Entradas

La laguna de Óbidos

Imagen de portada: laguna de Óbidos, agosto 2023 [Autor: F. Rodríguez]

A lagoa azul, de praias douradas,
Local de histórias e lendas,
De águas límpidas ao mar ligadas,
Abrigo de aves, moluscos e peixes,

(João Ramalho, 1ª Antologia “Letras da lagoa de Óbidos”, de Miká Penha)

La laguna de Óbidos es el mayor sistema lagunar de agua salada de Portugal. En su salida al mar tiene dos playas enormes para disfrutarlas sin que nadie te clave la sombrilla cerca, practicar deportes acuáticos y/o saborear la gastronomía local (como la del «Távola Lagoa«). El interior de la laguna es un humedal de gran valor ecológico, área de nidificación y parada de aves migratorias (¡¡flamencos incluidos!! desde 2002).

La de Óbidos es la única superviviente de tres antiguas lagunas costeras en la región. Sus dimensiones actuales son muy inferiores a las originales y las referencias históricas señalan que llegaba hasta la villa de Óbidos. Por su propia naturaleza estas lagunas tienden a desaparecer con la acumulación de sedimentos fluviales y marinos (entre otros procesos) que las aislan progresivamente del mar. Esta evolución lleva a transformarlas en humedales que terminan por colmatarse (como les sucedió a las lagunas da Pederneira e de Alfeizerão en el siglo XVII).

En esta ilustración podéis ver el área que ocupaban antiguamente y la actual (9 veces menor en la laguna de Óbidos).

 

Mapa de la extensión probable de las 3 lagunas: Pederneira, Alfeizerão y Óbidos, 2000 a.c. y en el presente. Autor: Joaquim Pereira da Silva. Fuente: lagoadeobidos.pt

El estado actual de la laguna de Óbidos es fruto de la acción humana. Desde hace más de 6 siglos, las comunidades locales han mantenido abierta su comunicación con el mar para que la laguna siguiera proporcionándoles sustento en forma de limos fértiles para la agricultura, sal para conservar la carne, pescado (anguilas, entre otras especies) y marisco. Sin su intervención el canal conocido como «Aberta» seguramente no existiría y la laguna habría seguido el mismo destino que sus antiguas vecinas (reducidas al humedal «Paúl de Tornada»).

Antes de la laguna conocí la villa medieval de Óbidos o «Vila das Rainhas«, así llamada porque se entregaba como regalo de boda a las reinas de Portugal entre los s.XIII-XIX. Su centro histórico es un imán turístico: bonitas casas pintadas en el recinto amurallado del castillo, calles sinuosas adoquinadas y pequeñas plazas que invitan a pasear, conocer la artesanía local y disfrutar de terrazas y restaurantes. Si visitas Óbidos tienes que probar su típica ginjinha (licor de guindas) que ofrecen varios locales en vasitos de chocolate.

Centro histórico de Óbidos (agosto 2023). Autor: F. Rodríguez

Como curiosidad os diré que uno de los edificios más destacados, la Iglesia de Santiago, se ha reconvertido en la librería Santiago. Las franjas de colores en las casas parece que identificaban el oficio de sus propietarios. Y las de franjas azules eran de pescadores lo cual resulta extraño porque la laguna está a 17 km. Pero ya veis que siglos atrás no era así…

Visité la laguna de Óbidos por primera vez a finales de primavera de 2023. Su paisaje me deslumbró por los acantilados en la playa do Bom Sucesso y el atractivo de sus arenales desde el margen norte, en Foz do Arelho. Desde allí veía una gruesa barra de arena protegiendo el margen sur de la laguna. Me impresionó tanto que me quedé con ganas de conocerla mejor. Semanas después, en pleno verano, pasamos varios días en ella.

Laguna de Óbidos vista desde el margen norte (Junio 2023). Autor: F. Rodríguez

El margen sur lo ocupa un arenal enorme con abundantes charcos y canales intermareales. En mi caso me dediqué a pasear entre la parte interna de la laguna y el mar, descubriendo a cada paso la vida que esconden los fondos y aguas de los canales. En uno de ellos había tal temperatura que parecía una piscina climatizada. Estaba tapizado por un «prado» de algas verdes y un montón de bultos negros. Me acerqué a uno de ellos, tiré hacia arriba del amasijo de algas en el que estaba apoyado y resultó ser una liebre de mar.

Había muchísimas, todas parecían Aplysia fasciata (como esta que grabé allí mismo zampándose Entermorpha cual spaguettis verdes. Al final del vídeo: sus puestas amarillas).

El norte de la laguna posee otra gran playa expuesta al Atlántico, mucho más urbanizada y que se adentra en la laguna siguiendo el curso del canal «Aberta». En esa parte se estrecha la playa y solo queda una pequeña franja de arena. En los restaurantes, tanto de Foz do Arelho como en los pocos del margen sur, podrás disfrutar del pescado fresco y marisco de la región. Y más ginjinhas.

La laguna de Óbidos es una zona tradicional de extracción de marisco, principalmente almejas y berberechos. Por ello forma parte de las áreas de muestreo del sistema de control de biotoxinas de Portugal (IPMA).

Exterior de la laguna, vista de la playa do Bom Sucesso y al fondo Foz do Arelho (agosto 2023). Autor: F. Rodríguez

Algo más hacia el interior, desde la playa do Bom Sucesso, mariscadores a pie en la laguna de Óbidos (agosto 2023). Autor: F. Rodríguez

Una de esas mañanas en pleno agosto me sorprendió descubrir a unos cuantos bañistas agachados, revolviendo la arena en la playa do Bom Sucesso. Cuando me acerqué para preguntar qué cogían, un hombre me explicó que eran berbigãos (berberechos).

En esta escena del «mariscador aficionado» vamos a detener mi historia y retroceder hasta mediados del siglo XX…

Laguna de Óbidos (1950-60). Autor: A. Passaporte. Associaçao Patrimonio Histórico Caldas da Rainha. Fuente: Universidade Nova de Lisboa

En enero de 1946 se produjo en la laguna de Óbidos la primera intoxicación en Portugal por consumo de marisco (berberechos) contaminado con biotoxinas marinas. Los síntomas afectaron a más de 100 personas en 30 km alrededor de la laguna. En algunos casos sufrieron vómitos y diarrea. En muchos otros, vértigos, debilidad muscular y trastornos neuromusculares que les dificultaban mantenerse en pie, hormigueo en los dedos o astenia. 44 personas tuvieron síntomas severos y hubo 6 fallecidos, casi todos niños. También murieron pollos, gatos y perros que habían comido las sobras del marisco…

Por entonces se hablaba de «mitilotoxina», una toxina acumulada por mejillones expuestos a proliferaciones de dinoflagelados en otras zonas de Europa y de EEUU. Los síntomas de la intoxicación en Óbidos eran de tipo paralizante (PSP; paralitic shellfish poisoning). Los estudios durante años posteriores confirmaron blooms recurrentes de un dinoflagelado tóxico identificado como Gonyaulax tamarensis. Hoy sabemos que se trataba de Alexandrium minutum, productor sobre todo de varias clases de gonyautoxinas.

Fotografia de las antiguas salinas do Arelho. A lo lejos se puede ver el molino de viento que llevaba el agua de la laguna a los depósitos de la salina. Fuente: Junta de Freguesia de Santa Maria, São Pedro e Sobral da Lagoa. Disponible en lagoadeobidos.pt

Este tipo de intoxicación por «mitilismo» en Portugal solo sucedía en la laguna de Óbidos y coincidía con obstrucciones prolongadas de su conexión con el mar. En noviembre de 1955 se registraron 21 nuevas intoxicaciones (otra vez por berberechos) y la muerte de un niño. Este nuevo episodio llevó a intensificar el estudio del fitoplancton tóxico en la laguna (iniciado en 1949) y a realizar los primeros bioensayos en ratones para detectar PSP. Dichos análisis permitieron calcular un nivel de toxicidad en berberechos de 16.600 UR (unidades ratón), en términos actuales aprox. 3 mg STX equiv./100 g, lo cual superaría ¡¡en casi 40 veces!! al nivel máximo legal en la Unión Europea (80 μg STX equiv./100 g).

En los años 1970′ y 1980′ el desarrollo de la acuicultura e intoxicaciones en personas por PSP, como la de 1976 (debida a Gymnodinium catenatum) por mejillones gallegos en varios países europeos pusieron de manifiesto la necesidad de programas de seguimiento en las zonas de producción. En Portugal el Programa Nacional de Vigilância dos Moluscos Bivalves e do Fitoplâncton Tóxico se inició en 1986.

En la laguna de Óbidos trabajó durante décadas la Dra. Estela de Sousa e Silva, a quien desde muy joven en 1952, encargaron el estudio del fitoplancton.

Estela Sousa e Silva (Lisboa, 1921-2000). Fuente: Harmful Algal News nº22.

Estela publicó en 1980 un resumen con los resultados de 25 años de investigaciones sobre dinoflagelados tóxicos en la laguna de Óbidos. En él, además de G. tamarensis, citaba a diversos dinoflagelados formadores de mareas rojas en la laguna como Prorocentrum micans, P. balticum y Glenodinium foliaceum (= Kryptoperidinium triquetrum). En realidad, P. micans y K. triquetrum no producen toxinas, pero sí hay sospechas sobre la especie que citaba como P. balticum y que en realidad correspondía a otra muy similar: P. cordatum (hablé de él en «Venerupina y veneno de basilisco».)

Sobre P. cordatum explicaba que habían observado densidades de hasta 80 e incluso ¡¡ 136 millones de células/litro !! El resto de dinoflagelados que mencionaba no superaban 2-5 millones de células/litro, pero esos números bastaban para ocasionar mareas rojas e intoxicaciones por consumo de marisco en el caso de A. minutum. Me interesó mucho leer que los blooms de K. triquetrum se producían cuando la salinidad de la laguna se reducía drásticamente (3-12), algo que sabemos que le encanta a esta especie estuarina. Además de dinoflagelados también explicaba que en el verano de 1972 detectaron un bloom de la haptofita Prymnesium parvum (ictiotóxica) asociada a una mortalidad masiva de peces en la laguna, la única en todos aquellos años…

Chinchorro: arte de pesca tradicional en la laguna de Óbidos para capturar anguilas (de septiembre a mayo) y camarones (de octubre a diciembre). Autor: Valdemar Lopes. Fuente: lagoadeobidos.pt

La formación de mareas rojas y de episodios tóxicos se asociaban con cambios ambientales: lluvias fuertes que arrastraban nutrientes a la laguna y descensos de salinidad que favorecían la proliferación de algunos dinoflagelados. También, en el caso de A. minutum, cambios bruscos de temperatura que favorecían la estratificación en superficie y entrada de nutrientes desde el fondo (esto correspondería a los efectos del afloramiento costero descrito en 1981 por F. Fraga).

Estela Sousa e Silva firmaba sus trabajos como «Silva E.S.» y en un estudio suyo en muestras de Cabo Verde de 1948 aparece representado por primera vez un Gambierdiscus (el genéro de dinoflagelados tóxicos relacionado con el síndrome de ciguatera), aunque lo identificó como Goniodoma sp. (Silva 1956). En recuerdo a ella mi colega Santiago Fraga le dedicó la especie Gambierdiscus silvae descrita en Canarias y que forman parte de Macaronesia junto a otros archipiélagos como Cabo Verde (Fraga y Rodríguez, 2014).

Ilustraciones de «Goniodoma sp.», a partir del original de Silva (1956). No dejan muchas dudas de que corresponden a Gambierdiscus, la primera cita de este género descrito dos décadas después. Fuente: Berdalet y col. (2012).

En otoño de 1986 se detectó una elevada toxicidad por PSP en la laguna de Óbidos, en este caso por el dinoflagelado Gymnodinium catenatum. Fue la primera vez que se identificó dicha especie en la laguna y llegó desde el exterior tras restablecer la comunicación con el mar. Las toxinas paralizantes alcanzaron niveles muy altos, de hasta 1,1 mg STX equiv./100 g, e impidieron la extracción de marisco durante varios meses (octubre 1986-enero 1987).

En este punto vamos a retomar la historia donde la dejamos, con el mariscador aficionado que recogía berberechos. Después de agradecerle la información sobre los berbigãos continué paseando pensando que apostaría cualquier cosa (1000 liebres de mar, por ejemplo) a que no habría revisado ni conocería siquiera los resultados de biotoxinas en la laguna (disponible en el IPMA).

En este sentido, al final de un paper de 2008 (resumen de 2 décadas de control oficial de biotoxinas en Portugal), encontré varias frases muy reveladoras:

A pesar de dos décadas de monitoreo de biotoxinas marinas, aún se han registrado varios casos de intoxicaciones en personas. Los mejillones y almejas [género] Donax son los principales vectores de DSP y PSP, y también los bivalvos más fáciles de recoger en las playas en marea baja por lugareños o turistas. La prohibición de su captura comercial se anuncia tradicionalmente en las sedes de autoridades marítimas en las regiones afectadas y se envía por fax a las depuradoras y centros de distribución de todo el país.

Desde 2003 dicha información también está disponible en la web de IPIMAR [hoy IPMA] pero el público general lo desconoce. Los efectos negativos que suponen sobre el comercio de bivalvos los riesgos asociados con su consumo dificultan divulgar de manera efectiva la información sobre este asunto a la sociedad. [Trad. Vale y col. 2008]

La conclusión final (aplicable en general y no solo a la laguna) podría ser: «el marisco de playa mejor que se vaya».

NOTA: Sobre esto, después de publicar la entrada, me enviaron esta imagen donde queda claro que el IPMA avisa con carteles bien visibles a pie de la laguna para que todos sepan que el marisco está contaminado por biotoxinas. Así que…¡¡avisados quedan!!

Prohibición de recogida de moluscos bivalvos por la presencia de biotoxinas marinas (laguna de Óbidos, 31 de diciembre 2023). Autora: Esther Garcés.

Y antes de desaparecer yo mismo, cual berbigão entre a areia, qué mejor que disfrutar de la laguna con este hipnótico vídeo ¡¡vais a alucinar!!

Referencias:

  • Dias E. & Franca S. Intoxicações por consumo de bivalves contaminados por biotoxinas – Dados históricos na Lagoa de Óbidos – Os casos de intoxicação por neurotoxinas. Instituto Nacional de Saúde Doutor Ricardo Jorge. Centro de Interpretação da Lagoa de Óbidos. pp. 10 (2020).
  • Fraga S. & Rodríguez, F. Genus Gambierdiscus in the Canary Islands (NE Atlantic Ocean) with Description of Gambierdiscus silvae sp. nov., a new potentially toxic epiphytic benthic dinoflagellate. Protist. 165(6): 839-853 (2014).
  • GEOHAB 2012. Global Ecology and Oceanography of Harmful AlgalBlooms, GEOHAB Core Research Project: HABs in Benthic Systems. E. Berdalet, P. Tester, A. Zin-gone (Eds.) IOC of UNESCO and SCOR, Paris and Newark, 64 pp. (24) (2012).
  • Harmful Algae News nº 22. In Memoriam: Estela de Sousa e Silva (1921-2000), p. 11 (2001).
  • Silva E.S. As grandes populações de dinoflagelados tóxicos na Lagoa de Óbidos. Separata dos Arquivos do Instituto Nacional de Saúde, Volumen IV: 253-262 (1980).
  • Vale P. y col. Two decades of marine biotoxin monitoring in bivalves from Portugal (1986–2006): A review of exposure assessment, Harmful Algae 7: 11-25 (2008).

Marea roja en Campelo

Imagen de portada [marea roja en Campelo. Autor: F. Rodríguez]

Saliendo de Pontevedra, por el margen norte de la ría que lleva su nombre, se encuentra la carretera autonómica que atraviesa Poio y otras localidades tan conocidas como Combarro y Sanxenxo. Pero ni Combarro (con sus hórreos) ni Sanxenxo (con la regata del «Bribón») son protagonistas de esta historia. El 25 de abril el puerto de la parroquia de Campelo (Poio) se convirtió en el lugar más interesante de toda la ría. Ese día, poco antes de las 4 de la tarde, me llegaron estas imágenes al móvil con el mensaje «Ahora en Campelo«.

Marea roja en Campelo (Poio, Pontevedra), 25 de abril 2023. Autor: Andrés Simón Gómez

Marea roja en Campelo (Poio, Pontevedra), 25 de abril 2023. Autor: Andrés Simón Gómez

Las imágenes eran de Andrés Simón Gómez (técnico de la lonja de Campelo). Andrés y yo estudiamos juntos en la primera promoción de Ciencias del Mar (Universidad de Vigo). El año pasado me invitó a dar una charla sobre fitoplancton tóxico en Pontevedra. 2022 fue uno de los peores años en la lonja de Campelo debido a los cierres por biotoxinas (DSP y PSP), según Diario de Pontevedra (09/10/2022). Al final celebramos la charla el 16 de febrero en Raxó, aprovechando «un periodo tranquilo» para el marisqueo, sin biotoxinas.

En la ría de Pontevedra hay tres cofradías que gestionan el marisqueo a pie en las playas de la zona interna de la ría (San Telmo de Pontevedra, Lourizán y Raxó). El principal recurso es la almeja japónica seguida de las almejas babosa y fina, navaja y berberecho, comercializadas a través de la lonja de Campelo.

Subasta de almeja celebrada el pasado verano en la lonja de Campelo. Autor: A. Lorenzo. Fuente: Diario de Pontevedra.

Después de la charla hubo un turno de preguntas con las mariscadoras de Pontevedra (en el que participó mi colega Begoña Ben Gigirey del Laboratorio Europeo de Referencia de Biotoxinas Marinas de Vigo). Andrés insistió en que hiciésemos más caso a la problemática relacionada con biotoxinas y episodios tóxicos de esta ría. Y mira tú, en esas estábamos cuando me envió las fotos de la marea roja…

En primer lugar aquí tenéis un mapa para situar el muelle de Campelo (línea roja) y que veáis la zona interior de la ría, con Pontevedra y el río Lérez que cruza dicha ciudad.

Interior de la ría de Pontevedra, con la isla de Tambo en el centro y la desembocadura del Lérez a la derecha. Fuente: Google Maps.

Lo que ví en Campelo me recordó a la marea roja de A. minutum en Vigo (2018). En aquella ocasión, tal como conté aquí, no sospechábamos de qué especie se trataba hasta que la observamos al microscopio (entre otras técnicas) para responder a los Servicios de Salvamento y Socorrismo preocupados por el posible riesgo para los bañistas en Samil.

Marea roja en Campelo (25 de abril 2023). Autor: F. Rodríguez

Las imágenes de Campelo tampoco permitían asegurar que fuese Alexandrium, pero los antecedentes le ponían como sospechoso nº1. Podían ser otros dinoflagelados o incluso un ciliado fotosintético como Mesodinium rubrum. Con la emoción de la noticia me faltó tiempo para comer y salir hacia Campelo para recoger muestras. En cuanto llegué allí todo me recordó a la marea roja de A. minutum.

Las imágenes de la ría de Pontevedra (con la isla de Tambo enfrente) me hicieron pensar en el cuadro de la marea roja de Sobrino (1918). Esta obra de arte parece realizada desde el margen norte de la ría (más allá de Campelo, hacia Combarro, con la isla más cerca, su playa de frente y las colinas detrás).

Marea roja en Campelo, 25 de abril 2023 (Ría de Pontevedra). La imagen está tomada cerca del puerto, con la isla de Tambo al fondo. Autor: F. Rodríguez

La marea roja pintada por Carlos Sobrino, para el artículo de su hermano Ramón (La purga del mar o hematotalasia, 1918). En este caso se trató del dinoflagelado Lingulodinium polyedra.

Las muestras las recogí en estas botellas el 25 de abril, mismamente ahí en la rampa del puerto…

Puerto de Campelo (25 de abril 2023). Autor: F. Rodríguez

Ya de vuelta en el IEO de Vigo puse una muestra al microscopio y apareció una «sopa» de células practicamente iguales con las dimensiones y aspecto de A. minutum (la especie más pequeña de este género y común en nuestras costas). La concentración que alcanzaba en las muestras del puerto el martes 25 de abril era de unos ¡¡ 48 millones células/litro !!

Aquí tenéis el vídeo de aquella muestra…

La tinción con calcoflúor fue la confirmación definitiva al permitir observar sus placas, dimensiones y caracteres identificativos. En esos momentos piensas «qué bonito es este trabajo».

Alexandrium minutum (630X) de la marea roja de Campelo. Imagen de epifluorescencia con tinción calcoflúor. Autor: F. Rodríguez.

El jueves 25 por la tarde escribí a Andrés para confirmarle que se trataba de A. minutum, productor de toxinas paralizantes. Y lo publiqué en twitter esa misma noche.

Los recuentos semanales de fitoplancton del sistema de monitoreo de la Xunta de Galicia, publicados a finales de semana, y un muestreo de la marea roja el 28 de abril confirmaron A. minutum en Campelo por parte del INTECMAR, así como la presencia extendida de Alexandrium en las rías de Pontevedra y Vigo, con cierres por PSP (asociados evidentemente a esta marea roja, principalmente en Pontevedra).

Andrés me informó al día siguiente que la marea roja seguía allí y el jueves 27 otro tanto. Así que ese día volví a Campelo para recoger más muestras, esta vez con mi colega Begoña del EURLMB de Vigo. Aquel día brillaba el sol y se observaba mucho mejor el color pardo en toda la ensenada de Campelo, especialmente en el muelle donde se concentraban al máximo las poblaciones de A. minutum.

En la prensa local salieron noticias que hablaban de marea roja en Pontevedra debida a Prorocentrum micans (según fuentes de la Consellería do Mar; La Voz de Galicia, 27-IV-2023). Desconozco si hubo marea roja asociada con P. micans en otras zonas de Pontevedra. Yo solo puedo decir que recogimos muestras en Campelo y que era A. minutum. Mis compañeras en el IEO de Vigo escudriñaron en detalle las muestras e identificaron algunas células aisladas de otros dinoflagelados como, efectivamente, P. micans y Protoceratium reticulatum.

Fuera del muelle la mancha ocupaba una extensión menor y parecía más concentrada que el primer día. Esta vez disponía de un CTD portátil así que pudimos confirmar que la temperatura del agua oscilaba entre 21.5-22.4 ºC según la midiésemos dentro o fuera del muelle; y la salinidad era de apenas 23.3. Para entendernos, esto era un «caldo caliente» con 2/3 de agua de mar y 1/3 de agua dulce del vecino río Lérez.

Alexandrium minutum es una especie que prolifera en zonas estuarinas. Los aportes de agua dulce contribuyen a la estabilidad superficial del agua y proporcionan nutrientes que estimulan su crecimiento.

Un artículo reciente de nuestro grupo con cultivos de A. minutum del bloom de 2018 mostró que toleraba el rango completo de salinidades experimentales (5-31) y que sus máximos de crecimiento dependían de la temperatura con un rango óptimo entre 19-23,6ºC (Rial y col. 2023). Así pues, las condiciones eran idóneas para esta especie eurihalina.

Aquí podéis ver un vídeo submarino que grabé en el muelle. En él se aprecia que la «nube» de la marea roja llega casi hasta el fondo (no habría más de 1,5 metros de profundidad).

Durante el mes de abril se han alcanzado temperaturas máximas muy por encima del promedio para esta época del año (26-29 ºC entre el 16-18 de abril) en la estación más cercana a Campelo (Pontevedra-Campolongo; METEOGALICIA). Los vientos de componente sur-suroeste justo el fin de semana anterior contribuyen al confinamiento de masas de agua en el interior de la ría, ralentizando su salida y dispersión.

Todo suma y repite condiciones similares a las que ocasionaron la marea roja en 2018 tanto en la ría de Vigo como en Pontevedra, pero en una época más temprana del año.

En estas gráficas de MeteoGalicia aparecen las lluvias y dirección del viento en la estación de Pontevedra-Campolongo. Dos fines de semana lluviosos, el último de ellos justo antes de la marea roja del 25 de abril, coincidiendo con vientos intensos del SO. Todo ello aumenta los aportes de agua dulce y su confinamiento en el interior de la ría.

Gráficas diarias para Pontevedra-Campolongo (Período de consulta: 30/03/2023 a 30/04/2023). Fuente: METEOGALICIA.

Y aquí tenéis la gráfica del caudal del Lérez, con un máximo justo antes de la observación de la marea roja en Campelo (señalada con la línea naranja vertical). El agua del río sale preferentemente por el margen norte de la ría y eso es algo que se observaba en la distribución de la marea roja, asociada con esa capa superficial de menor salinidad tanto en las imágenes de 2023 ¡¡¡¡ como en el cuadro de Sobrino (1918) !!!!

Elaboración propia. Fuente de los datos: Rede de aforos de ríos (METEOGALICIA)

Alexandrium minutum produce quistes de resistencia en su ciclo de vida. Estos blooms suponen una oportunidad para su «siembra» en amplias zonas de la ría. En condiciones adecuadas los quistes germinan y pueden servir de inóculo para nuevas poblaciones. Esto era lo que nos temíamos tras la marea roja de 2018.

Meses después de aquel bloom los muestreos en varias zonas de la ría de Vigo confirmaron la presencia de concentraciones importantes de quistes (Nogueira y col. 2022). En años posteriores se produjeron nuevas proliferaciones, ocasionando cierres por PSP en las rías Baixas, aunque sin llegar a ocasionar mareas rojas (que yo sepa al menos…).

Esta proliferación de 2023 resulta excepcional ya no por la marea roja (esa medalla se la colgó A. minutum en 2018) sino por lo temprano que ha ocurrido, en plena primavera. Por este motivo se trata además del primer cierre del año por biotoxinas para el marisqueo a pie en la ría de Pontevedra.

Imagen tomada a través de prismáticos de la marea roja en la ría de Pontevedra (27 de abril 2023). Autor: F. Rodríguez.

Esto es solo un artículo de divulgación; ni pretende ni puede entrar en más detalles. Para eso hacen falta más datos, análisis y trabajos en el futuro. Lo que sí es cierto es que la presencia simultánea de toxinas diarreicas y paralizantes en las rías Baixas (y además en fechas tan tempranas), plantea una gran preocupación para el sector y un reto para los investigadores en este campo de estudio y el sistema de monitoreo de biotoxinas y fitoplancton tóxico de la Xunta de Galicia.

Referencias:

  • Nogueira E. y col. HABs in coastal upwelling systems: insights from an exceptional red tide of the toxigenic dinoflagellate Alexandrium minutum. Ecol. Ind. 137:108790 (2022).
  • Rial P. y col. Interaction between temperature and salinity stress on the physiology of Dinophysis spp. and Alexandrium minutum: implications for niche range and blooming patterns. Aquat Microb. Ecol. 89:1-22 (2023).
  • Sobrino R. La purga del mar ó hematotalasia. Mem. R. Soc. Esp. Hist. Nat. 10: 407-458 (1918).

 

Después de la guerra

Mercado de Navidad en «La Place de la Liberté» (Brest). Fuente: Office de tourisme Brest métropole

Rappelle-toi Barbara

Il pleuvait sans cesse sur Brest ce jour-là

Et tu marchais souriante

Barbara (Jacques Prévert, 1946)

Conocí Brest durante un congreso en el 2000 y la ciudad me dejó una impresión algo extraña, como si estuviese en una maqueta a tamaño real. Todo muy ordenado y en su sitio.

Pronto supe que Brest había sido arrasada (literalmente) durante los bombardeos en la Segunda Guerra Mundial. Así que aquella sensación que desprendían sus calles emanaba de algo muy real.

Con los años descubrí que Bretaña es una región llena de poblaciones con encanto: casas, castillos y edificios singulares que te transportan siglos atrás en el tiempo.

Rennes, Saint Malo y Lorient son ejemplos de otras localidades bretonas destruidas durante la contienda. Pero el caso de Brest fue especial: se trataba de un importante puerto militar ocupado por los nazis en 1940 y donde construyeron incluso una base de submarinos. Allí se hicieron fuertes durante 4 años y no lo dejaron por iniciativa propia…

Brest sufrió bombardeos continuos (¡más de 300!) por parte de los aliados hasta su liberación en 1944. El asedio fue devastador y cuando las tropas estadounidenses alzaron su bandera lo hicieron entre ruinas, en un paisaje postapocalíptico. Solo resistieron buena parte del castillo medieval y el Museo de la Marina en su interior.

Neutralización de una mina alemana en la bahía de Brest (15 septiembre 2020). Autor: Marina Nacional. Fuente: Le Télégramme

La reconstrucción no fue nada fácil.

Hoy en día Brest es una ciudad de aspecto moderno sin casco histórico en la que siguen apareciendo obuses, minas y bombas de aviación (tanto en el subsuelo como en su bahía).

En ella viven unas 140.000 personas y (por si les interesa) está hermanada con A Coruña.

Desde finales del s.XX en la bahía de Brest se ha observado un aumento gradual del dinoflagelado Alexandrium minutum, productor como ustedes saben de toxinas paralizantes (saxitoxinas). Su primer bloom en Bretaña se detectó en 1987, aunque más al sur, en la bahía de Vilaine…

En la bahía de Brest su presencia fue residual hasta 2008. Pero en 2009 explotó un bloom y en 2012 provocó las primeras prohibiciones en la comercialización de marisco (superando 10 veces los niveles permitidos de saxitoxinas). Para entonces sus proliferaciones ya se habían extendido a otros estuarios de la costa atlántica francesa, donde sigue ocasionando cierres frecuentes en el sector acuícola.

Ante una situación así cabe preguntarse si A. minutum es la excepción dentro de un ecosistema estable o si su dominio reciente refleja cambios generales en las comunidades.

Marea roja de Alexandrium minutum en el estuario del Penzé (Bretaña). Fuente: Ifremer.

Entonces…¿ha cambiado el fitoplancton de la bahía de Brest? Pues la respuesta es .

Ahora vamos con el cuándo, cómo y por qué…

Las series históricas de fitoplancton apenas tienen algunas décadas y no ofrecen amplias perspectivas (excepto p.ej. el CPR survey del Reino Unido, iniciado en 1931).

Pero existen alternativas. La detección de formas de resistencia (quistes) en el fondo marino y los análisis de ADN ambiental permiten averiguar si un dinoflagelado tóxico como A. minutum es nuevo en el barrio o un componente habitual del plancton.

Pues bien. Un primer estudio en 1993 (Erard-Le Denn y col.) no detectó quistes de A. minutum en sedimentos de la bahía de Brest anteriores a 1990. Pero Siano y col. (2021) han dado un paso más allá, muestreando 3 zonas en dicha bahía. Y lo que han hecho es analizar el ADN ambiental en secciones del lecho marino (desde la superficie hasta un máximo de 12 m de profundidad) para reconstruir las paleocomunidades de protistas (eucariotas unicelulares antiguos).

Con esto han conseguido recrear su composición, microalgas incluidas, desde el presente hasta la Edad Media (1121±149). Sólo así es posible conocer el punto de partida en épocas preindustriales y abordar cuestiones tan interesantes como las que verán a continuación…

Durante los siglos que vieron los reinados de Francisco I (1515-1547), el Rey Sol, Luis XIV (1643-1715) o el último Bonaparte (Napoleón III, 1852-1870), el fitoplancton en Brest permaneció impasible tanto al devenir de Francia como al de la humanidad en general.

Biecheleria tirezensis. Fuente: Raho y col. (2018)

Por aquel entonces, en la bahía de Brest dominaban dinoflagelados del orden Suessiales (Pelagodinium y Biecheleria/Protodinium). Los Suessiales no producen toxinas y se caracterizan por poseer muchas placas celulares en relación a los demás dinoflagelados. ¿Para qué? Pues vaya usted a saber…

Luego, entre los estramenópilos que incluyen protistas heterótrofos y diatomeas-, reinaban los primeros.

Los cambios en el fitoplancton de la bahía de Brest llegaron a mediados del s.XX.

Las comunidades de dinoflagelados cambiaron drásticamente durante la década de 1940. Los «históricos» Suessiales fueron sustituidos por un nuevo orden, Gonyaulacales, primero por el género Gonyaulax y a partir de los 80′ Alexandrium y Heterocapsa (orden Peridiniales).

En cuanto a los estramenópilos, el reinado de los organismos heterótrofos dio paso en los 1940’s y 1950’s a las diatomeas entre las cuales destacaba Chaetoceros hasta los 1980’s. Luego, desde los 1990’s, le destronó el género Thalassiosira entre otros.

¿Qué sucedió en esos periodos del s.XX (1940’s y 1980’s) para que el fitoplancton sufriese cambios irreversibles?

Pues una frenética actividad industrial ligada a la ocupación nazi entre 1940-44 y la caída de ¡30.000 toneladas de bombas! sobre la ciudad que seguramente contaminaron la bahía (directamente y a través de aguas continentales).

Así describió aquel infierno el poema «Barbara»: «Sous cette pluie de fer / De feu d’acier de sang» (bajo esta lluvia de hierro / acero fuego de sangre) (J. Prévert).

Resumen gráfico de los resultados de paleocomunidades en Brest. Autor: Siano y col. (2021). Fuente: x-mol.com

Siano y col. confiesan la dificultad de conocer con precisión la composición metálica de los proyectiles pero las anomalías de plomo y cromo en los sedimentos de Brest coinciden con las de Pearl Harbor (EEUU) tras el violento bombardeo de la aviación japonesa.

¿Y los cambios en los 1980’s y 1990’s? En este caso estarían relacionados con el desequilibrio de la proporción nitrógeno/fósforo (N/P) en la bahía de Brest.

El motivo son los nitratos procedentes de fertilizantes y la renovada actividad agrícola a partir de 1950-60’s. Su contínuo desarrollo en la segunda mitad del s.XX llevó a doblar sus niveles en los ríos Aulne y Elorn desde los 70’s a los 90’s.

Las alteraciones antropogénicas disminuyen también la proporción de silicatos (Si) frente a N y P, con otras consecuencias para la composición del fitoplancton: la productividad de diatomeas puede perder peso frente a otros grupos, incluyendo dinoflagelados tóxicos.

A pesar de todo, la bahía de Brest resistió bien a los blooms de dinoflagelados tóxicos hasta la última década. Y para explicarlo existe una hipótesis curiosa: una bomba biológica de silicato relacionada con un organismo invasor.

Verán. Tras la 2ª Guerra Mundial se introdujo el cultivo de ostras del Pacífico (Crassostrea gigas) y con ellas llegó otra especie invasora sin valor económico: el gasterópodo Crepidula fornicata.

Las poblaciones de Crepidula llegaron a ocupar amplias zonas en el fondo de la bahía de Brest…

Comunidades de Crepidula fornicata y vieiras en la bahía de Brest. Fuente: Stiger-Pouvreau & Thouzeau (2015).

Hubo planes para erradicarlas y hace 10 años (cuando empezaron a retroceder, no se sabe por qué) eran una grave amenaza para la acuicultura al competir con bivalvos de interés comercial como las vieiras (Pecten maximus).

Pero Crepidula también hace otra cosa. Filtran agua como si no hubiese un mañana y producen biodepósitos enriquecidos en silicatos que sedimentan en la bahía un elemento fundamental para las diatomeas.

Así, después del bloom de diatomeas en primavera, los biodepósitos de Crepidula retendrían silicatos que se disolverían luego en el agua, facilitando el crecimiento de diatomeas durante el verano.

A comienzos del s.XXI, resultados experimentales y de modelos apoyaron esta hipótesis «Si/Crepidula», indicando que su erradicación aumentaría la probabilidad de proliferaciones de dinoflagelados tóxicos por limitación de silicatos durante el verano.

En la última década Crepidula ha retrocedido mientras que blooms tóxicos como los de A. minutum se han hecho recurrentes, así que es buen momento para reevaluar dicha hipótesis con las comunidades y balances biogeoquímicos actuales.

El estudio de paleocomunidades en la bahía de Brest (Siano y col.) demuestra que la influencia humana en la bahía de Brest transformó las condiciones ambientales preindustriales alterando el fitoplancton. Y que dichas condiciones también cambian si introducimos «ingenieros del ecosistema» como Crepidula u otras especies invasoras.

Así pues, nada volvió a ser igual después de la guerra. Tanto para las personas como para el fitoplancton…

En 1962 se publicó el álbum «Ives Montand chante Jacques Prévert» que incluía un emocionante poema, «Barbara«, escrito por Prévert en 1946.

Con él comienza y termina esta entrada, para que no olvidemos que la guerra es una idiotez que lo arrebata todo menos el dolor y los recuerdos de quienes sobrevivieron a ella…

Agradecimientos: a Marc Long por enviarme el artículo de Raffaele Siano y col.

Referencias:

  • Chapelle A. y col. The bay of Brest (France), a new risky site for toxic Alexandrium minutum blooms and PSP shellfish contamination. Harmful algae news 51:4-5 (2015).
  • Erard-Le Denn E. y col. In: Smayda T.J. & Shimizu Y. (Eds.). Toxic Phytoplankton in the Sea. Elsevier Science Publisher, pp. 109-114 (1993).
  • Raho N. y col. Biecheleria tirezensis sp. nov. (Dinophyceae, Suessiales), a new halotolerant dinoflagellate species isolated from the athalassohaline Tirez natural pond in Spain. Eur. J. Phycol. 53:99-113 (2018).
  • Ragueneau O. y col. The Impossible Sustainability of the Bay of Brest? Fifty Years of Ecosystem Changes, Interdisciplinary Knowledge Construction and Key Questions at the Science-Policy-Community Interface. Front. Mar. Sci. 5:124 (2018).
  • Siano R. y col. Sediment archives reveal irreversible shifts in plankton communities after World War II and agricultural pollution. Curr. Biol. 31:1–8 (2021).
  • Stiger-Pouvreau, P. & Thouzeau, G. Marine Species Introduced on the French Channel-Atlantic Coasts: A Review of Main Biological Invasions and Impacts. Open Journal of Ecology 5:227-257 (2015).

Marea roja de Alexandrium minutum en Galicia (II)

[Imagen de portada: marea roja en el puerto de Vigo. Autora: Mónica Pazos]

Esta semana descubrí en un archivador antiguo en nuestro laboratorio, documentos con datos de muestreos del proyecto «Control e Investigación de las mareas rojas» en las rías de Vigo y Pontevedra, a bordo del buque José María Navaz. Los datos son de 1987, 1988 y 1989.

Pues bien, el 24 de julio de 1987 el investigador responsable del IEO de Vigo, Santiago Fraga, anotaba lo siguiente: «mancha marrón de Heterosigma akashiwo, Mesodinium rubrum y Katodinium glaucum en Bouzas (dársena y entrada)».

Y es que las mareas rojas son un fenómeno natural y habitual en Galicia. Lo extraño es que sean tóxicas y que duren tanto tiempo, como la actual.

Carlos Sobrino pintó este cuadro de una marea roja en la ría de Pontevedra para el trabajo de su hermano Ramón. Eran apuntes tomados del natural. Siempre pensé que era una exageración «artística» pero a la vista de lo que sucede estos días retiro el escepticismo. Fuente: Sobrino (1918).

En Galicia existen registros de mareas rojas desde hace al menos un siglo. No me enrollaré en un tratado histórico, prefiero centrarme en lo que ocurre hoy.

Pero si alguien está interesado en ampliar información y bibliografía sobre este fenómeno en Galicia les dejo un enlace al final de la entrada al artículo que publiqué en 2017 en el Instituto de Estudios Vigueses y en el que destacan nombres como Ramón Sobrino, Ramón Margalef y Santiago Fraga entre otros. También les recomiendo que visiten la web mareasvermellasgalicia.

Para que suceda una marea roja son necesarias condiciones favorables de crecimiento que podríamos resumir en temperatura, luz y nutrientes adecuados. Otro factor esencial es la estabilidad y estratificación superficial de la columna de agua, para evitar la dispersión de las células con las corrientes y mantenerlas en los primeros metros de la superficie. En el momento que falten alguna o varias de las patas de esta silla «el castillo» se hunde de inmediato.

No disponemos de todos los datos para explicar la marea roja de Alexandrium minutum en las rías de Vigo y Pontevedra, pero todo apunta a que esas condiciones favorables se han producido a consecuencia de las elevadas temperaturas desde mediados de junio, vientos débiles y ausencia de nortadas típicas en esta época, que enfrían y aceleran la circulación de las rías (fastidiando a los bañistas de paso).

La relación entre el descenso de las nortadas y el aumento en los días de cierre de explotación de marisco en las rías gallegas ya ha sido descrita por investigadores como Xosé Antón Álvarez Salgado (IIM-CSIC, Vigo: Álvarez-Salgado y col. 2008), tal y como él mismo explica en el documental «Mareas Rojas».

Sin embargo esa no es toda la historia. Las mareas rojas son apenas la punta del iceberg y antes ha tenido que ocurrir un crecimiento «silencioso» y sostenido a lo largo del tiempo (monitorizado por el INTECMAR en sus recuentos semanales). Para explicar lo que vemos hoy en día seguramente debamos remontarnos algunos meses atrás, tal y como comentaba en la entrada anterior, con una primavera harto lluviosa y un predominio de vientos favorables al afloramiento.

En el Náutico de Vigo. Autor: Manuel E. Garci.

A día de hoy tenemos agua caliente y rica para el baño, pero el peaje quizás sea demasiado caro.

Las manchas marrones de Alexandrium minutum van y vienen con las mareas y el viento, entrando y saliendo de los muelles de Vigo a diario desde hace unas tres semanas.

Las concentraciones en los muelles son más elevadas que en el exterior debido al confinamiento del agua, superando los 100 millones de células por litro !! No obstante a partir de 10 millones ya hemos observado coloración.

Además está el olor del mar, más intenso. Es difícil describirlo pero recuerda al aroma de los cultivos en el laboratorio cuando están muy densos.

Los polígonos de bateas en la ría de Vigo permanecen cerrados en su mayoría por toxinas paralizantes (responsables del síndrome PSP) producidas por este dinoflagelado.

Estado de zonas de explotación de marisco en batea, con los cierres por PSP debidos a A. minutum (en rojo) para las rías de Vigo y Pontevedra. Las zonas en morado están cerradas por DSP (toxinas diarreicas). Fuente: INTECMAR (14 julio 2018).

Y no sólo las bateas de mejillón: también las explotaciones de moluscos infaunales (almejas, navajas, etc).

Unos pocos polígonos están cerrados por toxinas diarreicas (DSP), que exceden los niveles permitidos y son responsables de cierres generalizados en la vecina ría de Pontevedra. También hay toxinas amnésicas (ASP: ácido domoico) así que los problemas en 2018 están servidos después de un 2017 muy tranquilo.

Las condiciones meteorológicas siguen favoreciendo el mantenimiento del bloom, con altas temperaturas en el mar y escasos vientos de componente norte que sólo durante algunos días han soplado tímidamente, pero no lo suficiente para revertir la situación actual.

Valores del índice de afloramiento (promedio diario). En rojo está marcado el inicio (que nos conste) de la observación de mareas rojas en Vigo (28 de junio, Samil). Fuente: indicedeafloramientoieo.es

Las manchas rojizas de A. minutum siguen siendo visibles en los últimos días en varios enclaves del puerto de Vigo e incluso otra vez en el arenal urbano de Samil.

Por cierto: esta especie (y el propio género!) fue descubierta gracias a una marea roja en el puerto de Alejandría (Halim, 1960).

La marea roja de Alexandrium no entraña riesgos para los bañistas como molestias respiratorias, etc. Simplemente cabe alertar de manera general sobre posibles reacciones en la piel en algunas personas sensibles. Nosotros nos hemos bañado en la marea roja durante los muestreos sin ningún tipo de efecto pero no todos somos iguales. Un buen consejo ante cualquier coloración desconocida en el agua es mantener cierta precaución.

Alexandrium minutum. Muestra recogida en el puerto de Vigo el 16 de julio. Imagen de epifluorescencia (200X). Autor: F. Rodríguez

Los dinoflagelados del género Alexandrium se distribuyen globalmente (Anderson y col. 2012) e incluyen varias especies productoras de toxinas (saxitoxinas, GTX’s, responsables del síndrome PSP en moluscos), entre ellas A. minutum.

Estas toxinas son las que pueden entrañar serios riesgos para la salud pública.

Las intoxicaciones por PSP en humanos están ligadas al consumo de marisco, pero sus efectos en el caso de proliferaciones masivas pueden llegar a extenderse al resto de la cadena trófica, afectando a mamíferos marinos, peces y aves.

Por suerte los peces son muy sensibles y mueren antes de acumular dichas toxinas en su carne. No lo digo yo, lo explica la FAO en su informe sobre PSP de 2005 con las siguientes palabras:

Del punto de vista del ser humano, es muy positivo que el arenque, el bacalao, el salmón y otras especies de peces comerciales sean sensibles a las toxinas PSP y que, a diferencia de los mariscos, mueran antes que las concentraciones de toxinas en la carne alcancen grados peligrosos. Sin embargo, algunas toxinas se acumulan en el hígado y en otros órganos del pez y ponen en peligro a otros peces, a mamíferos marinos y aves, que ingieren el pez entero incluyendo las vísceras (FAO, 2005).

En este blog he citado en bastantes ocasiones los efectos de la intoxicación por PSP en humanos y fauna marina, en entradas como Los riesgos del marisco furtivo ; Los indios que cazaban ballenas o Pregúntale al pato.

La marea roja en el puerto de Vigo (17 de julio). Autora: Sonsóles González, desde el buque oceanográfico «Ramón Margalef» (IEO), durante la campaña del proyecto REMEDIOS. Pueden ver un vídeo en este enlace.

En base a lo sucedido en otras zonas del mundo afectadas por proliferaciones tóxicas de Alexandrium no sería de extrañar que observemos algunos efectos negativos sobre la fauna marina. Espero equivocarme y he dudado mucho antes de escribir estas líneas.

Porque levantar alarmas sería innecesario, irresponsable y contraproducente. Pero cualquier hecho extraño relacionado con la fauna marina en las próximas semanas debería ser comunicado e investigado por quien corresponda para esclarecer si existe alguna relación con la marea roja tóxica de A. minutum.

Por ejemplo, en el puerto de Vigo se ha observado un número no alarmante pero sí inusual de mújeles (Mugil cephalus) muertos, tal como nos han comentado pescadores habituales en la zona. Varios de dichos ejemplares han sido recogidos por nuestro grupo del IEO de Vigo para su análisis en el laboratorio.

La marea roja en la dársena del Berbés (Vigo). Autora: Laura Castro.

Incluso saltó a la prensa este fin de semana el aviso de que varias personas habían descubierto una nutria aparentemente moribunda y con síntomas de parálisis. Finalmente desapareció del lugar sin que sepamos que ha sido de ella ni los motivos de su mal aspecto (Faro de Vigo, 14/VII/2018).

Para terminar esta entrada quiero compartir varios vídeos de algo muy especial: la marea roja de Alexandrium minutum desde el agua. Se trata de dos secuencias grabadas en el pantalán del Náutico y en la dársena de Bouzas (Vigo).

En ellas podemos observar la proliferación de Alexandrium minutum concentrada en una lámina superficial de agua (no inferior a 1 metro: la cámara descendió hasta 3 metros aproximadamente).

Pero además hay otra observación muy interesante: bajo la nube turbia de la marea roja vemos el paso de peces como sargos (en Bouzas) y mújeles (en el Náutico), que parecen evitarla nadando entre dos aguas.

No me enrollo más y aquí les dejo los vídeos, espero que los disfruten !

NOTA: Antena 3 TV recogió la noticia de la marea roja en los informativos del día 22 de julio de 2018. Pincha aquí para ver el enlace.

Referencias:

-Alvarez-Salgado X. y col. Renewal time and the impact of harmful algal blooms on the extensive mussel raft culture of the Iberian coastal upwelling system (SW Europe). Harmful Algae 7:849-855 (2008).
-Anderson, D.M. The globally distributed genus Alexandrium: multifaceted roles in marine ecosystems and impacts on human health. Harmful Algae 14:10-35 (2012).
-Biotoxinas Marinas. Estudio FAO: alimentación y nutrición. 278 pp. (2005). Disponible en FAO.
-Halim, Y. Alexandrium minutum, n. gen. n. sp. dinoflagellé provocant des «eaux rouges». Vie et Milieu 11: 102-105 (1960).
-Rodríguez F. Mareas vermellas en Galicia. Instituto de Estudios Vigueses, Glaucopis 22:313-340 (2017). Disponible en IEV.

Marea roja de Alexandrium minutum en Galicia

[Imagen de Portada: María García Portela (IEO Vigo) muestreando en la marea roja de Samil, 28/VI/2018. Autor: Jorge Hernández]

La marea roja de Samil (28 de junio 2018). Autor: Jorge Hernández

El jueves 28 de junio nos llegó un aviso de Manuel E. Garci informando que el agua en Samil (Vigo) estaba teñida de un color sospechoso, seguramente una marea roja. Las autoridades evaluaban medidas como restringir el baño y necesitaban saber de qué se trataba.

Así que salimos inmediatamente a recoger muestras con un cubo y una manga de red y en 15 minutos nos plantamos allí. El agua era marrón-rojiza, concentrada en una franja ancha paralela a la orilla, entre el restaurante Disanremo hasta casi la desembocadura del río Lagares.

El viento del noroeste parecía acumular el bloom en la orilla. La temperatura del agua: 18.7ºC según la web playas.ieo.es

El aspecto no era el de una marea roja de Noctiluca, anaranjada y aceitosa, donde observas las células a simple vista. Tenía toda la pinta de ser un dinoflagelado fotosintético ¿pero cuál?

Alexandrium tenía muchas papeletas ya que desde hacía varias semanas su presencia había sido detectada cada vez en mayor abundancia por el Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño de Galicia (INTECMAR).

Marea roja en Samil (28 junio 2018). Fotografía facilitada por la Subdirección Xeral de Gardacostas de Galicia – Servizo de busca, salvamento marítimo e loita contra a contaminación.

Antes de identificar al responsable de la marea roja fuimos al centro de emergencias de Samil para informar a varias personas, entre ellas Carlos Vales, Coordinador de los Servicios de Salvamento y Socorrismo en las playas de Vigo.

Después de confirmarle que se trataba de una marea roja y que no había riesgos para la salud pública (aunque no está de más guardar precaución al ser un arenal tan concurrido, para evitar posibles picores en la piel), regresamos al laboratorio para estudiar las muestras.

En la marea roja en la orilla de Samil cuantificamos entre 30-48 millones de células/litro. En otra muestra recogida por la lancha de salvamento a 200 metros de la orilla observamos 10 millones de células/litro.

Alexandrium minutum a 400X, procedente de la muestra de la marea roja de Samil (28 de junio 2018). Autor: F. Rodríguez

Al microscopio óptico confirmamos inmediatamente que se trataba de un dinoflagelado del género Alexandrium, pero faltaba identificar la especie. Los candidatos eran A. minutum (tóxica) y/o A. tamarense (no tóxica).

Mediante microscopía de epifluorescencia, tiñendo sus placas de celulosa mediante calcoflúor, mi colega Rosa Figueroa confirmó que se trataba de Alexandrium minutum, una especie productora de toxinas paralizantes.

Aquí pueden ver un vídeo sobre una imagen en 3D obtenida mediante microscopía confocal (Rosa Figueroa) donde se observan las células teñidas de azul (tinción Hoechst, placas de celulosa) y verde (SYTOX green).

Las muestras de genética que envié al día siguiente, y que secuenció esa misma mañana Sebastián Comesaña en el CACTI-UVIGO (espaciador transcribible interno (ITS) del ADN ribosómico) confirmaron que A. minutum era el responsable de la marea roja.

Tanto insistir en que las mareas rojas en Galicia muy raramente son tóxicas y he aquí una excepción colosal. Sin poder descartar otras especies acompañantes minoritarias, todas las células tenían el aspecto de ser A. minutum, y la muestra natural parecía un cultivo masivo monoespecífico, apenas acompañado de algunos dinoflagelados del género Prorocentrum.

Exterior de la dársena deportiva, puerto de Vigo (4 de julio). Autor: F. Rodríguez

El viernes ya no era visible desde la orilla de Samil. Pero la marea roja se adentraba en la ría de Vigo tal como nos indicó Carlos Vales el sábado con una foto aérea de la tarde del día anterior.

El miércoles 4 de julio por la mañana, paseando por el muelle del Náutico de Vigo, descubrí la marea roja en la dársena deportiva, frente a la calle Montero Ríos, entre el monumento a Jules Verne y la nave de El Tinglado del Puerto. Una persona que pasaba por allí nos comentó que hacía ya 3 días que eran visibles las manchas en el puerto.

El color parecía más intenso en el exterior del muelle, pero luego se fue concentrando más en el interior, avanzando entre las embarcaciones de recreo.

Dentro de la dársena deportiva (4 de julio). Autor: F. Rodríguez

Las muestras que recogimos aquel día y que contó María García mostraron 20 y 113-121 millones de células por litro en el exterior y el interior del muelle, respectivamente.

En los días posteriores otros colegas como Manuel E. Garci y Álvaro Roura (IIM-CSIC), y Xulio Valeiras (IEO Vigo) me avisarion que la marea roja estaba tanto en el Náutico como en otras zonas del Puerto de Vigo, pero también en A Lagoa (Teis, ría de Vigo), Aldán y Bueu en la ría de Pontevedra.

Asimismo, desde el INTECMAR, Silvia Calvo nos comentó que se había registrado también una marea roja de Alexandrium en las rías Altas (Camariñas).

Aquí tienen otro vídeo, esta vez de una muestra recogida en el muelle de la dársena deportiva el 9 de julio.

La marea roja en Vilariño (Aldán, ría de Pontevedra, 7 de julio). Autor: Manuel E. Garci.

A día de hoy, 9 de julio de 2018, la marea roja de Alexandrium minutum sigue siendo visible en el puerto de Vigo. Sus toxinas, junto a las diarreicas producidas por el género Dinophysis, son responsables de los cierres actuales decretados por el INTECMAR en los cultivos de marisco en las Rías Baixas.

¿Qué sabemos de Alexandrium minutum en Galicia?

Pues que dicha especie, junto a Gymnodinium catenatum, es la responsable habitual de episodios de PSP (por toxinas paralizantes) en las costas gallegas. Es decir, no se trata de una especie invasora ni nada nuevo, aunque su proliferación actual resulta excepcional por su extensión geográfica y duración.

Su aparición y desarrollo en estas últimas semanas merece un estudio en profundidad de los factores ambientales que han podido contribuir a este episodio de marea roja. Con anterioridad, que yo sepa, la única marea roja de Alexandrium minutum registrada en Galicia se registró en primavera de 1984 en la ría de Ares-Betanzos (Blanco y col. 1985).

Indice de afloramiento (UI: upwelling index). Los valores positivos indican condiciones favorables de afloramiento. Fuente: indicedeafloramiento.ieo.es

Entre nuestro departamento del centro oceanográfico de Vigo (IEO), el Centro de Investigaciones Marinas (Xunta de Galicia, Vilaxoán) y el INTECMAR, se encuentran la mayoría de expertos que conozco en Galicia sobre este género de dinoflagelados.

Su trabajo en las últimas cuatro décadas y numerosas publicaciones científicas en colaboración con otros colegas nacionales e internacionales han contribuido a identificar las especies presentes en nuestras costas, así como su ecología, ciclos de vida y dinámica en el medio natural.

De entre todos ellos citaré uno de dichos estudios, publicado en 2010 por Bravo y col., en el que se describen las dinámicas de proliferación y ciclo de vida de Alexandrium minutum.

Estos autores concluyen que sus proliferaciones ocurren en zonas costeras protegidas en primavera y verano durante la época de afloramiento, asociadas a estabilidad y estratificación en la columna de agua.

Temperaturas en Vigo. Fuente: Accuweather

Dichas zonas protegidas son los estuarios de Baiona (ría de Vigo) y de la ría de Ares.

Este año hemos tenido una primavera muy lluviosa y desde mediados de abril las condiciones de viento han sido favorables al afloramiento.

En la segunda mitad de junio las temperaturas máximas han subido en Vigo por encima de lo normal, superando hasta en 9ºC la máxima promedio de esta época del año.

La temperatura del agua también es elevada, alcanzando hoy, 9 de julio, los 20,7 ºC en la playa de Samil. Estos y otros motivos podrían contribuir a explicar la explosión de A. minutum en las dos últimas semanas.

Quistes de resistencia (A, F) y de tipo «pellicle» (B,C,D,E) de Alexandrium minutum en la ensenada de Baiona. Fuente: Bravo y col. (2010).

A lo largo del desarrollo de las proliferaciones de A. minutum, las células vegetativas «normales» aparecen acompañadas de quistes con una pared simple («pellicle cyst») en contraste a los quistes de resistencia con doble pared.

Los primeros pueden germinar rápido (entre 1-17 días) mientras que los segundos tienen un período de reposo de 45 días.

Se cree que esos quistes rápidos de tipo «pellicle» podrían jugar un papel importante para mantener la población en una zona protegida como la ensenada de Baiona, evitando así la dispersión debida a la dinámica de las rías.

Muestreos del proyecto REMEDIOS (1 de julio 2018). En la imagen «la escalera», un equipo que permite coger muestras de agua cada 20 cm en un espesor de 3 m. Fuente: Facebook REMEDIOS.

Estas y otras cuestiones serán objeto de estudio gracias a este evento masivo registrado en la ría de Vigo, casi enfrente de nuestro propio laboratorio!

Además, durante estos días, se está llevando a cabo una campaña oceanográfica del proyecto REMEDIOS a bordo del B/O Ramón Margalef.

En dicho muestreo participan investigadores de la Universidade de Vigo, IEO, CSIC e IFREMER, que también aprovecharán la oportunidad de estudiar la proliferación de A. minutum en las rías de Vigo y Pontevedra. El objetivo inicial de la campaña eran Dinophysis y Pseudo-nitzschia, pero entre tanto les ha surgido este asunto inesperado!

Para terminar, un vídeo realizado por Manuel E. Garci (Bioimaxe) sobre la marea roja de Samil, y un deseo: que mareas rojas tóxicas como esta no se conviertan en habituales a partir de ahora…

Agradecimientos: A todos los que habéis compartido imágenes e información para esta entrada, empezando por Carlos Vales, la Subdirección Xeral de Gardacostas de Galicia, Bioimaxe, Manuel E. Garci, Xulio Valeiras, Álvaro Roura y mis colegas del IEO de Vigo, Rosa Figueroa, María García y Jorge Hernández.

 

Referencias:

-Blanco J. y col. The first toxic bloom of Gonyaulax tamarensis detected in Spain (1984). En: Anderson, D.M., White, A.W., Baden, D.G. (Eds.). Toxic dinoflagellates. Proceedings of the Third International Conference on Toxic Dinoflagellates, St. Andrews, New Brunswick, Canada, June 8-12, 1985, p. 561 (1985).
-Bravo I. y col. The intricacies of dinoflagellate pellicle cysts: The example of Alexandrium minutum cysts from a bloom-recurrent area (Bay of Baiona, NW Spain). Deep-Sea Research II 57: 166–174 (2010).
-Bravo I. y col. Bloom dynamics and life cycle strategies of two toxic dinoflagellates in a coastal upwelling system (NW Iberian Peninsula). Deep-Sea Research II 57: 222–234 (2010).