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La laguna abandonada

Imagen de portada: ánade real en la laguna de A Congorza en 2021 (Autor: A. Fernández)

Esta laguna, que exhala tan gran fetidez, ciñe en torno la ciudad del dolor, donde ya no podremos entrar sin justa indignación.

La divina comedia (Dante Alighieri)

Dante hablaba de un arroyo oscuro que desembocaba en la laguna Estigia, un pantano fétido y cenagoso en el quinto de los 9 círculos del infierno (la ira).

Hace cinco años escribí sobre la laguna costera de A Congorza, situada en Punta Balea (Cangas do Morrazo). En ella se encuentran varios arenales, los restos de la factoría Massó, una densa vegetación y senderos que recorren la costa hasta el extremo norte de la Ría de Vigo. A un paso del casco urbano, en Balea no hay apenas infraestructuras ni un puerto deportivo con terrazas pero sí un entorno natural y un patrimonio cultural e histórico a proteger.

Localización geográfica de Punta Balea. 1) Galicia, 2) Ría de Vigo, 3) Laguna de A Congorza, 4) Estación depuradora de Cangas. Fuente: Rodríguez y col. (2026).

En 2021 descubrí la laguna plagada de lentejas de agua (Lemna minor) y quise llamar la atención en este blog sobre su abandono. Si os interesa lo titulé Patos y lentejas en Punta Balea. 

Hoy continúo aquella historia, ya en 2026, cuando todo ha empeorado. La densidad de las lentejas es tal que en enero de este año se cayó dentro un niño pensando que era un prado (Faro de Vigo, 14-I-2026).

En mayo de este año publicamos un artículo que resume la situación de A Congorza, «The perfect storm in a coastal pond: duckweed, botulism, bird mortalities, and recurrent blooms of Euglena sanguinea«

Desde el IEO de Vigo sacamos al tiempo una nota de prensa que no tuvo casi difusión. Solo la reprodujo La Voz de Galicia en su edición de O Morrazo (22-V-2026). Ningún otro medio se ocupó de ella. Nadie contactó al IEO de Vigo para ampliar información sobre este asunto.

Esperaba que despertase interés y contribuir con ello a concienciar sobre la necesidad de recuperar el ecosistema lagunar y sus terrenos. Pero nada de eso sucedió. Me decepcionó mucho. 

Aprovecharé este espacio (¡que para eso es mío!) y os resumiré el trabajo. Muchas personas de diversas entidades aportaron resultados (citadas al final en agradecimientos), sobre todo de la Xunta de Galicia. Además, por supuesto, datos propios del IEO-CSIC e IIM-CSIC (ambos en Vigo), así como observaciones del Grupo de Anelamento Anduriña.

A la plaga de lentejas (que bloquean la luz, estancan el agua y producen materia orgánica que se pudre a mansalva en la laguna), se han unido las proliferaciones de una microalga (Euglena sanguinea) que compite con ellas. Aquí las tenéis…

Estas euglenofíceas son potencialmente tóxicas. Nuestros análisis sugieren la presencia de una ictiotoxina (euglenoficina) hasta ahora solo detectada en blooms de EEUU. Son responsables del manto rojizo que cubre la laguna en verano al mezclarse sus colonias pastosas con el verde de las lentejas.

El nivel de nutrientes inorgánicos en superficie es muy pobre, seguramente por su absorción a cargo de las propias lentejas (las euglenofíceas compiten con ellas y ambas son marcadoras de eutrofización). Los niveles más altos de nutrientes aparecieron en una muestra que recogimos del fondo, a 2-3 metros, gracias a una zodiac de la Xunta de Galicia.

El agua de la laguna se volvió turbia y marrón durante 2021. Esto se debe a que la materia orgánica y sólidos en suspensión alcanzan concentraciones elevadísimas, más propias de aguas residuales sin tratar que de una laguna de agua dulce. Durante la revisión del trabajo uno de los referees nos hizo retirar la expresión de «alcantarilla a cielo abierto» por ser poco científica. Pero eso es lo que parece esta laguna (que como la Estigia de Dante, apesta).

Panorámica de la laguna de A Congorza, con las manchas de lentejas de agua, euglenofíceas y los ánades reales. Fuente: Rodríguez y col. (2026).

Lo más grave de todo ha sido la muerte de fauna salvaje, en concreto aves. La hipoxia como consecuencia de la descomposición de la materia orgánica y el estado general de la laguna son responsables de la presencia de toxinas botulínicas en A Congorza, motivo a su vez de la mortalidad generalizada de ánades reales (Anas platyrrhinchos) observada por primera vez en 2024 y de nuevo en 2025.

Estas imágenes no necesitan explicación, son la consecuencia del botulismo sobre los ánades reales, retirados de la laguna por la Xunta de Galicia. La última imagen pertenece al Centro de Recuperación de Fauna Salvaje de Carballedo. Fuente: Rodríguez y col. (2026).

En total la Xunta ha contabilizado 20 muertes, pero seguramente el fondo esconda numerosos cadáveres que estimulan la propagación de los brotes de botulismo aviar gracias al ciclo «carcass-fly-maggot» (cadáver-mosca-larva). En dicho ciclo participan la bacteria Clostridium botulinum y las moscas «metálicas» carroñeras (familia Calliphoridae, conocidas como «moscas de la mierda» ¿verdad?) que depositan sus larvas en los cadáveres asegurando su reproducción, alimentándose del tejido en descomposición con C. botulinum y sus toxinas.

Ciclo «carcass-maggot«. Fuente: Gutiérrez-Arnal y Marín (2024).

Se trata de una relación mutualista donde las larvas acumulan las neurotoxinas en un bucle letal para las aves. Ahora que estamos en pleno Mundial de Fútbol, os comentaré un caso curioso. Al sur de Brasil, sobre el césped de un terreno de juego, murieron 130 aves (avefría tero: Vanellus chilensis) afectadas por parálisis flácida (síntoma característico de botulismo).

En un principio se pensó en una intoxicación criminal. Pero los análisis demostraron que habían fallecido por botulismo al alimentarse de larvas contaminadas en la «cama de pollo» (abono orgánico) que se había arrojado al césped.

Avefría tero (Vanellus chilensis). Fuente: Wikipedia.

Este año no han llegado apenas patos a la laguna (que yo sepa). En junio avisté dos individuos vivos en medio de ella. Su sola visión me invadió de tristeza por el destino que les espera. Supongo que cuando un ecosistema sobrepasa líneas rojas la naturaleza emprende la retirada.

En cuanto a la contaminación, no se detectaron contaminantes orgánicos persistentes en una amplia batería de compuestos analizados por el grupo CONTAM del IEO de Vigo. Quedaba la incógnita de si la eutrofización podía estar causada por filtraciones de aguas residuales, algo que podemos averiguar con análisis microbiológicos (Escherichia coli y coliformes).

No se incluyeron en el artículo, fueron una sugerencia del moderador de una charla sobre este tema en la Reunión Ibérica REDIBAL (Faro, Portugal, mayo 2026). Así que en junio recogí una muestra y la llevé a un laboratorio privado en Vigo, mostrando niveles bajos de E. coli (14 UFC/100 ml) y de coliformes (<80 UFC/100 ml) compatibles con la presencia de fauna y materia orgánica en descomposición. Una buena noticia entre tanto desastre: si hubiese vertidos fecales los valores serían otros. 

¿Cuál es la solución para recuperar la laguna y proteger su ecosistema? Poner los medios para contrarrestar su deterioro y cumplir con la Directiva Europea Marco del Agua (WFD 2000/60/EC) y la de Tratamiento de Aguas Residuales Urbanas (EU/2024/3019).

No parece fácil pero bastaría que los propietarios de los terrenos (ABANCA) y entidades públicas iniciasen conversaciones para un proyecto de recuperación medioambiental. ¡Y ya existe uno! el que presentó una estudiante de Cangas, Nazareth Santos Tenreiro, como trabajo de Fin de Grado en el Ciclo Superior de Gestión Forestal y Medio Natural en 2024.

Mi deseo es que no sufran más animales la degradación de la laguna,

evitar cualquier tipo de riesgo sanitario para las personas,

y que la sociedad pueda disfrutar de Punta Balea y el encanto de la villa de Cangas.

 

Agradecimientos: a todas las personas e instituciones implicadas en el trabajo, empezando por la Xunta de Galicia (Rede de Observación Ambiental de Galicia-Laboratorio de Medio Ambiente de Galicia (Mercedes Barriada Pereira, ROAGA-LMAG), Laboratorio de Saúde Pública de Galicia (Nieves Infanzón Álvarez, LSPG), Servizo de Patrimonio Natural de Pontevedra y Centro de Recuperación de Fauna de Carballedo, y Maryló Doval (INTECMAR)), Antonio Barrientos Soriano (LABOKLIN), Rubén Villalba Martínez (Laboratorio Central de Veterinaria (Algete, Madrid)), Carmen González Castro (IIM-CSIC) y Antonio Fernández (Anduriña).

Referencias:

  • dos Santos, I.R., Raiter, J., Brunner, C.B. et al. An outbreak of type C botulism in free-ranging Southern lapwing (Vanellus chilensis). Vet Res Commun 48:1239–1243 (2024).
  • Gutiérrez-Arnal, J. y Marín, C. The Latent Threat in Wild Birds: Clostridium botulinum. Vet Sci 11:36 (2024).
  • Rodríguez, F. y col. The perfect storm in a coastal pond: duckweed, botulism, bird mortalities, and recurrent blooms of Euglena sanguinea. Environ Sci Pollut Res 33:7933–7953 (2026).
  • Santos Tenreiro, N. Proyecto de Restauración Laguna «A Congorza» (Cangas del Morrazo). Ciclo Superior Gestión Forestal y del Medio Natural. 31 pp. (curso 2023-24).
  • Fuentes web: https://fitopasion.com/2021/06/patos-y-lentejas-en-punta-balea.html