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La laguna de Óbidos

Imagen de portada: laguna de Óbidos, agosto 2023 [Autor: F. Rodríguez]

A lagoa azul, de praias douradas,
Local de histórias e lendas,
De águas límpidas ao mar ligadas,
Abrigo de aves, moluscos e peixes,

(João Ramalho, 1ª Antologia “Letras da lagoa de Óbidos”, de Miká Penha)

La laguna de Óbidos es el mayor sistema lagunar de agua salada de Portugal. En su salida al mar tiene dos playas enormes para disfrutarlas sin que nadie te clave la sombrilla cerca, practicar deportes acuáticos y/o saborear la gastronomía local (como la del «Távola Lagoa«). El interior de la laguna es un humedal de gran valor ecológico, área de nidificación y parada de aves migratorias (¡¡flamencos incluidos!! desde 2002).

La de Óbidos es la única superviviente de tres antiguas lagunas costeras en la región. Sus dimensiones actuales son muy inferiores a las originales y las referencias históricas señalan que llegaba hasta la villa de Óbidos. Por su propia naturaleza estas lagunas tienden a desaparecer con la acumulación de sedimentos fluviales y marinos (entre otros procesos) que las aislan progresivamente del mar. Esta evolución lleva a transformarlas en humedales que terminan por colmatarse (como les sucedió a las lagunas da Pederneira e de Alfeizerão en el siglo XVII).

En esta ilustración podéis ver el área que ocupaban antiguamente y la actual (9 veces menor en la laguna de Óbidos).

 

Mapa de la extensión probable de las 3 lagunas: Pederneira, Alfeizerão y Óbidos, 2000 a.c. y en el presente. Autor: Joaquim Pereira da Silva. Fuente: lagoadeobidos.pt

El estado actual de la laguna de Óbidos es fruto de la acción humana. Desde hace más de 6 siglos, las comunidades locales han mantenido abierta su comunicación con el mar para que la laguna siguiera proporcionándoles sustento en forma de limos fértiles para la agricultura, sal para conservar la carne, pescado (anguilas, entre otras especies) y marisco. Sin su intervención el canal conocido como «Aberta» seguramente no existiría y la laguna habría seguido el mismo destino que sus antiguas vecinas (reducidas al humedal «Paúl de Tornada»).

Antes de la laguna conocí la villa medieval de Óbidos o «Vila das Rainhas«, así llamada porque se entregaba como regalo de boda a las reinas de Portugal entre los s.XIII-XIX. Su centro histórico es un imán turístico: bonitas casas pintadas en el recinto amurallado del castillo, calles sinuosas adoquinadas y pequeñas plazas que invitan a pasear, conocer la artesanía local y disfrutar de terrazas y restaurantes. Si visitas Óbidos tienes que probar su típica ginjinha (licor de guindas) que ofrecen varios locales en vasitos de chocolate.

Centro histórico de Óbidos (agosto 2023). Autor: F. Rodríguez

Como curiosidad os diré que uno de los edificios más destacados, la Iglesia de Santiago, se ha reconvertido en la librería Santiago. Las franjas de colores en las casas parece que identificaban el oficio de sus propietarios. Y las de franjas azules eran de pescadores lo cual resulta extraño porque la laguna está a 17 km. Pero ya veis que siglos atrás no era así…

Visité la laguna de Óbidos por primera vez a finales de primavera de 2023. Su paisaje me deslumbró por los acantilados en la playa do Bom Sucesso y el atractivo de sus arenales desde el margen norte, en Foz do Arelho. Desde allí veía una gruesa barra de arena protegiendo el margen sur de la laguna. Me impresionó tanto que me quedé con ganas de conocerla mejor. Semanas después, en pleno verano, pasamos varios días en ella.

Laguna de Óbidos vista desde el margen norte (Junio 2023). Autor: F. Rodríguez

El margen sur lo ocupa un arenal enorme con abundantes charcos y canales intermareales. En mi caso me dediqué a pasear entre la parte interna de la laguna y el mar, descubriendo a cada paso la vida que esconden los fondos y aguas de los canales. En uno de ellos había tal temperatura que parecía una piscina climatizada. Estaba tapizado por un «prado» de algas verdes y un montón de bultos negros. Me acerqué a uno de ellos, tiré hacia arriba del amasijo de algas en el que estaba apoyado y resultó ser una liebre de mar.

Había muchísimas, todas parecían Aplysia fasciata (como esta que grabé allí mismo zampándose Entermorpha cual spaguettis verdes. Al final del vídeo: sus puestas amarillas).

El norte de la laguna posee otra gran playa expuesta al Atlántico, mucho más urbanizada y que se adentra en la laguna siguiendo el curso del canal «Aberta». En esa parte se estrecha la playa y solo queda una pequeña franja de arena. En los restaurantes, tanto de Foz do Arelho como en los pocos del margen sur, podrás disfrutar del pescado fresco y marisco de la región. Y más ginjinhas.

La laguna de Óbidos es una zona tradicional de extracción de marisco, principalmente almejas y berberechos. Por ello forma parte de las áreas de muestreo del sistema de control de biotoxinas de Portugal (IPMA).

Exterior de la laguna, vista de la playa do Bom Sucesso y al fondo Foz do Arelho (agosto 2023). Autor: F. Rodríguez

Algo más hacia el interior, desde la playa do Bom Sucesso, mariscadores a pie en la laguna de Óbidos (agosto 2023). Autor: F. Rodríguez

Una de esas mañanas en pleno agosto me sorprendió descubrir a unos cuantos bañistas agachados, revolviendo la arena en la playa do Bom Sucesso. Cuando me acerqué para preguntar qué cogían, un hombre me explicó que eran berbigãos (berberechos).

En esta escena del «mariscador aficionado» vamos a detener mi historia y retroceder hasta mediados del siglo XX…

Laguna de Óbidos (1950-60). Autor: A. Passaporte. Associaçao Patrimonio Histórico Caldas da Rainha. Fuente: Universidade Nova de Lisboa

En enero de 1946 se produjo en la laguna de Óbidos la primera intoxicación en Portugal por consumo de marisco (berberechos) contaminado con biotoxinas marinas. Los síntomas afectaron a más de 100 personas en 30 km alrededor de la laguna. En algunos casos sufrieron vómitos y diarrea. En muchos otros, vértigos, debilidad muscular y trastornos neuromusculares que les dificultaban mantenerse en pie, hormigueo en los dedos o astenia. 44 personas tuvieron síntomas severos y hubo 6 fallecidos, casi todos niños. También murieron pollos, gatos y perros que habían comido las sobras del marisco…

Por entonces se hablaba de «mitilotoxina», una toxina acumulada por mejillones expuestos a proliferaciones de dinoflagelados en otras zonas de Europa y de EEUU. Los síntomas de la intoxicación en Óbidos eran de tipo paralizante (PSP; paralitic shellfish poisoning). Los estudios durante años posteriores confirmaron blooms recurrentes de un dinoflagelado tóxico identificado como Gonyaulax tamarensis. Hoy sabemos que se trataba de Alexandrium minutum, productor sobre todo de varias clases de gonyautoxinas.

Fotografia de las antiguas salinas do Arelho. A lo lejos se puede ver el molino de viento que llevaba el agua de la laguna a los depósitos de la salina. Fuente: Junta de Freguesia de Santa Maria, São Pedro e Sobral da Lagoa. Disponible en lagoadeobidos.pt

Este tipo de intoxicación por «mitilismo» en Portugal solo sucedía en la laguna de Óbidos y coincidía con obstrucciones prolongadas de su conexión con el mar. En noviembre de 1955 se registraron 21 nuevas intoxicaciones (otra vez por berberechos) y la muerte de un niño. Este nuevo episodio llevó a intensificar el estudio del fitoplancton tóxico en la laguna (iniciado en 1949) y a realizar los primeros bioensayos en ratones para detectar PSP. Dichos análisis permitieron calcular un nivel de toxicidad en berberechos de 16.600 UR (unidades ratón), en términos actuales aprox. 3 mg STX equiv./100 g, lo cual superaría ¡¡en casi 40 veces!! al nivel máximo legal en la Unión Europea (80 μg STX equiv./100 g).

En los años 1970′ y 1980′ el desarrollo de la acuicultura e intoxicaciones en personas por PSP, como la de 1976 (debida a Gymnodinium catenatum) por mejillones gallegos en varios países europeos pusieron de manifiesto la necesidad de programas de seguimiento en las zonas de producción. En Portugal el Programa Nacional de Vigilância dos Moluscos Bivalves e do Fitoplâncton Tóxico se inició en 1986.

En la laguna de Óbidos trabajó durante décadas la Dra. Estela de Sousa e Silva, a quien desde muy joven en 1952, encargaron el estudio del fitoplancton.

Estela Sousa e Silva (Lisboa, 1921-2000). Fuente: Harmful Algal News nº22.

Estela publicó en 1980 un resumen con los resultados de 25 años de investigaciones sobre dinoflagelados tóxicos en la laguna de Óbidos. En él, además de G. tamarensis, citaba a diversos dinoflagelados formadores de mareas rojas en la laguna como Prorocentrum micans, P. balticum y Glenodinium foliaceum (= Kryptoperidinium triquetrum). En realidad, P. micans y K. triquetrum no producen toxinas, pero sí hay sospechas sobre la especie que citaba como P. balticum y que en realidad correspondía a otra muy similar: P. cordatum (hablé de él en «Venerupina y veneno de basilisco».)

Sobre P. cordatum explicaba que habían observado densidades de hasta 80 e incluso ¡¡ 136 millones de células/litro !! El resto de dinoflagelados que mencionaba no superaban 2-5 millones de células/litro, pero esos números bastaban para ocasionar mareas rojas e intoxicaciones por consumo de marisco en el caso de A. minutum. Me interesó mucho leer que los blooms de K. triquetrum se producían cuando la salinidad de la laguna se reducía drásticamente (3-12), algo que sabemos que le encanta a esta especie estuarina. Además de dinoflagelados también explicaba que en el verano de 1972 detectaron un bloom de la haptofita Prymnesium parvum (ictiotóxica) asociada a una mortalidad masiva de peces en la laguna, la única en todos aquellos años…

Chinchorro: arte de pesca tradicional en la laguna de Óbidos para capturar anguilas (de septiembre a mayo) y camarones (de octubre a diciembre). Autor: Valdemar Lopes. Fuente: lagoadeobidos.pt

La formación de mareas rojas y de episodios tóxicos se asociaban con cambios ambientales: lluvias fuertes que arrastraban nutrientes a la laguna y descensos de salinidad que favorecían la proliferación de algunos dinoflagelados. También, en el caso de A. minutum, cambios bruscos de temperatura que favorecían la estratificación en superficie y entrada de nutrientes desde el fondo (esto correspondería a los efectos del afloramiento costero descrito en 1981 por F. Fraga).

Estela Sousa e Silva firmaba sus trabajos como «Silva E.S.» y en un estudio suyo en muestras de Cabo Verde de 1948 aparece representado por primera vez un Gambierdiscus (el genéro de dinoflagelados tóxicos relacionado con el síndrome de ciguatera), aunque lo identificó como Goniodoma sp. (Silva 1956). En recuerdo a ella mi colega Santiago Fraga le dedicó la especie Gambierdiscus silvae descrita en Canarias y que forman parte de Macaronesia junto a otros archipiélagos como Cabo Verde (Fraga y Rodríguez, 2014).

Ilustraciones de «Goniodoma sp.», a partir del original de Silva (1956). No dejan muchas dudas de que corresponden a Gambierdiscus, la primera cita de este género descrito dos décadas después. Fuente: Berdalet y col. (2012).

En otoño de 1986 se detectó una elevada toxicidad por PSP en la laguna de Óbidos, en este caso por el dinoflagelado Gymnodinium catenatum. Fue la primera vez que se identificó dicha especie en la laguna y llegó desde el exterior tras restablecer la comunicación con el mar. Las toxinas paralizantes alcanzaron niveles muy altos, de hasta 1,1 mg STX equiv./100 g, e impidieron la extracción de marisco durante varios meses (octubre 1986-enero 1987).

En este punto vamos a retomar la historia donde la dejamos, con el mariscador aficionado que recogía berberechos. Después de agradecerle la información sobre los berbigãos continué paseando pensando que apostaría cualquier cosa (1000 liebres de mar, por ejemplo) a que no habría revisado ni conocería siquiera los resultados de biotoxinas en la laguna (disponible en el IPMA).

En este sentido, al final de un paper de 2008 (resumen de 2 décadas de control oficial de biotoxinas en Portugal), encontré varias frases muy reveladoras:

A pesar de dos décadas de monitoreo de biotoxinas marinas, aún se han registrado varios casos de intoxicaciones en personas. Los mejillones y almejas [género] Donax son los principales vectores de DSP y PSP, y también los bivalvos más fáciles de recoger en las playas en marea baja por lugareños o turistas. La prohibición de su captura comercial se anuncia tradicionalmente en las sedes de autoridades marítimas en las regiones afectadas y se envía por fax a las depuradoras y centros de distribución de todo el país.

Desde 2003 dicha información también está disponible en la web de IPIMAR [hoy IPMA] pero el público general lo desconoce. Los efectos negativos que suponen sobre el comercio de bivalvos los riesgos asociados con su consumo dificultan divulgar de manera efectiva la información sobre este asunto a la sociedad. [Trad. Vale y col. 2008]

La conclusión final (aplicable en general y no solo a la laguna) podría ser: «el marisco de playa mejor que se vaya».

NOTA: Sobre esto, después de publicar la entrada, me enviaron esta imagen donde queda claro que el IPMA avisa con carteles bien visibles a pie de la laguna para que todos sepan que el marisco está contaminado por biotoxinas. Así que…¡¡avisados quedan!!

Prohibición de recogida de moluscos bivalvos por la presencia de biotoxinas marinas (laguna de Óbidos, 31 de diciembre 2023). Autora: Esther Garcés.

Y antes de desaparecer yo mismo, cual berbigão entre a areia, qué mejor que disfrutar de la laguna con este hipnótico vídeo ¡¡vais a alucinar!!

Referencias:

  • Dias E. & Franca S. Intoxicações por consumo de bivalves contaminados por biotoxinas – Dados históricos na Lagoa de Óbidos – Os casos de intoxicação por neurotoxinas. Instituto Nacional de Saúde Doutor Ricardo Jorge. Centro de Interpretação da Lagoa de Óbidos. pp. 10 (2020).
  • Fraga S. & Rodríguez, F. Genus Gambierdiscus in the Canary Islands (NE Atlantic Ocean) with Description of Gambierdiscus silvae sp. nov., a new potentially toxic epiphytic benthic dinoflagellate. Protist. 165(6): 839-853 (2014).
  • GEOHAB 2012. Global Ecology and Oceanography of Harmful AlgalBlooms, GEOHAB Core Research Project: HABs in Benthic Systems. E. Berdalet, P. Tester, A. Zin-gone (Eds.) IOC of UNESCO and SCOR, Paris and Newark, 64 pp. (24) (2012).
  • Harmful Algae News nº 22. In Memoriam: Estela de Sousa e Silva (1921-2000), p. 11 (2001).
  • Silva E.S. As grandes populações de dinoflagelados tóxicos na Lagoa de Óbidos. Separata dos Arquivos do Instituto Nacional de Saúde, Volumen IV: 253-262 (1980).
  • Vale P. y col. Two decades of marine biotoxin monitoring in bivalves from Portugal (1986–2006): A review of exposure assessment, Harmful Algae 7: 11-25 (2008).