El nombre de la diatomea

Stat Rosa pristina nomina, nómina nuda tenemus (de la rosa solo queda el nombre desnudo)

El nombre de la rosa (Umberto Eco, 1980)

Siempre me ha fascinado el significado del nombre de las especies. Cuando leo descripciones de microalgas lo primero que hago es ir al apartado de etimología para saber por qué las llamaron así. No es solo un capricho. A veces esconden historias interesantes: una localidad, algo característico de las células, homenajes a colegas de profesión, familiares o personajes que admiraban el autor o autores de la especie.

En el blog he escrito varias veces sobre ello y la entrada de hoy parte de mi curiosidad sobre una diatomea: Ditylum brightwellii. Una especie llamativa y común en las costas de todo el mundo excepto zonas polares.

Hace unos días, tras verla en muestras de la ría de Vigo, me hice de nuevo la pregunta: ¿por qué te llamas así?

Ditylum brightwellii (Ría de Vigo, 24 de marzo 2026). Autor: F. Rodríguez

El género es lo de menos: Ditylum proviene del griego (“di-” = “dos”; “-tylum” (tylos o tylon) = “protuberancia”, “nudo” o “saliente”). A mí lo que me interesaba de verdad era el epíteto brightwellii. Lo primero que me vino a la cabeza fue una traducción del inglés: «que brilla mucho». Pero era solo una suposición. ¿Qué créeis vosotros?

Aquí van 3 posibilidades, solo una de ellas es correcta:

  1. Una naturalista inglesa observó que sus células brillaban bajo el microscopio.
  2. Un naturalista inglés se la dedicó a un colega apellidado Brightwell.
  3. Un monje inglés observó que su aspecto recordaba al queso de Brightwell.

Escoged una de ellas y luego me contáis por qué la del queso.

Para conocer la respuesta no hay que cruzar mares y desiertos ni encontrar la biblioteca de los libros olvidados. Basta una simple búsqueda en internet, perdón, preguntarle a vuestra IA favorita. Pero esto le roba toda la emoción a la búsqueda. Además, yo tampoco escogí la vía fácil.

Lo primero fue buscar el nombre completo de la especie, que incluye a sus autores. Si escribes Ditylum brigthwellii en el buscador de Algaebase enseguida te contesta que se trata de Ditylum brightwellii (T. West) Grunow.

Ditylum brightwellii. Autor: Robin Raine. Fuente: Algaebase

El paréntesis indica que quien la describió originalmente fue T. West, aunque con otro nombre. Ese que todavía desconocemos es el «basónimo», la denominación original de la especie. La otra información útil es que su nombre actual se lo debemos a Grunow.

Lo genial de Algaebase es que incluye a menudo las descripciones originales de las especies, aunque en este caso solo está el trabajo de Grunow: una publicación de 1885 dentro de un tratado más amplio en francés, Synopsis des Diatomées de Belgique (Van Heurck, 1885). 

A partir de ahí tan fácil como descargar el pdf y buscar la descripción de Grunow. Ya me las prometía felices pero no encontré tan rápido la respuesta. Grunow no era de muchas palabras y escribió lo siguiente: D. Brightwellii (Triceratium Brightwellii…[varias citas y otros nombres]). Y a continuación una breve descripción de su forma y aspecto sin mencionar por qué demonios le llamaban «brightwellii«.

Había que seguir tirando del hilo. Remontarse varios años atrás. La respuesta estaba en el basónimo Triceratium brightwellii, el nombre original de la especie propuesto por T. West. El caso es que el soso de Grunow tampoco citaba el año de publicación, pero sí el resto de datos (revista, nº, etc.) para localizarlo.

En la Biodiversity Heritage Library es posible conseguir publicaciones antiguas y allá que fui. Tuffen West publicó en 1860 un estudio titulado «Remarks on some DIATOMACEAE, NEW or IMPERFECTLY DESCRIBED, and a NEW DESMID«. Con esas mayúsculas, tal cual. Y en él comienza explicando que trabajó con muchas preparaciones de diatomeas de un tal Mr. T. Brightwell, originario de Norwich, quien ya no podía continuar su análisis y que accedió a que él lo terminase y publicase los resultados. ¡¡Ajá!!…en su descripción dice lo siguiente [traducida para todas y todos ustedes]:

«Esta especie, caracterizada por la extraordinaria longitud de la espina central, que presenta un grosor uniforme en toda su extensión, y el notable borde que rodea los márgenes de la valva, no podría tener un nombre más apropiado que el de aquel a quien casi podría llamarse el autor del género.»

Así pues, aunque la diatomea brille y posea incluso forma de tubo fluorescente, su nombre fue un homenaje a quien aisló los individuos: T. Brightwell.

Solo quedaba por averiguar quién fue y por qué no describió aquellas diatomeas. La respuesta la encontré, cómo no, en un trabajo de John R. Dolan, investigador e incansable divulgador de historias científicas principalmente desde Journal of Plankton Research. Su especialidad son los ciliados tintínidos y Dolan escribió en 2021 sobre un tratado firmado e ilustrado por padre e hija, respectivamente: Thomas y Lucy Brightwell.

Thomas y Lucy Brightwell. Con la portada de su trabajo «Sketch of a Fauna Infusoria for East Norfolk». Fuente: Dolan (2021).

Aquí pude conocer algo más sobre Brigthwell, gracias a un obituario que publicó su hija en 1869. Thomas Brightwell (1787-1868) era un abogado y hombre muy religioso, erudito de textos en latín, alemán, griego y hebreo. Thomas fue alcalde de Norfolk en 1837 y como tal asistió a la ascensión al trono de la reina Victoria. También era un prestigioso naturalista que comenzó recolectando insectos de la campiña inglesa pero al igual que muchos naturalistas victorianos estudió una gran diversidad de organismos (hoy improbable para un mismo investigador): sanguijuelas, langostas, un delfín, dinoflagelados…

En sus últimos años Thomas se interesó especialmente por las diatomeas, describiendo varias especies. Por aquel entonces nadie cultivaba aquellas microalgas y era difícil conseguir muestras en buen estado. Él mismo explicó en uno de sus últimos trabajos que las diatomeas vivas abundan en el interior de tunicados (p.ej. salpas) e incluso en las Noctilucas, y que gracias a ese descubrimiento pudo estudiar varias de ellas.

Pero ya era anciano, sufría cataratas y este fue el motivo por el que abandonó su investigación y cedió sus preparaciones a Tuffen West, quien se lo agradeció dedicándole (en vida) una de aquellas especies que no llegó a describir: Triceratium brightwellii. La misma que hoy conocemos como Ditylum brightwellii.

Una bella diatomea recolectada en Gorleston-on-Sea (Gorlestone en el original), en el condado de Norfolk, donde vivían los Brightwell.

Referencias:

  • Brightwell T. Sketch of a Fauna Infusoria for East Norfolk. Josiah Fletcher, Upper Haymarket, 1-40, pl.1-19 (1848)
  • Brightwell, T. Further observations on the genera ‘Triceratium’ and ‘Chaetoceros’. Transactions of The Microscopical Society of London 6: 153–155 (1858)
  • Dolan, John. A Curious Little Book by an Interesting Father-Daughter Team. 11-16 (2021)
  • Van Heurck, H. Synopsis des Diatomées de Belgique. Texte. pp. 235. Anvers: Martin Brouwers & Co. (1885)
  • West, T. Remarks on some Diatomaceae new or imperfectly described and a new desmid. Transactions of the Royal Microscopical Society, series 28: 147-153 (1860)
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