Las algas de las cavernas

El 7 de enero en la emisión de Efervesciencia “Luz contra o verdello“, conversaban con investigadores de la USC y del CICA (Patricia Sanmartín, Javier Cancelo, Xusto Arines y Rafael Carballeira), acerca de “Iluminación artificial contra os colonizadores da pedra“. Efervesciencia siempre es interesante pero en este caso todavía más, al menos para mí, porque se trataba de microalgas, luces y pigmentos.

Manuel Vicente y César Goldi durante la entrevista con Patricia Sanmartín en Efervesciencia. El lema de este imprescindible programa de divulgación es “doses de ciencia sen contraindicacións”. En 2017 cumplió 10 años de emisión en la Radio Galega. Fuente: CRTVG

Todo surge del proyecto Light4heritage. Sus objetivos son desarrollar estrategias de iluminación urbana para controlar el crecimiento y el color de los microorganismos que colonizan las superficies de edificios emblemáticos.

Dichos microorganismos, heterótrofos y autótrofos, proliferan formando biopelículas (aunque solemos emplear el anglosajón biofilm).

Se trata de un ecosistema de bacterias, hongos, cianobacterias y microalgas que interactúan y colonizan las superficies aprovechando condiciones favorables y los nutrientes facilitados por esa comunidad.

Máximos de absorción de pigmentos: clorofilas, carotenoides y ficobiliproteínas (ficocianina y ficoeritrina). Fuente: euita.upv.es

El componente autótrofo de las biopelículas, cianobacterias y microalgas, posee combinaciones de pigmentos que absorben de forma diferente las longitudes de onda de radiación visible como hemos comentado en otras entradas del blog [1, 2, 3].

Las cianobacterias en particular utilizan pigmentos hidrosolubles, ficobiliproteínas, que absorben longitudes de onda intermedias (típicamente entre el verde y naranja: 500-600 nm) y amplían la “ventana” de absorción de clorofilas y carotenoides.

La consecuencia directa es que la intensidad y calidad de la luz modifican las proporciones de dichos pigmentos y la actividad fotosintética de cianobacterias y microalgas, afectándoles a ambas de forma distinta.

Torres Hedjuk. Fuente: hiveminer.com

Si viajan ustedes de noche por la autopista AP-9, a la altura de Santiago de Compostela verán las torres Hedjuk en lo alto del Gaiás, iluminadas por LEDs de colores. Pues bien: esas luces son fotosinteticamente activas.

En un estudio reciente, Sanmartín y col. (2017) examinaron el efecto de distintas intensidades y calidades (colores) de luz sobre el crecimiento y otros parámetros en una suspensión de microalgas (clorofíceas del género Bracteacoccus) y cianobacterias (Chroococcus sp., Isocystis sp. y Pseudocapsa dubia), aisladas de una fachada de granito en Santiago de Compostela.

Sus resultados mostraron que el filtro azul inhibía el crecimiento de esa mezcla de cultivos, lo cual me pareció sorprendente por inesperado, ya que coincide con el máximo de absorción de la clorofila a.

Cidade da Cultura de Galicia (Santiago de Compostela), diseñada por Peter Eisenman. El verdín coloniza algunas fachadas y las torres Hejduk (a la derecha). Autor: F. Rodríguez

Los filtros verdes y rojos modificaban el color de la suspensión hacia el rojo y el verde respectivamente, lo cual encaja con la adaptación cromática de las cianobacterias.

Así pues, conociendo mejor los efectos de la iluminación urbana se podrían diseñar estrategias que controlen el desarrollo y el color de las biopelículas, tales como las de las torres Hedjuk y otros lugares de La Ciudad de la Cultura de Galicia mencionados en Efervesciencia.

Pero en esta entrada no quería hablarles de edificios sino de los colonizadores de piedras en cavidades naturales subterráneas. Es decir: en cuevas.

Y en concreto cuevas muy famosas como las de Lascaux (Périgord, suroeste de Francia) y Altamira (Cantabria, norte de España), que comparten varias características y una agridulce historia reciente.

Finding Altamira (H. Hudson, 2016). Fuente: Teaser-Trailer

Las cuevas de Altamira y Lascaux, descubiertas en 1879 y 1940 albergan muestras de arte rupestre del Paleolítico superior datadas aprox. entre 35.000-15.000 A.C. para el yacimiento cántabro y 22.000-15.000 A.C. para el de Périgord.

El descubrimiento de Altamira fue polémico y no se aceptó su autenticidad hasta comienzos del s.XX con el hallazgo de pinturas similares en cuevas de Francia, tal como narra la reciente película “Finding Altamira“. Hoy en día el arte de ambas cuevas goza de reconocimiento universal y están inscritas en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Altamira y Lascaux tienen poco más de 200 metros de longitud y la afluencia de cientos de miles de visitantes anuales durante su explotación turística a mediados del siglo XX puso en peligro las pinturas, provocando cierres temporales de las cuevas que luego se hicieron definitivos (con matices, como veremos).

En ambos enclaves los daños fueron ocasionados por el crecimiento de biopelículas debido a los cambios en las condiciones ambientales por la entrada de visitantes: luz, temperatura, humedad, etc, además de intervenciones poco afortunadas.

Lascaux

Sala de los Toros (Lascaux). Fuente: elretohistorico.com

La cueva de Lascaux se clausuró al público definitivamente en 1963, solo 16 años después de su apertura, debido principalmente a “la enfermedad verde” de Lascaux (Lefèvre & Laporte 1969).

Bracteacoccus sp. (Chlorophyceae). Fuente: Orial y col. (2011)

Dicha enfermedad consistió en una proliferación de colonias de microalgas verdes (Bracteacoccus minor), gracias al aumento del dióxido de carbono y humedad debidos a los visitantes y el sistema de iluminación para contemplar las pinturas de la cueva. A estas colonias de microalgas se las conoce como lampenflora porque crecen gracias a las lámparas !!

Para eliminar las algas se empleó una solución de ácido fórmico (1/200), incoloro y respetuoso con las pinturas, que terminó con las clorofíceas invasoras en cuatro meses. Este tratamiento continuó aplicándose varias décadas y hasta el día de hoy las algas verdes no han vuelto a Lascaux.

Las algas verdes y hongos (“la enfermedad blanca”) llevaron al cierre de Lascaux en 1963 pero décadas después los problemas volvieron a crecer.

En 2001 se extendió rápidamente una contaminación “blanca” en el suelo y la base de las paredes por el hongo Fusarium solani. La razón: la instalación de un equipo demasiado potente e inadecuado para controlar las condiciones climáticas de la cueva que alteró su equilibrio ambiental.

El tratamiento en este caso fue un fungicida, que no funcionó. Y luego se aplicó cal viva sobre el suelo, que elevó brutalmente el pH y solucionó en parte la contaminación secando los micelios del hongo.

Micelios blancos del hongo Fusarium solani y su imagen al microscopio (x400). Fuente: Orial y col. (2011)

Pero las condiciones ambientales de la cueva (el biotopo), se alteró y surgieron luego conjuntos de mucus bacterianos (Pseudomonas fluorescens) y colonias oscuras del hongo Gliomastix murorum en la sala de los Toros.

A partir de 2004 se suspendieron los tratamientos químicos en favor de métodos mecánicos de limpieza.

En 2007 ocurrió un nuevo episodio de contaminación por colonias negras de hongos como Gliocladium sp. y Ulocladium sp. que provocó la puesta en marcha otra vez de tratamientos químicos y mecánicos para su control y eliminación. Hoy en día la contaminación se ha reducido aunque no se ha erradicado por completo.

Pero nada de esto empaña el formidable éxito turístico de Lascaux gracias a las réplicas de la cueva. En 1983 se inauguró Lascaux II, una réplica parcial que incluye la sala de los Toros; en 2012 Lascaux III, una réplica itinerante, y en 2016 Lascaux IV-CIAP (Centre International de l’Art Pariétal), con una réplica casi integral.

Altamira

Sala de los polícromos (Altamira). Fuente: Historia de España.

La cueva de Altamira se abrió al público en 1917. A finales de los 60′ se realizaron obras para facilitar su acceso y se intervino en el interior de la cueva para crear un camino más ancho que la recorría en su totalidad. En los años 70′ se alcanzaron las 170.000 visitas anuales y ante la amenaza que ello suponía para la conservación de las pinturas se cerró al público en 1978. En 1982 se volvió a reabrir la cueva con un tope de 8.000 visitantes/año.

En 2002 se detectaron manchas verdes (colonias de microalgas), en la sala de los polícromos, que provocaron un nuevo cierre de la cueva. En una muestra de una suspensión de algas de Altamira se identificó a las clorofíceas como el grupo dominante incluyendo a los géneros Chlorella, Stichococcus y Trebouxia (Láiz y col. 2006).

En 2012, después de un programa de investigación para evaluar la conservación y régimen de acceso a la cueva, el Patronato del Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira decidió reabrir la cueva para visitas de cinco personas un día a la semana (250 personas/año). Dichas visitas duran 37 minutos, 8 de ellos bajo el techo de la sala de polícromos.

Colonias amarillas, más abundantes en la zona de entrada de la cueva de Altamira. Fuente: Sánchez-Moral y col. (2014).

Además de las manchas verdes, en Altamira se encuentran otras colonias clasificadas según su color en amarillas, grises y blancas, así como unos depósitos llamados “moonmilk“. En estos últimos aparecen cianobacterias del género Synechocystis. 

La distribución de dichas colonias es diferente a lo largo de la cueva reflejando la tolerancia ambiental de los microorganismos.

En Altamira el mayor peligro no son algas ni bacterias, sino los hongos, aunque parecen mantenidos a raya por las bacterias de la cueva dado que muchas son productoras de sustancias antifúngicas. Preservar el equilibrio biológico de Altamira es fundamental ya que los tratamientos biocidas, al eliminar a las bacterias, podrían favorecer el desarrollo posterior de los hongos.

Todo ello se describe en detalle en un estudio integral del estado de conservación de la cueva de Altamira (Sánchez-Moral y col., ed. 2014), en base al cual se determinó el régimen actual de visitas. En dicho trabajo el presente y futuro de Altamira quedan retratados en frases como estas:

La cueva es altamente receptiva a las contaminaciones microbianas y cualquier introducción de carbono orgánico, de forma accidental, puede desencadenar una crisis semejante a la de la cueva de Lascaux […] Altamira es una cueva muy frágil hablando en términos de ecología microbiana […]

Las comunidades metabólicamente activas en Altamira representan menos del 60 %. […] El resto de comunidades, metabólicamente inactivas, son susceptibles de activarse en respuesta a determinados cambios microambientales en su entorno que podrían provocar el crecimiento de microorganismos no deseados o difíciles de combatir (caso de Fusarium solani en la cueva de Lascaux. […] Así pues, la entrada de visitantes produce modificaciones en el ecotono actual de Altamira ampliando su área hacia el interior.

Neocueva de Altamira. Fuente: Cantabriarural

Al igual que en Lascaux, en Altamira también existe un museo y una réplica de la cueva.

Inaugurada en 2001, la Neocueva de Altamira reproduce su arquitectura natural en el tiempo durante el que fue habitada y pintada (más de 20.000 años), antes de que la modificaran los derrumbes naturales y las intervenciones artificiales del siglo XX.

Referencias:

-Fatás P., Lasheras J.A. La cueva de Altamira y su museo. Cuadernos de arte rupestre 7: 25-35 (2014).
-Geneste J.M. Les grandes étapes de la conservation de la grotte de Lascaux 1940-2008. 10 pp. Symposium Lascaux 26-27 février 2009.
-Láiz L. y col. Microbial assessment of the biological colonization on roofing tiles. En: Fort R. y col. (eds.): Heritage, Weathering and Conservation, pp. 349-353. Londres: Taylor & Francis (2006).
-Lefèvre M. & Laporte G. S. The ‘maladie verte’ of Lascaux. Diagnosis and treatment, Studies in speleology, vol 2, part 1:35-44 (1969).
-Orial G. y col. Gestion des activités biologiques à Lascaux: identification des microorganismes, contrôles, traitements, pp. 219-252. En: Lascaux et la conservation en milieu souterrain = Lascaux and preservation issues in subterranean environments : symposium (Paris; 2009). Paris: Maison des sciences de l’homme, 360 pp. (2011).
-Sánchez-Moral y col. Estudio integral del estado de conservación de la cueva de Altamira y su arte paleolítico (2007 – 2009). Perspectivas futuras de conservación. Monografías. Nº 24 Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira, 405 pp. Edición 2014.
-Sanmartín P. y col. Controlling growth and colour of phototrophs by using simple and inexpensive coloured lighting: A preliminary study in the Light4Heritage project towards future strategies for outdoor illumination. Int. Biodeterior. Biodegrad. 122:107-115 (2017).

 

Música y humor por un océano mejor

Hoy toca entrada ligera con cuatro historias sobre música, vídeos y humor relacionadas con el fitoplancton, de la mano de NATURE, unos surfistas, el ICM y la BBC.

1>>> Nos sobran razones para estar agradecidos al plancton.

A las bacterias, al fitoplancton, al zooplancton: a todos ellos muchas gracias. Y las cinco razones por las que según la revista NATURE deberíamos darle gracias al plancton se resumirían en:

  1. El aire que respiramos.

  2. Estar calentitos por la noche y llenar el depósito del coche.

  3. Las construcciones que hemos realizado gracias a él.

  4. Los alimentos que pone en nuestra mesa.

  5. Nuestra propia existencia.

Si quieren averiguar qué argumentos esconden esas 5 razones aquí tienen el vídeo de NATURE con una narración planctónica la mar de simpática.

2>>> Citizens for clean water (C4CW) es una asociación sin ánimo de lucro con sede en Stuart (Florida, EEUU). La crearon un grupo de surfistas en 2013, después de una contaminación bacteriana en aguas continentales y de las proliferaciones de cianobacterias que afectaron en años posteriores a las costas de Florida. ¿Se acuerdan? hablamos de ellas en Cianobacterias en la Costa del Tesoro.

Protesta organizada por C4CW en julio 2016 (Stuart, Florida) a raíz de la proliferación de cianobacterias del lago Okeechobee y su descarga en aguas continentales y costeras. Fuente: MyPalmBeachPost.com

Pues bien. C4CW organiza protestas con el objetivo de que las autoridades mejoren la calidad del agua, y actividades educativas para promover un estilo de vida más respetuoso con el medio acuático. Y no sólo eso. También compusieron una canción con todo el cachondeo del mundo: “The blue-green algae song“, para denunciar las proliferaciones de cianobacterias del lago Okeechobee. Es tan tronchante que el mensaje pierde fuerza pero lo perdido en seriedad lo gana en viralidad, eso seguro !!

Para que la puedan cantar a gusto les dejo la letra. Buena onda y déjense llevar por nuestros amigos surfistas:

…If manatees could talk they’d say hail no, hail no, hail no, hail no/ they would say hail no to the blue-green algae that’s making plants not grow/ the fishermen are pissed/ and so are the squids, the squids, the squids, the squids/ because the ocean once was beautiful and now it looks like shit/ we don’t want to swim/ in a body of water full of toxins/ so go away/ blue-green algae you can’t stay/ listen to my words/ the fish and the birds will they smell like turds?/ and it breaks our heart, our hearts!/ that the ocean smells like farts/ ooh!, surfers are crying, animals are dying/ the government is lying and the algae is multiplying/ blue-green algae get the hell out of here

3>>> Investigadores del Institut de Ciències del Mar (CSIC) de Barcelona, en colaboración con la plataforma La Ciència al teu Món, diseñaron Sea Dance.

Se trata de una instalación interactiva que ya comenté en ICHA17 (Brasil).

El ecosistema marino de Sea Dance. Fuente: ICM-Divulga.

El juego consiste en ir seleccionando distintos componentes del plancton y ponerse a bailar para que un detector de movimiento aumente su presencia en el ecosistema.

Si alguno de los componentes del plancton aumenta o disminuye en exceso tienes que decidir qué organismos debes introducir o eliminar para que el ecosistema funcione como es debido.

Con ello entendemos las relaciones entre los organismos del ecosistema planctónico, para conseguir que se desarrollen de manera controlada hasta alcanzar un estado de equilibrio. Y entonces ganas la partida!

Esther Garcés (ICM-CSIC) con el Sea Dance en el MardeMares. Fuente: twitter (@FestMardeMares)

Sea Dance está pensado para todos los públicos, especialmente los más jóvenes, que conocerán así los organismos que forman el ecosistema marino mientras se divierten al ritmo de la música.

Al comienzo el ritmo no tiene ton ni son, pero a medida que equilibras el ecosistema surge la armonía también en la música.

El vídeo promocional lo pueden disfrutar en el siguiente enlace.

Sea Dance está disponible para su instalación en eventos de divulgación científica. El más reciente, que yo sepa, fue el Festival MardeMares en el Aquarium Finisterrae (octubre 2017, A Coruña). Para más información pueden consultar la web ICM-Divulga.

4>>> Para terminar, lo más impactante. La nueva serie documental de la BBC dedicada a los océanos: Blue Planet II.

Para su banda sonora han juntado a dos de mis artistas favoritos que pertenecen además a mundos musicales completamente distintos: Hans Zimmer, compositor alemán de gigantescas bandas sonoras como “Piratas del Caribe”, “Inception” o “Interstellar”, y el grupo británico Radiohead.

A partir de la canción “Bloom” de Radiohead han elaborado “(Ocean) bloom“, que acompaña al tráiler de Blue Planet II con el que despido esta entrada, narrado por la voz de la naturaleza: Sir David Attenborough.

La primera vez que lo vi me dejó boquiabierto, ojiplático como diría una amiga mía, y espero que a ustedes les produzca la misma emoción !!

 

Los riesgos del marisco furtivo

Toxina. 1. f. Biol. Veneno producido por organismos vivos.

Furtivo. 1. adj. Que se hace a escondidas. 2. adj. Dicho de una persona: Que caza, pesca o hace leña en finca ajena, a hurto de su dueño.

Diccionario de la lengua española (dle.rae.es)

Imagínense sentados a la mesa y que les sirven mejillones al vapor, vieiras al horno, almejas a la marinera y navajas a la plancha, acompañados de un Ribeiro o un Albariño bien fresquito. Luego les dicen que es marisco furtivo. ¿Saben a qué riesgos se exponen? Pues se lo voy a contar.

Cultivos de mejillón en bateas (Bueu, Ría de Pontevedra). Autor: F. Rodríguez

Hace mucho que quería escribir sobre los riesgos de consumir marisco furtivo, ya sea recogido en el medio natural por el consumidor o comprado. Me referiré a Galicia, porque allí es donde vivo y tenemos bastante marisco, toxinas y furtivismo.

Galicia es la comunidad autónoma que consume más pescado fresco y marisco por delante de Asturias, Castilla y León y País Vasco, según datos de MERCASA (Martín Cerdeño, 2017). El cultivo de mejillón gallego (Mytilus galloprovincialis) en batea es el más productivo de España y de los principales a nivel europeo con unas 250.000 Tm/año.

Los recursos del mar son muy importantes para la región. Son muchos empleos y familias las que dependen directa o indirectamente de la pesca y la acuicultura. No me gusta la expresión pero el mar está en el ADN de los gallegos.

Sin embargo, existe al mismo tiempo un desconocimiento general sobre las biotoxinas, de cómo llegan estas a los alimentos y de cómo pueden afectar a la salud. A ello contribuyen la escasa divulgación por parte de autoridades y medios de comunicación. Las noticias suelen limitarse a anunciar la presencia de la marea roja y señalar que hay biotoxinas en el agua que impiden la extracción del marisco. Por supuesto que también se publican artículos con más detalles acerca de los episodios tóxicos en las rías y los riesgos de las biotoxinas, pero son los menos.

Algunas especies de microalgas producen potentes venenos o toxinas. Cuando estas microalgas son filtradas por los mejillones y otros bivalvos, las toxinas se acumulan en sus tejidos y se transmiten a niveles superiores de la red alimentaria y al hombre. Las toxinas son tan potentes, que no se requieren elevadas concentraciones de microalgas, ni formación de mareas rojas, para que los bivalvos se conviertan en no aptos para el consumo humano. A estas proliferaciones, frecuentemente no acompañadas de producción de elevadas biomasas, las denominaremos Episodios de Algas Tóxicas.

(Reguera y col. 2009)

Proyecto de divulgación de Bioimaxe en colaboración con Ardora Formación y Servicios, financiado por FECYT. El documental fue reconocido con una mención honorífica en los Premios Prismas de Divulgación de la Casa de las Ciencias de A Coruña, y premiado con la Barandilla de Bronce en el Ciclo Internacional de Cine Submarino de Donostia-San Sebastián, ambos en 2017.

Para contribuir a la divulgación asesoramos desde el IEO de Vigo sobre los contenidos del documental “Mareas Vermellas” y la web asociada, explicando p. ej. las diferencias entre mareas rojas y episodios tóxicos. En él participamos instituciones de investigación, el control de biotoxinas marinas, el Consello Regulador de la DOP “Mexillón de Galicia” y el sector extractivo.

Les animo a verlo online en mareasvermellas o en youtube.

Las biotoxinas del marisco en Galicia las analiza semanalmente el INTECMAR (Vilaxoán, Xunta de Galicia) y el producto que luego se distribuye a los establecimientos autorizados lleva etiquetas que lo identifican como apto para el consumo. Así lo exigen y detallan las normativas europeas de higiene de los alimentos de origen animal (CE Nº853/2004 y 854/2004).

Dichas normativas recogen, además de los niveles máximos permitidos de biotoxinas, la clasificación de zonas de explotación según el grado de contaminación fecal del agua. En este caso se establecen cuatro clases (A, B, C, D). Sólo se puede comercializar el marisco A-C, siendo A la máxima calidad que permite su venta en fresco directa a través de centros de expedición de clase A donde se acondiciona, limpia, calibra, envasa y embala.

Mientras, el marisco de clase B y C posee niveles de contaminación fecal que impiden su venta directa y debe pasar por centros de depuración o reinstalación en aguas limpias durante periodos prolongados antes de su comercialización.

Los resultados de los análisis de fitoplancton tóxico, condiciones oceanográficas, biotoxinas, así como los cierres y aperturas de explotación se publican semanalmente en la web del INTECMAR.

Y la clasificación de las zonas de producción se revisa como mínimo cada trimestre mediante análisis microbiológicos y químicos del agua. Los cambios en dicha clasificación se publican en el Boletín Oficial de la Xunta de Galicia (DOG).

Ninguno de estos controles legales ni garantías sanitarias son aplicables al marisco furtivo.

Que nadie se haya muerto en Galicia por intoxicarse o que a usted nunca le haya pasado nada no sirve como garantía. Tampoco que nos juren que su origen y calidad son idóneos para el consumo. O lleva las etiquetas correspondientes que así lo demuestran o usted se fía y luego ya veremos.

Porque lo cierto es que sí ha habido intoxicaciones, sigue habiéndolas y las habrá si nos saltamos los controles sanitarios. Porque los únicos casos de intoxicaciones que conozco han estado asociados siempre a la ausencia de controles de biotoxinas o al marisco recogido o adquirido fuera de los cauces legales. Esto demuestra que nuestro sistema de control de biotoxinas funciona y es seguro.

Dentro de lo que cabe somos afortunados porque en Galicia las toxinas que predominan son las lipofílicas, causantes del síndrome diarreico (DSP), que puestos a elegir no son las peores del “catálogo”. No se trata de alarmar sino de informar para prevenir.

En contra de lo que a veces piensa la gente, las ficotoxinas de los bivalvos no se eliminan con la depuración (que simplemente elimina bacterias y virus del aparato digestivo de los bivalvos), ni con la cocción. Es importante, pues, que los consumidores compren productos controlados, en establecimientos autorizados, con las correspondientes etiquetas en las mallas de envasado que así lo atestigüen.

(Reguera y col. 2009)

¿Qué organismos marinos pueden intoxicarnos? 

Tanto el pescado como crustáceos y moluscos pueden ser tóxicos dependiendo de la región del mundo que se trate. En el caso de Galicia el riesgo está en moluscos bivalvos filtradores como mejillones, almejas, berberechos, navajas, ostras, vieiras y zamburiñas. Se libran de esta lista otros organismos filtradores como los percebes, al menos por el momento.

¿Qué biotoxinas marinas existen en Galicia?

Las principales biotoxinas en Galicia son lipofílicas (ácido okadaico y dinofisistoxinas (síndrome diarreico, DSP); pectenotoxinas y yessotoxinas), amnésicas (ácido domoico: síndrome amnésico, ASP) y paralizantes (saxitoxinas: síndrome paralizante, PSP). Se trata de potentes neurotoxinas pero sus mecanismos de acción, síntomas de intoxicación y efectos sobre el organismo son diferentes. En el caso de las pectenotoxinas y yessotoxinas no está demostrada su toxicidad en humanos y son toxinas de acción rápida en ratones (Alfonso y col. 2014).

¿Cómo de potentes son las biotoxinas del marisco?

Pez globo (fugu). Fuente: animalgourmet.com

Lo suficiente para provocar la muerte en casos de intoxicaciones graves con las amnésicas y sobre todo las paralizantes. Veamos. Para calcular la toxicidad aguda de un compuesto se suele utilizar el valor LD50, que es la cantidad de un material determinado que provoca la muerte del 50% de un grupo de animales de prueba.

Para poner en contexto la toxicidad de las biotoxinas del marisco usaré la tetrodotoxina del pez globo, producida por bacterias endosimbiontes. En Japón se le conoce como fugu y la preparación de este manjar está restringida a chefs entrenados y con licencia para servir el plato porque si lo hacen mal te puedes morir.

Pues bien, según un listado de la Universidad Autónoma de Barcelona, los LD50 de la tetrodotoxina y las toxinas paralizantes (saxitoxinas) son iguales: 8.000 ng/kg. Las saxitoxinas son 1000 más tóxicas que el gas sarín y están clasificadas como armas químicas por la CWC (Chemical Weapons Convention).

Mientras, el LD50 de las diarreicas (ácido okadaico) es 200.000 ng/kg (25 veces menos potentes) y 3,6 mg/kg para las amnésicas (ácido domoico), 4.500 veces menos. Sin embargo, no por ello son menos peligrosas. Primero porque los valores de LD50 están calculados para ratones y son desconocidos en humanos. Y segundo porque el LD50 señala toxicidad aguda pero debemos considerar también los efectos subletales.

Por ejemplo, en el caso del ácido okadaico y dinofisistoxina-1 no hay registros de muertes en personas pero varios estudios en animales han demostrado su potencial genotóxico, promotor de tumores (EFSA, 2008).

La FAO publicó en 2005 un informe detallado sobre biotoxinas marinas disponible en fao.org. Comentarlo me llevaría varias entradas y no quiero perder el hilo de esta historia pero entre sus conclusiones destaco lo siguiente:

El consumo de diversos mariscos y pescados ocasiona mundialmente un número creciente de intoxicaciones en los seres humanos […] Por lo general sus efectos se observan como intoxicaciones agudas. Apenas se conocen los efectos resultantes sobre la salud de exposiciones episódicas y de la exposición crónica a niveles bajos de toxinas de algas. Estos últimos efectos pueden pasar sin ser informados por el o los individuos afectados o ser objeto de diagnósticos médicos erróneos.

(FAO, 2005)

¿Qué intoxicaciones han sucedido en Galicia o por culpa del marisco gallego?

Gymnodinium catenatum. Autor: S. Fraga

Les pondré varios ejemplos que conozco a través de la prensa, artículos científicos y de divulgación, pero que seguramente no han sido los únicos.

El episodio más conocido fue el de 1976 al cual dediqué dos entradas [1 y 2], debido a toxinas paralizantes (saxitoxinas) en mejillones de las Rías Baixas, por culpa del dinoflagelado Gymnodinium catenatum.

Un total de 176 personas necesitaron atención hospitalaria en España y varios países europeos. No hubo víctimas mortales pero provocó una grave crisis para el sector mejillonero gallego y puso en marcha el control de biotoxinas y fitoplancton tóxico de nuestra región (Reguera y col. 2009).

El síndrome PSP, del cual he tratado en este blog en varias ocasiones, puede ocasionar la muerte en los casos de intoxicación más graves, tanto en humanos como fauna marina. Los síntomas de intoxicación por saxitoxinas pueden durar varios días e incluyen debilidad muscular, entumecimiento, hormigueo, picazón, pérdida de sensibilidad táctil, ceguera temporal, sensación de liviandad (como si flotara uno en el aire). En casos extremos, tras 2-24 horas, la parálisis muscular se extiende y agrava provocando dificultades respiratorias severas y la muerte.

Dinophysis acuminata. Autor: F. Rodríguez

En 1981 sucedió un nuevo episodio de intoxicación por mejillón gallego de origen desconocido. Afectó a unas 5000 personas en la costa levantina española y los síntomas eran como de gastroenteritis (Reguera y col. 2009).

Tras descartar una contaminación bacteriana se asumió, por analogía con brotes en otros países como Francia, Holanda y Japón, que se trataba de toxinas lipofílicas (ácido okadaico). Estos compuestos son producidos por dinoflagelados del género Dinophysis.

Se piensa que los síntomas de malestar gastrointestinal asociados a bacterias en el pasado han sido a menudo debidos a estas toxinas. En 1995 sucedieron tres nuevos brotes de DSP con 61 afectados por consumo directo de mejillón de roca y de batea. Los síntomas típicos del síndrome diarreico son náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal, que suelen aparecer entre 30 minutos y pocas horas después del consumo de marisco. A veces se observa fiebre, escalofríos y dolor de cabeza. Las intoxicaciones más graves requieren de hospitalización pero los síntomas remiten en 2-3 días.

Y ahora vamos con otros casos más recientes.

Agosto de 2014. Dos personas fueron atendidas en el hospital do Barbanza (Ribeira, A Coruña), con síntomas de intoxicación (confusión, pérdida de memoria) por toxinas amnésicas (ácido domoico, síndrome ASP).

Luego confesaron haber comprado mejillones directamente a un bateeiro en la Ría de Arousa (Faro de Vigo, 07/VIII/2014). Los congelaron por un tiempo y luego se cocinaron una paella.

Pseudo-nizschia sp. Autor: F. Rodríguez

Aquellos mejillones se habían cosechado durante un episodio de ASP asociado a diatomeas del género Pseudo-nitzschia. En Californintoxication les hablé de las intoxicaciones ASP, que pueden resultar letales para las personas y la fauna marina.

Los síntomas característicos son gastrointestinales (vómitos, diarrea, dolor abdominal), y/o neurológicos (confusión, pérdida de memoria). En casos graves se observan convulsiones, coma y muerte tras 24-48 horas.

Julio de 2015. Varios miembros de al menos seis familias ingresaron en el hospital de Cee con síntomas de vómitos, diarrea, mareos y malestar general. El motivo fueron unos berberechos que recogieron en la playa de Carnota. Al mismo tiempo se registraron otros casos de intoxicaciones en Fisterra, Caldebarcos (Carnota) y O Ézaro (Dumbría). El motivo: niveles de ácido okadaico (Dinophysis, DSP) seis veces superiores al máximo legal. Así lo describía un vecino de Cee en La Voz de Galicia (08/VII/2015):

«A miña filla estao a pasar mal. Leveina a urxencias e o médico, ademais de darlle tratamento, díxolle que non podía comer nada ata hoxe [por ayer] á noite», cuenta este padre de una familia a la que el marisco tóxico le ha afectado de manera muy irregular. «Foron uns berberechos que apañaron o sábado na praia de Carnota. Á filla fixéronlle dano, a súa nai tamén e, en cambio, aos meus pais, non. Eu tíñaos para comer con arroz, pero penso que non o vou facer».

Mayo de 2016. Cinco miembros de una misma familia fueron hospitalizados en Cee por intoxicación con toxinas lipofílicas después de comer cinco kilos de mejillones, también en paella, que habían adquirido a una vendedora ambulante. Los mejillones procedían de la Ría de Camariñas, cerrada por niveles elevados de dichas toxinas, 10 veces superiores al máximo legal permitido (La Voz de Galicia, 28/V/2016).

La mayoría de seguidoras y seguidores del blog seguramente trabajáis, estudiáis o tenéis mucho interés en temas relacionados con el mar y una opinión informada sobre este asunto. Pero mi intención es que esto llegue también a las personas que se comerían los platos de marisco que les servían al inicio porque desconocen los riesgos.

No pretendo aleccionar a nadie, solamente informar y luego que cada quien decida lo que hace con su salud, pero sabiendo de antemano los riesgos que asume.

Mural de Joseba Muruzábal en Ordes (A Coruña), perteneciente a la serie “Fenómenos rurales”. Fuente: El Confidencial

En Galicia coexisten el medio urbano y rural en muchas familias y gracias a ello nos beneficiamos de un trasiego constante de productos de tierra y mar a través de lazos de parentesco o amistad. Todos conocemos a alguien que tiene una huerta y que nos regala a los urbanitas fruta, verdura, legumbres, huevos, etc. A cambio los urbanitas ponemos el vino y/o el postre, qué menos!

También es común, al menos en las poblaciones costeras, que los productos del mar entren en estos intercambios como regalos o a cambio de dinero. En esta categoría entran el pescado, crustáceos y moluscos, más apreciados y que pueden alcanzar un valor importante que “promueve” su comercio furtivo.

El marisco no es imprescindible para vivir, para muchas personas es todo un lujo. Y aquí está la contradicción que no alcanzo a comprender.  Si como consumidores nos preocupamos cada vez más por el origen y la trazabilidad de los alimentos ¿por qué jugarse la salud con el marisco furtivo?

Las toxinas del marisco ni se ven, ni se huelen, ni tienen sabor. En Latinoamérica las llaman por su nombre: veneno. Porque eso es lo que son, un veneno oculto en algunos productos del mar y como tal su presencia debe estar controlada de forma muy estricta para evitar intoxicaciones.

El control de biotoxinas lo ejercen las autoridades competentes, la Xunta de Galicia en nuestro caso. La identificación y cuantificación de las toxinas y sus niveles en los alimentos necesita de análisis previos en los laboratorios del INTECMAR mediante métodos de referencia aprobados en la Unión Europea.

Esos análisis de biotoxinas salen de nuestros impuestos y la seguridad de que el marisco es apto para el consumo depende de ellos y no de la palabra de familiares, amigos o vendedores ambulantes. No jueguen con la salud porque no merece la pena.

Fuente: Faro de Vigo (22-I-2018)

Referencias:

-Ríos A. y col. A Ciencia do Mexillón: ciencias e tecnoloxías mariñas implicadas no cultivo, transformación e comercialización do mexillón (Mytilus galloprovincialis). DIVULGAMAR-CSIC (Instituto de Investigaciones Marinas, IIM), pp. 135 (2010)
-Alfonso A. y col. Yessotoxins and Pectenotoxins. Seafood and Freshwater Toxins, pp. 657-676. DOI: 10.1201/b16662-27  (2014)
-Marine biotoxins in shellfish – Domoic acid. Scientific Opinion of the Panel on Contaminants in the Food Chain (Question No EFSA-Q-2006-065H). The EFSA Journal 1181: 1-61 (2009)
-Marine biotoxins in shellfish – okadaic acid and analogues. Scientific Opinion of the Panel on Contaminants in the Food chain (Question No EFSA-Q-2006-065A).  The EFSA Journal 589: 1-62 (2008)
-Martín Cerdeño V.J. Consumo de pescados y mariscos en España. Un análisis de los perfiles de la demanda. Distribución y Consumo, vol. 4, pp. 18 (2017)
-Pitschmann V. Overall View of Chemical and Biochemical Weapons. Toxins 6: 1761-1784 (2014)
-Reguera B. y col. Episodios de fitoplancton tóxico en la Ría de Vigo. LA RÍA DE VIGO. Una aproximación integral al ecosistema marino de la Ría de Vigo. Instituto de Estudios Vigueses. pp 153-199 (2009)

 

 

Cariño he encogido a las diatomeas

Las diatomeas necesitan sexo. La razón es simple: poseen cubiertas de sílice de distinto tamaño que encajan como una placa de Petri. Al dividirse las células hijas heredan una de ellas y fabrican la más pequeña. Como resultado van encogiéndose hasta un límite en el que deben reproducirse sexualmente y recuperar su talla máxima, o perecer.

La reproducción sexual supone además recombinación genética. Gracias a ella las células hijas no son clones de sus progenitores, sino nuevos genotipos que aumentan la variabilidad de la población y con ello su capacidad de evolucionar y adaptarse a lo que venga.

Diatomea central (Coscinodiscus granii). Autor: F. Rodríguez

Existen dos grupos principales de diatomeas: las de simetría radial (centrales) y bilateral (pennales).

Las centrales, evolutivamente más primitivas, son homotálicas. Es decir, los cultivos clonales (a partir de una célula) fabrican dos tipos de gametos y pueden reproducirse sexualmente. Unos individuos producen gametos inmóviles (huevos), mientras que otros producen gametos móviles flagelados. Así que son oógamas, como nosotros.

Diatomea pennal (Diploneis sp.). Autor: F. Rodríguez

En cambio, las pennales son generalmente heterotálicas: cada cultivo clonal producirá un único tipo de gametos y para reproducirse sexualmente necesitará otro cultivo que fabrique gametos de signo opuesto (se les designa como + o ). Suelen ser isógamas: gametos idénticos como gotas de agua.

Uno de los géneros de diatomeas pennales más estudiado es Pseudo-nitzschia porque incluye varias especies productoras de ácido domoico, relacionadas con la intoxicación amnésica por consumo de marisco (ASP) u otros organismos marinos contaminados. Usaremos este género para hablar de la reproducción sexual en diatomeas.

¿Por qué aumentan de tamaño las diatomeas gracias al sexo?

Pues verán, durante la reproducción sexual se pierden las frústulas de sílice y la nueva célula fruto de la fusión de los gametos se alarga en una especie de metamorfosis cual capullo gracias a una delicada vaina que la protege llamada perizonium.

Fases de la reproducción sexual de P. multistriata, con atención a los cloroplastos (en azul y rosa). A) células apareadas, B-D) duplicación de los cloroplastos y formación de gametos, E-F) apertura de las frústulas y conjugación de los gametos, G-H) elongación de la auxospora y salida del zigoto a través del perizonium. Fuente: Fig. 4 de Scalco y col (2015).

En el ejemplo de Pseudo-nitzschia multistriata podemos ver como se duplican los cloroplastos en las células apareadas (azul/+ vs rosa/-) y se forman los gametos que luego se conjugan en un zigoto que madurará como auxospora. Esta rompe su pared orgánica y entre los extremos se extiende el perizonium del cual emerge una célula nueva totalmente formada.

Se trata de un individuo diploide con 4 cloroplastos que luego se dividirá originando células vegetativas (también diploides) con 2 cloroplastos. La extensión de la auxospora se completa en unas 20 horas en P. multistriata.

La descripción de fases sexuales en Pseudo-nitzschia data de 1991 y la realizó Greta Fryxell en cultivos aislados en la Antártida de P. subcurvata.

Igual que a mí les sorprenderá leer que no se descubrieron en muestras naturales hasta el año 2006, en un evento masivo de reproducción sexual de dos especies: P. cf. delicatissima y P. cf. calliantha en el Golfo de Nápoles (Sarno y col. 2010).

La explicación es que su duración es breve (no más de 15 días en el estudio de Sarno y col.) siendo fácil que pase inadvertida. Además involucra a un porcentaje pequeño de la población, aunque en el evento del Golfo de Nápoles alcanzó al 14% en P. cf. calliantha lo cual es excepcional en relación a otros estudios. Casualmente, pocos meses después se publicó un trabajo similar (Holtermann y col. 2010) sobre otro evento masivo de reproducción sexual en 2006 en P. australis y P. pungens que duró unas 3 semanas en la costa de Washington (EEUU).

Tiene mucho sentido que estos eventos sean masivos y breves. Aparearse y encontrar gametos del sexo opuesto es improbable si no existe un mínimo de sincronización en el tiempo y en el espacio.

Fuente: Slideshare. Autora: Rosa Ana Vespa Payno.

Esta sincronización en los desoves es común en muchos organismos marinos como p.ej. corales, holoturias o el gusano Palolo (Eunice viridis), un poliqueto que habita en aguas someras tropicales del Pacífico, como el archipiélago de Samoa.

Entre octubre y noviembre los Palolos se desprenden del epitoque, la parte terminal de su cuerpo cargada de huevos o esperma, que remonta de noche hacia la superficie desovando al amanecer.

Se trata de un evento masivo anual que dura unos pocos días coincidiendo con luna menguante, y en el que parecen intervenir además de ciclos lunares, una combinación de ritmos anuales, circadianos y mareales.

Samoanos capturando gusanos Palolo en los arrecifes durante la noche, cerca de Apia (Samoa occidental). Autor: Peter Menzel

Por curiosidad les diré que los epitoques son un alimento muy apreciado y los nativos los pescan con redes en esas noches de frenesí nupcial. Se comen crudos o fritos con mantequilla, cebolla, pimientos, huevo, o untados en tostadas. Hummm…!!

Desovar en la superficie forma parte de la estrategia para aumentar el éxito reproductivo.

Pues bien, al igual que los Palolos, en el caso de Pseudo-nitzschia el evento masivo de reproducción sexual también se observa en superficie: en el caso del Golfo de Nápoles (Sarno y col. 2010) entre 0-20 metros para P. cf. delicatissima y en plena superficie en P. cf. calliantha, igual que en Washington donde Holtermann y col. observaron las fases sexuales adheridas a colonias de otras diatomeas de la zona de rompiente.

¿Qué señales inducen el sexo en las diatomeas?  

La luna que pone locos a los Palolos no afecta que nosotros sepamos a las diatomeas. En principio es necesario sobrepasar un umbral mínimo de tamaño que en el caso de Pseudo-nitzschia suele estar entre 40-60% de la talla máxima. Además de la reducción gradual debida a las divisiones asexuales, también se han descrito disminuciones bruscas de tamaño en P. pungens que podrían servir para acortar el ciclo de vida y adelantar la fase sexual.

Una vez que las células han encogido suficiente, la inducción de la sexualidad en diatomeas centrales parece obedecer a cuestiones externas (temperatura, luz, fotoperiodo, etc). En el caso de las pennales juegan un papel más importante factores de tipo endógeno. En particular en Pseudo-nitzschia parece existir un mecanismo dependiente de la concentración celular, lo cual sugiere que intervienen señales químicas producidas y percibidas por el conjunto de la población, que recuerdan al quorum sensing de las bacterias.

Cultivos de P. multistriata de signo opuesto separados por una membrana, y botellas de control. Fuente: Fig. 4 adaptada de Basu y col (2017).

Estas señales de alerta podrían ser compartidas por distintas especies explicando así los desoves masivos simultáneos en el medio natural.

Aún se desconoce la naturaleza de los compuestos, pero al poner en contacto cultivos de Pseudo-nitzschia de signo opuesto separados por una membrana que permita el intercambio de medio –no de células-, estos detienen su crecimiento vegetativo y sincronizan su ciclo celular en la fase G1 donde las células suelen ser más receptivas a las feromonas sexuales.

Mientras, los mismos cultivos por separado continúan su crecimiento normal, como si nada.

Las evidencias sobre el sexo en muestras naturales son escasas, pero una vez más, en el Golfo de Nápoles, se descubrió un curioso ciclo bianual gracias al estudio de una serie temporal de 11 años de Pseudo-nitzschia multistriata (D’Alelio y col. 2010), la única especie tóxica local de este género.

Comparación entre la media natural de tamaño en P. multistriata (círculos negros) y la simulación matemática (trazos de color). La línea discontinua horizontal señala el umbral de la gametogénesis. La barra inferior representa fases de crecimiento: gris (no proliferación), negra (bloom exponencial) y blanca (estacionaria). Fuente: Fig. 3 adaptada de D’Alelio y col. (2010).

En la serie temporal existían patrones de abundancia y tamaño celular que se reproducían de forma periódica apuntando a una regularidad pasmosa en la sucesión de las fases asexuales y sexuales.

Empleando un modelo matemático consiguieron representar el desarrollo y la sucesión de distintas cohortes de P. multistriata para reconstruir los cambios de tamaño observados.

Según dicha simulación las fases sexuales tendrían lugar cada 2 años en esta localidad y para esta especie.

Es más, el modelo también predice que si la reproducción sexual no ocurriese al menos cada 4 años P. multistriata se extinguiría localmente. La conclusión es que las fases sexuales están sujetas a un estricto control y tienen un impacto fundamental en la dinámica de las poblaciones, cuya evolución no podemos explicar usando sólo factores medioambientales.

Seminavis robusta. Autor: M. Loir. Fuente: diatom.loir

Y el siguiente paso será profundizar en las bases moleculares del sexo.

En diatomeas pennales se sabe que está determinado genéticamente aunque no por cromosomas sexuales como en humanos sino por regiones/locus concretas (MAT: Mating Type) identificadas por primera vez en la especie bentónica Seminavis robusta (Vanstechelman y col. 2013). ¿Y en diatomeas centrales? pues no hay datos todavía.

Volviendo al género Pseudo-nitzschia se acaba justo de publicar el genoma de P. multistriata (Basu y col. 2017) y con él los primeros resultados sobre genes inducidos sexualmente.

En su mayoría son exclusivos de diatomeas e incluso del género Pseudo-nitzschia como es lógico esperar de un mecanismo biológico tan complejo y específico. Al fin y al cabo ¿qué diatomea en su sano juicio evolutivo dejaría al azar reconocer al sexo opuesto y evitar cruces con otras especies?

Referencias:

-Basu S. y col. Finding a partner in the ocean: molecular and evolutionary bases of the response to sexual cues in a planktonic diatom. New Phytol. 215:140–156. doi: 10.1111/nph.14557 (2017)
-D’Alelio D. y col. The time for sex: A biennial life cycle in a marine planktonic diatom. Limnol. Oceanogr. 55(1): 106–114. (2010)
-Holtermann K.E. y col. Mass sexual reproduction in the toxigenic diatoms Pseudo-nitzschia australis and P. pungens (Bacillariophyceae) on the Washington coast. – J. Phycol. 46: 41–52. (2010)
-Montresor M. y col. Sex in marine planktonic diatoms: insights and challenges. Perspectives in Phycology, 3 Issue 2: 61–75 (2016)
-Orsini L. y col. Toxic Pseudo-nitzschia multistriata (Bacillariophyceae) from the Gulf of Naples: morphology, toxin analysis and phylogenetic relationships with other Pseudo-nitzschia species. Eur. J. Phycol., 37:2, 247-257 (2002)
-Sarno D. y col. A massive and simultaneous sex event of two Pseudo-nitzschia species. Deep-Sea Res Pt II 57: 248–255 (2010)
-Scalco E. y col. The sexual phase of the diatom Pseudo-nitzschia multistriata: cytological and time-lapse cinematography characterization. Protoplasma, DOI 10.1007/s00709-015-0891-5 (2015)
-Vanstechelman I. y col. Linkage mapping identifies the sex determining region as a single locus in the pennate diatom Seminavis robusta. PLoS ONE 8(3): e60132. (2013)

 

Prisioneros del hambre en el Estrecho de Magallanes

(Imagen de portada: grafiti en Puerto Natales, Chile)

Tomé Hernández continúa su declaración ante el Virrey del Perú.

Desembarcó junto a Cavendish y los suyos en Ciudad San Felipe (así la cita Tomé en 1620, aunque en todos los documentos y mapas posteriores su nombre es Ciudad Rey Don Felipe). Tres años después de su fundación seguía rodeada de una empalizada ahora inútil. Solo se escuchaban el rumor de las lengas agitadas por el viento y el crujir de la madera en las edificaciones que sirvieron de iglesia, monasterio franciscano, ayuntamiento, y en medio de la nada una horca balanceándose en el aire.

Bosque de Nothofagus cerca del lago Grey. Las lengas pertenecen a la especie N. pumilio. Los Nothofagus se encuentran en Australia, Nueva Zelanda, Chile, Argentina, Nueva Guinea, Nueva Caledonia y fósiles en la Antártida, prueba de la deriva de los continentes y de la conexión que un día existió entre esas tierras del hemisferio sur. Autor: F. Rodríguez

Se encaminaron a las viviendas. El hedor que llegaba del interior les anunció el macabro final de los últimos habitantes, tiesos y vestidos en sus casas, esperando un auxilio que no llegó.

Estuvieron allí cuatro días, abasteciéndose de agua y leña, deshaciendo las construcciones y recuperando piezas de artillería, 4 de bronce y 2 de hierro, procedentes de la Santa María de Castro, el navío de Sarmiento de Gamboa.

Luego emprendieron rumbo al oeste. Salieron del Estrecho de Magallanes y hacia el norte intentando arribar a Valparaíso dieron finalmente con otro puerto, el de Quintero. Allí Tomé Hernández salvó su pellejo en medio de una trifulca digna de película entre sus rescatadores y soldados españoles.

El episodio fue así: mientras se aprovisionaban de ganado y agua aparecieron tres españoles á caballo con sus lanzas y adargas armados. El bueno de Cavendish envió al listo de Tomé a hablar con ellos y cuando les explicó lo ocurrido se ofrecieron a entregarle lo que necesitasen. No les dijo que viajaba con ingleses, claro, pero ocultos entre las sombras un grupo de ellos se preparaba para lanzarse sobre los soldados. Tomé les vio a tiempo, ya les dije que debía ser listo.

Avisó disimuladamente a los españoles y estos huyeron de la encerrona. Al regresar le contó a Cavendish que todo very well y que antes de marcharse se habían ofrecido a traer provisiones. Cavendish le dejó hacer y Tomé escapó finalmente con los soldados mientras estos atacaban a los ingleses. Durante la lucha Cavendish y sus hombres se hicieron a la mar (me alegré cuando lo leí), aunque en tierra murieron 12 y otros 9 fueron hechos prisioneros (6 ejecutados con el sistema de moda: la horca). Tomé se fue a Santiago y de allí a Perú. Y así acabó aquel viaje al Estrecho.

Bueno, no del todo. Verán…

Tres años después, otro barco inglés, el Delight, cruzó Puerto del Hambre y descubrió a un hombre que se lió a tiros con ellos hasta que se acercaron lo suficiente. Luego entró en razón (o se le acabó la munición, quien sabe) y les relató que había sobrevivido en una casa que él mismo construyó. Aquel desconocido no tuvo la suerte de Tomé: llegando a Europa el Delight se hundió (cerca de Cherburgo) y no sobrevivió para contarnos su historia.

¿Por qué fracasó Sarmiento de Gamboa en poblar el estrecho?

Salvando las distancias, su desastre me recuerda un poco la expedición de Scott al Polo Sur, sólo que aquí perecieron casi 400 personas (hombres, mujeres y niños), sin medios para afrontar la vida en Magallanes. Sus ropas no servían para combatir el frío y las intensas nevadas. Las tierras que intentaron cultivar con trigo, cebada y habas no produjeron nada comestible, los animales que llevaron consigo, como cabras y perros, murieron o se los tuvieron que comer…homicidios, canibalismo, una pesadilla.

Jefe mulato con otros dos aónikenk, hacia 1910. Fuente: Biblioteca Nacional de Chile

En cambio, los indígenas que poblaban aquellas tierras desde hacía miles de años se las arreglaban muy bien en aquellas condiciones. Puerto del Hambre estaba en la frontera entre dos territorios indígenas. En la zona austral de Chile habitaron numerosos pueblos denominados genéricamente “tehuelches” o “patagones”, incluyendo etnias como los chonos, kawéskar, yámanas, selk’nam y aónikenk.

En su declaración, Tomé describe a los indígenas vestidos con pieles de animales, armados con flechas y arcos. Algunos eran blancos, otros morenos y no tenían barba. Se recogían el cabello en la cabeza y eran muy corpulentos. Siempre andaban a pie (el caballo aún no había llegado) y a la pregunta de qué comían respondió:

“…algunos Indios trahían pedazos de ballenas, y marisco de que comían, y que una Muger Española de las que truxo consigo Pedro Sarmiento vino á parar en poder de los Indios, de dos que cogieron caminando por tierra, y á lá otra la mataron, y que esta muger quedó viva entre ellos; la tuvieron tres meses, y al cabo de ellos la dieron libertad: y decían que no tenían Poblacion, y se sustentaban de unas raices y marisco, y lobos y ballenas, y que no tenian sembrados”. A la cuestión de qué marisco consumían, Tomé contestó: “Que había mexillones y lapas, y algunos erizos de la mar, con que se sustentaban”.

Es interesante comprobar que los colonos españoles también subsistían a base de marisco.

Cholgas (Aulacomya ater, Linneo 1758) recogidas en la zona norte de la región de Magallanes. Autor: Pablo Salgado.

Ellos les llamaban “mexillones” aunque probablemente se estaban alimentando sobre todo de cholgas (Aulacomya ater), de mayor tamaño que los mejillones europeos del género Mytilus, (como se puede ver claramente en la imagen de la derecha), abundantes en la región.

Los relatos de Sarmiento de Gamboa y del propio Tomé manifiestan que los mejillones les resultaban difíciles de comer porque a menudo contenían perlas y era como meterse guijarros en la boca. Al principio las apartaban e iban guardando pero cuando cundió el desánimo en Rey Don Felipe se desentendieron de ellas.

El pasado mes de octubre recorrí la carretera que bordea el Estrecho de Magallanes desde Punta Arenas hasta el Parque del Estrecho, inaugurado en 2015 en Punta Santa Ana. Dicho Parque es una visita obligatoria para conocer de primera mano la historia humana y natural del Estrecho de Magallanes. Allí se encuentran Bahía Mansa, Puerto del Hambre y Fuerte Bulnes, el asentamiento fundado en 1843 por los tripulantes chilotes de la goleta Ancud que tomaron posesión del Estrecho por parte de Chile.

Pues bien, a un lado de dicha carretera, muy cerca del Parque del Estrecho, se encuentra esta señal…

Autor: F. Rodríguez

En esta zona lleva años prohibida la explotación del marisco debido a las proliferaciones de Alexandrium catenella, productor de toxinas paralizantes (saxitoxinas). La primera cita de A. catenella en Chile data de 1972 y pertenece precisamente a la región de Magallanes: una proliferación en Bahía Bell con abundancias máximas de 600 céls/mL debido a la cual ocurrió esto:

El 22 de octubre de 1972, la Gobernación Marítima de Punta Arenas informó la muerte de tres pescadores mientras se dedicaban a la extracción de cholgas (Aulacomya ater) en Bahía Bell, Isla Clarence […]. El deceso se produjo en un lapso de 2 a 5 horas, después de haber ingerido cholgas frescas a bordo de la embarcación “Adrian” de propiedad de la empresa pesquera “Punta Arenas Ltda”.

Guzmán & Campodonico (1975)

El responsable de la intoxicación en 1972: Alexandrium catenella. Fuente: Guzmán & Campodonico (1978).

Los síntomas de intoxicación por saxitoxinas pueden durar varios días e incluyen debilidad muscular, entumecimiento, hormigueo, picazón, pérdida de sensibilidad táctil, ceguera temporal, sensación de liviandad (como si flotara uno en el aire). En casos extremos, tras 2-24 horas, la parálisis muscular se extiende y agrava provocando dificultades respiratorias severas y muerte.

Desde entonces y hasta el día de hoy las floraciones algales nocivas (FAN), principalmente A. catenella, han ido a más en la región de Magallanes, tanto en la frecuencia de sus episodios como en la extensión geográfica y duración de los mismos. Su análisis (Guzmán y col. 2002) indica que suelen coincidir con el término de un fenómeno de “La Niña” y el inicio de un “El Niño” intenso, en condiciones de calma, alta insolación y estabilidad en la columna de agua.

Y ahora se preguntarán ustedes…¿desde cuándo ocurren estas proliferaciones? ¿pudo el marisco intoxicar a los hombres de Sarmiento de Gamboa?

En un trabajo de 2002 de Guzmán y col. del IFOP (Instituto de Fomento Pesquero), titulado “Alexandrium catenella y veneno paralizante de los mariscos en Chile”, hay un párrafo sobre esto:

Monumento a Hernando de Magallanes, el descubridor del Estrecho, en la plaza de Punta Arenas. La estatua del indio patagón lleva asociada la tradición de besarle el pie (no vean cómo brilla!) para volver a Punta Arenas (dicho y hecho en mi caso!). Autor: F. Rodríguez

“Tras la fundación de Punta Arenas, a mediados del s.XIX, los antecedentes disponibles no muestran que Magallanes presentara la impronta reiterada de este tipo de fenómeno. Los grupos nativos canoeros que poblaron este territorio por un lapso de 6500 años y cuya dieta incluía en forma importante el consumo de mariscos, no han dejado evidencias del eventual impacto de floraciones nocivas asociadas al veneno paralizante.”

Antes, Guzmán y Campodonico (1978) mencionaban lo siguiente:

“las averiguaciones realizadas por los autores en ese entonces, basándose en los hechos históricos recopilados por el Instituto de la Patagonia, así como también en comunicaciones verbales de personas que han dedicado gran parte de su vida a las faenas de pesca u otras actividades en los canales patagónicos y fueguinos, no permitieron detectar indicios fehacientes de otras Mareas Rojas asociadas a VPM [Veneno Paralítico de los Mariscos] en esta región […] Por otra parte no existe ninguna tradición entre los contados sobrevivientes de indígenas canoeros que antaño poblaron la región, que permita sospechar de la existencia de estos fenómenos tóxicos en el pasado y que a su vez se habría traducido en una educación refleja frente a este tipo de problemas“.

Así pues, dichos autores consideran que no hay pruebas, más bien todo lo contrario, para sospechar que el consumo de marisco en Magallanes fuese considerado peligroso por los indígenas. Las proliferaciones tóxicas serían un fenómeno reciente y las evidencias más antiguas datan de finales del s.XIX: p.ej. en 1894 fallecieron 9 yámanas en isla Navarino (Tierra del Fuego) por consumo de bivalvos y en 1896 se intoxicaron también 4 yámanas en Ushuaia mostrando síntomas de intoxicación por veneno paralizante.

El Estrecho de Magallanes desde Fuerte Bulnes. Autor: Pablo Salgado.

Ahora bien, Espinoza & Espinoza publicaron en 2010 “La increíble empresa de Sarmiento de Gamboa y su triste fin: Posibles causas de la tragedia en el Estrecho de Magallanes en el siglo XVI“. En dicho artículo de la Revista Médica de Chile se enumeran las posibles causas de muerte de los colonos.

La desnutrición se considera como la más importante a partir de los documentos históricos y estudios de arqueólogos y biólogos argentinos sobre osamentas de adultos de Nombre de Jesús, que señalaron en todos los casos signos de osteopenia (indicadora de desnutrición).

Entre las demás causas citan muertes por ajusticiamientos, homicidios y otros hechos violentos, hipotermia y por último intoxicaciones alimentarias por ciertos frutos y quizás por el marisco. Lo razonan así:

“En Chile, el fenómeno de marea roja está ampliamente extendido y el primer registro de una FAN data de 1827; más, es perfectamente posible que en Magallanes hubiese estas floraciones en etapas previas, como la época del asentamiento de los colonos a los que nos hemos referido. Siendo fenómenos periódicos, es probable que los individuos originarios conociesen de su existencia y que, por tanto, afectara especialmente a los colonizadores. La teoría planteada puede explicar la muerte de tantos de ellos y el hallazgo de osamentas sin enterrar; los sobrevivientes pudieron intuir una suerte de intoxicación por la rápida aparición de síntomas como naúseas, mareos, dificultad para movilizarse, hablar y respirar, hasta llegar a la muerte.”

El buque oceanográfico “Sarmiento de Gamboa” (CSIC) tiene base en Vigo donde fue botado en 2006. Autora: Marta Umbert. Fuente: oce.icm.csic.es

La teoría de la intoxicación por veneno paralizante resulta tentadora y más repasando el relato de cómo descubrieron los cadáveres de los colonos y las repetidas veces que se menciona lo de comer marisco para subsistir. Pero es indemostrable, al menos por el momento.

Me quedo para terminar con esta frase en el prólogo del libro Cegoñas no fondo da ría: “La verdadera historia es la del siglo XIX. Todo lo anterior es ciencia ficción, y la del XX y XXI, periodismo (Luís Obelleiro)”. [Trad. del gallego]

Agradecimientos:

A Marcela Contreras por el artículo de Espinoza & Espinoza con el cual descubrí estos hechos históricos y por la revisión de esta entrada; a Pablo Salgado por la bibliografía, imágenes y también la revisión de la versión final; a Gemita Pizarro por invitarme al curso en el IFOP de Punta Arenas en octubre, gracias al cual pude visitar la región de Magallanes y aprender más de su historia. Dedico esta entrada a los participantes de dicho curso y en general a todo el personal del IFOP en Punta Arenas por su cálida acogida durante mi estancia.

Referencias:

-Espinoza JP & Espinoza R. La increíble empresa de Sarmiento de Gamboa y su triste fin: Posibles causas de la tragedia en el Estrecho de Magallanes en el siglo XVI. Revista Médica de Chile 138: 1456-1460 (2010).
-Guzmán L. & Campodonico I. Marea roja en la región de Magallanes. Publicaciones del Instituto de la Patagonia. Serie Monografías. Punta Arenas (Chile), nº9, 44 pp. (1975).
-Guzmán L. & Campodonico I. Mareas rojas en Chile. Interciencia 3:144-151 (1978).
-Guzmán L., Pacheco H., Pizarro G. & Alarcón C. Alexandrium catenella y veneno paralizante de los mariscos en Chile. En: Sar EA, ME Ferrario & B Reguera (eds). Floraciones algales nocivas en el cono sur americano. Instituto Español de Oceanografía. 235-255 pp. (2002).
-Spate O.H.K. The Spanish Lake. The Pacific since Magellan, vol.1.  Autralian National University Press, Canberra. 371 pp. (2004).

Puerto del Hambre

Descenso a los sótanos del Ministerio del Tiempo. Fuente: Cliffhangertv

Bajemos a los sótanos del Ministerio del Tiempo. Nos dirigimos a una puerta abierta al 21 de marzo de 1620. Adelante, pasen y vean…

En una sala del Palacio Virreinal, en la Ciudad de los Reyes (Lima), hay tres figuras solemnes como en un cuadro de Velázquez: el Virrey del Perú -Francisco de Borja y Aragón-, el Escribano mayor de Minas -García de Tamayo-, y un tercer personaje -Tomé Hernández-, de 62 años, residente en la ciudad. El auténtico protagonista.

Escuchamos a Tomé jurando ante Dios Nuestro Señor y una señal de la Cruz, con semblante tranquilo, nadie le acusa de nada. Sólo se le pide una declaración detallada y contestar a una serie de cuestiones sobre sucesos acaecidos casi 40 años atrás.

Por aquel entonces Tomé era un joven soldado enrolado en la Nao “la Galeaza”, que salió de Sanlúcar de Barrameda en 1581 rumbo al Estrecho de Magallanes. El suyo no es un relato cualquiera. Tomé es un testigo excepcional: el único superviviente de la fallida expedición para poblar el Estrecho de Magallanes.

La memoria de Tomé es prodigiosa, recuerda como si fuese ayer una terrible experiencia que debió marcarle de por vida. Carraspea un par de ocasiones y bajo la atenta mirada del Virrey inicia su discurso.

Fuente: pinterest (guardado desde sio.midco.net)

Sarmiento de Gamboa había cruzado desde el oeste el Estrecho de Magallanes en 1579-80, y de regreso a España, comunicó sus descubrimientos al rey Felipe II y su convencimiento de poder asegurar el dominio del Estrecho, el principal paso natural entre el Atlántico y el Pacífico.

Para ello proponía construir en el extremo este, más angosto, dos fortalezas que podrían mantenerse por sí solas.

La idea (y no me extraña) no convencía al valido del rey, el Duque de Alba, pero en el Consejo de Indias había voces contrarias que empujaron al monarca a confiar en Sarmiento.

Así, de Sanlúcar partieron 23 navíos en 1581 bajo el mando de un capitán general que no fue Sarmiento de Gamboa sino Diego Flórez Valdés, decisión que luego se reveló como poco acertada. Vean sino las palabras que le dedica la historia…

“Anduvo siempre trabajada [la escuadra] por el desorden, la mala dirección, la negligencia del general, en términos que no pueden expresarse con pocas palabras”

(Fernández Duro, 1896)

En efecto, las cosas se torcieron desde el principio. Se perdieron 7 naves en una tormenta nada más salir y la escuadra tuvo que regresar a Cádiz. Una vez repuestos, tomaron rumbo a Cabo Verde, Río de Janeiro y Santa Catarina (hoy Brasil). En el camino sufrieron numerosas vicisitudes y Diego Flórez se volvió a España después de un primer intento fallido de alcanzar el Estrecho.

Al final, únicamente dos Naos y tres fragatas comandadas por Diego de la Ribera y Sarmiento de Gamboa se adentraron al temible Estrecho. Nada más llegar tomaron tierra en su extremo este y Diego de la Ribera se dio también la vuelta, dejando a Sarmiento con una sola fragata y 380 hombres.

Según cuenta Tomé, Sarmiento de Gamboa fundó allí un primer enclave, Nombre de Jesús, y ordenó al barco internarse en el Estrecho hasta Punta Santa Ana. Dejó a 300 hombres en la primera población y emprendió camino por tierra con 80 hombres para explorar el terreno y reunirse luego con el barco.

Tardaron 15 días en alcanzarlo y los sufrimientos fueron terribles por los ataques mortales con flechas de los indios y el inclemente clima de la región.

Aquel día nevó, pero Sarmiento fundó y ordenó construir allí el segundo enclave en marzo de 1584: San Felipe. El clima inhóspito, el hambre y la desesperanza llevaron en menos de un mes a una conspiración para asesinar a Sarmiento de Gamboa. Éste, por precaución, ya no dormía siquiera en tierra, sino a bordo del barco.

Pero los conspiradores fueron descubiertos (entre ellos un cura) y ajusticiados antes de realizar sus planes: rodaron cabezas, no digo más (la del cura no rodó, privilegios del clero).

Un mes después Sarmiento de Gamboa levaba anclas para salir del Estrecho con el objetivo de conseguir provisiones del exterior y volver a Magallanes lo antes posible. Pero Sarmiento nunca regresó y no porque no quisiese. Su historia fue otra que no describiré aquí para no desviarnos del relato de Tomé Hernández, porque ahora comienza lo más duro.

Réplica de la Nao Victoria, con la que el portugués Fernando de Magallanes descubrió en 1520 el Estrecho que lleva su nombre. Lugar: Museo Nao Victoria (Punta Arenas, Chile). Autor: F. Rodríguez

La primera población, Nombre de Jesús, ocupaba un lugar desolado y desprotegido por lo que dos meses después los supervivientes se dirigieron por tierra hacia el segundo enclave, San Felipe. Así lo denomina al menos Tomé en su declaración de 1620.

Pasaron muchos meses y en vista de que Sarmiento de Gamboa no regresaba con los ansiados víveres el ahora capitán, Andrés de Viedma, envió 200 soldados a la primera población en busca desesperada de auxilio desde el exterior. Su instrucción era que fuesen mariscando por el camino para sobrevivir…

Continuó deslizándose el tiempo como una maldición, lenta e inexorable, para los hombres y mujeres de San Felipe, sin noticias de los soldados que habían partido ni de nadie en aquellos parajes desconocidos para los que no estaban preparados.

Ante aquella situación improvisaron en San Felipe dos barcas a las que subieron 50 hombres (incluyendo 5 mujeres) para hacerse a la mar. Equivocaron el rumbo y se internaron aún más en el Estrecho. Una de las barcas zozobró contra unas rocas pero arribaron todos juntos a una nueva tierra, igualmente inhóspita. En la barca restante subieron Viedma y 20 hombres rumbo a San Felipe, dejando a los otros 30 en aquel enclave. Entre ellos estaba Tomé Hernández.

Se repartieron en grupos de 3-4 personas y subsistieron mariscando durante el invierno, pero en aquellas condiciones fueron enfermando y muriendo. Cuando en verano regresaron a por ellos sólo encontraron 15 hombres y 3 mujeres. Ya de vuelta en San Felipe decidieron alcanzar por tierra la primera población.

En el camino descubrieron numerosos cadáveres: los restos de los soldados que había enviado Viedma muchos meses atrás a Nombre de Jesús.

Fuente: Flickr.com

Un buen día avistaron 3 navíos y de ellos se separó un batel remando hacia la costa para reconocer el terreno. Tomé Hernández y dos soldados solicitaron a Viedma seguir al batel para averiguar quienes eran y sus intenciones. Uno de aquellos soldados era de Pontevedra y el otro extremeño, como Tomé.

Por fin establecieron contacto con el batel, que se acercó a tierra a parlamentar con ellos. Eran ingleses pero les respondieron en español. Se ofrecieron a llevarles hasta sus barcos, pero los españoles desconfiaban que luego les tirasen al mar. No tenían otra alternativa, Tomé subió al batel y después de relatarles lo ocurrido les pidió que recogiesen a sus compañeros y al resto de supervivientes.

Los ingleses aceptaron y le ordenaron que enviase a los soldados en busca de Viedma y los demás. Pero mientras esto sucedía, las condiciones climáticas mejoraron y optaron por echarse a la mar sin esperar al resto de los españoles. Tomé Hernández subió al navío del capitán, un joven de 27 años llamado Thomas Cavendish (o Candish), y gracias a ello sobrevivió…!!

Puerto del Hambre es la ensenada del medio, tapada parcialmente por los árboles. Imagen tomada desde el Centro de Interpretación del Parque del Estrecho en Punta Santa Ana, a 52 km de Punta Arenas. Autor: F. Rodríguez

Navegaron hasta alcanzar San Felipe. Imagínense, ya era enero de 1587 y lo que allí descubrieron dejó tan espeluznados a los ingleses que bautizaron al lugar como Port Famine (Puerto del Hambre).

En este instante el anciano Tomé Hernández hace una pausa. Le tiemblan las manos por la edad y la emoción al recordar aquellos días.

¿Conseguirá terminar su relato?  les aseguro que sí y que también hablaremos de una especie tóxica de dinoflagelados…

Pero esto será en la próxima entrada. Ahora cerremos la puerta del tiempo y volvamos a 2017 por unos días.

Referencias:

-Fernández Duro, C. Pedro Sarmiento de Gamboa, el navegante. Informes I. Boletín de la Real Academia de la Historia, XXVIII, cuaderno IV, pp.274-287. Abril 1896.
-Viage al Estrecho de Magallanes por el capitán Pedro Sarmiento de Gambóa en los años 1579 y 1580 y noticia de la expedición que despues hizo para poblarle. Imprenta Real de la Gazeta, Madrid, 1768.

 

Luis

La algarabía un recuerdo
La canción unió las almas
Ahora solo los dos
Mi nostalgia y la guitarra

(Luis Lubián, 2011)

Esta entrada surge a partir de un mensaje de Laura Aldabaldetreku (CIFP Kardala LHII, de Mutriku):

“Te escribo porque ayer supe que Luis Lubián falleció el 6 de octubre. Supongo que lo conocías…Desde la escuela de Mutriku tuvimos una bonita relación con él; lo conocimos porque era el responsable de la colección de microalgas del ICMAN y ha sido nuestro encantador proveedor durante años.

Luis Lubián, arriba, tercero desde la izquierda, en su visita al Kardala LHII de Mutriku (2011). Fuente: L. Aldabaldetreku.

Después lo invitamos a Mutriku a participar en unas jornadas de acuicultura que organizábamos y tuvimos la suerte de conocerlo en persona, escucharlo como profesional, charlar con él alrededor de una buena mesa y compartir también unos gin-tonics.

En septiembre me puse nuevamente en contacto con él, el verano pasa factura a mis cepas, y me dijo que se había jubilado […] Me puso en contacto con Ignacio Moreno, el nuevo responsable de la colección, y yo, después de consultar con mis compañeros, le invité a venir en primavera a Mutriku.

Hace un par de días Ignacio Moreno me escribió […] y le pregunté por Luis…Me escribió diciéndome que falleció el 6 de octubre y que pensó que nos habríamos enterado.

Pues no sabíamos nada! Y ayer me puse a mirar en internet y tampoco vi gran cosa, tan solo una mención en el facebook del banco español de algas. Así que, después de todo esto, lo que quiero es pedirte si podrías dedicar una de tus entradas a la memoria de Luis María Lubián Chaichío, profesor, investigador y sobre todo una buena persona con un gran corazón.”

Desde 1974 se cultiva en el Instituto de Investigaciones Pesqueras de Cádiz, un organismo aislado de la Bahía de Cádiz (cepa B-3) que inicialmente se consideró perteneciente al género Nannochloris. Después de estudiar comparativamente su morfología, ultraestructura y composición de pigmentos, respecto a
N. oculata y N. salina en las mismas condiciones de cultivo, y una vez comprobada su pertenencia a la clase Eustigmatophyceae (LUBIÁN, 1982; LUBIÁN & ESTABLIER, 1982), ahora se propone su designación como Nannochloropsis gaditana sp. nov.

(Lubián, 1982)

A través de Reyes Sánchez, de la Universidad de Cádiz, pude contactar precisamente con Ignacio Moreno (el responsable de la colección de microalgas del ICMAN-CSIC que mencionaba Laura en su mensaje), y que también compartió sus recuerdos sobre Luis:

El personal del ICMAN-CSIC, protestando contra los recortes en la investigación, en 2013. Luis Lubián (tercero por la derecha). Fuente: ObjetivoCádiz

“Anécdotas te puedo contar un montón […] Un ejemplo. Yo hice la tesis con él entre 1993 y 1997, y al otro becario de tesis con el que compartía laboratorio ([…] alias “el Checo”) y a mí nos tenía prohibido ponernos a aislar cepas de microalgas, para que no nos distrajéramos de nuestras tesis. Pero es que nos divertía mucho hacerlo, y cuando aislábamos una llegábamos con la cepa en un tubito y le decíamos “Mira, Luis, este cocolitofórido se ha aislado él solito”… y nos decía “¡¡Y una mierda!! ¿Qué os tengo dicho de aislar algas?

Otro. “El Checo” estaba próximo a casarse y no se manejaba con el vals que abría el baile de su boda, así que nos dedicamos a ensayarlo él y yo una tarde por los pasillos del Instituto… y nos pilló. “¿Qué he hecho yo para merecer a estos becarios?”, decía.

Otro más: una (actualmente) titular de universidad, que en aquellos tiempos hacía la tesina con él, en una discusión científica sobre unos datos lo llamó “papá” sin querer. Luis suspiró y dijo “por una parte esto me indica que nunca habrá un acercamiento sexual entre nosotros, pero de cualquier forma me enternece que me coloques en el lugar de tu padre, incluso me agrada, fíjate tú”.

Luis Lubián. Fuente: I. Moreno

Era un tío muy polifacético. Tocaba muy bien la guitarra (si fuiste de campaña con él lo habrás oído), jugaba muy bien al tenis… con todo lo relacionado con el deporte era muy competitivo. Un día estábamos en el laboratorio haciendo un concurso de quién le daba más veces al contador de células en un minuto. También nos pilló, pero en lugar de enfadarse cogió uno, nos dijo que le diéramos al crono… y nos ganó de calle.

Cada vez que yo iba a un congreso y decía que trabajaba con él, me encontraba un comentario muy frecuente, de gente de cualquier lado: “es un tipo del que te puedes fiar”. Pensando en si se referían a la fiabilidad de sus datos o a la de su comportamiento ético, me parece que se referían a los dos. Su competitividad quedaba fuera del ámbito de la ciencia (que no su competencia), porque prefería siempre colaborar, disfrutaba con ello y era muy generoso con sus datos y su conocimiento. Odiaba a la gente que se comportaba de manera “sucia”.

Tenía muchos reflejos a la hora de hacer bromas. Un día, dando un máster, le apareció una diapositiva de unos tanques enormes al revés, con el cielo para abajo y el suelo para arriba (fíjate de qué tiempos te hablo, que aún había diapositivas), y dijo “a veces los cultivos de algas son tan densos que le puedes dar la vuelta a los tanques y no se cae el agua de dentro”, y siguió tan pancho.

Era muy agradable tenerlo de jefe, era un padrazo. Y hasta donde yo sé, nunca, nadie, jamás, se aburrió a su lado. Y de microalgas sabía tela.”

El tamaño y la forma de las algas estudiadas son susceptibles de variación con las condiciones de cultivo y a lo largo de su crecimiento. No obstante, las células de N. gaditana, cuando la población algal está en fase de crecimiento activo, presentan una forma elipsoidal de 3,5-4 x 2,5-3 micras y en estas circunstancias pueden distinguirse de las de N. oculata y N. salina. Las restantes características morfológicas son similares en las tres algas. Son inmóviles, desprovistas de flagelos y poseen un cromatóforo sencillo parietal de color verde pálido que ocupa gran parte de la célula.

(Lubián, 1982)

En la campaña de Malaspina de 2011, Luis, yo mismo y otras compañeras de travesía en el Hespérides.

Coincidí con Luis en una ocasión, durante una campaña oceanográfica en verano de 2011 a bordo del Hespérides en el proyecto Malaspina: un mes completo entre Honolulu y Cartagena de Indias. Compartía cada día el laboratorio con Paloma Carrillo y él, muestreando cada quien para citometría, oxígeno y pigmentos entre otras cosas.

La citometría era asunto de Luis y por las tardes, mientras leía mis muestras de fluorescencia en el laboratorio bajo cubierta, volvía a coincidir con él y sus análisis en el citómetro. Siempre he conservado un grato recuerdo de Luis por su carácter afable y su buen humor, dispuesto a charlar sobre lo que se terciase para entretener los ratos muertos en el barco.

Durante las charlas colectivas en el salón del Hespérides no solo se hablaba sobre ciencia o se hacía una puesta en común del trabajo cotidiano. También sonaba la canción del día a cargo de Rafel Simó, el jefe de campaña más musical que haya conocido…y Luis también demostró sus aptitudes musicales en varias ocasiones. La foto de la portada y el texto son el broche final que compartió con nosotros después de aquella campaña tan especial.

Apenas le conocí, pero tengo la suerte de conocer a una investigadora, Cristina Sobrino (Universidad de Vigo), que hizo la tesis con Luis y que se ofreció para dibujarme un retrato más cercano de su personalidad y su trabajo:

“Efectivamente yo conocía muy bien a Luis, su pérdida ha sido un mazazo y le echaré mucho de menos. No sé muy bien por dónde empezar, hay miles de anécdotas y cosas importantes que destacar sobre él. Quizá para aquellos que no le conozcan, destacar que fue pionero trabajando en ecofisiología de microalgas y en la utilización de las microalgas como recurso natural para la acuicultura y la biotecnología en España.

Ilustración de Nannochloropsis gaditana (Lubián, 1982).

Entre sus grandes hazañas científicas está el aislamiento de las marismas de Cádiz de la famosa Nannochloropsis gaditana, que ahora es una de las especies más cultivadas del mundo, y que nos ha servido de rata de laboratorio prácticamente a todos los que hicimos la tesis con él.

Cuando yo le conocí todavía nos escribíamos por correo postal. Yo estaba en Tenerife haciendo la tesina con Julio Afonso Carrillo y le mostré mi interés por trabajar con microalgas. Pedimos una beca del País Vasco que no fue financiada y al año me volvió a llamar para pedir una beca predoc del CSIC que sí que salió adelante.

Recuerdo como si fuera ayer cuando me estaba esperando en la estación del tren y me dio un paseo por “Cai” en su Citroen Zx gris enseñándome las maravillas de la ciudad. Trabajé con él durante 4 años y siempre hemos mantenido contacto desde entonces, tanto personal como profesional. De hecho ahora tenemos un paper que reenviar y ojalá que estuviera aquí para poder seguir hablando con él del tema.

Cristina Sobrino y Luis Lubián en el ICMAN a finales de los 90′, y como no, Nannochloropsis gaditana. Fuente: C. Sobrino.

Curiosamente en la etapa “madura” de su vida profesional decidió dar el salto al medio natural y meterse en el mundillo de la oceanografía biológica con el citómetro y el HPLC. Creo que ese salto cambió su carácter y su persona, y le hizo enormemente feliz. Se embarcaba en todo lo que podía.

Yo tuve la suerte de embarcarme en una de esas primeras campañas de océano abierto con él. Fue ni más ni menos que una campaña antártica en el Hespérides, la campaña Ciemar en 1999.

Para mí fue un padre científico con todas las letras; no era un tío raro, era simplemente una persona normal, te reías con él, tenía mala leche como cualquier padre y creo que estaba orgulloso de haber sacado a algunos de sus polluelos adelante. Decía que no quería coger a más gente en el laboratorio porque luego le daba pena ver que no había salida para ellos. En fin, te puedo contar mil cosas más, pero casi mejor con un café, porque si no me pongo a contar anécdotas y no paro.”

Al igual que el resto de las Eustigmatophyceae, N. gaditana presenta clorofila a, β-caroteno, violaxantina como carotenoide mayoritario y vaucheriaxantina (LUBIÁN & ESTABLIER, 1982). Estos pigmentos, junto a otros carotenoides secundarios entre los que se encuentran la cantaxantina y cetocarotenoides del tipo de la astaxantina, también son comunes a N. oculata y N. salina. La diferencia fundamental entre ellas concierne a la presencia constante de α-caroteno en N. gaditana, mientras que las otras dos especies carecen de este pigmento. Los cultivos de estos organismos tienen color verde durante la fase exponencial de crecimiento, pero conforme envejecen se vuelve amarillentos y llegan a ser de color naranja-rojo.

(Lubián, 1982)

En la campaña Ciemar a la Antártida (1999). Fuente: C. Sobrino.

Qué mejor para terminar una entrada que tomar ese café que mencionaba Cristina, así que unos días después quedamos en la cafetería de la Facultad de Ciencias del Mar en Vigo para charlar sobre Luis y sus recuerdos del ICMAN. También me dejó varios de sus trabajos, muchos de ellos con Nannochloropsis gaditana como sujeto de estudio. La mayoría estaban escritos en castellano y es que una de las espinitas que tenía clavada Luis era precisamente el inglés y las puertas que podría haberle abierto a una mayor internacionalización de sus estudios.

La charla con Cristina y su sonrisa al recordar a Luis es lo que más me gustaría destacar, porque si bien es triste saber que no volverás a ver a esa persona, la huella que deja es tan importante que perdura para siempre.

Sobre su legado científico no me extenderé, sé de buena tinta que se publicarán pronto varios artículos en recuerdo a Luis Lubián que a buen seguro entrarán a fondo en la cuestión. Colgaré aquí mismo los enlaces en cuanto estén publicados. Mi intención era otra, un retrato más personal a través de quienes le conocían bien, abierto a todo aquel que quiera dejar sus comentarios al final de esta entrada.

Fuente: AgenciaSINC

Sólo añadiré sobre “el alga de Luis” que…

Nannochloropsis gaditana se utiliza habitualmente en acuicultura como alimento para rotíferos, peces y moluscos por su adecuado perfil nutricional. Acumula grandes cantidades de ácidos grasos poliinsaturados (“PUFAs” como el EPA 20:5 omega-3) y carotenoides como la zeaxantina y astaxantina, que la convierten en un organismo de gran interés en biotecnología, nutrición y salud humana, biocombustibles, etc.

Su genoma está secuenciado. Es ∼100 veces más pequeño que el nuestro (∼28 millones de pares de bases), pero posee 30 cromosomas (7 más que el hombre) y 10.646 genes que codifican proteínas, por unos 19.000-20.000 en el genoma humano.

Autora: P. Carrillo (Leg6 expedición Malaspina, 2011).

Y esto no queda aquí. Sus aplicaciones han saltado del laboratorio a la gastronomía gracias a Ángel León, El “Chef del Mar”, quien la incluye en sus recetas del restaurante “Aponiente” en Cádiz, muy cerquita de donde la aisló Luis por primera vez…

Referencias:

-Lubián, L. M. Nannochloropsis gaditana sp. nov., una nueva Eustigmatophyceae marina. Lazaroa, 4: 287-293 (1982)
Nannochloropsis Genome Portal: http://www.nannochloropsis.org/

 

El lago de los osos (II)

Les recuerdo: Kamchatka, tierra de volcanes. El lago Kurile: un paraíso para cientos de osos pardos que se regalan un festín en verano mientras desovan los salmones rojos.

Kamchatka, un territorio clave en el Risk. Fuente: MissCaulfield.

Y nos quedaba pendiente contestar a lo siguiente: ¿por qué no sirve la fertilización artificial para aumentar los salmones del lago Kurile?

Hoy desvelaremos el misterio.

El Kurile tiene aguas oligotróficas, así que la estrategia de las autoridades rusas para aumentar los salmones parecía infalible: recrear con fertilizaciones artificiales los efectos positivos de una fertilización natural, como la de 1981 de origen volcánico.

Dicha acción debería provocar en buena lógica un efecto tsunami desde la base del ecosistema (fitoplancton), hasta los niveles más altos de la cadena trófica, digamos los salmones.

Un incremento de la productividad primaria estimularía el crecimiento del zooplancton, alimento a su vez de las crías de salmones. Esto aumentaría su supervivencia, los reclutamientos anuales y la cantidad de salmones rojos que retornarían al lago Kurile.

Fertilizar el Kurile fue algo muy loco, pero en aquella época “Locomía” también nos parecía normal. Fuente: Locomiaoficial.com

Muy pocos apoyarían hoy en día un experimento como este, pero en los 80′ todo era posible: hombreras, abanicos gigantes ¿por qué no fertilizar un lago en el confín del mundo para reventarlo de salmones?

Pero el Kurile no es una piscifactoría donde los parámetros biológicos y ambientales estén controlados. La naturaleza es compleja e introducir cambios en un ecosistema así resulta impredecible, por no decir de cierto riesgo…

Veremos lo que sucedió tal y como lo resumió L.V. Milovskaya en su informe de 2002 del KamchatNIRO (Instituto de investigación sobre pesquerías y oceanografía de Kamchatka).

Las fertilizaciones de fósforo tuvieron el efecto deseado en los 80′ y aumentaron los salmones, no así en los 90′ cuando los niveles de dicho elemento siguieron subiendo en el lago. Buena parte de ello se debió al clima, en concreto al aumento gradual de la temperatura del aire entre 1980-2000. Esto provocó que los inviernos, cada vez más suaves, redujeran (o impidieran) la congelación del lago a partir de los 90′.

La consecuencia fue que sin esa capa de hielo, aislante del viento invernal, la superficie del lago se enfrió progresivamente y el calentamiento del verano no alcanzó a contrarrestar dichos efectos.

El lago Kurile con el volcán Ilyinsky al fondo. Autor: D. Budkov. Fuente: 56thparallel.com

El lago se fertilizó en 5 ocasiones (1981, 1982, 1985, 1987 y 1989) con cantidades de fósforo que variaron entre 3.1 y 19.1 Tm en cada caso. Para poner esos números en contexto, son cantidades iguales o inferiores a las que aportan las carcasas de los salmones cada año.

Ello provocó, lógicamente, un aumento en los niveles de fósforo, acumulado a lo largo del tiempo porque el Kurile necesita 17 años para renovar completamente sus aguas.

En los años 80′ aumentaron los salmones gracias a las fertilizaciones. Y las carcasas de los salmones en aquellos años locos reforzaron la fertilización por fósforo, el principal nutriente limitante para el crecimiento del fitoplancton en el Kurile. Pero el incremento de los salmones sólo se mantuvo mientras la temperatura del lago no comenzó a disminuir en los 90′.

Aulacoseira subarctica, la “reina” del Kurile. Fuente: Lepskaya y col. (2010).

La especie dominante del fitoplancton, la diatomea Aulacoseira subarctica, aumentó gradualmente su biomasa entre 1980-2008, favorecida por el descenso de temperatura del lago en la década de los 90′.

De hecho, en las últimas décadas Aulacoseira ha triplicado su abundancia media en el Kurile.

Pero hablamos de un lago profundo (316 m) con una capa eufótica de 12-25 m (donde es posible la fotosíntesis). Ello contribuye a explicar por qué el incremento de fósforo no ha disparado el crecimiento del fitoplancton. El Kurile es un lago oscuro donde Aulacoseira las pasa canutas para crecer y sus densidades máximas no son para tirar cohetes (<4.ooo céls./mL entre 1980-2008).

El copépodo Cyclops scutifer se alimenta de Aulacoseira y es presa a su vez de las crías de salmones del Kurile. Fuente: cfb.unh.edu

Además, y muy importante, los débiles incrementos en la productividad no repercutieron en el sentido deseado de aumentar el alimento de los salmones. Más bien todo lo contrario.

Cambiaron los organismos dominantes en el zooplancton: el alimento de las crías de salmones (copépodos y pequeños crustáceos como Daphnia), cayeron en picado debido al mayor consumo y a que el descenso en la temperatura redujo su crecimiento.

Al mismo tiempo aumentaron los rotíferos, estimulados por una mayor presencia del bacterioplancton y materia orgánica, a la que contribuyó el incremento de A. subarctica.

Pero los rotíferos no son presas adecuadas para los salmones…

Arriba: entradas de fósforo al Kurile (Tm) sumando las carcasas de salmones y fertilizaciones artificiales. Abajo: Biomasa de salmones desovando en el Kurile (Tm). Fuente: Milovskaya (2002).

En consecuencia, a pesar de que en los años 80′ el retorno de salmones batió récords (con máximos en 1990), en la década siguiente, aunque el fósforo siguió aumentando en el lago (por el reciclado de carcasas de salmones y un clima más lluvioso), el retorno de salmones al Kurile cayó a valores mínimos óptimos para el ecosistema (∼1.5 millones Tm).

En conclusión, las condiciones únicas del Kurile amortiguaron el estímulo de las fertilizaciones sobre el retorno de los salmones. Ir más allá no sólo sería inútil sino que podría llevar a consecuencias indeseadas.

Si en el futuro continúa aumentando el fósforo y con él Aulacoseira, las diatomeas podrían enfrentarse a una nueva limitación por silicatos.

En esas condiciones otros organismos como las cianobacterias, potencialmente tóxicas, podrían ser las nuevas ganadoras en una cadena trófica cada vez más alterada…

Autor: F. Rodríguez.

Nada más por hoy. Me despido con una imagen aérea de otra región del mundo donde volcanes, lagos y salmones son también protagonistas.

¿Adivinan de cuál se trata?

Referencias:

-Lepskaya EV y col. Aulacoseira subarctica in Kurilskoye Lake, Kamchatka: a deep, oligotrophic lake and important Pacific salmon nursery. Diat. Res. 25:323-335 (2010).
-Milovskaya LV y col. Ecological functioning of Lake Kuril relative to sockeye salmon production. N. Pac. Anadr. Fish Comm. Bull. No.1: 434-442 (1998).
-Milovskaya LV. The influence of climate changes and sockeye escapement on state of ecosystem in the Kuril Lake (South Kamchatka). (NPAFC Doc. 648) Kamchatka Recearch Institute of Fisheries and Oceanography (KamchatNIRO),
Petropavlovsk- Kamchatsky, 683602, Russia. 17 pp. (2002).

Un mar de Noctilucas en la ría de Vigo

De pronto, al mirar el mar, vi que el mar brillaba con un millar de Noctilucas

[Noctiluca. Jorge Drexler, 2010]

Las protagonistas de hoy, “cazadas” en la Ría de Vigo. Autor: Jorge Hernández (Proyecto REMEDIOS).

La segunda parte de “El lago de los osos” tendrá que esperar porque estos días ha ocurrido algo especial.

Los muestreos semanales de mis colegas de la Universidade de Vigo y el IEO, en el proyecto REMEDIOS (RolE of Mixing on phytoplankton bloom initiation, maintEnance and DIssipatiOn in the galician ríaS), ya habían observado que eran abundantes en las últimas fechas.

Y el 20 de septiembre me envió un mensaje Jorge Hernández (IEO de Vigo), sobre una proliferación masiva de Noctiluca en las islas Cíes. El aviso le llegó de Álvaro Roura (IIM-CSIC), que buceaba en la zona.

El propio Álvaro me lo describía así ayer:

Aquella mañana había niebla y el mar estaba en calma. En la boca norte de la Ría de Vigo, a 1 km de Cabo Home, la superficie del agua estaba cubierta de grumos dispersos y espuma que recordaban a los acúmulos de polen. Al principio pensó que podría ser zooplancton de gran tamaño: apendicularias “cargadas” de fitoplancton. Pero mientras buceaba tocó uno de aquellos grumos y se disgregó en multitud de bolitas. Recogió una muestra y en el laboratorio confirmó que eran Noctilucas.

La extensión de los grumos era bastante grande: llegaban hasta Cíes en un transecto lineal y alcanzaban hasta 12 metros de profundidad. Los observaron durante todo el tiempo, desde las 11 hasta las 3 de la tarde.

La marea roja de Noctiluca vista hacia el norte, desde el IEO de Vigo. Las islas Cíes al fondo. Autor: F. Rodríguez

Al día siguiente, coincidiendo con la pleamar de la tarde, la marea roja de Noctiluca scintillans se concentró a lo largo de la costa de Canido, al pie del IEO de Vigo.

Las manchas de tono anaranjado cambiaban su contorno a lo largo de frentes estrechos o parches más anchos, según el viento y la marea las arrastraban hacia las rocas o alejaban hacia el interior de la ría.

Otra imagen desde la misma perspectiva de la marea roja de Noctiluca. Autor: F. Rodríguez

Cuando llegué al IEO eran alrededor de las 18:00 hrs. El día era soleado con brisa débil y la temperatura agradable (18-19ºC). El mar estaba como un plato a unos 17ºC.

En esta época es habitual que aparezcan mareas rojas de Noctiluca en nuestras costas, pero no recuerdo nada igual en los últimos años (tampoco hay registros fiables sobre la frecuencia e intensidad de estos fenómenos).

El acceso al mar desde el laboratorio es fácil. Al sur tenemos una cala arenosa con muchas rocas, al lado del edificio de cultivos marinos.

La marea roja de Noctiluca vista hacia el sur, al lado del edificio de la planta de cultivos del IEO. Autor: F. Rodríguez

Y hacia el norte frente al edificio principal se extiende una zona más aislada y agreste a la que se llega por un sendero costero.

Justo allí estaban las manchas más intensas pero es una zona nudista y me pareció indiscreto bajar allí a muestrear. Así que me dirigí a la cala sur, donde también había manchas aunque menos espectaculares.

Si hubiese sido una marea roja de Mesodinium seguro que habría ido al norte !!

Sigamos. Bajé a la orilla sur y encontré en la cala a dos buceadores. Uno de ellos, todavía en el agua, comentaba que le daba asco el aspecto del mar y que estaba así por todas partes. Debió pensar que había algún vertido, pero al verme llegar con el equipamiento CEG de muestreo (Cubo, Embudo y Garrafa) me preguntó si era biólogo y estuvimos conversando sobre el origen de las manchas.

Su compañero, que estaba de pie en las rocas, comentó que le picaba un poco la cara. Sobre esto les aclaré de entrada que Noctiluca no es tóxica. Esto es importante saberlo porque las mareas rojas se suelen asociar con toxinas o contaminación pero en Galicia apenas existen registros de fitoplancton tóxico coloreando el mar. Y sobre los picores en la piel les dije que Noctiluca puede acumular y liberar al agua grandes cantidades de amonio que pueden provocar esos síntomas en algunas personas.

Así se ven las Noctilucas a simple vista. Autor: F. Rodríguez

La marea estaba bajando y las manchas de Noctiluca se esfumaban rápidamente por lo que no alcancé a muestrear en medio de ellas como pretendía.

Aún así el agua seguía con aspecto turbio y oleaginoso. Cogí unos 4 litros con la ayuda de un cubo y subí la muestra al laboratorio.

Dejé las Noctilucas en su nueva casa: un balón de vidrio en la cámara incubadora a 15-16ºC. En este vídeo verán el aspecto que tenían a simple vista.

Esa noche regresé al laboratorio para ver la bioluminiscencia, con la intención de conseguir alguna foto o un vídeo que compartir con ustedes. Pero no fue posible.

Aunque a simple vista se observan perfectamente los chispazos verde-azulados de las Noctilucas, su intensidad total era débil porque la muestra no estaba demasiado concentrada. Con un equipo profesional y una muestra coloreada habría sido posible. Pero no desesperen que veremos la ardora en Cíes !!

Mientras observaba la bioluminiscencia de las Noctilucas con el vigilante de nuestro centro, me comentó que en algunas rondas nocturnas ha observado la ardora o “ardentía” del mar bajo la proa de los barcos que faenan delante del IEO, y que da la impresión de un foco encendido hacia el mar. El mismo fenómeno se puede ver en la estela que dejan los barcos, ronsel en gallego, y que sirvió de título para una biografía sobre la investigadora ferrolana Angeles Alvariño (Un ronsel de ardora, Lela Edicións, 2016).

Pues bien, todo esto lo podrán ver en el siguiente vídeo. Me llegó al móvil unos días después. Es una secuencia grabada cerca de Cíes por la empresa náutica Sailway durante la proliferación de Noctiluca (Faro de Vigo, 28-IX-2017)

Entre el pasado fin de semana y hasta el día de hoy me han enviado nuevas fotos de Noctiluca varios conocidos y seguidoras del blog como Susana Darriba (INTECMAR), Manuel E. Garci y Pepe Castro (IIM-CSIC) que compartiré en esta galería de imágenes a medida que vayan llegando (pinchen sobre ellas para verlas en formato grande). También las compartiremos en mareasvermellasgalicia.com

Marea roja de Noctiluca vista desde el monte do Facho (Costa de la Vela), entre la Ría de Vigo y Pontevedra. Autora: Susana Darriba

Marea roja de Noctiluca en la Ría de Vigo, a bordo del Mytilus (IIM-CSIC). Autor: Manuel E. Garci

Marea roja de Noctiluca en Marina Dávila Sport (Bouzas, Vigo). Autor: Pepe Castro

Marea roja de Noctiluca en Marina Dávila Sport (Bouzas, Vigo). Autor: Manuel E. Garci

Marea roja de Noctiluca en Marina Dávila Sport (Bouzas, Vigo). Autor: Manuel E. Garci

En este blog hemos hablado varias veces de Noctiluca scintillans. Les animo a revisar entradas antiguas pero les recordaré que estamos ante un dinoflagelado heterótrofo, atípico por su enorme tamaño (hasta 2 mm), observable a simple vista. Las de la muestra del IEO eran más pequeñas: no llegaban a 1 milímetro, la mayoría medían entre 500-800 micras.

Qué maravilla! una captura de pantalla de las Noctilucas de Cíes, vistas en una lupa con campo oscuro. Autor: Álvaro Roura.

La bioluminiscencia en dinoflagelados es producida por la reacción química de un sustrato (luciferina) con la enzima luciferasa; en algunas especies como Noctiluca interviene también otro mecanismo que involucra a una proteína unida a la luciferina (Valiadi & Iglesias-Rodríguez 2013).

La bioluminiscencia tiene lugar en unos orgánulos esféricos (centellones) y las chispas de luz las desencadenan impulsos eléctricos en la membrana celular, inducidos a su vez por la agitación mecánica (cambios bruscos de temperatura, unas gotitas de agua oxigenada, etc).

Los impulsos eléctricos provocan una disminución del pH en los centellones, que activa la luciferasa y libera la luciferina, la cual sufre una oxidación en la que se producen fotones azulados en Noctiluca (λ∼475 nm).

Noctiluca es un depredador voraz que por sus características forma parte del microzooplancton, compitiendo por los mismos recursos que, por ejemplo, los copépodos.

Noctiluca scintillans después de ingerir al dinoflagelado Lingulodinium polyedrum que le ofrecimos como presa en el laboratorio. Autor: Jorge Hernández

Su flotabilidad le permite ascender a la superficie regulando su posición en la columna de agua mediante cambios en las concentraciones de iones de una gran vacuola intracelular. Su capacidad de movimiento es mínima, a merced de los vientos y las corrientes.

Las proliferaciones de Noctiluca son comunes en muchas regiones del mundo, especialmente en zonas de afloramiento (como las rías gallegas) donde encuentra grandes cantidades de alimento en forma de proliferaciones de fitoplancton.

Las concentraciones típicas de Noctilucas en una marea roja suelen andar entre 100 y 1000 células/mL. Su color varía entre tonos arcillosos, anaranjados, rosados, hasta las Noctilucas verdes propias de aguas tropicales en el sureste de Asia, por ejemplo. La temperatura a la que suceden los blooms es muy variable en cada parte del mundo y se trata de una especie eurihalina que soporta un amplio rango de salinidades (de 10 a 37).

Para resumir, en los blooms de Noctiluca confluyen dos factores: bióticos (presas abundantes) y abióticos (temperatura idónea y condiciones de calma en el mar).

Ballena azul (Balaenoptera musculus) cerca de Ons. Autor: Bottlenose Dolphin Research Institute. Fuente: Faro de Vigo

N. scintillans puede crecer con poco alimento pero los aumentos bruscos de sus poblaciones suelen suceder tras los blooms de fitoplancton.

Quizás este incremento estacional en el plancton haya tenido algo que ver con los avistamientos de dos ballenas azules: la primera hace dos semanas en la Ría de Muros y la segunda en la semana de las Noctilucas, a 11 millas al NO de las Islas Ons (Ría de Pontevedra; Faro de Vigo, 22-IX-2017).

Diatomeas y dinoflagelados son presas habituales de Noctiluca, pero esta ingiere una enorme variedad de alimentos incluyendo bacterias, detritus, protozoos, copépodos, huevos de copépodos y peces.

Por citar un ejemplo, los análisis de 1100 Noctilucas en la costa de Buenos Aires (Sato y col. 2010) descubrieron en su interior proporciones casi iguales de ciliados (tintínidos), huevos de copépodos y diatomeas.

Marea roja de Noctiluca en el Golfo de Vizcaya (2001) a bordo del B/O Thalassa, durante la campaña PELASSES01 (IFREMER). Autora: María Sánchez.

Noctiluca atrapa a sus presas activa o pasivamente, interceptándolas en la columna de agua o colonizando agregados de partículas en suspensión. También puede excretar mucus para atrapar el alimento.

Su impacto en las comunidades de zooplancton puede ser considerable…

En un estudio en la costa del Cantábrico central, se calculó que fue capaz de consumir hasta el 73 % del total de huevos del copépodo Acartia clausi (Quevedo y col. 1999).

Si hablamos de su ciclo de vida, las células vegetativas de Noctiluca son diploides y se reproducen asexualmente (por fisión binaria) o sexualmente mediante gametogénesis.

Las células gametogénicas son una auténtica fábrica de zoosporas: pueden llegar a producir hasta 1024 en menos de 24 hrs. Y la fusión de 2 de ellas da lugar a una nueva célula vegetativa adulta (trofonte).

Los gametos recuerdan a los típicos dinoflagelados mientras que el trofonte, como ya han visto, parece cualquier cosa menos un dinoflagelado.

Ciclo de vida de Noctiluca scintillans. Fuente: Fukuda & Endoh (2006)

 

Su comportamiento y ciclo de vida permiten a Noctiluca adaptarse a ambientes cambiantes y ser competitiva a pesar de que se trata de un organismo oportunista de crecimiento rápido.

Su papel en el ecosistema es doble: por un lado ejerce un control sobre el fitoplancton/zooplancton durante el desarrollo de sus proliferaciones; pero al decaer sus poblaciones liberan su contenido celular aportando nutrientes (amonio y fosfatos) que pueden estimular el crecimiento de bacterioplancton y fitoplancton.

Noctiluca no tiene muchos predadores naturales, en la literatura científica apenas se mencionan algunos copépodos de gran tamaño, larvas de peces y escifomedusas.

Noctiluca scintillans y Strombidium hongkongense. A) Noctilucas con el ciliado alrededor. B) y C) ampliaciones del ciliado. Fuente: Tesis doctoral S. Zhang (2016).

Sin embargo, mientras revisaba bibliografía para esta entrada, encontré una tesis publicada por Shuwen Zhang en Hong Kong (2016) donde describe a un sorprendente predador de Noctiluca: el ciliado Strombidium honkongense (citado como Strombidium spen la publicación posterior de Zhang y col. 2017).

Este ciliado se mueve alrededor o sobre las células vegetativas y gametogénicas de Noctiluca, y se alimenta de los progametos de esta, llegando a arrasar las células gametogénicas a las que deja vacías de contenido como “células fantasma”.

Noctiluca no se alimenta de este ciliado a pesar de estar en el rango de tamaño de sus presas.

Pues bien, en el siguiente vídeo verán imágenes de una Noctiluca (de la muestra del IEO) con células del dinoflagelado Dinophysis caudata en su interior (añadidas como presas en el laboratorio), con tres ciliados que corretean sobre ella y que tienen toda la pinta del Strombidium que se alimenta de Noctiluca en los vídeos del artículo de Zhang y col. (2017)><(gracias Jorge por conseguirlos!).

En la tesis y la publicación de Zhang y col. (2017) se muestran secuencias genéticas similares al “Strombidium de las Noctilucas” en ciliados de diversas regiones del mundo donde estas suelen proliferar (Mar Rojo, Mediterráneo, etc).

Y todo apunta a que las de Vigo también sufren el acoso de estos pequeños cazadores !!

Agradecimientos: A todas y todos los que habéis colaborado en esta entrada muchísimas gracias por vuestros comentarios, información y las imágenes que me habéis enviado para su realización!

Noctiluca scintillans. Autor: F. Rodríguez

Referencias:

-Fukuda Y. & Endoh H. New details from the complete life cycle of the red-tide dinoflagellate Noctiluca scintillans (Ehrenberg) McCartney. Eur. J. Protistol.
42:209-19 (2006)
-Quevedo M. y col. Evidence of heavy predation by Noctiluca scintillans on Acartia clausi (Copepoda) eggs off the central Cantabrian coast (NW Spain). Oceanol. Acta 22:127-31 (1998)
-Sato N.E. y col. Hábitos alimentarios de Noctiluca scintillans en aguas costeras de la Provincia de Buenos Aires, Argentina. Lat. Am. J. Aquat. Res. 38:403-12 (2010)
-Valiadi M. & Iglesias-Rodríguez M.D. Diversity of the luciferin binding protein gene in bioluminescent dinoflagellates–insights from a new gene in Noctiluca scintillans and sequences from Gonyaulacoid genera. J. Euk. Microbiol. 61:134-45 (2013)
-Zhang S. Ecological Roles of Noctiluca scintillans in Marine Food Web –As a Predator, “Prey” and Nutrient Regenerator. Tesis doctoral, 215 pp. (2016)
-Zhang S. y col. A Cryptic Marine Ciliate Feeds on Progametes of Noctiluca scintillans. Protist 168:1-11 (2017)

 

 

El lago de los osos (I)

(Imagen de portada: Denis Budkov, 56thparallel.com)

Grizzly Man es un documental que narra la historia de un ecologista enamorado de los osos grizzlies, Timothy Treadwell. La película es dura y bellísima.

Dirigida por Werner Herzog en 2005. Fuente: Amazon

Su moraleja podría ser que los grizzlies (subespecie del oso pardo: Ursus arctos horribilis) deben conservar su hábitat natural y las personas la inteligencia para amarlos y respetarlos desde lejos.

Desgraciadamente Treadwell y su pareja no siguieron esta enseñanza.

Grizzly Man transcurre en Alaska. Allí los osos son más grandes y feroces que los rusos de Kamchatka (subespecie del oso pardo, Ursus arctos collaris).

Esta es una de las razones por las que el lago Kurile situado en dicha península atrae a tantos turistas: la posibilidad de acercarse a estos hermosos animales.

Este lago constituye el mayor área de desove de salmón en Asia (Oncorhynchus nerka: salmón rojo) y los osos pardos lo visitan todos los años, en verano, para darse un festín pescando salmones en la orilla.

Salmones rojos en el Kurile. Fuente: Sharingtheworldtogether

Deben de ser los osos más felices del mundo.

Los salmones llegan desde el mar de Ojotsk, al norte del Japón, remontan el río Ozernaya y desovan en el mismo lago en un 70%. El resto lo hacen en aguas fluviales.

La ingente cantidad de salmones a disposición de los osos y unos finos cables electrificados mantienen a salvo a los turistas que les observan y fotografian desde pocos metros.

El volcán Ilyinsky y el lago Kurile, con unos turistas entregados a los osos pardos. Fuente: Volcanoesland

Pero visto lo visto yo no me fiaría demasiado

El lago Kurile ocupa un cráter volcánico formado hace 8.000 años tras una erupción descomunal, 7-8 veces más violenta que la del Crakatoa en 1883 !!

La actividad volcánica en dicha región se explica porque Kamchatka está situada en el cinturón de fuego del Pacífico en el límite convergente (zona de subducción) de dos placas tectónicas, la Euroasiática y la del Pacífico.

El Kurile es un lago oligotrófico y profundo (316 m), aunque algunos años su productividad aumenta y se comporta como mesotrófico.

Los volcanes tienen mucho que ver con esto: fuego y agua explican la vida de este paisaje tan singular. En 1981 las cenizas de la erupción del Alaid, en las cercanas islas Kuriles, fertilizaron de forma natural el lago.

La erupción del Alaid (abril de 1981). Autor: A. Khrenov. Fuente: volcano.si.edu

Viendo el éxito del volcán, las autoridades rusas se lanzaron a fertilizar el lago artificialmente en 1981, 1982, 1985, 1987 y 1989, para aumentar el éxito reproductivo y la abundancia de salmones rojos.

Un ejemplo perfecto de manipulación a gran escala de un ecosistema.

En principio aquellas fertilizaciones tuvieron las consecuencias esperadas: aumento del fitoplancton y del zooplancton, con una mayor supervivencia de los salmones, que regresaron para desovar en mayor número durante años posteriores.

El aumento de salmones supuso a su vez una mayor entrada de nutrientes al lago a partir de las carcasas que dejaban sus cadáveres tras la época de puesta.

Para dar un ejemplo de su importancia, las fertilizaciones de la década de los 80′ aportaron entre 0.9-19 Tm/año de fósforo, frente a las 22 Tm/año estimadas a partir de los restos de los salmones.

El tiempo medio de residencia del agua en el Kurile es de 17.4 años, así que los incrementos de nutrientes tienen efectos prolongados en el tiempo. Sin embargo, a partir de 1990 el número de salmones que desovaron en el lago se redujo notablemente en comparación a la década anterior.

Aulacoseira subarctica. Autora: M. Potapova. Fuente: Diatoms of the United States

El motivo es que las interacciones en los ecosistemas son complejas y la intervención del gobierno ruso siguiendo la lógica de más nutrientes >> más productividad >> más salmones, ignoraba los desequilibrios que se iban a producir y el papel de diversos factores biológicos y ambientales.

¿Cómo y a quien afecta añadir nutrientes al lago Kurile

El grupo de fitoplancton dominante en el lago son las diatomeas y Aulacoseira subarctica la especie más abundante en una serie temporal entre 1980-2008 (Lepskaya y col. 2010).

Su dominio es tal que en un estudio de 2002 se describe al lago como un monocultivo de dicha especie (Milovskaya y col.).

A las Daphnias también se les conoce como “pulgas de agua”, y llegan a medir entre 0.2-1 mm. Autor: W. van Egmond. Fuente: cs.helsinki.fi

Mientras, en el zooplancton, las presas principales de las crías de salmones son el copépodo Cyclops scutifer y el cladócero Daphnia longiremis.

También hay rotíferos, aunque estos no son presas adecuadas para los salmones. Su abundancia está regulada a su vez por el bacterioplancton, favorecido por los aportes de materia orgánica de los salmones y el fitoplancton.

Pues bien, las fertilizaciones han tenido un efecto directo y positivo sobre el fitoplancton, en concreto Aulacoseira subarctica.

No obstante, las características únicas del ecosistema del lago Kurile y los cambios medioambientales en las últimas décadas han impedido que los efectos de la fertilización se sostuviesen a lo largo del tiempo y llegasen hasta los salmones.

Autor: Caters News Agency. Fuente: Mail online

La explicación no es sencilla pero intentaré exponerla lo más claro posible…en la próxima entrada !!

Referencias:

-Lepskaya EV y col. Aulacoseira subarctica in Kurilskoye Lake, Kamchatka: a deep, oligotrophic lake and important Pacific salmon nursery. Diat. Res. 25:323-335 (2010).
-Milovskaya LV y col. Ecological functioning of Lake Kuril relative to sockeye salmon production. N. Pac. Anadr. Fish Comm. Bull. No.1: 434-442 (1998).
-Milovskaya LV. The influence of climate changes and sockeye escapement on state of ecosystem in Kuril Lake (South Kamchatka). (NPAFC Doc. 648 ) 17p. (2002).