Desde Rusia con una FAN

Imagen de portada: Daniela Bianchi & Sean Connery [From Russia with love, 1963] Fuente: foursquare.

Las floraciones algales nocivas (FANs) son habituales en latitudes bajas y medias. Las FANs y los FANs del blog sabéis que pueden poner en riesgo la salud y la vida de personas y fauna marina. Sobran ejemplos en las costas de los cinco continentes.

Lo que sí llama la atención es un episodio tóxico masivo en zonas remotas como Kamchatka (en la Rusia de Putin).

Vamos pues con una entrada de catástrofes ¡y nombres de prensa rusa que molan mucho!

A finales de septiembre el agua de la playa de Khalaktyrsky cambió de color y cobró un tufillo anormal.

Residentes y surfistas sufrieron vómitos, fiebre, sarpullidos, hinchazón en los párpados, incluso quemaduras en las córneas.

Unas 20 personas necesitaron atención hospitalaria…

…y en cuestión de días se amontonaron en la costa cadáveres de invertebrados (erizos, estrellas de mar, cangrejos, pulpos), aunque también peces (salmones) y algunas focas.

Desolador panorama en Kamchatka (8 octubre 2020). Autor: Dmitry Sharomov/Greenpeace Russia via Reuters

Acompañados por espuma amarillenta y fétida a lo largo de kilómetros.

El gobernador regional (Vladimir Solodov, luego hablaremos de él) anunció la sospecha de un vertido contaminante y la existencia de estudios para confimarlo.

Las miradas recaían -entre otros- sobre unos depósitos militares de combustible. Se hablaba de aceite, fenol y del color poco católico de un río.

Greenpeace lo calificó de desastre ecológico enviando un equipo a la zona y solicitando una investigación independiente sobre el suceso.

Pues bien. Según fuentes oficiales los análisis de agua no detectaron niveles elevados de contaminantes. ¿Qué podría ser entonces?

Recogiendo muestras en la playa de Khalaktyrsky, de origen volcánico y arenas negras. Autor: Vladimir Solodov. Fuente: The Siberian Times

Al comienzo Solodov no consideró la posibilidad de las microalgas tóxicas.

Le parecía «cómico» y «fake» que pudiesen provocar tal devastación. Pero luego confesó su desconocimiento al respecto.

Y que la fauna haya sufrido daños en cientos de kilómetros (eso dice al menos), no le encaja con causas antropogénicas.

Así que deben ser naturales, en concreto una FAN, como confirma la Academia de Ciencias de Rusia.

Solodov está convencido de que deben presentarse todos los datos y discutirlos en foros científicos. Pasó de incrédulo a querer organizar ¡una conferencia internacional!.

Por si tienen curiosidad aquí habla de todo ello para Russia Today. Y que bien habla Vladimir, por cierto. No es broma.

La ocurrencia de mareas rojas y/o FANs en Kamchatka no es nueva. De lo que no hay apenas registros es de daños tan espectaculares. La Sociedad Geográfica de Rusia notificó la muerte masiva de animales bentónicos entre 5 y 15 metros de profundidad.

A finales de octubre las declaraciones tanto desde la Academia de Ciencias de Rusia (Andrey Adrianov; 24-X-2020, TASS), como del ministro de recursos naturales (Dmitry Kobylkin; 23-X-2020, refrl.org) expusieron las razones de la catástrofe: una combinación de toxinas e hipoxia por un bloom de dinoflagelados (Karenia).

Tatyana Orlova. Fuente: Meduza.

Tatyana Orlova es una investigadora rusa dedicada por completo al estudio de FANs y mareas rojas.

Ella misma examinó las muestras y explicó días antes en Meduza (13-X-2020; The Real Russia, Today) que las mareas rojas son recurrentes en Kamchatka, aunque no todas son tóxicas ni ocasionan desastres (al menos visibles) como los de 2020.

En una región como Kamchatka no sería de extrañar que hechos así pasen desapercibidos, pero en este caso hubo personas presentes y las corrientes llevaron los restos de fauna hacia la costa.

A Orlova le parece exagerado el ruido mediático para la cantidad de animales afectados. Y que los controles sanitarios actuales minimizan el riesgo de intoxicaciones alimentarias.

Ha sido un verano cálido en la zona y quizás se hayan dado condiciones especialmente idóneas para el desarrollo de esta proliferación.

A estas alturas surgen tres preguntas (1) ¿Qué sabemos de las FANs en el este de Rusia? (2) ¿Qué especie de Karenia podría ser? y (3) ¿Dónde conseguir camisetas de Russia Today?

Intentaré contestar a las dos primeras…

¿Qué sabemos de las FANs en el este de Rusia?

La costa este de Rusia aporta el 80% de los recursos pesqueros y acuícolas del país, así que las FANs suponen una seria amenaza para la economía y la salud pública. El primer caso de envenenamiento por toxinas paralizantes (PSP) ocurrió en 1945: unos marineros se intoxicaron con mejillones y 2 de ellos fallecieron.

Especies tóxicas de fitoplancton identificadas en el este de Rusia. Fuente: Orlova y col. (2002).

En 1973 hubo otro episodio de PSP: otra vez mejillones y 2 muertos (niños en este caso).

En ambas ocasiones se identificó como responsable al dinoflagelado Alexandrium tamarense.

Pero la mayoría de mareas rojas en la región son inocuas. Principalmente por nuestra querida Noctiluca scintillans, ciliados (Mesodinium rubrum) y múltiples especies de diatomeas.

Las microalgas que originan FANs -y a veces mareas rojas- son diatomeas (Pseudo-nitzschia), rafidofíceas (Heterosigma y Chattonella) y dinoflagelados (Alexandrium, Prorocentrum y Karenia).

Al igual que otras zonas del mundo la costa este de Rusia ha registrado un aumento aparente en la intensidad y frecuencia de FANs desde los 80′.

La escasez de estudios sobre este asunto y la necesidad de monitoreo de FANs han sido denunciadas por investigadoras como Orlova en varias publicaciones científicas. No sé si con mucho éxito…

¿Qué especie de Karenia podría ser?

En la costa del Pacífico de Rusia se han identificado dos especies tóxicas: K. brevis y K. mikimotoi.

De ellas solamente constan FANs de K. mikimotoi en el sureste de Rusia (Amursky Bay), a una latitud similar a la del norte de España. Así que yo apostaría por ella.

La mayoría de especies del género Karenia (10) son tóxicas o nocivas. La más (tristemente) famosa es K. brevis (The Florida Red Tide).

Pero K. mikimotoi es otro serial killer en Asia y Europa, muy capaz de provocar mortandades masivas en peces e invertebrados (muy raramente síntomas de intoxicación en personas).

El listado de sus fechorías llena casi 2 páginas completas en un artículo de revisión de Li y col. (2019).

Registros históricos de blooms (1934-2018) de Karenia mikimotoi. Fuente: Li y col. (2019).

Uno de los primeros eventos data de 1935 en Japón, con la muerte de peces y ostras. Y en Europa un tal Gymnodinium aureolum -que mataba peces- se identificó en el 2000 como K. mikimotoi.

Su distribución es global y soporta un amplio rango de temperatura y salinidad (con registros entre 4-31 ºC y 9-35 de salinidad). K. mikimotoi tolera también un amplio rango de luz y posee una composición de pigmentos espectacular.

Cromatograma de carotenoides relacionados con la fucoxantina en Karenia mikimotoi (CCMP429). Fuente: Zapata y col. (2012).

Su diversidad de carotenoides hacen que parezca un pavo real al lado de sus congéneres (o de cualquier otro dinoflagelado).

Su cromatograma me quedó grabado desde los tiempos de mi tesis estudiando pigmentos por HPLC.

Y no deben ser un adorno sino parte de la explicación de su éxito ecológico.

La mayoría de compuestos tóxicos en Karenia no se han identificado adecuadamente y no sabemos a ciencia cierta por qué K. mikimotoi resulta tan letal para tantos organismos marinos.

No sintetiza las temibles brevetoxinas de K. brevis. Se conocen algunas sustancias con actividad hemolítica e ictiotóxica (p.ej. esteroles y PUFAs: ácidos grasos poliinsaturados) y que sus efectos tóxicos están asociados al contacto directo con las células, no tanto al agua.

Otra imagen de la playa Khalaktyrsky en octubre de 2020. Autora: Kristy Rozenberg. Fuente: The Siberian Times.

Los intentos que se han hecho por aislar toxinas en K. mikimotoi han resultado en la obtención de compuestos sin apenas toxicidad…

Además, el declive de sus proliferaciones puede provocar hipoxia/anoxia en el mar.

Aunque se cree que en su caso no es lo más importante en relación a los daños sobre la fauna marina.

Y así termina la entrada de hoy. Toca esperar a que los colegas rusos -Orlova entre ellos- confirmen si K. mikimotoi fue la responsable del bloom y las condiciones en las que proliferó. Los efectos del calentamiento global siempre planean sobre estos fenómenos naturales ¿verdad?

Agradecimientos: a Xulio Valeiras por enviarme la noticia a partir de la cual tiré del hilo para elaborar esta entrada.

Referencias:

  • Brand L.E. y col. Karenia: The biology and ecology of a toxic genus. Harmful Algae 14:156-178 (2012).
  • Hansen G. y col. Comparative study of Gymnodinium mikimotoi and Gymnodinium aureolum, comb. Nov. (=Gyrodinium aureolum) based on morphology, pigment composition, and molecular data. J. Phycol. 36:394–410 (2000).
  • Li X. y col. A review of Karenia mikimotoi: Bloom events, physiology, toxicity and toxic mechanism. Harmful Algae 90:101702 (2019).
  • Orlova T.Y. y col. Harmful algal blooms on the eastern coast of Russia. Harmful Algal Blooms in the PICES Region of the North Pacific (PICES Scientific Report No. 23, pp. 47–73 (2002).
  • Vernishin A.O. & Orlova T.Y. Toxic and harmful algae in the coastal waters of Russia. Oceanology 48:524-537 (2008).
  • Zapata y col. Pigment-based chloroplast types in dinoflagellates. MEPS 465:33-52 (2012).
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