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Relato de una marea roja en Tenerife

El catamarán Bonadea 2. Fuente: BONADEA II

El pasado 13 de julio me llegó un comentario vía facebook de Alejandro Escánez, que trabaja en la actualidad con cefalópodos en su tesis doctoral y a quien conocí en el IEO de Canarias.

Alex compartía una curiosa imagen de agua de mar teñida de color rosado en el sur de Tenerife, preguntando si alguien tenía pistas sobre qué podía ser…descartando al Clipper de fresa y otras hipótesis igual de divertidas.

La muestra pertenecía al catamarán “Bonadea 2“, de la empresa BONADEA II, con sede en Playa de Las Américas, que organiza excursiones de avistamientos de cetáceos en el sur de Tenerife.

Aquí les dejo un enlace al vídeo de BONADEA II sobre la recogida de la muestra a primera hora de la tarde del 12 de julio. Inicialmente la botella tenía este aspecto, con unos calderones al fondo…

Y ahora vean el estado final de la misma muestra pocas horas después…

En los comentarios de facebook sugerimos un poco de todo pero no dimos con el organismo en cuestión e incluso se llegó a sospechar de algún contaminante vertido al mar. Para confirmar a ciencia cierta de qué se trataba era necesario observar una muestra al microscopio.

Y así fue como llegaron a su identificación Nereida Rancel y colaboradores, de la Universidad de La Laguna. Nadie mejor que la propia investigadora, a la que reitero mi agradecimiento por participar en esta entrada y explicarnos la naturaleza de esta marea roja.

Hablemos con ella pues !!

Nereida Rancel accedió amablemente a contestar varias cuestiones que transcribo aquí en su totalidad. La primera que le planteé fue una introducción personal sobre su formación y trayectoria científica:

“Mi nombre es Nereida Rancel, desde mayo del 2017 soy investigadora post doctoral del grupo de BOTMAR en la Universidad de La Laguna con la investigadora principal Dra. Marta Sansón (departamento de Biología Vegetal, Ecología y Fisiología Vegetal), donde estoy contratada con cargo a un proyecto de investigación. En 2004 me licencié en Biología especialidad Marina. Fue en el 2005 cuando comencé a investigar con macroalgas en este mismo grupo, donde obtuve la suficiencia investigadora en botánica marina en 2008, así como el DEA estudiando un alga roja llamada Pterocladiella melanoidea.

En el 2010, me contactó el Dr. Guillermo García Reina para ir a trabajar al Banco Español de Algas (BEA). Ese mismo año, realicé una estancia de formación en la Colección de microalgas y protozoos de la Universidad de Colonia (CCAC) en el grupo del Dr. Michael Melkonian, y fue en ese momento donde el Prof. Melkonian me propone ser alumna de doctorado de su grupo. Durante 5 años dividí mi trabajo y mi vida en la colección de microalgas del BEA (Gran Canaria) y mi tesis doctoral en Alemania. Dejé mi trabajo en la colección BEA en 2015, para centrarme en la escritura de la tesis y su defensa, y me mudé definitivamente a Colonia. El 30 de mayo de 2016 defendí mi tesis doctoral en la Universidad de Colonia que trataba de la filogenia, sistemática y evolución de cianobacterias (Nostocales).”

¿Cuándo y cómo te llegó la noticia de esta mancha en el mar?

La marea roja de Tenerife (15 de julio 2017). Autor: J. Reyes

“Fue en junio (tercera semana) cuando la noticia me llegó por mensajes de amigos, el grupo de BOTMAR llegábamos de realizar nuestro trabajo de campo en la Gomera. Era una circular que decía que se cerraban algunas playas con motivo de una macroalga tóxica. Al día siguiente la viceconsejera de medioambiente dio la noticia en los medios, se trataba de un Bloom de Trichodesmium erythraeum, el caso es que, a pesar de la noticia, la gente siguió especulando sobre si eran manchas de vertidos de emisarios (¡qué no digo que no haya un problema con los mismos!), sedimentos en el mar o incluso polen!

En las redes sociales pasaba algo parecido, fotos sobre qué podía ser…pero no habíamos podido observar la muestra al microscopio y la curiosidad nos invadía, seguro que entiendes a qué me refiero, jajajaja”

¿Fuiste tú misma a recoger las muestras? ¿dónde y cómo fue el muestreo?

“El sábado 15 de julio, fui a trabajar en la costa de Teno a los Gigantes en zodiac junto con la Dra. Marta Sansón y el Dr. Javier Reyes, la mancha abarcaba toda la costa, zonas más densas que otras. La morfología de la mancha recordaba a la de Trichodesmium, flotando y con aspecto pajizo…así que sin dudarlo cogí una muestra, y Javi sacó fotos y videos.

La recolección de muestras planctónicas tiene un protocolo con red de plancton entre otros, pero lamentablemente en ese momento no teníamos los utensilios necesarios…así que con un bote y mi mano la cogimos (jajajaja).

La marea roja de Tenerife (15 de julio 2017). Autor: J. Reyes

Llegamos del campo sobre las 6 de la tarde, aunque sospechábamos de qué se trataba, la curiosidad nos pudo…así que fuimos al departamento a mirarla al microscopio…y efectivamente seguía siendo Trichodesmiun erythraeum.”

¿Habías visto otras manchas parecidas antes? ¿Cómo la describirías?

“Pues sí, desde el 2004 las había visto desde la playa y leído sobre ellas en los periódicos, pero fue en el 2010, desde el BEA que la empezamos a observar cada verano aproximadamente…
La mancha está flotando en la superficie, tiene color marrón pajizo, y cuando la tocas se disipa, abriéndose…ahí es cuando puede observarse su similitud con las hebras de heno, pero en miniatura. (¡obviamente!).”

El responsable de la marea roja al microscopio: Trichodesmium erythraeum. Autor: J. Reyes

¿Cómo identificaste de qué organismo se trataba?

“Cuando se observa con detalle la superficie del agua donde están presentes se pueden distinguir pequeños agregados en forma de diminutas agujas, característicos de las colonias que forman. Cada filamento contiene una media de unas 100 células.

En el microscopio, esta microalga forma unas colonias filamentosas, con tricomas rectos en grupos cubiertos por un fino mucílago, presentan un color marrón rojizo, en este caso medía unos 6-8 micras de ancho, en los extremos atenuados células terminales alargadas e hialinas, o en los no atenuados, sólo con una célula terminal redondeada o estrechada, sin vainas firmes.

Imagen con más aumentos de Trichodesmium erythraeum. Autor: J. Reyes

Presentan aerocistes (vesícula cargada de aire que ayuda en la flotación) en el interior de las células, lo que le confiere capacidad para flotar y migrar con la columna de agua.
Igualmente había aprendido a reconocerla por sus caracteres morfológicos con el Prof. Melkonian y la Dra. Barbara Melkonian en el Banco Español de Algas en el 2011.”

¿Cuáles son los datos principales que nos puedes comentar sobre esta especie y de por qué colorean así el mar sus proliferaciones?

“Tal y como te comenté en otra pregunta, estas cianobacterias son marrón/rojizas y forman capas flotantes en la superficie. Existen estudios desde la NASA en las costas de Florida por un problema parecido, donde concluyeron (entre otros) que el afloramiento se ve favorecido por un incremento de hierro en el agua a causa del polvo del Sahara.

Lo que pasa en la zona de Canarias es que, en épocas de calima, donde el Alisio no sopla y las temperaturas son altas, se dan las condiciones perfectas para que se dé el afloramiento de Trichodesmium, pues la calima viene cargada de polvo del Sahara rico en hierro, como no hay viento se deposita en grandes cantidades en las costas canarias, que unido a la temperatura del agua en esta época del año forman un caldo de cultivo ideal para esta el afloramiento de esta cianobacteria. Después del afloramiento, las cianobacterias mueren, y las aguas lucen entre rojas y marrones durante un tiempo, liberan la ficoeritrina (pigmento rojo) al mar, tiñéndolo de rojo y los filamentos se quedan de color verde pues queda a la vista el pigmento verde (clorofila).”

¿Tiene algo que ver con tu trabajo en este momento, o si no, cuáles son tus intereses/proyectos actuales?

“En cierta manera sí, y no…mi contrato actual es para el estudio y análisis de distribución histórica y distribución actual de las especies Cystoseira abies-marina, Cystoseira tamariscifolia y Cystoseira mauritanica en la provincia occidental canaria para la toma de decisiones en la elaboración de sus planes de recuperación, pues este es otro problema de las costas canarias que requiere especial interés. Pero dado mi campo de especialización en algas, otro de mis intereses es el de la biodiversidad, filogenia, sistemática y evolución de cianobacterias…especialmente las Canarias, pues son un grupo de algas de alto interés por su capacidad de sintetizar toxinas y otros metabolitos secundarios, y hasta ahora un grupo bastante desconocido en nuestras islas, así que junto con la Dra. Marta Sansón y dos investigadores expertos en este campo, de la Universidad Internacional de Florida (Dr. Niclas Engene y la Dra. Ana Tronholm) estamos pidiendo proyectos para poder abrir esta interesante línea de investigación.”

Espero que les haya gustado esta entrevista tanto como a mí ! Nereida nos ha facilitado cantidad de información interesante que servirá para salir de dudas la próxima vez que alguien descubra otro fenómeno similar.

El Mar Rojo. Autor: NASA. Fuente: Earthweek

Por mi parte sólo querría añadir una curiosidad.

El Mar Rojo se cree que podría deber su nombre a las proliferaciones estacionales de esta misma cianobacteria. Los griegos conocían a dicho mar como “Erythra Thalassa” (literalmente Mar Rojo).

Pero esto no pasa de ser una hipótesis. Además, la descripción del color en los textos de la antigua Grecia era distinta a la actual ya que ésta difiere según la cultura.

Por eso, aunque los antiguos griegos veían los colores igual que nosotros, ellos no usaban el azul para hablar del cielo o el mar. El poeta Homero describía el mar como púrpura, blanco o del color del vino. Lo aprendí leyendo “El ojo desnudo” (Antonio Martínez Ron, 2016). Y si están interesados encontrarán una discusión detallada sobre el término “Mar Rojo” en Abarim Publications. Hasta la próxima entrada !

Agradecimientos:

A la empresa Bonadea II por acceder a compartir imágenes e vídeos en esta entrada, a Álex Escánez por darme a conocer el fenómeno y especialmente a Nereida Rancel y Javier Reyes por la entrevista y el material gráfico, respectivamente.

 

Marea roja en Cabo Home

La costa de la Vela, con el monte do Facho
y a la izquierda al fondo las islas Óns. Autor: F.R.

El sábado 16 de mayo la Asociación de Oceanógrafos de Galicia nos llevó por la Costa de la Vela, la franja costera en la parte occidental de la península del Morrazo, desde el monte do Facho hasta la playa de Nerga. La guía de nuestro grupo, Clara, era experta en geología. Ya verán, ya…

El panorama es espectacular a lo largo del sendero que recorre el mirador do Facho hasta cabo Home. Al norte quedan las islas Ons y al sur las Cíes, que integran el parque natural de las islas Atlánticas junto a Cortegada y Sálvora. Los archipiélagos mayores protegen a las rías de Vigo y Pontevedra de los embates del Atlántico.

Faro de Cabo Home,
con la isla norte de Cíes al fondo. Autor: F.R.

En su extremo más occidental, la costa de la Vela es un espléndido acantilado que desciende desde los 160 metros de altura do Facho hasta Cabo Home, el punto más cercano a Cíes, a poco más de 2 km de dichas islas.

Las Óns, por su parte, están a casi 4 km de la tierra más próxima, aunque esto no impide que hayan llegado visones e incluso un jabalí nadando. El pobre animal fue abatido a tiros antes de llegar a Ons y apareció luego en la playa de Rodas (Cíes) según nos comentó María, una de las guías de Camiño a Camiño, con quienes visité Ons el fin de semana anterior.

El relieve de Ons es muy suave y esto favoreció el asentamiento de una población importante, hasta 530 habitantes en los años 50′. Hoy residen 4 personas todo el año. El contorno agreste de Cíes es más del gusto de las gaviotas y la razón de que sean tan diferentes se debe a su naturaleza geológica: Cíes es granítica mientras que Ons son principalmente esquistos, más fáciles de erosionar.

La isla de Óns (9-V-2015). Al fondo se adivinan las Cíes. Autor: F.R.

Los esquistos afloran abundantes cerca de Cabo Home, y fue en ése tramo, llegando al faro, cuando descubrimos unas pinceladas rojas en el mar. Llegaban desde el sur, desplazándose en estrechas franjas agitadas por el oleaje cerca de punta Robaleira.

La marea roja fotografiada desde Punta Robaleira
(16 de mayo 2015). Autor: F.R.

Su color era rojo sangre. En las imágenes no se aprecia con tanta nitidez (a pesar de que, seamos sinceros, he saturado el color de las imágenes a dolor), pero les juro que tenía todo el aspecto de una marea roja de Mesodinium. 

Se trata de un ciliado fotosintético que se alimenta de algas (criptofítas), que le confieren un inconfundible tono sanguinolento.

Nada de dinoflagelados, algas tóxicas ni otros platillos volantes populares

En el blog hemos comentado hasta la saciedad que no es correcto aplicar lo de marea roja para hablar de las toxinas o de las algas que las producen: en Galicia las algas tóxicas no suelen avisar con mareas rojas en el mar. Pero hay que reconocer que lo de marea roja es útil en los medios de comunicación para evitar titulares sosainas como “vuelven las proliferaciones de algas tóxicas“.

La marea roja esta vez desde Cabo Home. Autor: F. R.

Mesodinium fue el primer invitado del blog en 2011. Así que si desean saber algo más de él les remito a aquella entrada cuasi-prehistórica y sólo les recordaré que es la única presa conocida de Dinophysis, un género de dinoflagelados productor de episodios tóxicos en las rías gallegas.

Hoy en día sabemos algo más de Mesodinium: García-Cuetos y col. describieron en 2012 una nueva especie de mayor tamaño ¿y su nombre? cómo no, Mesodinium major. El diámetro celular de Mesodinium rubrum puede ser muy variable pero el de M. major es superior: 50 milésimas de milímetro por unas 30 como máximo en M. rubrum.

Mesodinium major.
Ilustración de García-Cuetos y col. (2012)

M. major posee además una característica única: una forma “medusa” con prolongaciones a modo de corona en las que parece retener más cloroplastos de criptofitas.
Como un hámster tragón y sus abazones…

Fuente: minifauna.com

En las muestras de las rías de Vigo y Pontevedra la forma medusa y el tamaño de Mesodinium recuerdan a menudo la descripción de M. major. Ello no quiere decir que no haya M. rubrum en Galicia, seguro que coexisten las dos especies. Pero a pesar de esfuerzos ímprobos no hemos podido mantener cultivos de M. major en el laboratorio del IEO de Vigo.
No es consuelo, pero nadie lo ha conseguido de momento.

 

Mesodinium major
de las rías gallegas
(Galicia calidade)
Autora: Pilar Rial

La razón podría ser que no le estemos ofreciendo a este Mesodinium gordito su presa adecuada, la/s criptofita/s de las que se alimenta preferentemente en la naturaleza.
O que posea algún factor de crecimiento desconocido y diferente a M. rubrum.

Espero contarles nuevos descubrimientos sobre Mesodinium antes de que pasen otros 4 años, si es que para entonces continúa este blog…qui sait !! 

Les esperan cerca del faro de Ons.
Autor: F.R.

Y para terminar, de regalo, un poco más de naturaleza,
en concreto de la flora que podemos descubrir en las islas Atlánticas: orquídeas salvajes (Serapia).


Agradecimientos: a las/los guías de la Asociación de Oceanógrafos de Galicia y de Camiño a Camiño, porque siempre aprendo algo nuevo con sus explicaciones sobre el medio natural.

Referencias:
-García-Cuetos L y col. J. Eukaryot. Microbiol. 59:374:400 (2012).

Nuevas historias de Noctilucas

Noctiluca scintillans es un dinoflagelado enorme que puede medir hasta 2 milímetros. Es observable a simple vista, tal como muestra este vídeo donde aparecen Noctilucas aisladas en la ría de Vigo.

Marea roja en Almuñécar (Granada), con toda la pinta
de ser Noctilucas. Fuente: El Correo de Andalucía (16-VI-2014)

Su nombre no suele aparecer en la prensa pero este verano las mareas rojas de Noctiluca fueron noticia a lo largo de la península ibérica. 

Además protagonizan la entrada más leída de este blog así que ya tardábamos en hablar sobre ellas.

Y que mejor para empezar que observar una Noctiluca viva, aislada en la playa del Vao
(Vigo), el pasado 9 de septiembre.

Noctiluca scintillans es una especie que puede producir mareas rojas o verdes según el tipo de células que proliferen. Primero hablaremos de las Noctilucas rojas, las más comunes en todo el mundo entre el ecuador y latitudes medias. Las que tenemos en Galicia por ejemplo…

Playa de Cesantes, ría de Vigo. Autor: M. Moralejo.
Fuente: La Voz de Galicia (5-IX-2014)

En agosto y septiembre se produjeron mareas rojas en las rías gallegas que trascendieron a los medios de comunicación.

Y en la ría de Vigo se cerraron el 4 de septiembre 10 playas por precaución después de que un bañista se quejase de picores.

En La Voz de Galicia, al día siguiente de las mareas rojas de Noctiluca, se publicaron frases tan confusas como:  “Según fuentes de Salvamento, se trata de la conocida «purga de la marea», una floración de algas que se produce cada año en fechas cercanas a septiembre.” “[…] En verano, cuando hay altas temperaturas y las aguas profundas vienen cargadas de nutrientes, las algas unicelulares pueden crecer de una manera brusca y soltar toxinas que tiñen el agua.” (La Voz de Galicia, 5-IX-2014).

Ay Josús…!! Aquí se mezclan las mareas rojas con las toxinas y una pizca de cultura popular. Todo viene de asociar las mareas rojas con las algas tóxicas, cuando éstas rara vez producen color en las rías. 
Tradicionalmente los pescadores llamaban “purga de mar” a las mareas rojas, pero lo de la “purga de la marea” no tengo el gusto. 
Y las toxinas marinas (por favor…!!!) no tiñen el agua. Lo que tiñe el agua son compuestos coloreados (pigmentos), que poseen algas fotosintéticas y algunas heterótrofas, como este Gyrodinium (dinoflagelado heterótrofo aislado en la ría de Pontevedra en octubre de 2013).

En las fotos que han circulado en los periódicos se aprecia el característico color anaranjado-rojizo de las proliferaciones de Noctiluca, de aspecto aceitoso que podría confundirse con un vertido. Ése color lo producen carotenoides como la cantaxantina (quizás también astaxantina; Balch & Haxo 1984), que Noctiluca debe obtener de su alimentación al igual que moluscos, crustáceos…y flamencos !!

La causa de estas mareas rojas fue seguramente Noctiluca scintillans ya que justo unos días antes nos avisaron de una de estas manchas en una playa de Alcabre (Vigo). Cuando llegamos quedaban hilillos de color naranja en el agua formados, no por plastilina, sino por bolitas flotantesNoctilucas.

Hay que insistir en que Noctiluca no es tóxica ni sus mareas rojas tienen relación con episodios tóxicos (mal llamados mareas rojas). Las células de Noctiluca son heterótrofas (no hacen fotosíntesis) y se alimentan de todo lo que encuentran a su paso (bacterias, algas, huevos de peces y copépodos, etc). Sólo en el caso de ingerir muchas algas tóxicas podrían acumular toxinas aunque no está demostrado, que yo sepa.

En este vídeo pueden ver una de las Noctilucas que aislamos en Alcabre después de tragarse una cadena de células del dinoflagelado Gymnodinium catenatum, productor de toxinas paralizantes.

La capacidad de movimiento de Noctiluca es mínima y cuando vemos las mareas rojas en superficie se trata de la fase final de su proliferación que se desarrolla antes en la columna de agua. El propio movimiento del agua crea zonas de convergencia donde se concentran las Noctilucas y su flotabilidad las lleva a acumularse en superficie y teñir el agua…

En el caso de proliferaciones masivas (no como las de las rías, afortunadamente) la degradación de sus células consume mucho oxígeno y llega a ocasionar la muerte de peces. Y en algunas personas (esto no lo sabía!!) el amonio de sus células puede producir una ligera sensación de picor en la piel.

A comienzos de septiembre me llegó un mensaje al blog (gracias Tati !) para comentarme que había bioluminiscencia en la playa del Vao, en Vigo. Y claro, lo fui a comprobar en persona…!!

La playa del Vao, Vigo (septiembre 2014).

Las noches del 8 y 9 de septiembre hizo una temperatura genial, con bajamar entre las 22-23 hrs y una suave brisa. Me metí en el agua y al caminar se veía un halo azul desde el fondo a la superficie. Cuanto más profundo y más agitación la bioluminiscencia era mayor.

Pero agitar el agua no es la única forma de provocar “ardora” en el mar. Este blog está en condiciones de asegurar que en el caso (hipotético, pero puede suceder…) de que hagan pipí se van a llevar la sorpresa de su vida porque les delatará una constelación de “destellos” azules tipo “LIFE OF PI”.
En las muestras de agua que recogí la segunda noche dominaban dinoflagelados bioluminiscentes como Ceratium, Protoperidinium y por supuesto Noctilucas !!

Y el 23 de septiembre el diario “El Progreso de Lugo” publicó estas fotos de la marea roja
de Noctiluca de día y de noche con el halo azul bioluminiscente en la orilla, en San Cibrao (Lugo).
En esta noticia sí las citó por su nombre el periodista Antonio López. Las fotos son de Jose Mª Álvez.















Y ahora hablemos de las Noctilucas verdes…

La forma roja de Noctiluca es la más extendida pero en una zona concreta del mundo como el sureste asiático (Mar Arábigo, Filipinas, Vietnam, Tailandia, Indonesia…), las Noctilucas pueden ser verdes.
Es la misma especie pero con un alga verde endosimbionte: la pedinofícea Pedinomonas noctilucae.
Las Noctilucas verdes. Autor: K. Furuya. Fuente: Harrison y col. (2011).

Las algas endosimbiontes no son permanentes y en el laboratorio las Noctilucas verdes terminan por perder su “invernadero interior” y mueren en cuestión de semanas…el récord lo tienen Furuya y col (2006), que las mantuvieron hasta 2 años !! El hecho de que no podamos cultivar las algas endosimbiontes en forma libre sugiere que la dependencia es mutua y Noctiluca les proporciona factores de crecimiento vitales.

Un bloom de Noctilucas verdes en el Mar Arábigo.
Imagen satélite MODIS. Autor: N. Kuring (NASA)

Existe un aumento aparente de las proliferaciones de Noctiluca en varias zonas del mundo y una de las razones que se esgrimen es el exceso de nutrientes (eutrofización) que aumenta la producción del fitoplancton que les sirve de alimento.

Como ejemplo, este 9 de septiembre Rosário-Gomes y col. publicaron en Nature Communications un trabajo sobre la aparición de blooms de Noctilucas verdes en el Mar Arábigo desde comienzos del s.XXI.

En el mar Arábigo existen zonas pobres en oxígeno (entre 120-1500 m de profundidad) de origen natural, debido a la gran producción de fitoplancton (diatomeas) en la época invernal: la del monzón.
Pero ésas poblaciones típicas de diatomeas de invierno están dejando paso a proliferaciones de Noctilucas verdes. Los blooms de Noctilucas se asocian con aguas hipóxicas, cuyo aumento parece inexorable en los últimos años, llegando casi a la superficie del mar en algunas zonas. Parece que el endosimbionte de las Noctilucas les permite fijar carbono en aguas hipóxicas de manera mucho más eficiente (3 veces más) que las diatomeas, a las cuales recordemos que se las zampa.  La combinación de ambos factores parece darles una gran ventaja y hace posible que proliferen de forma masiva…

Una salpa: Cyclosalpa affinis. Autor: P.J. Bryant
Fuente: Nat. Hist. of Orange County (CA, EEUU).

Los autores de este trabajo sugieren que las proliferaciones de Noctilucas podrían distorsionar la cadena trófica del plancton con consecuencias negativas para la pesca de la región, ya de por sí en declive (seguramente por la sobrepesca).

La cadena trófica clásica que va desde las diatomeas a las larvas de peces por medio de los copépodos sería sustituída por otra cadena con las Noctilucas verdes, que son el plato favorito de medusas y salpas, una parte minoritaria en la dieta de los peces. Es una hipótesis…

Y si quieren ver a una salpa merendándose Noctilucas verdes no se pierdan el enlace a este espectacular vídeo con el que despido a las Noctilucas…hasta el verano que viene !!

 

Referencias:

-Balch WM, Haxo FT. Spectroscopical properties of Noctiluca miliaris Suriray, a heterotrophic dinoflagellate. J. Plankton Res. 6: 515-525 (1984).
-Furuya K. y col. Vegetative growth of Noctiluca scintillans containing the endosymbiont Pedinomonas noctilucae. Afr. J. Mar. Sci. 28:305–308 (2006).
-Hansen PJ. Green Noctiluca scintillans: a dinoflagellate with its own greenhouse. Mar. Ecol. Prog. Ser. 275:79-87 (2004).
-Harrison PJ y col. Geographical distribution of red and green Noctiluca scintillans. Chin. J. Ocean. Limnol. 29:807-831 (2011).
-Rosário Gomes y col. Massive outbreaks of Noctiluca scintillans blooms in the Arabian Sea due to spread of hypoxia. Nature Comm. 5: art. 4862 (2014).

La marea roja vista desde dentro

Título de la foto: “Un arrecife flotante”
Autor: Jorge Hernández Urcera
Premio ACUIFOTO 2013
categoría Acuicultura y medio ambiente
Fuente: web Fundación OESA

Esta semana ha sido y continúa siendo noticia la proliferación tóxica (mal llamada marea roja) que afecta de forma masiva a las rías gallegas. De 54 polígonos de bateas controlados por el INTECMAR están cerrados a día de hoy 43 !!

Solo quedan 11 polígonos abiertos, 6 de ellos están en la ría de Vigo. La prohibición afecta no solo al mejillón en batea sino también a la mayoría de moluscos infaunales (los que viven enterrados: almejas, berberechos…) y epifaunales (p.ej. vieira).

Las culpables de este episodio tóxico son las toxinas diarreicas (ácido okadaico y sus derivados) producidas por dinoflagelados del género Dinophysis.

No se preocupen, las fotos y videos de lo que se mueve dentro de esta “marea roja” las veremos luego…!!

Dinoflagelado del género Protoperidinium
(ría de Pontevedra, 8 octubre 2013)

Los dinoflagelados son “veraneantes tardíos”…gustan de esta época a comienzos de otoño después de la temporada de afloramiento.

Las condiciones ambientales que han provocado la proliferación de Dinophysis las podemos “rastrear” en páginas web de acceso público, como la del Instituto Español de Oceanografía.

Fíjense en el aumento de la temperatura del agua en las rías baixas en tan solo una semana…

Esta gráfica se realiza semanalmente a partir de los datos del termosalinómetro del buque oceanográfico
JM Navaz (IEO) en su viaje de 2 días para el muestreo de seguimiento del fitoplancton tóxico
a cargo del INTECMAR (Vilaxoán, Xunta de Galicia).
Fuente: C.O. de Vigo (http://www.vi.ieo.es/general/principal.aspx?web=condiciones_salinas.aspx)

El desencadenante de estas proliferaciones tóxicas es la entrada de ése agua cálida al interior de las rías desde la plataforma ó zonas costeras cercanas (Portugal), al relajarse el afloramiento del verano.
El fenómeno fue descrito por primera vez por Fraga y col (1988) para explicar la proliferación de Gymnodinium catenatum en esta misma época.

Brevemente: el viento sur desplaza agua superficial oceánica (calentita y estratificada) hacia la costa, poblaciones de fitoplancton incluidas. Así que las rías se calientan y concentran las células que pueden seguir multiplicándose (ó no…) en un espacio limitado, rico en nutrientes (y presas microscópicas). La situación opuesta sucede en primavera-verano, con viento norte y afloramiento de aguas oceánicas profundas y frías. La alternancia entre afloramiento/hundimiento se representa mediante el “Indice de afloramiento“, con valores positivos = afloramiento y negativos = hundimiento.

 

Indice de afloramiento en las rías baixas, calculado mediante dos métodos distintos.
En azul son los datos a partir de la boya en Cabo Silleiro (viento real), y en rojo calculados
a partir de la presión atmosférica (datos FNMOC, EEUU) en el C.O. de Vigo.
Fuente: Observatorio Oceanográfico da Marxe Ibérica (RAIA)
http://www.indicedeafloramiento.ieo.es/afloramiento.html

 

Esta gráfica muestra el promedio de ese índice en las rías baixas para los 12 meses del año actual y en octubre vemos el cambio al hundimiento. En concreto sucedió en los primeros días de octubre y la consecuencia nos llega pocos días después con la proliferación de Dinophysis.

Los dinoflagelados son los reyes del mar en estas condiciones porque pueden nadar y mantenerse en la capa superior mientras que otras algas como las diatomeas necesitan del afloramiento para evitar su caída a zonas profundas. En esta época de otoño las proliferaciones tóxicas son un proceso natural, más o menos intenso según las condiciones ambientales. El verano y comienzo del otoño han sido especialmente cálidos

–Todo ayuda—



…En otoño de 2005 sucedió una intensa proliferación de Dinophysis acuta en las rías gallegas
(tal como ha sido el caso este año), una especie ligada a esta época de finales del verano-otoño.
Pues bien, Escalera y col (2010) demostraron que la acumulación de D. acuta en las rías se produjo debido al transporte pasivo de células (principalmente desde el sur, en la costa portuguesa), y no por la división activa de D. acuta en las rías…

Y ya sin más les presento a los protagonistas de esta proliferación tóxica

Las fotos y videos siguientes pertenecen a una muestra concentrada de la ría de Pontevedra (Bueu, estación P2), recogida por el B/O J.M. Navaz el pasado 8 de octubre.

Empezamos por los “buenos”…

Dinoflagelados del género Tripos (antes Ceratium): fotosintéticos y no tóxicos.
 
T. furca
T. tripos
Dos células de T. fusus en proceso de división
¿quieren ver cómo nadan? pues aquí tienen un vídeo de Tripos fusus y furca (antes Ceratium)

 

 Ahora vamos con Protoperidinium: heterótrofos y tampoco tóxicos.
 
P. divergens…ó parecido…

Protoperidinium no realiza fotosíntesis así que se alimenta de otros seres microscópicos. Por lo visto le encantan los Ceratium y en esta muestra “se pusieron las botas…”. En este vídeo le vemos después de capturar a un Tripos fusus...y también cómo se “pelean” luego tres Protoperidinium por lo que podría ser un huevo de zooplancton…!!

Y por fin llegamos a las tóxicas: Dinophysis
Dinophysis acuta
Dinophysis acuminata (la pequeñita al lado de D. acuta)
Dinophysis caudata

 

La anécdota…Dinophysis tripos


Mesodinium rubrum

Y este es un Mesodinium, que saltaba “perdido” en la misma muestra. Es un pequeño ciliado fotosintético del cual se alimenta Dinophysis. Su única presa conocida por el momento. Las especies responsables de la toxicidad en esta proliferación son principalmente D. acuta y D. acuminata. Por poner un ejemplo, en esta muestra de la estación P2 INTECMAR daba las siguientes concentraciones integradas desde 0 a 20 metros: D. acuta 6000 céls/litro, D. acuminata 3320 céls/litro y D. caudata 160 céls/litro.

Llegamos al último vídeo, con D. acuta, D. acuminata y algún Ceratium invitado
El distinto color de Ceratium y Dinophysis se explica por el tipo de cloroplastos y pigmentos.
Ceratium es un dinoflagelado “típico” con cloroplastos dorados (con peridinina).
Dinophysis tiene cloroplastos “rojizos” procedentes de Mesodinium.
Con ambos “dinos” les dejo…
Y con el deseo de que las condiciones oceanográficas cambien rápidamente
y este episodio tóxico
desaparezca cuanto antes !!
 
Agradecimientos:
-A la tripulación del J.M. Navaz por recogernos esta muestra de la estación P2, y a Gonzalo y Suso del C.O. de Vigo por las aclaraciones sobre el índice de afloramiento.
Referencias:
-Escalera y col. Bloom dynamics of Dinophysis acuta in an upwelling system: in situ growth versus transport. Harmful Algae 9: 312-322 (2010).
-Fraga y col. Influence of upwelling relaxation on dinoflagellates and shellfish toxicity  in Ría de Vigo, Spain. Est. Coast. Shelf Sci. 27: 349-361 (1988).
 
 
 
 
 

 

El alga tóxica del 76

Semanario Mundo, 11-XII-1976.
Vuelve al ataque la “pulga de mar”…
Nueve días después de las primeras intoxicaciones (26-X-76), la Jefatura Provincial de Sanidad de Pontevedra recogió muestras de plancton en Bueu y la ría de Vigo. Las enviaron fijadas en Lugol al Instituto de Investigaciones Pesqueras (Barcelona, hoy ICM-CSIC). Allí las analizó Marta Estrada, quien elaboró un informe el 16 de diciembre del 76.

En este blog tenemos de todo (y si no, se “soborna” a quien lo tenga a cambio de una cerveza), así que aquí os enseño parte del informe de Marta: los contajes de dinoflagelados.

Los contajes son número de células por cada 50 mL de agua de mar.

En su informe Marta subrayaba el dominio de un dinoflagelado formador de cadenas. Pero en las muestras había sobre todo diatomeas, lo cual sugería que las condiciones en el mar ya no eran las mismas que habían originado la marea roja tóxica.

Gymnodinium catenatum,
en vivo al microscopio óptico.

Aquel dinoflagelado formador de cadenas era la misteriosa alga tóxica de 1976. ¿Pero de qué especie se trataba?

Nunca se había descrito en aguas españolas y para colaborar en su identificación se enviaron muestras al taxónomo alemán Malte Elbrächter (actualmente en el Alfred Wegener Institute (AWI) de Bremerhaven).

Elbrächter confirmó el nombre de la especie a partir de su parecido con  un dinoflagelado causante de intoxicaciones en Mazatlán (Golfo de California, México): Gymnodinium catenatum.
Así que de Gonyaulax nada de nada…!! en los contajes de plancton podemos ver que aparecieron solo 2 células, señaladas con un círculo.
Gymnodinium catenatum
fijado con Lugol.
Gymnodinium catenatum es un dinoflagelado desnudo fotosintético. Puede formar cadenas de hasta 50 individuos y las células alcanzan unas 40 micras de diámetro (milésimas de milímetro).
Para traducir su tamaño a algo más cotidiano…¿verdad que parecen garbanzos? pues cada célula es un garbanzo a escala 1:300 aproximadamente…
Un aspecto sorprendente de Gymnodinium catenatum es la gran velocidad con la que nada. Fraga (1989) calculó una velocidad de hasta 1,5 metros/hora para una cadena de 8 células a 23ºC. Y cuanto más largas sean las cadenas, más rápido se mueven…!!
Como prueba, este vídeo de un cultivo de G. catenatum aislado en Baiona (Ría de Vigo).
¿Por qué se produjo la proliferación de G. catenatum en otoño de 1976?
La actividad humana siempre es sospechosa de aportar su “granito de arena”, pero es la propia naturaleza de la costa y rías gallegas la que gobierna el crecimiento y cambios estacionales del fitoplancton. Esto se conoce desde los años 50′, gracias a los estudios de oceanografía y ecología de Fernando Fraga y Ramón Margalef, entre otros…
Autor: Bruno Boa de Jesús.
Paisaje desde el C.O. de Vigo

Las rías forman parte de un sistema de afloramiento que llega hasta el noroeste de Africa. Entre abril y septiembre predominan vientos del norte que traen cielos claros e impulsan el afloramiento de agua profunda fría y rica en nutrientes hacia el interior de las rías.

El afloramiento estimula el crecimiento de diatomeas, los mejillones engordan en las bateas y todo esto tiene un impacto económico de valor incalculable.

El afloramiento también produce nieblas marítimas en el verano, ya que al ascender las aguas frías y entrar en contacto con el aire caliente, lo enfrían y saturan de humedad…
Refrescan el ambiente pero en el Centro Oceanográfico de Vigo las sufrimos “en silencio” porque encienden en pleno agosto las atronadoras señales acústicas del RadioFaro de Canido…!!

De octubre a marzo dominan los vientos de componente sur, que arrastran aguas superficiales desde el océano al interior de las rías.

La transición entre ambos períodos (marzo-abril y septiembre-octubre) produce inestabilidad en el mar y proliferaciones de fitoplancton. En la transición al final del verano los dinoflagelados cobran ventaja: migran verticalmente para ir hacia la luz durante el día y hacia aguas profundas en busca de nutrientes durante la noche. Sin embargo, las diatomeas, que en primavera y verano son las “reinas de las rías“, sedimentan mucho más rápido y disminuye su abundancia al cesar el afloramiento.

En este gráfico podemos ver el indice de afloramiento en el mes de septiembre de 1976. Las barras positivas indican afloramiento (favorable a las diatomeas), y las negativas hundimiento (dinoflagelados)…
En el gráfico pongo las condiciones meteorológicas descritas en el boletín del Servicio Meteorológico Nacional de 1976 (Ministerio del Aire). La alternancia de lluvias y altas temperaturas en septiembre es una buena receta para estabilizar y calentar las rías…
En verano: viento NE y afloramiento.
En invierno: viento SO y hundimiento.
Pitcher y col. (2010)
http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0079661110000133

Lo importante es el hundimiento a finales de septiembre porque introduce aguas cálidas desde el océano y el sur, “inoculando” poblaciones oceánicas en las rías. Así llegan dinoflagelados como Gymnodinium catenatum. Proliferan “al calor” de las rías, los mejillones filtran esta “sopa tóxica” y a mediados de octubre del 76′ empiezan las intoxicaciones.

Todo esto queda resumido en esta imagen de satélite. En verano vemos la costa “azul”, debido al agua fría aflorada. Mientras, en invierno, el hundimiento desplaza el agua cálida de la plataforma costera hacia las rías. Lo que sí trajo de bueno la marea tóxica de G. catenatum de 1976 fue la creación de la red de vigilancia de mareas rojas en Galicia, en enero de 1977.
Portada de La Voz de Galicia (13-I-1982), con Ana Miranda
y Santi Fraga en primer plano, en el muestreo de la joven red
de vigilancia de mareas rojas del IEO.
Los comienzos fueron difíciles y los medios precarios.
Primero el IEO, y luego la Xunta de Galicia a partir de 1992 (Centro de Control do Medio Mariño, hoy INTECMAR, Vilaxoán) han sido los responsables de monitorear la oceanografía, el fitoplancton tóxico y las biotoxinas en Galicia. En esto tampoco valen recortes si lo que queremos es evitar que se repitan intoxicaciones como las de aquel “annus horribilis” de 1976.Agradecimientos: Nuevamente A Santi Fraga por el material documental de la época para poder escribir esta entrada.

Referencias:

-Estrada M. Informe sobre la composición del fitoplancton en las muestras de las rías de Vigo y Bueu remitidas por la Jefatura Provincial de Sanidad de Pontevedra. Manuscrito no publicado.
-Estrada M. y col. Gymnodinium catenatum (Graham) en las rías gallegas (NO de España). Inv. Pesq. 48:31-40 (1984).
-Fraga S. y col. Influence of upwelling relaxation on dinoflagellates and shellfish toxicity in Ria de Vigo, Spain. Est. Coast Shelf Sci. 27:349-361 (1988).
-Fraga S. y col. Chain-forming dinoflagellates: an adaptation to red tides. Red Tides: biology, environmental science and toxicology. Elsevier (1989).
-Lorenzo LM y col. Across-shelf variability of phytoplankton composition, photosynthetic parameters and primary production in the NW Iberian upwelling system. J. Mar. Sys. 54:157-173 (2005).
-Varela M. Upwelling and phytoplankton ecology in Galician (NW Spain) rías and shelf waters. Bol. Inst. Esp. Oceanogr. 8:57-74 (1992).

Marea roja del 76

Ganó 5 Oscar en 1975:
a la mejor película, actores principales,
director (Milos Forman) y guión adaptado.
Estreno en España: 7 de octubre de 1976.

Marea roja es una expresión confusa porque se utiliza como sinónimo de algas tóxicas. Esto resulta especialmente falso en Galicia, donde tenemos proliferaciones tóxicas “sin color” y mareas rojas inocuas cada año…

Precisamente estos días se cumplen 36 años de la primera proliferación tóxica en Galicia, “trending topic” si tal hubiera existido en octubre de 1976. Por aquel entonces teníamos en el cine películas como “Alguien voló sobre el nido del cuco“, y en la prensa podíamos leer asuntos tan curiosos como un editorial del “Faro de Vigo” quejándose del servicio doméstico: “…Mire que las empleadas de hogar se ponen de una talante, al abrigo del marco democrático recién inaugurado…!“.

Fue en este marco de transición democrática cuando unas fuertes lluvias al inicio del otoño, combinadas con temperaturas (también en transición) verano-otoño, favorecieron la proliferación de dinoflagelados en algunas rías gallegas. La coloración en el agua pasó desapercibida, el mar estaba picado, y tan solo se observaron indicios de marea roja en la zona de Marín (ría de Pontevedra). Pero la contaminación provenía de las rías de Arousa y Muros, y el mejillón recogido en octubre se comercializó normalmente en España y otros países europeos.

Por supuesto que las mareas rojas se conocían desde bastantes décadas atrás en Galicia. Los pescadores las llamaban “purga de mar” porque decían que el mar quedaba limpio después…un término escatológico aplicado al mar (y no a las personas como yo creía…). Sin embargo, antes de 1976 no se habían producido nunca intoxicaciones graves ó si las hubo pasaron desapercibidas ó confundidas con otros motivos.

Eso sí, haciendo caso al saber popular, no se recogía marisco si existía color en el agua…
e incluso hay un refrán que dice: “Dende San Bartolomeu (24 agosto) a San Simón (28 octubre) non probelo mexilón“.

Resumen de titulares en octubre de 1976.
Arriba izquierda: La Voz de Galicia (26-X-76).
Las demás son del Faro de Vigo, entre el 27 y 30 de octubre.

Los primeros casos de intoxicación en 1976 aparecieron en Suiza, luego estalló la bomba informativa en Francia. Al principio la noticia anunciaba una catástrofe, casi 100 personas intoxicadas, aunque luego fueron 23 las que necesitaron hospitalización urgente.

También en España hubo una veintena de casos y varios ingresos hospitalarios en Santiago de Compostela, Segovia, etc. Los mercados internacionales se cerraron al mejillón gallego con el consiguiente desbarajuste y preocupación general. Se habló entonces de la “crisis del mejillón” y se llegó a temer seriamente por el futuro de esta industria.

Por si fuera poco, a pesar de que la Jefatura de Sanidad de Pontevedra anunciaba el 26 de octubre la prohibición de las exportaciones de mejillón, la empresa “Alvarez Entrena” ligada a varias depuradoras de marisco se saltó la medida “a la torera” y el mejillón ilegal provocó nuevas intoxicaciones en Italia, 120 casos más. En total, entre el 17 de octubre y el 2 de noviembre de 1976, se contabilizaron 308 afectados.

Lingulodinium polyedrum,
antes llamado Gonyaulax polyedra.
Disponible en: http://scientia1.wordpress.com

Los síntomas eran los de una toxina paralizante, la saxitoxina (encontrada por primera vez en la almeja Saxidomus giganteus), aunque en aquella época también se hablaba de “mitilotoxina” por aquello de los mejillones (género Mytilus).
Este tipo de toxinas las producen distintas especies de dinoflagelados, en un principio todo apuntaba al entonces llamado Gonyaulax polyedra. Y fue así como la prensa adoptó y repitió hasta la saciedad la palabra “Gonyaulax” para referirse al responsable de las intoxicaciones…

Los primeros casos en Galicia aparecieron el 20 de octubre en Palmeira (A Coruña) tal como describen Gestal Otero y col. (1978). Fueron 5 personas que después de comer mejillones tenían entumecimiento en labios y dedos y sensación “de flotar en el aire”. También sufrieron diarreas, vómitos ó fiebre. Cito literalmente: “los enfermos contaban que lo habían pasado muy mal y que preferirían padecer cualquier otra enfermedad a volver a sufrir este cuadro“.
En Boiro y Puebla del Caramiñal se comentaba incluso que habían muerto varios gatos tras comer mejillones, y que antes de la muerte caminaban tambaleándose.

El método de referencia para el análisis de toxinas PSP era el bioensayo en ratón. Hoy en día sigue siendo el método que prevalece en caso de duda aunque “co-habita” con métodos cromatográficos. Consiste en inyectar un extracto de la muestra (intraperitonealmente) al pobre animalillo, y luego se observa la mortandad (y/ó síntomas) de los mismos a lo largo del tiempo. La toxina se cuantifica en unidades de ratón que pueden expresarse en concentración de saxitoxina por gramos de marisco, si se calibran los ratones con saxitoxina estándar.

Uno de los pollitos usados en el bioensayo de PSP.
Son 13 imágenes, en la última aparece muerto por parálisis
respiratoria tras la inyección de la muestra.
Fuente: Gestal Otero y col. (1978)
Hay que insistir en que “el bioensayo en pollito” nunca
se impuso (si es que alguien lo ha usado jamás)
al bioensayo en ratones…

En aquel momento de urgencia y prisas, resultaba difícil encontrar ratones con las características exigidas para este bioensayo…así que se recurrió a otro animal fácil de encontrar en Galicia: pollitos con un día de vida. Lo describen Gestal Otero y col. (1978), donde muestran imágenes de un pobre pollito antes, durante y después de la inyección…letal.

Afortunadamente entre las personas no hubo muertos. Porque no es por nada que la saxitoxina que provoca el síndrome paralizante (PSP) es considerada arma química por la ONU. Es decir, un arma de destrucción masiva: su código militar es “agente TZ” y la CIA experimentó con ella en los años 50′.

La saxitoxina se absorbe rápidamente por la mucosa oral y gastrointestinal. Por dar una idea resulta 1000 veces más tóxica que el cianuro de sodio ó el gas sarín. También hubo intoxicados en Alemania, aunque finalmente no quedó claro si fue por mejillón gallego o bivalvos del Mar del Norte. De todas formas el varapalo fue tremendo a nivel internacional porque dejó al descubierto la escasez de medios para garantizar el consumo de mejillón ó cualquier otro bivalvo (almejas, ostras, vieiras) en condiciones sanitarias seguras.

Era un problema inédito en nuestro país. En “El Ideal Gallego” (28-XI-76), se citaba que el mismísimo director general de pesca en aquel entonces, Víctor Moro, confesó en una reunión el 14 de noviembre que “sabía que existía el mejillón, que se vendía y nada más“. El desconcierto, lamentos y reproches mutuos entre la administración pública y el sector mejillonero eran noticia un día sí y otro también en las semanas de “la crisis del mejillón”.

Reportaje en el Semanario Mundo. 6-XI-1976

Por ejemplo, según declaraciones del jefe provincial de Sanidad, Dr. Yuste Grijalba en El Pueblo Gallego (21-XI-76): “el responsable es quien no dio la voz de alarma del cambio experimentado en el plancton. En todos los países civilizados esta es una cuestión que se lleva al día. Nosotros tuvimos que enterarnos de que había “Gonyaulax” como consecuencia de los análisis de mejillones“. Los mejilloneros a su vez (El Pueblo Gallego, 16-XI-76) manifestaban no conocer el origen de la supuesta toxicidad, ya que existía un certificado del director del IEO de La Coruña (Miguel Torre Cervigón) que hablaba de normalidad en el plancton de Arousa, y ausencia del famoso Gonyaulax.

La prensa de aquellos días reflejaba también la novedad del asunto y el desconocimiento general. En los periódicos encontramos expresiones tan curiosas para hablar de los dinoflagelados tóxicos como “la pulga de mar” en lugar de “la purga de mar” (me pregunto si fue una errata ó si el periodista pensaba en el tamaño del fitoplancton…).

También se habló de un “flagelo venenoso” (¿?) conocido como “gonyaulax“.  En un reportaje semanal de “La Opinión” (13-19-XI-1976) mostraban un enorme dibujo de un dinoflagelado, y al pie de éste se leía “la saxitoxina venenosa (aumentada)“. Incluso se llegaba a hablar de “playa roja” en lugar de “marea roja”…Y el propio género “Gonyaulax” aparecía escrito de casi todas las formas posibles según la ocasión: “Genyaulax“, “Gonyalax“, “Gonyaulaxa“…Esto ya no pasa con el corrector del Word…!!

Debido a que hablamos de organismos bioluminiscentes, en el mismo reportaje de “La Opinión” se hablaba de “Centelleo Siniestro”…pero hoy en día sabemos que el entonces llamado “Gonyaulax polyedra” no es tóxico ni mucho menos siniestro…¿quién fue entonces el responsable de todo este “fregado“?….Continuará…

Agradecimientos

-A Santi Fraga por su colección de recortes de prensa, el refrán del mejillón y los comentarios de primera mano sobre este episodio tóxico. Escribir esta entrada sin su ayuda hubiera sido imposible !
-A Pepe Franco por sus comentarios sobre el análisis de PSP.
-Hemeroteca Faro de Vigo.

Referencias

-Gestal Otero y col. Brote de mitilotoxismo en la provincia de La Coruña. Boletín IEO, tomo IV, nº 258, 29 pp. (1978).
-Prensa variada de 1976 (Faro de Vigo, La Voz de Galicia, Mundo, El País, El Pueblo Gallego, El Ideal Gallego, etc…).