos. Porque no es por nada que la saxitoxina que provoca el síndrome paralizante (PSP) es considerada arma química por la ONU. Es decir, un arma de destrucción masiva: su código militar es «agente TZ» y la CIA experimentó con ella en los años 50′.

La saxitoxina se absorbe rápidamente por la mucosa oral y gastrointestinal. Por dar una idea resulta 1000 veces más tóxica que el cianuro de sodio ó el gas sarín. También hubo intoxicados en Alemania, aunque finalmente no quedó claro si fue por mejillón gallego o bivalvos del Mar del Norte. De todas formas el varapalo fue tremendo a nivel internacional porque dejó al descubierto la escasez de medios para garantizar el consumo de mejillón ó cualquier otro bivalvo (almejas, ostras, vieiras) en condiciones sanitarias seguras.

Era un problema inédito en nuestro país. En «El Ideal Gallego» (28-XI-76), se citaba que el mismísimo director general de pesca en aquel entonces, Víctor Moro, confesó en una reunión el 14 de noviembre que «sabía que existía el mejillón, que se vendía y nada más«. El desconcierto, lamentos y reproches mutuos entre la administración pública y el sector mejillonero eran noticia un día sí y otro también en las semanas de «la crisis del mejillón».

Reportaje en el Semanario Mundo. 6-XI-1976

Por ejemplo, según declaraciones del jefe provincial de Sanidad, Dr. Yuste Grijalba en El Pueblo Gallego (21-XI-76): «el responsable es quien no dio la voz de alarma del cambio experimentado en el plancton. En todos los países civilizados esta es una cuestión que se lleva al día. Nosotros tuvimos que enterarnos de que había «Gonyaulax» como consecuencia de los análisis de mejillones«. Los mejilloneros a su vez (El Pueblo Gallego, 16-XI-76) manifestaban no conocer el origen de la supuesta toxicidad, ya que existía un certificado del director del IEO de La Coruña (Miguel Torre Cervigón) que hablaba de normalidad en el plancton de Arousa, y ausencia del famoso Gonyaulax.

La prensa de aquellos días reflejaba también la novedad del asunto y el desconocimiento general. En los periódicos encontramos expresiones tan curiosas para hablar de los dinoflagelados tóxicos como «la pulga de mar» en lugar de «la purga de mar» (me pregunto si fue una errata ó si el periodista pensaba en el tamaño del fitoplancton…).

También se habló de un «flagelo venenoso» (¿?) conocido como «gonyaulax«.  En un reportaje semanal de «La Opinión» (13-19-XI-1976) mostraban un enorme dibujo de un dinoflagelado, y al pie de éste se leía «la saxitoxina venenosa (aumentada)«. Incluso se llegaba a hablar de «playa roja» en lugar de «marea roja»…Y el propio género «Gonyaulax» aparecía escrito de casi todas las formas posibles según la ocasión: «Genyaulax«, «Gonyalax«, «Gonyaulaxa«…Esto ya no pasa con el corrector del Word…!!

Debido a que hablamos de organismos bioluminiscentes, en el mismo reportaje de «La Opinión» se hablaba de «Centelleo Siniestro»…pero hoy en día sabemos que el entonces llamado «Gonyaulax polyedra» no es tóxico en humanos ni mucho menos siniestro…¿quién fue entonces el responsable de todo este «fregado«?….Continuará…

Agradecimientos

-A Santi Fraga por su colección de recortes de prensa, el refrán del mejillón y los comentarios de primera mano sobre este episodio tóxico. Escribir esta entrada sin su ayuda hubiera sido imposible !
-A Pepe Franco por sus comentarios sobre el análisis de PSP.
-Hemeroteca Faro de Vigo.

Referencias

-Gestal Otero y col. Brote de mitilotoxismo en la provincia de La Coruña. Boletín IEO, tomo IV, nº 258, 29 pp. (1978).
-Prensa variada de 1976 (Faro de Vigo, La Voz de Galicia, Mundo, El País, El Pueblo Gallego, El Ideal Gallego, etc…).