Tiwanaku

Imagen de portada: ciudad de Tiwanaku (o Tiahuanaco). Fuente: lapaz.bo

El Titicaca es el lago navegable más elevado del mundo, un gigantesco oasis de origen glaciar a 3800 metros de altitud. El principal destino turístico de Bolivia, en la meseta del altiplano de los Andes, compartido con Perú.

Su presencia suaviza el clima de la región, aumentando la humedad y la productividad de la tierra. Una tierra ocupada y trabajada por diversas civilizaciones y culturas desde hace más de 4000 años.

(Isla flotante en el Titicaca. Fuente: El Confidencial)

La cultura precolombina que mejor lo simboliza fue la de Tiahuanaco (o Tiwanaku, en el valle del mismo nombre al sureste del Titicaca).

Tiwanaku floreció entre los siglos VI-XI y fue una de las civilizaciones más longevas e importantes de Sudamérica. Su dominio no era militar sino que ejerció su influencia gracias al comercio, la agricultura y su prestigio religioso.

Explotaban una agricultura intensiva sobre campos de cultivo en márgenes inundables y planicies (pampas) del lago. En concreto, expandieron dichos cultivos en la cuenca sureste del Titicaca: el lago menor, Wiñaymarka (o Huiñamarca), comunicado mediante un estrecho de <1km.

Mapa de la región del Titicaca. Fuente: Geocaching

Dicha agricultura, combinada con la producción de maíz en otras regiones y el pastoreo de camélidos (llamas y alpacas; domesticadas a partir de guanacos y vicuñas), permitieron un comercio a larga distancia durante 600 años.

Esta unidad política y religiosa se deshizo alrededor del 1100 y sobre las razones del declive de Tiwanaku sobrevuelan varias hipótesis, como un periodo de sequía prolongado en la región.

Después de Tiwanaku, la ocupación del lago continuó en manos de poblaciones autónomas que explotaron las zonas cultivables hasta la llegada del imperio Inca allá por 1450.

¿El final de Tiwanaku se debió al clima?

Los cambios climáticos siempre se incluyen entre las causas del auge y caída de civilizaciones antiguas, por su dependencia de la agricultura estable (el maíz en las culturas precolombinas) y el suministro de agua (por la necesidad de periodos húmedos y secos a lo largo del año).

Para estudiar las variaciones del clima tenemos el registro arqueológico, que nos ofrece datos de distintos tipos y que a su vez podemos enfrentar a los cambios socioculturales…en este caso en la región del Titicaca.

¿Y cómo estudiar oscilaciones climáticas en una zona con un lago inmenso? Pues podemos usar los fósiles del plancton, en concreto los que dejan las diatomeas y sus cubiertas de sílice durante miles de años en los sedimentos.

Las diatomeas son un componente abundante del fitoplancton con estilos de vida diversos y multitud de especies. Y sabiendo esto dos estudios recientes (Weide y col. 2017; Bruno y col. 2021) las emplearon para estimar variaciones de profundidad y salinidad en el Wiñaymarka.

Salar de Uyuni, la mayor reserva de litio del mundo. Fuente: LonelyPlanet

El Titicaca posee una superficie de 8562 km2 (medio lago Ontario, un poco menos…), de los cuales el Wiñaymarka ocupa 1470 km2.

Este último es el que más nos interesa por su relación con el valle de Tiwanaku.

Además, su menor tamaño -y estrecha conexión con el lago mayor- hacen que su nivel sea más sensible a las fluctuaciones del clima. Y sus diatomeas reflejarán mejor esos cambios…

Durante los períodos secos, en los últimos miles de años, la comunicación entre el lago mayor y el Wiñaymarka se ha visto limitada o incluso interrumpida.

Ello provoca que la evaporación baje el nivel de su cuenca y aumente la salinidad.

Llevado al extremo el lago podría evaporarse y dejar en su lugar un salar inmenso. Tal cosa no sucedió en el Titicaca pero si en un inmenso lago que existió también en el altiplano de Bolivia: el actual salar de Uyuni. Perfectamente visible en el siguiente mapa como una extensión blanca al sur del Titicaca.

Las variaciones climáticas y sus efectos sobre el nivel del Titicaca son un poderoso motor evolutivo para las diatomeas.

Como ejemplo se han relacionado distintos periodos climáticos -a lo largo de los últimos 400.000 años- con los cambios de tamaño en una especie endémica y dominante en la actualidad: Cyclostephanos andinus (Imagen: geog.ucl.ac.uk).

Para reconstruir los períodos climáticos (4.000 años) en el Wiñaymarka se obtuvieron muestras de sedimentos (hasta unos 40 m de profundidad) y se dividieron los fósiles de diatomeas en 5 grupos ecológicos:

1>planctónicas de agua dulce: viven en la columna de agua a salinidades bajas (Cyclostephanos andinus, Discostella stelligera y Fragilaria crotonensis).

2>planctónicas halotolerantes: pueden vivir en agua dulce o moderadamente salina (Cyclotella meneghiniana)

3>bentónicas: habitan en sustratos iluminados en aguas someras (p.ej. Nitzschia denticulata y Epithemia spp.)

4>epífitas: crecen adheridas sobre plantas (Cocconeis spp.)

5>salinas: necesitan salinidades superiores a 2g L-1 para sobrevivir (Chaetoceros sp., Fragilaria zelleri).

Todo esto que les acabo de contar es un ejemplo de como la (mal) llamada «ciencia básica» (en este caso taxonomía y ecología de diatomeas), puede contribuir a otro tipo de estudios, en este caso antropológicos.

Evolución de los 5 grupos principales de diatomeas a lo largo de los últimos 4000 años en el Lago Wyñaymarka. Autor: Bruno y col. (2021), modificado de Weide y col. (2017). Fuente: Researchgate

La aproximación es cualitativa pero permite recrear los cambios de nivel que sufrió el lago y relacionarlos con otros indicadores arqueológicos (plantas, animales y registro geológico).

En los periodos secos el Wiñaymarka tenía menos profundidad y dominaban diatomeas epífitas y bentónicas. Cuando se reducía y aislaba su cuenca de la principal, la salinidad aumentaba favoreciendo a las diatomeas salinas.

Al recuperarse el nivel del agua y aumentar la profundidad las especies halotolerantes ocupaban ese nicho de salinidades intermedias y aguas más profundas, desplazando el dominio de diatomeas bentónicas y epífitas.

Finalmente, si el nivel sube a valores como los actuales lo que predominan son especies de agua dulce.

Los resultados fueron muy reveladores y señalaron esos cambios. El Wiñaymarka osciló entre niveles bajos y salinidades moderadas desde el inicio de la serie histórica (4000 A.C.) hasta el año 700. Durante dichos siglos el clima no era estático, pero las diatomeas de agua dulce siempre eran minoritarias.

A partir de entonces aumentaron su presencia y esto sólo sucede si el Wiñaymarka crece al máximo y desborda por la única salida del Titicaca: el río Desaguadero.

Este primer aumento pareció frenarse alrededor del año 1120, justo al final de la civilización de Tiwanaku. Y dió paso a un nuevo incremento -150 años después- que lo dejó en niveles como los actuales.

Así pues, el Wiñaymarka alcanzó por vez primera dimensiones comparables a las presentes a mediados del período de Tiwanaku. Y en siglos anteriores siempre estuvo en niveles inferiores.

Las diatomeas nos dicen que la influencia de Tiwanaku se extendió a lo largo de climas secos (con sequías moderadas), y húmedos parecidos al actual. Y que su desaparición no coincidió con ninguna sequía catastrófica.

Esto apoyaría la hipótesis de cuestiones políticas y sociales (no tanto climáticas), como motivo principal de la desaparición de Tiwanaku.

Pero la sequía prolongada sí existió. Tanto diatomeas como marcadores geológicos sí coinciden en señalar una gran sequía después de Tiwanaku (alrededor del año 1200).

Pastora y rebaño de ovejas y llamas en el Titicaca. Fuente: alamy

La conclusión es que no se pudo establecer una relación directa entre las oscilaciones del lago y los cambios socioculturales de sus pobladores en el pasado.

La región ha sufrido variaciones climáticas contínuas y cada período arqueológico ha incluido condiciones secas y húmedas.

Pero lejos de expulsar a la población, las distintas culturas en el Titicaca se adaptaron a dichas variaciones manteniendo una ocupación y uso constante de su zona de influencia durante miles de años.

Las poblaciones indígenas actuales aplican su sabiduría de los ciclos de lluvia y el nivel del lago para gestionar los recursos naturales.

De este modo combinan y planean actividades ganaderas, pesqueras y agrícolas a lo largo del año (incluyendo la quinoa real, originaria del altiplano). Aplican un conocimiento milenario heredado de los antiguos pobladores de estas tierras…

Referencias:

  • Bruno M.C. y col. The Rise and Fall of Wiñaymarka: Rethinking Cultural and Environmental Interactions in the Southern Basin of Lake Titicaca. Human Ecol. 49(2): 131-145 (2021).
  • Spanbaeur T.L. y col. Punctuated changes in the morphology of an endemic diatom from Lake Titicaca. Paleobiol. 44(1):88-100. (2018).
  • TRÓPICO. Libro de Viaje – Lago Titicaca (entre cultura y naturaleza). TRÓPICO – Red Lagos Vivos de América Latina y el Caribe. Banco Interamericano de Desarrollo?. 207 pp. (2011).
  • Weide D.M. y col. A ~6000 yr diatom record of mid-to late Holocene fluctuations in the level of Lago Wiñaymarca, Lake Titicaca (Peru/Bolivia). Quat. Res. 88(2):179-192 (2017).

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