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Las mareas rojas no hunden muelles

Imagen de portada: O Berbés, Vigo [Fuente: Vigopedia]

El agujero que dejó el derrumbe del muelle durante «O Marisquiño» fue tremendo. Autora: Carolina Neira. Fuente: Diario de Pontevedra.

La madrugada del 12 al 13 de agosto de 2018 se hundía durante un concierto en Vigo el muelle de madera de As Avenidas, causando alrededor de 460 heridos.

Ocho personas fueron ingresadas en el hospital aunque pudieron ser dadas de alta diez días después (Faro de Vigo, 22/VIII/2018).

El accidente provocó un cruce de reproches entre Autoridad Portuaria, Ayuntamiento de Vigo y partidos políticos, con una comisión de investigación en curso en el Parlamento de Galicia.

Casualmente, el mes anterior la dársena del Puerto de Vigo fue también el escenario de una intensa y prolongada marea roja de Alexandrium minutum.

La marea roja de julio en la dársena del Puerto de Vigo, al lado del muelle que se desplomó en agosto. Autor: Manuel E. Garci.

Ambos hechos, que ocurrieron en el mismo lugar y en un período breve de tiempo, no guardan ninguna clase de relación.

Es obvio pero debo recalcarlo.

Y digo esto porque hubo otro caso, hace más de 100 años, donde se terminaron por relacionar las mareas rojas con el hundimiento de un muelle en el Arenal de Vigo (muy cercano al de As Avenidas).

Hasta casi coinciden las fechas y todo!

La historia que voy a relatarles la descubrí gracias a una serie magnífica de artículos de Beatriz Bruna, archivera de la Autoridad Portuaria de Vigo, publicada en Efemérides del Puerto de Vigo.

Como si se tratase de una novela todo comienza con un accidente. Verano de 1915. El 11 de agosto -a las 8 horas y 8 minutos- se disgrega como un azucarillo el muelle transversal recién inaugurado. 

IMPORTANTE HUNDIMIENTO. Así tituló la noticia el Faro de Vigo (12/VIII/1915). Fuente: Hemeroteca Faro de Vigo.

Se desplomaron 60 metros del muro con un ancho de 10 metros pero no hubo que lamentar daños personales, tal como recogió al día siguiente el Faro de Vigo.

Y hubo mucha suerte. Porque la noche anterior, según el Faro, hubo centenares de personas sobre el muelle que se hundió, durante la celebración del «Carrousel marítimo». Aquel 10 de agosto, víspera del accidente, los ingenieros habían hecho la recepción provisional del muelle después de un reconocimiento minucioso.

Pero lo cierto es que se hundió al día siguiente. Los vigilantes del muelle comentaron que se marchaban del lugar cuando escucharon un ruido como un trueno. Y al girarse contemplaron que la caída del muro levantaba una ola volteando varias embarcaciones.

La causa del hundimiento fue la degradación del cemento portland (Asland) del hormigón en los bloques del cuerpo central del muelle.

Pero el motivo no era evidente; la dársena de viajeros construida dos años antes con idénticas técnicas y materiales similares se encontraba en perfecto estado. Tras descartar otras posibilidades la investigación sobre el accidente señaló como culpable a la acción del agua del mar. Sin más.

Así quedó el muelle transversal en 1915. Autor: José Gil. Fuente: Efemérides del Puerto de Vigo, 49.

No obstante, ello no convenció al ingeniero director de la Junta de Obras del Puerto, Eduardo Cabello, deseoso de averiguar algo más específico sobre el asunto pero sin conocimientos de oceanografía.

Así que aprovechó lo que él mismo consideró una feliz circunstancia: la Comisión Oceanográfica, presidida por el naturalista Odón de Buen, se instalaría en verano de 1916 en Vigo para realizar la primera campaña oceanográfica en las rías gallegas.

El centro oceanográfico de Vigo aún no existía (se fundó en 1917), así que fueron la Escuela de Industriales de Vigo y la Escuela de Náutica quienes ofrecieron el apoyo y los laboratorios necesarios.

Después de leer las Efemérides del Puerto, no me quedaban del todo claro varios detalles, así que consulté a Beatriz Bruna sobre la continuación de la historia en este punto.

Y esto fue lo que me comentó sobre el papel de Eduardo Cabello:

Eduardo Cabello Ebrentz (1865-1957). Fuente: Faro de Vigo.

Propone a Odón de Buen financiar una serie de campañas oceanográficas, no en aguas de la ría de Vigo, sino en aguas estrictamente portuarias.

Toman muestras en distintas zonas de los muelles construidos y comparan las muestras, de manera que los resultados puedan conducir a conocer por qué en Bouzas o Berbés la misma técnica constructiva había demostrado ser muy eficaz y duradera mientras que, en el fondeadero del Pozo del Arenal, el muelle se había hundido en los pocos años en los que se habían desarrollado las obras, ya que el hundimiento se produjo el día de la inauguración, antes de que el muelle llegase a entrar en funcionamiento.

Por tanto, la Junta de Obras del Puerto subvencionó muestreos a Odón de Buen en el puerto y a cambio Eduardo Cabello le solicitó que estudiase las siguientes cuestiones:

1º Composición química analítica, la más completa posible, del agua del mar, cogida en distintos sitios de esta bahía [se refiere a la de Vigo].
2º Causa del fenómeno de la coloración roja de dicha agua en terminados días del año, con intensidad, a veces y en algunos sitios, que llega a imposibilitar el trabajo de los buzos. Cuyo fenómeno era conocido vulgarmente en la localidad con el nombre de “purga del mar”, sin que hasta entonces se hubieran hecho estudios científicos para determinar su origen.
3º Si la misma coloración que en determinados sitios de la bahía presentan los fangos es debida a la misma causa.
[Efemérides del Puerto de Vigo, nº49]

Radiolarios. Autor: Dennis Kunkel. Fuente: Science Photo Library.

Cabe insistir que en aquel momento el conocimiento sobre la oceanografía y el plancton de las rías era próximo a cero pelotero.

Aquella campaña pionera transcurrió durante julio y agosto de 1916 sobre todo en la ría de Vigo, aunque también visitaron las de Pontevedra y Arousa. Realizaron 46 capturas de plancton.

Lo que sucedió durante la campaña nos lleva a un cruce de caminos (como en aquellos libros de Elige tu propia aventura). Pueden escoger entre las siguientes opciones:

  1. Leer la polémica acerca del origen de las mareas rojas entre Odón de Buen y Ramón Sobrino.
  2. Seguir con el relato actual. En este caso les resumiré que observaron (y muestrearon) mareas rojas que Odón de Buen identificó como zooplancton (radiolarios) y no como microalgas.

Así lo explicó el propio de Buen:

El agua rojiza aparece como llena de un polvillo tenue; como si tuviera en suspensión mineral pulverizado. En los días de mayor calor, ese sedimento es mal oliente. ‘Tan densa es en el puerto la coloración, que los buzos no pueden trabajar, no ven.
[…] el microscopio ha revelado que el autor de ese color ocráceo es un protorganismo del grupo de los radiolarios, diminutos animales de mares templados que están cubiertos de una cáscara silícea.
En días cálidos su producción es enorme en mar libre, y las mareas y las corrientes los llevan a las rías, penetran en densos enjambres formando grandes fajas y se van acumulando en la parte interior donde mueren; se pudre su materia orgánica y comunica la putrefacción a gran número de otros seres del plankton, que van mezclados con los radiolarios. La masa rojiza, densa, no suele tener viva, más de 20 centímetros de espesor; ya muerta, se difunde y la hemos hallado hasta la profundidad de 3 metros.
[Odón de Buen. Boletín de Pescas, nº3, 1916]

Personal de la campaña en 1916 a bordo del cañonero Hernán Cortés. Odón de Buen está en el centro, con un papel en su chaqueta. Fuente: Boletín de Pescas nº3 (1916).

Según Eduardo Cabello, la Comisión Oceanográfica aclaró las cuestiones que él había solicitado. Aunque no queda ni rastro de ningún informe. Lo único que sabemos de dicha Comisión es gracias a unas palabras de Odón de Buen que el propio Eduardo Cabello citó en un documento de 1927.

En ellas reproduce casi literalmente el relato sobre las mareas rojas, los buzos que no pueden trabajar por la turbidez del agua, y los fangos que luego se acumulan en el fondo de la ría.

Y esos fangos putrefactos llevaron a Eduardo Cabello a atar cabos entre el hundimiento del muelle transversal y las mareas rojas (erróneamente identificadas por de Buen como radiolarios).

Él mismo lo puso en negro sobre blanco en aquel documento de 1927:

La consecuencia de esto es arrojar mucha luz sobre el problema que nos interesa pues, ante su descubrimiento no cabe, a mi juicio, la menor duda de que, la descomposición del cemento en el Muelle Transversal se ha producido con la formación de sulfato de cal por la acción del hidrógeno sulfurado disuelto en el agua del mar, facilitada por la concurrencia de otros factores.
El proceso de descomposición de los cementos por esta causa es de antiguo conocida.
El Muelle Transversal está situado en el llamado “pozo del puerto”, por ser el sitio de mayor abrigo y donde, por consiguiente, las aguas alcanzan su máxima tranquilidad y donde existen esos fondos fangosos, de 3,00 metros de espesor. Tales circunstancias explican la presencia allí del hidrógeno sulfurado y esa tranquilidad es, por otra parte factor importantísimo, por sí principalmente y por ser causa también de la mayor elevación de temperatura, para favorecer el desarrollo de la acción química.
[Eduardo Cabello. Memoria sobre el estado de las obras del puerto de Vigo, 1927]

Por otra parte, el asunto de los fangos inquietó tanto a Odón de Buen que llegó al extremo de lanzar una predicción apocalíptica sobre el futuro de las rías a causa de las mareas rojas. Afortunadamente sin base.

Esa coloración roja que durante el verano invade las rías, es una de las causas principales de la putrefacción de los fondos. Y no basta para sanearlos ni la acción bacteriana, ni la de los animales invertebrados que en tales fondos viven. Y es seguro que la putrefacción irá avanzando, haciendo estériles las aguas para muchas especies que sólo visitan las zonas limpias, bien agitadas, con suficiente oxígeno, sin gases nocivos. Esas rías gallegas caminan, en su proceso de esterilidad, hacia la triste situación en que se encuentra, por ejemplo, el Mar Negro.
[Odón de Buen. Boletín de Pescas, nº3, 1916]

Muelle transversal del Puerto de Vigo. Fuente: Puertos del Estado.

Sepan ustedes que el muelle transversal siguió desmoronándose hasta 1917. Años después fue reconstruido y ampliado hasta alcanzar su imponente aspecto actual. No hay marea roja que pueda con él !

Documentos históricos como el ya citado de 1927, así como una carta al director del puerto de Huelva en 1919, demuestran que Eduardo Cabello se mantuvo en sus trece y defendió la teoría de que la descomposición del cemento se debió al exceso de gas sulfhídrico disuelto en el agua de aquella zona.

Como colofón, una reflexión final que me envió Beatriz Bruna sobre este relato vigués:

Lo que me parece muy destacable de toda esta historia es cómo él [Eduardo Cabello] se dio cuenta de la gran oportunidad que era para Vigo el que el IEO hubiese pensado en 1914 en montar aquí un Centro oceanográfico y la pérdida que suponía estar ya en 1916 y que no se atisbase ni la más mínima intención por parte de ninguna institución de poner los medios para ello, a pesar de los esfuerzos de Odón de Buen.

Cuando Eduardo Cabello se percata de la importancia de las investigaciones oceanográficas, y de sus múltiples aplicaciones, le resulta inconcebible esta falta de interés institucional y que no terminen de fructificar las negociaciones de Odón de Buen al respecto.

Es cuando, ya en 1917, decide involucrarse en el proyecto y solicita al Ministerio de Fomento los fondos para la construcción de un laboratorio oceanográfico en Vigo. Pero, para su enorme decepción, el Ministerio le deniega los fondos, y es cuando, según mi teoría, orquesta la solución a la que finalmente se llegó.

Se refiere con esto Beatriz a la instalación en 1917, en el antiguo pabellón de la Sociedad Española de Salvamento de Náufragos, del laboratorio oceanográfico de Vigo dependiente del IEO, gracias al apoyo de Eduardo Cabello.

Beatriz Bruna. Autor: M. Moralejo. Fuente: La Voz de Galicia (6-IX-18).

Durante el ciclo de conferencias Fórum 2018 organizadas por el Instituto de Estudios Vigueses, Beatriz Bruna presentó el 6 de septiembre una charla titulada «Eduardo Cabello, motor del Instituto Oceanográfico» a la que pude asistir y conocerla en persona. Aquel día publicó también La Voz de Galicia una entrevista con ella (6-IX-2018).

En cierto modo, el hundimiento del muelle y los acontecimientos posteriores aceleraron la fundación de dicho laboratorio.

Pero no me corresponde a mí contar esta historia: todos los detalles están en sus artículos de Efemérides del Puerto de Vigo, en particular en el Capítulo IX: Instalación en el Puerto de Vigo de un Laboratorio Oceanográfico.

Agradecimientos: a Uxía Tenreiro (IEO de Vigo) por las fuentes documentales y a Beatriz Bruna (Autoridad portuaria de Vigo) tanto por la documentación como por los valiosos comentarios sobre esta historia. Agradezco también al Faro de Vigo la consulta de la noticia de 1915 en la Hemeroteca.

Referencias:

-100 años investigando el mar. El Instituto Español de Oceanografía en su centenario (1914-2014). 500 pp. (2014).
-Cabello, E. Memoria sobre el estado de las obras del puerto de Vigo a 31 de diciembre de 1926 .— Vigo : Junta de Obras del Puerto , 1927.
-de Buen, O. Trabajos españoles de oceanografía: campaña del Hernán Cortés este verano. Boletín de Pescas 3: 2-9. Septiembre 1916.
-de Buen, O. Trabajos españoles de oceanografía: campaña del Hernán Cortés este verano (continuación). Boletín de Pescas 4: 1-6. Septiembre 1916.
-Efemérides del Puerto de Vigo. Números 39-50 (octubre 2016-septiembre 2017). Autoridad Portuaria de Vigo, archivo general del Puerto de Vigo). Autora: Beatriz Bruna. Disponible en Efemérides del Puerto de Vigo.