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Marea verde en las Rías Baixas

Imagen de portada: playa de Mogor. Autor: F. Rodríguez

El dinoflagelado Lepidodinium es responsable del verde que tiñe las Rías Baixas en las últimas semanas. Probablemente sea Lepidodinium chlorophorum. Ya veremos…

En una entrada reciente hablé sobre él, pero no esperaba encontrármelo en Galicia y mucho menos con una proliferación tiñendo el mar en la costa y varias rías entre Vigo y Finisterre.

Aquí podéis verlo en una muestra natural del puerto de Finisterre el 29 de agosto de 2024.

Las mal llamadas mareas rojas (proliferaciones de microalgas que colorean la superficie del mar pero que ni son mareas ni en muchos casos rojas), son habituales en Galicia. Suelen ser marrones, naranjas, granates o rojas en función de los pigmentos de las células y de su abundancia. En extrañas ocasiones son verdes, como esta.

Las mareas rojas son un fenómeno natural que se conoce desde antiguo relacionado con la elevada productividad debida al afloramiento estacional y los aportes de aguas continentales, entre otros factores. Las microalgas no necesitan de contaminación para proliferar y teñir el mar. Como regla general, cuando superan 1 millón de células por litro su color es visible a simple vista.

En Galicia no podemos achacar las mareas rojas a la acción humana -sin pruebas fehacientes- porque la hipótesis más común, sencilla y probable es la de un suceso natural.

Estas son algunas imágenes de otros autores que comparto con su permiso…

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La época de crecimiento del fitoplancton se extiende entre primavera y otoño en las rías gallegas. Y en ese periodo se producen mareas rojas asociadas al desarrollo del fitoplancton (y zooplancton), en condiciones climatólogicas y oceanográficas favorables. Esas mareas rojas también se deben a una combinación de factores biológicos y ecológicos de los propios organismos que les permite mantener poblaciones densas y competir mejor por los recursos (luz y nutrientes).

Entonces, nada nuevo bajo el mar. ¿O sí?

PUES SÍ

La mayoría de mareas rojas en Galicia las producen dinoflagelados: casi 2 de cada 3 basándonos en el registro –cualitativo a partir de observaciones en artículos científicos y prensa-, de 112 mareas rojas que publicamos en una reciente revisión, la primera en Galicia (Rodríguez y col. 2024).

Os muestro una gráfica de ese trabajo con los grupos del fitoplancton, especies responsables y colores aproximados de las mareas rojas entre 1916 y 2023 en Galicia. Encontrar las verdes es como jugar a ¿dónde está Wally?. Entre ellas veréis que solo hay una de Lepidodinium.

Esa marea verde sucedió entre julio y septiembre de 1989 en las Rías de Vigo (Reguera y col. 1995) y Pontevedra (frente a Marín, cerca de la isla de Tambo; Jiménez y col. 1992). Por entonces apenas se hacían análisis genéticos en estudios de fitoplancton y tampoco existía el conocimiento actual sobre dinoflagelados como aquel.

Se identificó como Gyrodinium aureolum o Gyrodinium sp., pero la descripción del mismo y la coloración del mar («bright and green patch» y «emerald green» según esos autores) encajan con una proliferación de Lepidodinium que llegó en Pontevedra a los 70 millones de células por litro.

Y es que no existe otro dinoflagelado que produzca ese color verde brillante «esmeralda». Lo único que no me cuadra es que los resultados de pigmentos no citan a la clorofila b, que debería ser muy abundante porque es propia de cloroplastos verdes como los de Lepidodinium.

Canido, desde el puente de Toralla. 17 de septiembre 2024. Autor: F. Rodríguez

En entradas anteriores hablé sobre Lepidodinium (1,2) pero dejaré aquí un resumen para hacerle la ficha a nuestro protagonista de hoy:

  • Es un dinoflagelado desnudo, sin cubierta de celulosa o calcárea en sus células. El género Lepidodinium incluye a día de hoy 2 especies indiferenciables al microscopio óptico: L. chlorophorum y L. viride. Para distinguirlas hay que usar genética y microscopía electrónica. Lepidodinium viride posee unas escamitas diminutas ausentes en L. chlorophorum. La especie descrita en el Atlántico es L. chlorophorum (salvo contadas excepciones) así que es probable que se trate de la responsable de la «marea verde» en Galicia.
  • No es tóxico ni produce bioluminiscencia. Soporta un amplio rango de salinidad y temperatura. Sus proliferaciones suelen asociarse con estratificación térmica y aportes de aguas fluviales. No supone ningún peligro para el baño, pero como siempre ante cualquier mancha desconocida en el agua es aconsejable tener precaución.
  • Su color verde se debe a cloroplastos adquiridos de microalgas verdes (pedinofíceas). Esto es una excepción entre los dinoflagelados ya que ningún otro posee cloroplastos permanentes de este tipo. Salvo en Lepidodinium, todos proceden de grupos de la línea evolutiva roja. Además, posee un pigmento (carotenoide) exclusivo: lepidoxantina. Con él podemos trazar su presencia y abundancia en el mar. Por cierto: dicho pigmento lo caracterizaron un grupo de investigadores de Vigo (Gavalás-Olea y col. 2016).
  • Lepidodinium libera grandes cantidades de sustancias poliméricas. Mucus para entendernos. Con ello puede alterar la viscosidad del agua y parece que podría jugar un papel importante en el mantenimiento de sus proliferaciones, formando un microambiente favorable para el crecimiento de bacterias y el reciclado de nutrientes que aprovecharía el propio dinoflagelado.
  • Algunos blooms masivos de Lepidodinium se han asociado con muertes de peces e invertebrados, principalmente en la costa atlántica de Francia y Chile. En Francia desde los años 90′, especialmente en el sur de Bretaña, afectando a peces y moluscos. Y en Chile en verano de 2021 donde produjo la muerte de 162.000 salmones en la región de Los Lagos. Las causas no están del todo claras pero todo apunta al consumo de oxígeno cuando declinan sus poblaciones (y quizás también por el mucus que podría afectar a moluscos filtradores).

A todo esto añadiré mis observaciones personales en estos días. El color del agua es bonito y puede costar diferenciarlo de una idílica postal veraniega con aguas turquesas cuando no está muy concentrado el bloom.

El agua en la orilla de la playa de Mogor durante el bloom de Lepidodinium. 8 de septiembre 2024. Autor: F. Rodríguez

En las zonas donde se acumula, como el muelle de Aguete en la Ría de Pontevedra, se forman espumas y grumos en superficie con un fuerte olor que llega a ser nauseabundo. Ese olor fuerte «a mar» y que se ha descrito como a «col hervida» (o «berberecho» según mi chica) se debe a la liberación de un gas (dimetilsulfuro) por parte de las microalgas.

El bloom de Lepidodinium acumulado dentro del muelle del puerto de Aguete. 10 de septiembre 2024. Autor: F. Rodríguez

A mí ese olor me recuerda muchísimo al tufo que producían los gusanitos de Symsagittifera roscoffensis en nuestro laboratorio (llenos de microalgas verdes simbiontes del género Tetraselmis).

En el fondo arenoso se acumulan grumos verdes resbaladizos que se escapan entre las manos si los intentas coger. El oleaje los va rompiendo en fragmentos más pequeños y degradando hasta volverlos marrones y dejarlos en la orilla (La Voz de Galicia, 11-IX-2024)

Otro tema interesante es que el bloom parece concentrarse bajo la superficie y no arriba de todo a pleno sol como es habitual en otros dinoflagelados como Alexandrium. En el siguiente vídeo grabado desde el puente de Toralla (Ría de Vigo) podéis apreciar como el agua es más transparente en superficie y se vuelve verde al descender; así hasta el fondo (unos 4 metros).

La espuma resultante de los agregados de células de Lepidodinium durante el bloom se observa también en aguas alejadas de la orilla, a lo largo de frentes de marea y zonas de acumulación por acción de las corrientes. Esa espuma es verdosa-amarillenta, su aspecto también cambia según la iluminación.

Espumas procedentes del bloom de Lepidodinum. Playa de Mogor (Marín, Ría de Pontevedra). 8 de septiembre 2024. Autor: F. Rodríguez

Yo nunca había visto este tipo de espuma y cuando la observé en directo inmediatamente me vino a la cabeza una imagen que compartió La Voz de Galicia (15-VIII-2024) en la playa de Patos (Nigrán, Ría de Vigo).

Por aquellas fechas se produjo un cierre cautelar al baño en dicha playa; primero se creyó que eran macroalgas y luego se publicó que eran microalgas, que no había peligro y que se abría al baño la zona. Hablamos de la foto en el IEO y pensamos qué cosa tan rara. Pero habían pasado varios días y no fui a ver si quedaban rastros de aquello. Recordaba a las manchas de polen en primavera, a saber…

El 29 de agosto me envió Ana García (La Voz de Galicia) un vídeo de un marinero (Julio, del Fish-Terra) con el agua verde brillante en el puerto de Fisterra. Aquel día Ana presentaba su libro «Mar de Ardora» en Vimianzo al que me había invitado para participar con una breve charla.

Fuente: ludica7.com

Vimianzo está a media hora en coche de Fisterra y al finalizar el evento por la tarde (después de pensármelo dos veces porque el regreso a Vigo son 2 buenas horas de coche) tomé la afortunada de decisión de ir hasta allí. Llegué a las 21:30, casi de noche, pero me pareció apreciar que incluso así el agua estaba más oscura de lo normal. Cogí una muestra en una de las rampas del muelle.

Al día siguiente en el IEO identifiqué a Lepidodinium y no por esperado fue menos sorprendente. Un hecho interesante pero anecdótico que recogió también La Voz de Galicia («Fenómeno verde en el puerto de Fisterra», 7-IX-2024). Y luego me fui de vacaciones hasta mediados de septiembre.

El fin de semana anterior a mi regreso (8 de septiembre) me llegaron muchísimas notificaciones de avistamientos del «mar verde» en las Rías de Vigo, Pontevedra y Muros. Desde aguas abiertas como Cabo Udra a playas en Nigrán, Vigo, Bueu y Marín, entre otras. También en Cíes, Bascuas y Carnota. Ya no era anecdótico y la atención mediática ha sido importante en prensa escrita, radio y televisión.

Lepidodinium (puerto de Fisterra, 29 de agosto 2024). A 400 aumentos. Autor: F. Rodríguez

¿Cuál es la explicación de esta «marea verde»? Se trata de una época propicia para las proliferaciones de dinoflagelados y el verano en las Rías Baixas parece no dejarnos este año con temperaturas por encima de la media para agosto y todavía en septiembre, con predominio de vientos favorables al afloramiento.

Es necesario analizar las muestras del material recogido durante el bloom y estudiar las condiciones climatológicas y oceanográficas en estas últimas semanas para entender por qué ha sucedido y por qué es tan extenso. En cuanto a ¿por qué Lepidodinium?, esto es un reto aún mayor al no haber apenas precedentes y quizás no haya ninguna respuesta evidente.

Hasta entonces, dados los precedentes que citaba antes, la buena noticia es que no parece haber ocasionado daños a la fauna marina en general ni a especies de interés comercial ya sean peces o marisco. Todo ello a pesar de la extensión geográfica y duración del bloom que en si mismo es un hecho preocupante. La razón es que su aparición podría suponer que la presencia de Lepidodinium sea más habitual en el futuro. La suma de un nuevo actor entre las especies de fitoplancton potencialmente nocivas (y por tanto a vigilar), en las rías gallegas. ¡Esperemos que no sea así!

NOTA: Si queréis enviarme fotos para completar esta entrada ¡estais invitados! los datos de los avistamientos y fechas también son MUY importantes para trazar el inicio y extensión del bloom.

Agradecimientos: a todas y todos los que habéis compartido avisos e imágenes sobre este bloom verde tan extraordinario: Julio del «Fish-Terra», Ana, Montse, Pablo, Garci, Julio Valeiras, José Luis y mis compañeras del grupo VGOHAB del IEO de Vigo. También a través de redes sociales (Rogelio y una seguidora suya en X). Si olvido a alguien ¡lo añadiré! 

Referencias:

  • Gavalás-Olea A. y col. 19,19’-diacyloxy signature: an atypical level of structural evolution in carotenoid pigments. Org. Lett. 18(18):4642-5. (2016).
  • Jiménez C. y col. Green mass aggregations of Gyrodinium cf. aureolum Hulburt in the Ria of Pontevedra (north-west Spain). J. Plankton Res. 14:705-720. (1992).
  • Kamikawa R. y col. Plastid Genome-Based Phylogeny Pinpointed the Origin of the Green-Colored Plastid in the Dinoflagellate Lepidodinium chlorophorum. Gen. Biol. Evol. 7: 1133–1140. (2015).
  • Roux P. y col. Spatio-temporal dynamics and biogeochemical properties of green seawater discolorations caused by the marine dinoflagellate Lepidodinium chlorophorum along southern Brittany coast. Est. Coast Sci. 275:107950. (2022).
  • Roux P. Propriétés écologiques des efflorescences de Lepidodinium chlorophorum: de
    l’écophysiologie cellulaire à l’impact sur l’écosystème. Sciences de la Terre. Nantes Université,
    Français. NNT:2022NANU4026. tel-03851976. pp. 310. (2022).
  • Reguera B. y col. Autoecology and some life history stages of Dinophysis acuta Ehrenberg. J. Plankton Res. 17:999-1005. (1995).
  • Rodríguez F. y col. Red tides in the Galician rías: historical overview, ecological impact, and future monitoring strategies. Environ Sci Process Impacts. 26(1):16-34. (2024).
  • Yang Q-Q. Production of dimethylsulfoniopropionate, dimethylsulfide and acrylic acid
    from marine microalgae. J. Sea Res. 190:102299 (2022).
  • Web: Millonarias pérdidas económicas en importante salmonera chilena a causa de un fenómeno de algas nocivas (mispeces.com).

 

Nuevas historias de Noctilucas

Noctiluca scintillans es un dinoflagelado enorme que puede medir hasta 2 milímetros. Es observable a simple vista, tal como muestra este vídeo donde aparecen Noctilucas aisladas en la ría de Vigo.

Marea roja en Almuñécar (Granada), con toda la pinta
de ser Noctilucas. Fuente: El Correo de Andalucía (16-VI-2014)

Su nombre no suele aparecer en la prensa pero este verano las mareas rojas de Noctiluca fueron noticia a lo largo de la península ibérica. 

Además protagonizan la entrada más leída de este blog así que ya tardábamos en hablar sobre ellas.

Y que mejor para empezar que observar una Noctiluca viva, aislada en la playa del Vao
(Vigo), el pasado 9 de septiembre.

Noctiluca scintillans es una especie que puede producir mareas rojas o verdes según el tipo de células que proliferen. Primero hablaremos de las Noctilucas rojas, las más comunes en todo el mundo entre el ecuador y latitudes medias. Las que tenemos en Galicia por ejemplo…

Playa de Cesantes, ría de Vigo. Autor: M. Moralejo.
Fuente: La Voz de Galicia (5-IX-2014)

En agosto y septiembre se produjeron mareas rojas en las rías gallegas que trascendieron a los medios de comunicación.

Y en la ría de Vigo se cerraron el 4 de septiembre 10 playas por precaución después de que un bañista se quejase de picores.

En La Voz de Galicia, al día siguiente de las mareas rojas de Noctiluca, se publicaron frases tan confusas como:  «Según fuentes de Salvamento, se trata de la conocida «purga de la marea», una floración de algas que se produce cada año en fechas cercanas a septiembre.» «[…] En verano, cuando hay altas temperaturas y las aguas profundas vienen cargadas de nutrientes, las algas unicelulares pueden crecer de una manera brusca y soltar toxinas que tiñen el agua.» (La Voz de Galicia, 5-IX-2014).

Ay Josús…!! Aquí se mezclan las mareas rojas con las toxinas y una pizca de cultura popular. Todo viene de asociar las mareas rojas con las algas tóxicas, cuando éstas rara vez producen color en las rías. 
Tradicionalmente los pescadores llamaban «purga de mar» a las mareas rojas, pero lo de la «purga de la marea» no tengo el gusto. 
Y las toxinas marinas (por favor…!!!) no tiñen el agua. Lo que tiñe el agua son compuestos coloreados (pigmentos), que poseen algas fotosintéticas y algunas heterótrofas, como este Gyrodinium (dinoflagelado heterótrofo aislado en la ría de Pontevedra en octubre de 2013).

En las fotos que han circulado en los periódicos se aprecia el característico color anaranjado-rojizo de las proliferaciones de Noctiluca, de aspecto aceitoso que podría confundirse con un vertido. Ése color lo producen carotenoides como la cantaxantina (quizás también astaxantina; Balch & Haxo 1984), que Noctiluca debe obtener de su alimentación al igual que moluscos, crustáceos…y flamencos !!

La causa de estas mareas rojas fue seguramente Noctiluca scintillans ya que justo unos días antes nos avisaron de una de estas manchas en una playa de Alcabre (Vigo). Cuando llegamos quedaban hilillos de color naranja en el agua formados, no por plastilina, sino por bolitas flotantesNoctilucas.

Hay que insistir en que Noctiluca no es tóxica ni sus mareas rojas tienen relación con episodios tóxicos (mal llamados mareas rojas). Las células de Noctiluca son heterótrofas (no hacen fotosíntesis) y se alimentan de todo lo que encuentran a su paso (bacterias, algas, huevos de peces y copépodos, etc). Sólo en el caso de ingerir muchas algas tóxicas podrían acumular toxinas aunque no está demostrado, que yo sepa.

En este vídeo pueden ver una de las Noctilucas que aislamos en Alcabre después de tragarse una cadena de células del dinoflagelado Gymnodinium catenatum, productor de toxinas paralizantes.

La capacidad de movimiento de Noctiluca es mínima y cuando vemos las mareas rojas en superficie se trata de la fase final de su proliferación que se desarrolla antes en la columna de agua. El propio movimiento del agua crea zonas de convergencia donde se concentran las Noctilucas y su flotabilidad las lleva a acumularse en superficie y teñir el agua…

En el caso de proliferaciones masivas (no como las de las rías, afortunadamente) la degradación de sus células consume mucho oxígeno y llega a ocasionar la muerte de peces. Y en algunas personas (esto no lo sabía!!) el amonio de sus células puede producir una ligera sensación de picor en la piel.

A comienzos de septiembre me llegó un mensaje al blog (gracias Tati !) para comentarme que había bioluminiscencia en la playa del Vao, en Vigo. Y claro, lo fui a comprobar en persona…!!

La playa del Vao, Vigo (septiembre 2014).

Las noches del 8 y 9 de septiembre hizo una temperatura genial, con bajamar entre las 22-23 hrs y una suave brisa. Me metí en el agua y al caminar se veía un halo azul desde el fondo a la superficie. Cuanto más profundo y más agitación la bioluminiscencia era mayor.

Pero agitar el agua no es la única forma de provocar «ardora» en el mar. Este blog está en condiciones de asegurar que en el caso (hipotético, pero puede suceder…) de que hagan pipí se van a llevar la sorpresa de su vida porque les delatará una constelación de «destellos» azules tipo «LIFE OF PI».
En las muestras de agua que recogí la segunda noche dominaban dinoflagelados bioluminiscentes como Ceratium, Protoperidinium y por supuesto Noctilucas !!

Y el 23 de septiembre el diario «El Progreso de Lugo» publicó estas fotos de la marea roja
de Noctiluca de día y de noche con el halo azul bioluminiscente en la orilla, en San Cibrao (Lugo).
En esta noticia sí las citó por su nombre el periodista Antonio López. Las fotos son de Jose Mª Álvez.















Y ahora hablemos de las Noctilucas verdes…

La forma roja de Noctiluca es la más extendida pero en una zona concreta del mundo como el sureste asiático (Mar Arábigo, Filipinas, Vietnam, Tailandia, Indonesia…), las Noctilucas pueden ser verdes.
Es la misma especie pero con un alga verde endosimbionte: la pedinofícea Pedinomonas noctilucae.
Las Noctilucas verdes. Autor: K. Furuya. Fuente: Harrison y col. (2011).

Las algas endosimbiontes no son permanentes y en el laboratorio las Noctilucas verdes terminan por perder su «invernadero interior» y mueren en cuestión de semanas…el récord lo tienen Furuya y col (2006), que las mantuvieron hasta 2 años !! El hecho de que no podamos cultivar las algas endosimbiontes en forma libre sugiere que la dependencia es mutua y Noctiluca les proporciona factores de crecimiento vitales.

Un bloom de Noctilucas verdes en el Mar Arábigo.
Imagen satélite MODIS. Autor: N. Kuring (NASA)

Existe un aumento aparente de las proliferaciones de Noctiluca en varias zonas del mundo y una de las razones que se esgrimen es el exceso de nutrientes (eutrofización) que aumenta la producción del fitoplancton que les sirve de alimento.

Como ejemplo, este 9 de septiembre Rosário-Gomes y col. publicaron en Nature Communications un trabajo sobre la aparición de blooms de Noctilucas verdes en el Mar Arábigo desde comienzos del s.XXI.

En el mar Arábigo existen zonas pobres en oxígeno (entre 120-1500 m de profundidad) de origen natural, debido a la gran producción de fitoplancton (diatomeas) en la época invernal: la del monzón.
Pero ésas poblaciones típicas de diatomeas de invierno están dejando paso a proliferaciones de Noctilucas verdes. Los blooms de Noctilucas se asocian con aguas hipóxicas, cuyo aumento parece inexorable en los últimos años, llegando casi a la superficie del mar en algunas zonas. Parece que el endosimbionte de las Noctilucas les permite fijar carbono en aguas hipóxicas de manera mucho más eficiente (3 veces más) que las diatomeas, a las cuales recordemos que se las zampa.  La combinación de ambos factores parece darles una gran ventaja y hace posible que proliferen de forma masiva…

Una salpa: Cyclosalpa affinis. Autor: P.J. Bryant
Fuente: Nat. Hist. of Orange County (CA, EEUU).

Los autores de este trabajo sugieren que las proliferaciones de Noctilucas podrían distorsionar la cadena trófica del plancton con consecuencias negativas para la pesca de la región, ya de por sí en declive (seguramente por la sobrepesca).

La cadena trófica clásica que va desde las diatomeas a las larvas de peces por medio de los copépodos sería sustituída por otra cadena con las Noctilucas verdes, que son el plato favorito de medusas y salpas, una parte minoritaria en la dieta de los peces. Es una hipótesis…

Y si quieren ver a una salpa merendándose Noctilucas verdes no se pierdan el enlace a este espectacular vídeo con el que despido a las Noctilucas…hasta el verano que viene !!

 

Referencias:

-Balch WM, Haxo FT. Spectroscopical properties of Noctiluca miliaris Suriray, a heterotrophic dinoflagellate. J. Plankton Res. 6: 515-525 (1984).
-Furuya K. y col. Vegetative growth of Noctiluca scintillans containing the endosymbiont Pedinomonas noctilucae. Afr. J. Mar. Sci. 28:305–308 (2006).
-Hansen PJ. Green Noctiluca scintillans: a dinoflagellate with its own greenhouse. Mar. Ecol. Prog. Ser. 275:79-87 (2004).
-Harrison PJ y col. Geographical distribution of red and green Noctiluca scintillans. Chin. J. Ocean. Limnol. 29:807-831 (2011).
-Rosário Gomes y col. Massive outbreaks of Noctiluca scintillans blooms in the Arabian Sea due to spread of hypoxia. Nature Comm. 5: art. 4862 (2014).

Un récord olímpico de algas verdes

Vista nocturna de Qingdao. Fuente: An american in China

Érase una vez en Qingdao, una ciudad china con casi 8 millones de habitantes y cuyo nombre quiere decir «Isla verde»…

En 2008 Qingdao fue sede de las competiciones náuticas de los juegos olímpicos de Beijing.
Pero un mes antes de comenzar la competicion llegó un récord inesperado:
la mayor proliferación de algas del mundo. Limpiarlas supuso 31 millones de dólares, emplear a 10.000 personas y 1.200 barcos. En total retiraron 1 millón de toneladas de algas verdes (Ulva prolifera) que cubrieron la costa el 28 de junio de 2008. Un «manto verde» de 4000 km2 disperso en un área equivalente al estado de Maine o Austria.

Soldados limpiando las algas antes de las olimpiadas de 2008.
Fuente: China.org.cn
 Y lo mismo ocurre cada año: en mayor o menor medida termina llegando la marea verde a Qingdao.
El bloom del año pasado fue todavía más extenso, pero parece que se lo toman con buen humor !!
La marea verde en julio de 2013. Al fondo está el chino «Cudeiro». Fuente: New York Times
La marea verde en Qingdao, 2010. Fuente: Qingdao(nese). Autora: Ms.Cao Na.
¿Cuáles son las causas?. Pues parece que mucha culpa la tiene esto que guardo en mi casa…
Vamos a situarnos en el mapa de China. El círculo amarillo es la provincia de Jiangsu, bañada por el Mar Amarillo, y al norte está Qingdao. En la provincia de Jiangsu hay unos cultivos extensísimos de camarones y del alga roja Porphyra, a partir de la cual se producen las hojas de Nori. Jiangsu posee unos humedales y salinas con poblaciones de aves acuáticas amenazadas por la explotación humana de su hábitat…
Hagamos un zoom al norte de Jiangsu para ver los cultivos de Porphyra. Hace tres décadas que se cultivan allí pero fue en 2007 cuando sucedió la primera marea verde. En Google maps no hay forma de ver las redes de Nori, pero en Bing Maps podemos encontrarlas sin problema. Pueden comprobarlo en este EnlaceImpresionan: no parecen tener fin a lo largo de la costa de Jiangsu…
A la derecha la isla Dongxi Lion. Y todos esos cuadros negros son cultivos de Porphyra.

Fuente: Bing Maps.

 

Estas son las redes que usan en Jiangsu para crecer Porphyra. En la imagen de la derecha podemos ver una red cubierta de algas verdes. Al limpiarlas sus restos quedan a la deriva. Fuente: Liu y col (2013).

Las redes de Porphyra están sujetas con palos de bambú y hay que limpiarlas periódicamente de otras algas que invaden las estructuras: Ulva prolifera entre otras. Y en mayo de 2008 se calcula que las labores de limpieza liberaron hasta 5000 toneladas de Ulva, el germen del bloom de Qingdao mes y medio después.

El bloom de Ulva en 2013 visto desde el espacio. Fuente: Earth Observatory (NASA).

En esta imagen de satélite Qingdao está en la parte superior, en la gran bahía al norte de las algas verdes.
Y la imagen inferior muestra el resultado final a su llegada a las playas de Qingdao (julio de 2013).

Fuente: daily.mail.co.uk

 

Se lo pasan en grande en Qingdao con la marea verde. Fuente: ecns.cn

En la formación de esta marea verde coinciden muchos factores: el vertido de nutrientes en aguas costeras del mar amarillo por culpa de aportes antropogénicos, como purines de origen animal procedentes de las granjas de camarones. Las algas verdes son muy eficaces a la hora de aprovechar esas entradas de nutrientes «artificiales» y crecen rápidamente si las condiciones son adecuadas.

Porphyra yezoensis, la especie a partir de la cual
se obtiene el Nori. Autor: Masahiro Suzuki
Fuente: Benthic Marine Algae of Japan.

Y lo son: en julio la temperatura del mar amarillo alcanza los 22-26ºC. Además, a partir de 2006 se expandió el cultivo de Porphyra a zonas mar adentro, en bajos arenosos alejados hasta 13 km de la costa que favorecen la propagación de las algas verdes.

Esas zonas arenosas también se sospecha que ofrecen un sustrato idóneo para las células microscópicas (gametos y esporas) de Ulva detectadas durante el invierno en el sedimento y la columna de agua.

Aunque Ulva es un género de algas con numerosas aplicaciones (en alimentación, cosmética, medicina, fertilizantes, bio-diesel…), el gasto económico que supone retirar y limpiar las arribazones por parte de las autoridades no compensa. Limpiar la costa (y rápido…) es imprescindible para evitar daños sanitarios, turísticos y ecológicos.

Ulva no es tóxica pero su descomposición puede producir compuestos muy peligrosos como el sulfuro de hidrógeno.
Se sospecha que por culpa de él han muerto animales en la costa de Bretaña (Francia), muy afectada también por esta clase de mareas verdes desde hace algunas décadas.
El caso más excepcional fueron 36 cadáveres de jabalíes, 3 nutrias y 1 tejón en 2011 en la bahía de Morieux (Côtes d’Armor). Así lo recogió la prensa…

Jabalíes muertos: la pista de las algas verdes se confirma. Análisis complementarios de animales muertos en el lecho del Gouessant, a la desembocadura del cual se encontraron los cadáveres de varios jabalíes a finales de julio, parecen aumentar las sospechas hacia las algas verdes. Los expertos han revelado la presencia de H2S, que liberan las algas verdes en descomposición, en una nutria. Fuente: Le Monde

Así que está bien que los chinos se lo tomen con humor, pero hay que tener precaución cuando pasan los días y aquello empieza a «apodrecer». Los encargados de retirar las algas verdes necesitan protegerse con mascarillas para evitar respirar emanaciones (no solo de H2S sino también de metano y amoníaco).
De hecho, la muerte en 2009 del chófer de un camión que cargaba algas verdes en Bretaña sigue en los tribunales ya que los familiares piensan que el infarto que terminó con su vida se debió a los gases tóxicos acumulados en la cuba de su camión (Le Monde, 25/04/14).

Fuente: Ye y col (2011).

Las mareas verdes son un problema global tal y como muestra esta figura. Cada punto representa las zonas afectadas, y en rojo aparece Qingdao por su récord

La solución pasa por limitar y ajustar el uso de fertilizantes (nitratos y fosfatos) adaptándolos a cada tipo de cultivo y suelo, siguiendo el modelo de países nórdicos como Dinamarca…


Pero no todas las mareas verdes son malas.

De hecho en nuestro país existe una buena: 
la marea verde por la educación pública (web)
cuyo propósito es luchar por que la educación pública en España siga siendo para todos y de calidad a pesar de los vientos políticos y económicos en su contra.

Y con este cartel que representa a las Islas Cíes vestidas con las banderas de las comunidades autónomas les dejo hasta la próxima entrada…

 

Referencias

-Aurousseau P y col. Communiqué sur les marées vertes. CSEB. 14 pp (2009).
-Liu D. y col. The world’s largest macroalgal bloom in the Yellow Sea, China: formation and implications. Est. Coast. Shelf Sci. 129:2-10 (2013).
-Ye N-h. y col. Green tides are overwhelming the coastline of our blue planet: taking the world’s largest example. Ecol. Res. 26:477-485 (2011).