Ice Age I

A estas alturas todos sabemos que el CO2 aumenta desde la revolución industrial del s.XIX, y que su efecto invernadero es el principal sospechoso de la subida global de la temperatura. Por contra las plantas terrestres y el fitoplancton “limpian el aire” al consumir CO2 en la fotosíntesis y liberar oxígeno.

Imagen disponible en http://www.esrl.noaa.gov/gmd/ccgg/trends/
Esta es la famosa gráfica con la medición del CO2 desde el Mauna Loa (Hawaii, iniciada por David Keeling en 1958), hasta abril 2012. En ella vemos la respiración del planeta. Las oscilaciones del trazo rojo muestran la variación de la fotosíntesis según las estaciones del año.

 

John H. Martin (1935-93)

 

El oceanógrafo John Martin saltó a los medios de comunicación en 1988 gracias a su publicación en Nature sobre la “hipótesis del hierro“. Su frase más famosa fue: “give me half a tanker of iron and I will give you another ice age” (dadme medio buque-cisterna con hierro y yo os daré otra glaciación). Esta teoría era muy “golosa” ya que sugería que la fertilización del océano con hierro podría servir para luchar contra el calentamiento global.

 

La ardilla más famosa del mundo…

Así pues, en los periodos de mayor crecimiento del fitoplancton, habría mayor consumo de CO2 y enfriamiento global, provocando incluso períodos glaciales…y viceversa.

¿Y qué pinta el hierro en todo esto? El hierro en el mar es un metal escaso, pero esencial para la fotosíntesis y el crecimiento de las algas, ya que actúa como cofactor de enzimas para asimilar nitrógeno, etc…en resumen: sin hierro no hay fitoplancton.

 

Polvo sahariano sobre las Islas Canarias.
Imagen disponible en la web Earth Observatory (NASA)
¿Y de dónde procede el hierro del mar? De aportes terrestres, a partir de los sedimentos, fuentes hidrotermales, volcanes, incluso icebergs…y uno de los mayores aportes de hierro procede del polvo en suspensión desde los desiertos.

El misterio a resolver en la época de John Martin era el siguiente…

En los océanos existen regiones con muchos nutrientes, como el océano Antártico ó el Pacífico NE subártico, pero el fitoplancton nunca prolifera a pesar de tener luz y nutrientes de sobra. Estas zonas se conocen como HNLC (del inglés High Nutrient Low Chlorophyll).

Mapa de clorofila (marzo 2012) disponible en la web
Earth Observatory (NASA)

Martin propuso que el crecimiento del fitoplancton estaba limitado por la escasez de hierro. Y añadiendo más hierro al mar en esas regiones estimularíamos el crecimiento del fitoplancton, así de simple.

Para validar su teoría de forma definitiva era necesario hacer un experimento a gran escala en océano abierto, ya que hasta entonces solo tenía evidencias indirectas y fertilización de volúmenes pequeños en botellas de plástico.

Islas Galápagos.
Imagen disponible (una vez más)
en la web “Earth Observatory” de la NASA.

Martin planeó ese gran experimento para 1993, cerca de las Islas Galápagos, en el Pacífico.

Pero falleció durante ese mismo año, sin llegar a comprobar el éxito de su experimento y la confirmación total de su teoría. Se abrieron expectativas de todo tipo ante la posibilidad de poder fertilizar el océano, controlar el calentamiento global y jubilar a David Keeling…!!

Pero lo que sucedió después lo veremos en la siguiente entrada…

Referencias:

-Martin JH, Fitzwater SE. Iron deficiency limits phytoplankton growth in the north-east Pacific subarctic. Nature 331: 341-343 (1988)
-The iron hypothesis. http://www.palomar.edu/oceanography/iron.htm
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