Marsupios y Noctilucas

Imagen de portada: lágrimas azules en las islas Matsu [autor: Lienchiang County Government. Fuente: TeN]

Gran Bretaña colonizó Australia, aunque el capitán James Cook no fue su descubridor sino el primero en alcanzar la costa sureste en 1770. Dos siglos antes franceses, portugueses, españoles y holandeses ya conocían las costas oeste y norte de la isla-continente. Incluso el holandés Abel Tasman alcanzó por primera vez Tasmania en 1642 bautizándola como Van Diemen’s Land ¿recuerdan la canción?

The Kongouro from New Holland (Kangaroo) (1772, George Stubbs). Fuente: National Maritime Museum, Greenwich.

Sin embargo, la primera pintura representando a un marsupial australiano, en concreto a un canguro, la realizó George Stubbs (1772) gracias a la expedición científica de Cook en el Pacífico a bordo del «HMB Endeavour» (1768-1771).

Suyo fue el mérito de presentar en sociedad a un animal «alienígena» para la cultura occidental, asociado desde entonces y para siempre jamás con Australia.

Y eso que en la obra de Stubbs falta un detalle esencial, el marsupio (del latín marsupium: bolsa): un pliegue que sirve de cámara incubadora y protección para las crías, donde culminan su desarrollo a base de leche materna.

En 1816 el zoólogo francés Georges Cuvier clasificó a todos los marsupiales en el orden Marsupialia y así se quedaron hasta 1997, cuando fueron ascendidos al nivel de infraclase y separados en dos órdenes según su origen geográfico: América (Ameridelphia) y Australasia (Australidelphia).

Todo esto de los marsupiales, clases y órdenes, viene muy al caso de las Noctilucas, verán

Esquema de las características externas de Marsupiomonas pelliculata. Fuente: Fig.1 de Jones y col. (1994).

Entre las algas verdes existe una clase, las pedinofíceas, y dentro de ellas el orden Marsupiomonadales, llamadas así por la presencia de una bolsita –en la que no contienen a sus crías– sino de la que surge su único flagelo.

La primera especie descrita fue Marsupiomonas pelliculata (Jones y col. 1994), una microalga de sólo 3 micras aislada en 1967 en el estuario del Tamar (Reino Unido).

En 2012 dejó de ser obligatorio incluir una descripción (diagnosis) en latín para las nuevas especies. Pero su vigencia en 1994 nos permite disfrutar de esta frase en la diagnosis de M. pelliculata: «[…] pars basalis ejus in marsupium flagellare profundum inmersa, limbo exteriore marsupii in labellum incrassato

NOTA: Hasta 1994 conocían a esta pequeña marsupial como «flageladito verde» y la usaban como alimento de la primnesiofícea Chrysochromulina brevifilum en experimentos en el Plymouth Marine Laboratory.

Algas verdes y Noctilucas. En el sureste asiático denominan «lágrimas azules» al espectáculo bioluminiscente de las proliferaciones de Noctiluca scintillans.

De ellas ya hemos hablado en otras ocasiones, pero siempre apetece volver a escribir de un organismo tan especial. Para empezar, allí son verdes y al lado de mi casa, en Vigo, naranjas!!

Les recuerdo que existen dos variedades de Noctilucas como si de frutas se tratasen: naranjas y verdes. Genéticamente no hay diferencias significativas y se consideran la misma especie (N. scintillans).

Pero mientras que las naranjas tienen distribución global en latitudes medias/tropicales y toleran rangos amplios de temperatura (10-25ºC), las verdes son propias del sureste asiático, principalmente del Índico y mar Arábigo, y prosperan en temperaturas altas (25-30ºC). No obstante, se han descrito también blooms de Noctilucas naranjas en el este de China, en aguas a 28-30ºC (Qi y col. 2019).

Distribución geográfica de Noctilucas naranjas y verdes. Fuente: Figs. 2&3 de Harrison y col. 2011).

Ambas son heterótrofas aunque sólo las Noctilucas verdes poseen «un invernadero interior» de algas endosimbiontes.

La relación parece ser específica y si desean más detalles les recomiendo leer «Nuevas historias de Noctilucas«. Pero léanlo después si les apetece, no se me dispersen ahora !!

La razón para citar hoy a las Noctilucas verdes es que existen novedades sobre sus algas endosimbiontes. Y ya les adelanto una cosita: habemus marsupio.

En la entrada de 2014 me refería a las endosimbiontes verdes de Noctiluca como Pedinomonas noctilucae (pedinofíceas; Sweeney, 1976), pero años después la biología molecular ha confirmado definitivamente que no estaban bien clasificadas.

Las pedinofíceas incluyen dos órdenes: Pedinomonadales y Marsupiomonadales. Las primeras se encuentran en agua dulce y suelo, mientras que las segundas son marinas. Pedinomonas noctilucae era la única Pedinomonadal de naturaleza marina.

A) Bloom de Noctilucas verdes en el mar Arábigo (febrero 2009). C) Detalle de N. scintillans con los endosimbiontes verdes. E) Protoeuglena noctilucae, la flecha señala a su «marsupio» !!. Fuente: Fig. 1 de Wang y col. (2016).

Las características morfológicas de P. noctilucae, con una bolsita en la que se inserta su flagelo, ya sugirieron a Jones y col. (1994) que podía estar mal clasificada y pertenecer al género Marsupiomonas.

Pero nadie alcanzó a resolver la cuestión con datos moleculares hasta Wang y col. (2016).

Estos autores examinaron secuencias genéticas del núcleo y cloroplastos en los endosimbiontes (de Noctilucas verdes del mar Arábigo) para demostrar que eran pedinofíceas, sí, pero del orden Marsupiomonadales. Y de un género nuevo.

El error -en términos taxonómicos- sería similar a clasificar una especie de canguro en el orden de los marsupiales americanos.

Dado que el primero en describir los endosimbiontes de Noctiluca (Subrahmanyan, 1954) las denominó Protoeuglena noctilucae, Wang y col. recuperaron en 2016 ese nombre para designar a estas microalgas que ofrecen su color –y ventajas competitivas– a las Noctilucas verdes.

Referencias:

  • Harrison P.J. y col. Geographical distribution of red and green Noctiluca scintillans. Chin J. Oceanol Limnol 29:807–831 (2011).
  • Jones H.L.J. y col. An ultrastructural study of Marsupiomonas pelliculata gen. et sp. nov., a new member of the Pedinophyceae. Eur J Phycol 29:171-181 (1994).
  • Qi L. y col. In search of red Noctiluca scintillans blooms in the East China Sea. Geophys Res Let 46. https://doi.org/10.1029/2019GL082667
  • Subrahmanyan R. A new member of the Euglenineae, Protoeuglena noctilucae gen. et sp. nov., occurring in Noctiluca miliaris Suriray, causing green discoloration of the sea off Calicut. Proc Ind Acad Sci, Sect B, Indian Academy of Sciences 39:118-127 (1954).
  • Sweeney B.M. Pedinomonas noctilucae (Prasinophyceae), the flagellate symbiotic in Noctiluca (dinophyceae) in Southeast Asia. J Phycol 12:460-46 (1976).
  • Wang L. y col. Phylogenetic analyses of three genes of Pedinomonas noctilucae, the green endosymbiont of the marine dinoflagellate Noctiluca scintillans, reveal its affiliation to the order Marsupiomonadales (Chlorophyta, Pedinophyceae) under the reinstated name Protoeuglena noctilucae. Protist 167:205–216 (2016).
  • Fuentes Web: «The earliest strange creatures: Europe’s first meetings with marsupials», por Jack Ashby (ucl.ac.uk)
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