Un congreso en Hiroshima

Imagen de portada: actuación durante la cena de gala ICHA 2023. Autora: Begoña Ben.

Lo primero que me viene a la cabeza es el trazado en cuadrícula de sus calles y avenidas, su relieve llano en suave pendiente hacia el mar, la poca vegetación urbana. Nada en ella llama la atención a primera vista…

…pero según recorres la ciudad surgen detalles sorprendentes (al menos para mí): campos de golf cubiertos por redes inmensas. Estructuras metálicas donde aparcan coches a varias alturas. Casi nadie pasea con sus mascotas y los perros que ves son diminutos. Aparcamientos para bicicletas. Aceras compartidas por peatones y ciclistas. Red eléctrica aérea…

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

…taxistas uniformados con guantes blancos, en coches antiguos y asientos cubiertos de ganchillo. Nadie cruza en rojo los pasos de peatones. De noche se iluminan los garajes que están abiertos a la calle y al nivel del suelo. Esa luz junto a la de restaurantes y portales es casi la única en calles secundarias (donde apenas hay farolas tal y como las conozco en España).

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Silencio en el transporte público: nadie habla en el tranvía lleno a las 8 de la mañana. Suben y bajan grupos de estudiantes uniformados y adultos somnolientos. Muchos revisan sus móviles pero ni rastro de vídeos o audios a todo volumen. El tranvía recorre la ciudad y se vacía hacia el final del trayecto. Pienso que aquí no entenderían el concepto de «vagones del silencio». En el tranvía y el Shinkansen el silencio es lo normal. Solo se escuchan los avisos de megafonía…

…restaurantes ¡¡ running sushi !!

Las calles del centro y avenidas comerciales como Hondori están atiborradas de gente. Carteles luminosos y una gama surrealista de colores en envases y productos «ignotos» para atraer tu atención. Anuncios publicitarios con ilustraciones de trazo infantil (indescifrables y desconcertantes). Tiendas para pescar peluches con pinzas de todos los tamaños. Cafés para gatos (¿que si fui? la respuesta al final de la entrada…).

Imágenes de Hondori (la calle de compras céntrica en Hiroshima). Autor: F. Rodríguez (salvo la foto de la calle. Fuente: Dive Hiroshima).

Casi nadie habla inglés, a lo sumo palabras sueltas. Puede resultar incómodo y frustrante pero esto no es un parque temático para turistas. Los móviles te sacan del apuro gracias a la traducción directa de textos y conversaciones. Hay redes wi-fi gratuitas por todas partes, incluso una de la propia ciudad. Los japoneses son muy amables y dispuestos a ayudar en cualquier situación. Sonrientes y sin torcer el gesto a pesar de que no entiendan nada. Ante la duda toman la iniciativa aunque se equivoquen. Esa fue mi impresión.

Por último, el Museo Memorial de la Paz. Lo recorrí en silencio, con incredulidad y emoción por la catástrofe grabada en los objetos retorcidos y fundidos y las historias de miles de vidas truncadas el 6 de agosto de 1945. Una panorámica de la ciudad reducida a escombros impresiona nada más entrar. Junto a ella la recreación de la explosión de «Little boy«, la bomba atómica que a 600 metros de altura y en pleno centro urbano mató directamente a 140.000 personas. El impacto de los ataques nucleares a Hiroshima y Nagasaki (9 de agosto) precipitaron la rendición de Japón y el final de la II Guerra Mundial el 15 de agosto.

Al salir del Museo caminas hasta las ruinas del único edificio que se sostuvo en pie en el hipocentro de la explosión: el «Hiroshima Prefectural Industrial Promotion Hall». A esas alturas ya conoces las calles y has caminado entre sus gentes. Hiroshima ya no es una ciudad lejana y exótica. Lo que has visto en el Museo te sobrecoge aún más…

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

En este blog he escrito varias veces sobre la conferencia más importante de microalgas nocivas, ICHA (International Conference on Harmful Algae), organizada cada 2 años por el correspondiente comité local en colaboración con la International Society for the Study of Harmful Algae (ISSHA).

La última edición fue en 2021 en México en modo virtual debido a la COVID. Científicamente fue muy interesante pero faltó la experiencia personal. Esta vez ha sido 100% presencial así que aquí va un miniresumen de la XX edición de la ICHA en Hiroshima (6-10 noviembre).

Las ICHA son conferencias largas que duran toda una semana con sesiones de mañana y tarde. La de Hiroshima incluyó a 555 participantes de 40 países y las comunicaciones científicas siguieron los formatos habituales: presentaciones orales de 15 minutos (preguntas incluidas), ignite talks de 4 minutos, pósters y ponencias invitadas de 30 minutos a cargo de nueve científicos destacados a nivel mundial (4 mujeres: E. Garcés, K. Smith, V. Trainer y M. Yamashita ; 5 hombres: M. Adachi, Y. Fukuyo, P.T. Lim, L. Mafra y D. van de Waal).

Asistir a la ICHA no es barato tanto por el viaje como el registro (en esta ocasión unos 800 € al cambio) pero merece mucho la pena si tu campo de estudio son las microalgas nocivas. ¿Por qué? pues aquí van algunos motivos:

1) Es el congreso indicado para conocer el estado actual de la investigación sobre microalgas nocivas. Nuevas líneas de investigación y técnicas, descubrimientos de gran impacto y los últimos avances en tu campo de estudio. Esto sirve para poner en contexto tu trabajo, identificar temas de interés, líneas futuras de investigación y cooperación, reforzar o establecer nuevos contactos con otros colegas. Revisa el programa de la conferencia y los ponentes con antelación. Esto último es importante porque las ICHA son tan intensas que hay varias sesiones a la vez, así que no podrás verlo todo (ni tampoco te interesará). Por supuesto, todas las comunicaciones son en inglés.

2) Conocer a colegas de todo el mundo relacionados con tu campo de estudio. Esto es muy enriquecedor y productivo a nivel personal y científico. Los científicos no trabajamos aislados en torres de marfil sino en grupos de investigación y en redes conectadas con otros colegas (a los que a veces no conocemos en persona).

Participantes en la XX ICHA 2023. Fuente: organización ICHA 2023.

3) Un programa social muy variado. Encuentros de jóvenes investigadores, workshops, coffee breaks, comidas, gala de bienvenida y cena de despedida, subastas (de objetos diversos cuya recaudación va a la ISSHA para financiar, entre otros, becas para asistir a las ICHA dirigidas a estudiantes) y excursiones. Todo esto ofrece muchas ocasiones para coincidir e interactuar con otros colegas tanto desconocidos como colaboradores pasados y presentes que te acompañarán en tu carrera (y a los que a veces solo encuentras en ocasiones como esta). Intenta salir de la zona de confort de «tu burbuja cultural» (ya tendrás tiempo de hablar 100% en tu idioma de vuelta a casa). El viaje, alojamiento y registro ya están pagados así que ¡¡aprovecha la experiencia!!

Esta conferencia tuvo lugar en Hiroshima por motivos científicos más que justificados. Japón es un país con una larga tradición científica en estudios sobre proliferaciones de microalgas nocivas y biotoxinas marinas, pero hasta ahora solo había organizado una ICHA (Sendai, 1995). Hiroshima es una ciudad costera en el suroeste del Mar interior de Seto, una región con una gran productividad pesquera y acuícola, entre la que destacan sobre todo las ostras, pectínidos y mejillones. En el Mar de Seto se inició la acuicultura de peces en Japón hace casi un siglo.

 

Imagen superior: Situación geográfica del Mar de Seto, la ciudad de Hiroshima e isla de Miyajima (adaptado de Ueara y col. 2018). Imagen inferior: puesto de ostras en la isla de Miyajima, frente a Hiroshima. Autor: F. Rodríguez

El Mar de Seto y la explotación económica de sus recursos se han visto afectados histórica y periódicamente por proliferaciones de microalgas nocivas y tóxicas. Entre ellas destacan especies ictiotóxicas como Chattonella antiqua y Heterosigma akashiwo (rafidofíceas), o Karenia mikimotoi, Margalefidinium polykrikoides y Heterocapsa circularisquama (dinoflagelados). Esta última también provoca muertes en moluscos bivalvos. En cuanto a las especies productoras de biotoxinas marinas que afectan al consumo de bivalvos, las habituales son aquellas responsables sobre todo del síndrome paralizante (PSP) como Alexandrium catenella, A. pacificum y Gymnodinium catenatum.

Microalgas nocivas en el mar de Seto: Chattonella antiqua (A), C. marina (B) quiste de Chattonella pegado a frústula de diatomea (C), Heterosigma akashiwo (D), Noctiluca scintillans (E), Karenia mikimotoi (F), Heterocapsa circularisquama (G), Margalefidinium polykrikoides (H). Escala: 20μm, excepto (E: 100μm). Fuente: Environmental conservation of the Seto inland Sea (2007).

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

El enorme desarrollo económico en los años 60′ y 70′ provocó la eutrofización del Mar de Seto, aumentando las proliferaciones de microalgas nocivas que ocasionaban muertes en peces, toxicidad en moluscos y el blanqueamiento del «nori» (Porphyra, una macroalga roja de gran relevancia económica) por culpa de blooms de diatomeas (lo conté en esta entrada). El exceso de nutrientes se controló a lo largo de las siguientes décadas gracias a una ley para la conservación del medioambiente en el Mar de Seto y con él la frecuencia e intensidad de dichas proliferaciones, que ha decrecido paulatinamente en general.

Mareas rojas observadas en el mar de Seto entre 1970 y 2019, indicando las que han producido daños a las pesquerías. Fuente: Fisheries Agency 2020 (adaptado de Imai y col. 2021).

En el Mar de Seto se han tomado medidas para mitigar las proliferaciones de microalgas nocivas basadas en el concepto Sato-Umi, definido como un zona costera con alta productividad y biodiversidad por la acción humana. Se trata de promover un uso y gestión sostenible de los recursos para disfrute de las generaciones futuras. «Sato» alude al área donde vive la gente y «Umi» significa el mar. El Mar de Seto sería un ejemplo perfecto: un paisaje costero modelado y mantenido por una larga interacción entre seres humanos y ecosistemas.

Con el fin de conservar su riqueza y biodiversidad (¡de lo cual las mareas rojas son la antítesis!) se han realizado acciones como perturbar el sedimento (arándolo como si fuese un campo de labranza) para que las células en reposo de diatomeas se resuspendan, germinen y compitan por los nutrientes con dinoflagelados y rafidofíceas. También se han protegido y restaurado bosques de macroalgas y plantas acuáticas (Zostera marina), que varios estudios han demostrado albergar bacterias algicidas que se liberan continuamente al medio (Imai y col. 2021). Ambas estrategias han sido propuestas y lideradas en estudios de laboratorio y el medio natural por el grupo de Ichiro Imai.

(A) La preservación de praderas de macroalgas y plantas acuáticas (Zostera marina) es la estrategia básica para evitar que las proliferaciones nocivas superen niveles de alerta. Si superan dicho umbral (B), la primera estrategia de prevención y mitigación de males mayores es remover el sedimento para que las diatomeas compitan con, en este caso, rafidofíceas (Chattonella). Fuente: adaptado de Imai y col. (2021).

Precisamente los estudios de toda una carrera científica sobre la caracterización de microalgas nocivas, ecología y mitigación de sus proliferaciones le valieron a Ichiro Imai el premio «Yasumoto» en esta XX edición ICHA, junto a Mireille Chinain (por sus trabajos sobre ciguatera y Gambierdiscus). Y en cuanto al premio «Maureen Keller» al joven investigador recayó con todo merecimiento en otro japonés, Tomohiro Nishimura.

En la nube de etiquetas (palabras clave) a partir de los títulos de las comunicaciones ICHA destacaron el género Alexandrium y el grupo de los dinoflagelados. Otro aspecto a señalar son las técnicas moleculares (genómica y transcriptómica), cuyo uso en fitoplancton (en medio marino y cianobacterias de agua dulce) se ha extendido no solo a taxonomía o cuantificar especies y grupos en poblaciones naturales, sino también a cuestiones de ecofisiología para revelar el metabolismo celular durante el inicio y evolución de las proliferaciones (incluyendo ciclos de vida, mixotrofía y producción de toxinas).

Nube de palabras elaboradas en las últimas conferencias ICHA (2021 y 2023).

Aprovechando la presentación final de los «highlights» de la conferencia (elaborada por Elisa Berdalet (ICM-CSIC) y Nishimura), destacaría otros temas como: predicción de cambios en la distribución de especies debido al calentamiento global (combinando información de cultivos y modelado: Gambierdiscus y Pseudo-nitzschia), presencia de microalgas nocivas y tóxicas en microplásticos, nuevas toxinas en dinoflagelados (Vulcanodinium, Gambierdiscus) y haptofíceas (Chrysochromulina), erupciones cutáneas terribles en pescadores de Senegal expuestos a un bloom de Vulcanodinium, nuevas tecnologías para el seguimiento in situ y monitoreo de poblaciones naturales de fitoplancton, la catástrofe medioambiental en el río Óder, etc.

La lista completa de comunicaciones con información sobre resúmenes y autores está disponible en este enlace en la web de la conferencia. Por nuestra parte (IEO-CSIC de Vigo y EURLMB) presentamos 3 comunicaciones sobre análisis de toxinas lipofílicas y paralizantes en invertebrados marinos en Galicia y la marea roja tóxica de Alexandrium minutum en Campelo. De entre ellos, solo el trabajo de toxinas lipofílicas está disponible en una publicación reciente (Rossignoli y col. 2023).

Por último, la nota de humor. Un investigador japonés (Shinya Sato), presentó el último día una comunicación oral sobre diatomeas invasoras en agua dulce. Me hizo gracia el título y decidí ir a ver «Biology and ecology of the invasive diatom Cymbella janischii – what’s happening in the mat?».

Diatomeas del género Cymbella y sus tallos mucilaginosos. Fuente: diatoms.de

Pues bien, las células de esta diatomea, además de crecer sobre tallos, muestran en los poros de sus frústulas unos diseños que parecen símbolos de un lenguaje desconocido. Después de una presentación seria, elegante y con hermosas imágenes, Sato hizo zoom sobre los símbolos, los tradujo con Google Lens y le salió el código de un vuelo al Caribe. Y así terminó su charla: sugiriendo que la diatomea enviaba mensajes codificados y que para averiguar más sobre ella habría que coger ese vuelo, jajajaja!!!

Con esto (y unos gatos) os dejo hasta la próxima entrada…

Referencias:

  • Imai I. y col. Environmental conservation of the Seto inland Sea. International EMECS Center, Ed. pp. 129 (2007).
  • Imai I. y col. Eutrophication and occurrences of harmful algal blooms in the Seto Inland Sea, Japan. Plankton Benthos Res 1:71–84 (2006).
  • Imai I. y col. Harmful algal blooms and environmentally friendly control strategies in Japan. Fish. Science 87:437–464 (2021).
  • Rossignoli A.E. y col. Lipophilic Shellfish Poisoning Toxins in Marine Invertebrates from the Galician Coast. Toxins 15(11):631 (2023).
  • Uehara T. y col. Long-term evolution of preferences for conservation projects in the Seto Inland Sea, Japan: a comprehensive analytic framework. PeerJ 6:e5366 (2018).
(Visited 105 times, 1 visits today)
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *