Fútbol y Ciencia

El 10 de octubre publiqué un tweet (@Lilestak) mostrando los presupuestos de equipos de fútbol y organismos públicos de investigación en España, Francia y Alemania. Ha provocado tantos comentarios e impacto que he decidido escribir esta entrada para confirmar que los datos son fiables y proceden de fuentes oficiales.

Fuente: Diario AS

Me gusta el fútbol y sigo tanto la liga española como las competiciones europeas. Nadie ignora que desde hace años los clubes españoles triunfan en Europa. De las últimas 15 ediciones, 8 Champions League las han celebrado en Cibeles y Canaletas. En la Europa League, 9 de 15 se han venido también para España. Si sumamos un título menor, las Supercopas de Europa (11 de 15), los equipos españoles han ganado el 62% de los títulos europeos desde 2003-04.

En España hay tradición y afición al fútbol pero estos resultados no dejan de ser sorprendentes.

O no tanto si vemos el presupuesto de dichos equipos y las estrellas internacionales que juegan en ellos.

Trabajo como científico titular en el IEO, un organismo público de investigación (OPI) aquejado de una seria crisis institucional, junto a otros problemas comunes al resto de OPIs. Esto ha llevado en 2018 a la difusión de manifiestos en defensa de los OPIs por parte de los trabajadores, y otras acciones en las que hemos denunciado la gravedad de la situación con amplia difusión en los medios de comunicación.

No profundizaré más en el tema. Para quien quiera hacerlo le recomiendo, p.ej., los reportajes de “La crisis de la ciencia española” en El País.

Tampoco entraré en detalles sobre las circunstancias que atraviesan otros actores del sistema público de I+D+i (CSIC y Universidades) porque las desconozco pero también soportan lo suyo. Contrariamente a lo que pueda parecer el dinero ayudaría pero no lo solucionaría todo ni mucho menos porque los problemas son estructurales.

La gestión y la organización de los recursos materiales y las personas en el sector público, al que pertenecen los organismos de investigación de los que he hablado, es francamente mejorable (excesiva burocratización, disminución y envejecimiento de las plantillas, carrera profesional estancada para los niveles técnicos y un largo etc). Los que estamos dentro del sistema lo sabemos y consideramos que nuestro deber es denunciar lo que percibimos que no funciona.

Para que la situación de la ciencia mejore en este país es necesario tomar medidas urgentes desde el gobierno y las propias instituciones.

Santiago Ramón y Cajal (izda.) y Severo Ochoa (dcha.). Fuente: cronicaglobal.elespanol.com

Ahora que tenemos un Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades soplan vientos (o brisas) de optimismo, pero las circunstancias políticas y económicas, y España no es ninguna excepción, no cambian de un día para otro. Quizás esto explique que España sólo tenga 2 premios Nobel científicos (en Medicina): Santiago Ramón y Cajal (1906) y Severo Ochoa (1959). O que ningún extranjero trabajando en laboratorios españoles lo haya conseguido.

En todo esto pensaba el 10 de octubre cuando se me ocurrió retomar una idea que me rondaba hace tiempo la cabeza. El éxito del fútbol y la crisis de la ciencia en España: sus cifras económicas como indicador del modelo de país en el que vivimos.

Así que recopilé los datos sobre los presupuestos (en millones de euros) de los 10 mayores equipos de la “Liga Santander” (2017/18). Y luego los correspondientes a los presupuestos del CSIC, el principal organismo de investigación de este país, junto a los de OPIs.

He de confesar que la comparativa salió peor de lo que esperaba!

Autor: F. Rodríguez (@Lilestak). Fuente de los datos: referencias al final de la entrada.

No contento con ello, en vez de mirar sólo al ombligo propio decidí comparar esta imagen con la de nuestros vecinos Francia y Alemania, con ligas de fútbol y equipos importantes, que atesoran sistemas de ciencia líderes en Europa y en el mundo. No fue difícil recopilar esos datos (de 2018 y en algunos casos 2017: ver referencias) y confrontarlos con los de España.

Y qué deprimente fue vernos al lado de ellos.

Para los más incrédulos (me hago cargo de que parecen increíbles), las fuentes de los datos están citadas al final de esta entrada. El gráfico es el mismo que publiqué en twitter. Sólo he añadido al INIA tal y como recordaba @eexposito1971 (53.5 M€) y al revisar las fuentes he actualizado datos de presupuestos con valores más recientes (de 2017 para Leibniz e INRIA, y 2018 para INSERM y Helmholtz).

El impacto en twitter ha sido enorme, mucho mayor de lo esperado. Y me alegro de que haya agitado conciencias igual que me sucedió a mí. Escogí el fútbol porque es una vara de medir que todos entendemos tal y como comentaba un tweet de @rmegiasrda.

También ha habido comentarios sobre la necesidad de igualar los ejes verticales, y aquí tienen esa segunda versión del gráfico…

Autor: F. Rodríguez (@Lilestak).

Creo que el contraste es tan demoledor que nadie, aunque podamos criticar las escalas y la proporcionalidad de los gráficos, puede dejar de sorprenderse al ver como FC Barcelona y Real Madrid golean al CSIC en España, mientras que los presupuestos de la Bundesliga alemana y la Ligue 1 francesa apenas despuntan al lado de los principales organismos públicos de investigación.

La Premier League es la primera potencia económica de las ligas de fútbol, pero aún así los presupuestos del UK Research & Innovation ascienden a 6.000 M£, multiplicando por diez (o más) a los denominados como “Big Six”: Manchester United (655M€), Manchester City (548M€), Chelsea (472M€), Arsenal (417M€), Liverpool (361M€) y Tottenham (288M€).

Con la publicación de los gráficos no pretendía plantear un falso dilema, fútbol (privado) vs ciencia (pública). No son excluyentes ni comparables. Pero llama mucho la atención comprobar de esta forma tan evidente el peso relativo de ambos asuntos entre dichos países.

Fuente de los datos: IEE-Eurostat. Autor: Idealista.com

Una de las mayores críticas que ha recibido el gráfico (@davidmasp) es que la comparación debería hacerse en relación al PIB de cada país.

España invierte un 1.2% del PIB en I+D, mientras que la media de la UE es del 2%. Reino Unido invierte 1.7%, Francia 2.2% y Alemania 2.9%. Ocupamos el puesto 17 dentro de la UE. Aún corrigiendo los gráficos según el PIB, esto seguiría sin tener un pase!

¿Qué piensan ustedes de todo esto? Yo al menos me sentiría más identificado con un país donde la investigación ocupase el lugar que se merece. 

Esta comparación tan sencilla entre el peso económico del fútbol y la ciencia de cada país es un signo más de que la investigación recibe un apoyo mucho más sólido por parte de gobiernos como Francia y Alemania, que reconocen la importancia de la ciencia para el presente y el futuro de sus países, mientras que en España la tibieza y desidia de los sucesivos gobiernos han dejado la ciencia en un estado deplorable e incluso eliminado un ministerio específico del mapa político en algunas legislaturas.

Fuente: Filmaffinity.

La comparativa me ha hecho recordar la famosa frase que todos hemos escuchado alguna vez en este país: “como en España no se vive en ningún sitio“. Se la decían al personaje de Carlos Iglesias al final de la película “Un franco 14 pesetas” (2006), acerca de los emigrantes españoles en Suiza y su cara era todo un poema, claro. 

Queridos gobernantes: la ciencia española no os importa o al menos no lo demostráis. Tampoco parece que os afecten las causas (ni las consecuencias) de la fuga de jóvenes investigadores y profesionales cualificados al extranjero, muchos de ellos formados en universidades públicas, que se integran en instituciones extranjeras de mayor envergadura que las nuestras y ofrecen la posibilidad de desarrollar una carrera científica que muchas veces se les ha negado.

No nos engañemos, ahí fuera también es difícil y a nadie le regalan el trabajo.

Pero si España invirtiese proporcionalmente al PIB lo mismo que Francia, Alemania o Reino Unido, seguiríamos presumiendo de fútbol por Europa, pero además tendríamos un país más moderno, generador de riqueza y de empleo de calidad, que atraería no sólo a millones de turistas, que está muy bien, sino que disfrutaría de una economía más próspera y un mayor bienestar de las personas. Y menos frustración para una generación que se ha formado con toda la ilusión y el esfuerzo del mundo sin el soporte adecuado para continuar una carrera profesional digna y acorde con su titulación académica.

Referencias:

Para el fútbol:
-Presupuestos “La Liga” 2017/18 (Diario As)
-Presupuestos “Ligue 1” 2018/19 (L’équipe)
-Presupuestos “Bundesliga” 2018/19 (Foxdeportes)
-Presupuestos “Premier League” 2017/18 (sportune.fr)
Para los organismos de investigación:
España:
-RTVE (03-IV-2018) “Los Presupuestos destinan 6.366 millones para ciencia este año, el 5,4% más que en 2017”
Francia:
-Presupuesto CNRS 2018 (cnrs.fr)
-Presupuesto CNES 2018 (cnes.fr)
-Presupuesto INSERM 2018 (inserm.fr)
-Presupuesto INRA 2018 (inra.fr)
-Presupuesto INRIA 2017 (inria.fr)
-Presupuesto IFREMER 2018 (ifremer.fr)
Alemania:
-Presupuesto Helmholtz Association 2018 (helmholtz.de)
-Presupuesto Leibniz Association 2017 (leibniz-gemeinschaft.de)
-Presupuesto Max Planck 2017 (mpg.de)
Reino Unido:
-Presupuesto UK Research & Innovation 2018 (ukri.org)
(Visited 3.191 times, 4 visits today)
6 comentarios
  1. Mariano Cejalvo Regadera.
    Mariano Cejalvo Regadera. Dice:

    Intolerable, impresionante, simple, contundente, triste, deprimente. Se me acaban los calificativos. Sr. Duque AUXILIO por favor.

    Responder
  2. eduskan
    eduskan Dice:

    Me ha parecido una comparativa muy interesante que debería hacer pensar, no sólo a los representantes políticos, si no a toda la sociedad.
    Sin embargo, me sorprende que un científico no sea riguroso con la verdad. Severo Ochoa nació en España, pero en el momento de ganar el premio nobel estaba nacionalizado en Estados Unidos. Además, Franco no reconocía las dobles nacionalidades. Toda la investigación por la que ganó, junto con un colega Estadounidense ese premio, ese desarrollo en EEUU. Por lo tanto, el premio Nobel de Severo Ochoa no se puede considerar Español.
    Utilizando el símil futbolístico es como si un jugador nacido en España, y que se fuera a vivir y jugar (pongamos que desde pequeño) al futbol a otro país, y fuera seleccionado para jugar el mundial y lo ganara, con ese otro país… ¿Diríamos que España tiene 2 mundiales de Futbol (el de Sudáfrica en 2010) y este otro)?
    Me parece muy bien reconocer el premio que ganó Severo Ochoa, e incluso enorgullecerse de su origen español, pero no me parece bien atribuirle a este país el premio ganado por este científico.
    El propio Severo Ochoa, en una entrevista en la TVE, a la pregunta de porqué se nacionalizó Estadounidense antes de ganar el premio Nobel, dijo que era una forma de agradecer a EEUU que le permitiera dedicarse a la ciencia. (Lo que no pudo hacer en este país).

    Responder
    • Francisco Rodriguez
      Francisco Rodriguez Dice:

      Le agradezco el comentario y la aclaración sobre el Nobel de Severo Ochoa. Una web del desaparecido ministerio de cultura y deporte sí mantiene que conservó la doble nacionalidad (http://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/autoridad/134178). Esto no parece cierto y de ser así es grave que lo reproduzca una web oficial. Sus propias declaraciones, que copio al final de este comentario, indican que sí renunció.
      Como usted bien dice, debería haberme detenido a puntualizar que en el caso de Severo Ochoa, aunque su origen era español, realizó los trabajos que le valieron el Nobel en EEUU. Pero no deja de ser cierto también que en EEUU continuó una carrera científica que había iniciado en España.
      En el discurso del Nobel, Severo Ochoa pronunció lo siguiente: “Being a native of Spain, the country to which I owe much of my education and cultural background, I was deeply influenced by my great predecessor Santiago Ramon y Cajal. I entered Medical School too late to receive his teachings directly but, through his writings and his example he did much to arouse my enthusiasm for biology and crystallize my vocation”.

      En 1989, ya en España, hizo estas declaraciones a “El País” (https://elpais.com/diario/1989/10/14/ultima/624322803_850215.html) de las que extraigo este párrafo a continuación para la reflexión:
      “Severo Ochoa no tiene intención de solicitar de nuevo la nacionalidad española -“porque yo soy americano y no creo en una segunda renuncia a una nacionalidad”-. Sin embargo, siempre habla en plural cuando se refiere a los españoles -“yo también me considero español, nací en Asturias”- Dice no estar arrepentido de haber regresado definitivamente a España después de 45 años en Estados Unidos, aunque reconoce echar de menos aquel país. “Ha sido el país que me hizo posible todo lo que yo he podido hacer en esta vida. Todo lo que soy yo se lo debo a Estados Unidos. ¡Cómo no le voy a estar agradecido!”.
      Ha repetido muchas veces que se siente decepcionado de España. “Los españoles no podemos sentirnos orgullosos de España. Aquí hay ciencia muy buena, pero insignificante. La culpa es del ambiente. En España no hay ambiente para estimular la ciencia. Aquí salió una estrella solitaria, como Ramón y Cajal, pero eso fue un milagro”, afirma. La solución para Ochoa es la de la ausencia de política científica. “La única política científica posible es la de seleccionar buenos científicos, que los tenemos, darles posibilidades y dejarlos en paz”.

      Responder
      • eduskan
        eduskan Dice:

        Muchas gracias por su respuesta, y por su interés por buscar referencias. No suele ser frecuente y me ha sorprendido gratamente. Yo no suelo dejar comentarios, pero cuando es tema que me duele personalmente… Hace muchos años yo quería dedicarme a la ciencia. Al final, salí de la universidad, no por que yo no valiera para investigar, si no porque la política y el amiguismo lo invadía y lo ensuciaba todo. ¿Cómo queremos que la gente entienda que la ciencia y la investigación es necesaria, si ni siquiera los profesores e investigadores de las Universidades lo creen?. En la UPV-EHU donde yo estudié lo único importante es que fueras de la “cuerda” de los jefes del laboratorio (nacionalistas o no) para que votaras en los órganos de representación. Las tesis se leían con tribunales afines (y estoy seguro que se sigue haciendo). Los profesores enviaban a los doctorandos a dar sus clases de doctorado y otros seminarios (sin retribución claro está). Y en todo este lodazal, no importaba si te apasionaba o no la ciencia. Ya no se trata sólo de política científica, si no de que los que están en los centros de investigación amen la ciencia.
        De nuevo, muchas gracias..

        Responder

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *